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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-08-2019

Isabel Martn, la ternura cotidiana revolucionaria

Rafael Calero
Rebelin


La primera vez que asist al encuentro potico Voces del Extremo, que tiene lugar en Moguer (Huelva) durante los ltimos das de julio de cada ao desde hace ya ms de veinte, y que coordina el poeta Antonio Orihuela auspiciado por la Fundacin Zenobia - Juan Ramn Jimnez, fue en 2013. Aquel ao, entre el numeroso grupo de poetas que participaban en el encuentro, haba muchos nombres de poetas consagrados y cuyas poticas a m me atraan y haba tenido ocasin de leer con anterioridad: Begoa Abad, Isabel Bono o David Castillo, por citar slo algunos nombres de la amplsima nmina. Sin embargo, la gran sorpresa para m en aquel momento no fue ningn poeta de renombre o que llegara respaldado por una obra slida y/o extensa a sus espaldas. Haba aquel ao all en Moguer una joven poeta que me sorprendi como nadie. Su nombre, Isabel Martn. Cuando acab de recitar sus versos, pens que aquella poeta dara mucho que hablar en los aos venideros.

Desde aquel momento hasta ahora, cuando escribo esto, he tenido la oportunidad de seguir la evolucin de su escritura, as como de volver a asistir a alguno de sus recitales. Y he ido viendo la progresin y los cambios que ha experimentado la poeta onubense. La ltima vez fue slo hace unos das, tambin en Moguer, en uno de los lugares ms bonitos de este hermoso pueblo, la Plaza de las Monjas. Ver recitar a Isabel Martn es una experiencia maravillosa para los sentidos, porque Isabel Martn, no s si lo he dicho ya, es una poeta muy original. Definirla exclusivamente como poeta no se ajustara rigurosamente a la verdad. Isabel Martn, para quien no lo sepa, se gana la vida como arquitecta. Y escribe, desde hace mucho tiempo, cuentos, poesa y algunas cosas ms por activismo y supervivencia, que, en mi opinin, es el mejor motivo para escribir. Y adems de escribir, canta flamenco (aunque ella insiste una y otra vez, en que sus cantes son pa fregar los platos) con una voz dulce y un acento dulce, ms dulce que el vino de su tierra, que a veces te hacer rer y otras veces te hace llorar. Porque en Isabel, que es la pasin potica personificada, afortunadamente, no existen los trminos medios.

Isabel Martn naci, si las cuentas no me fallan, en 1986, en la Punta del Moral, al lado mismo de Isla Canela, por Ayamonte. Un lugar que, durante su niez, era un paraso terrenal, y hoy es un espacio sitiado por el turismo y destruido por los que no ven ms all del euro cortoplacista. Por eso ella, que es una mujer para quien la naturaleza y la belleza son casi tan imprescindibles como el aire que respira, denuncia en sus poemas la sinrazn de ese turismo desbordado, absolutamente deshumanizado, otra locura del capitalismo salvaje que arrasa cuanto encuentra a su paso, sobre todo si es un espacio natural cercano al litoral. Pero en la poesa de Isabel Martn hay mucho ms que denuncia ecolgica. Ella misma lo dice as, orgullosa de su marcado acento onubense, cuando le preguntan qu cosas le preocupan, contesta con determinacin: el feminismo, el sub-desarrollo territorial, el valor de lo cotidiano y su carcter poltico, la historia y su memoria, las mujeres pasadas, presentes y futuras y todos los silencios.

Isabel Martn public su primer poemario aunque ya tena tras de s un rastro de poemas incluidos en publicaciones colectivas en el verano de 2018. Se titula 90.3 de vaciante (un trmino que tiene que ver con las mareas y la pesca, y que est conectado directamente con los das de su niez y con su abuelo) y lo edit la Asociacin Cultural Crecida, vinculada al poeta Eladio Orta, tambin, como la propia Isabel, de Isla Canela, amigo de la poeta, y una de sus influencias ms reconocibles y a quien ella llama, en el poema Lderes al sol, el poeta de la isla. Crecida slo publica un libro al ao, pero, tal vez por esa misma razn, siempre es un libro de gran calidad. En 2018 apostaron por los versos de Isabel Martn y acertaron de pleno. Porque este libro es ya es hora de decirlo muy bueno. Poemas como t de quin ereh?, con recuerdo/homenaje al cada da ms aorado Carlos Cano y a su Mara, la portuguesa; sh, sh, eh, guapa,, Primera lnea canbal, Compases o Moda, ponen el listn muy alto.

La voz de Isabel Martn viene de los confines del tiempo porque es la voz de miles de mujeres que fueron y estuvieron en este mundo antes que ella, annimas unas, famosas otras, todas imprescindibles. En estos versos est su madre, Damiana Ruiz, que cantaba por Roco Jurado y Lole y Manuel; y sus dos abuelas: Mara, que hace el arroz con cigalas ms rico que hay, e Isabel, que tiene las manos ms bonitas del mundo. Tambin estn las voces de mujeres eternas, como Emily Dickinson, Gloria Fuertes, Angela Davis, Billie Holiday, Adrianne Rich, Emma Goldman, la Repompa de Mlaga, Martirio Y tambin estn todas esas mujeres que sufren la violencia ejercida por el sistema patriarcal capitalista, las que son atacadas por las manadas, las de ahora y las de antes, o por los hombres que un da les dijeron que las amaban, pero que demostraron con creces que no era cierto. Y las que curran por un sueldo de mierda. Y las de all, simplemente porque han tenido la mala suerte de no nacer aqu, como explica Isabel en un poema. En estos versos hay rabia pero tambin hay ternura. En estos versos hay denuncia pero tambin hay unas gotitas de esperanza.

Los poemas de este libro aglutinan voces mltiples que convergen en una sola voz, que no es otra que la de la propia Isabel. Aqu lo que importa de verdad es lo pequeo, lo cotidiano, que como alguien escribi por ah, tambin es poltico y que, al fin y al cabo, siempre es lo que ms duele. Por suerte Isabel Martn cree firmemente en el poder de la poesa para transformar la sociedad, en su capacidad para que este mundo en el que vivimos sea un lugar menos malo. Por eso escribe poesa con alegra, como herramienta de transformacin y de empoderamiento femenino. Por eso, nos gustan tanto los poemas de esta poeta alegre, vitalista y combativa. Por eso cuando llegamos al final del libro, deseamos volver de nuevo al punto de partida. Porque no queremos que se acabe nunca el gozo de leer estos versos. Si an no conoces este libro bscalo y hazte con l. Y si tienes ocasin de asistir a una lectura/recital de la poeta de Isla Canela, no se te ocurra faltar. Estaremos muy atentos a las prximas publicaciones de Isabel Martn, porque estoy seguro de que esta poeta dar mucho que hablar en los prximos aos. Y como dice la autora en el poema Vulnera-qu?, pues esto es lo que hay.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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