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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2019

Segunda entrega de tres reportajes sobre la evolucin poltica de Islandia tras el estallido social en respuesta a la crisis.
La Constitucin colaborativa que quera cambiar para siempre las reglas del juego

Jos Miguel Calatayud
El diario


- El gobierno acat las demandas de la calle e impuls un proceso constitucional dirigido por la ciudadana para reescribir la ley suprema del pas

- El proyecto de ley resultante fue criticado por su carcter "amplio y difuso" y careci del apoyo parlamentario necesario para ser aprobado en 2013

Protestas en Reykjavik en 2010

La crisis financiera de 2008 golpe a Islandia con especial dureza. Se llev por delante sus tres mayores bancos, el pas tuvo que ser rescatado, y el Gobierno cay tras varios meses de protestas ciudadanas. Hasta ese momento, Islandia era uno de los diez pases ms ricos del mundo segn el PIB nominal per cpita y pareca un caso de xito en todos los frentes. El shock fue tremendo y la prdida de confianza en los lderes polticos y en las instituciones de gobierno entre los manifestantes y la poblacin en general, enorme. As que cuando a finales de febrero de 2009 se convocaron elecciones anticipadas para abril, la medida supo a poco a una gran parte de los islandeses.

"La gente nunca se siente empoderada por unas elecciones, yo incluida. Vas, votas y luego hay unas instancias superiores que son quienes deciden el resultado", comenta Gurn Ptursdttir, profesora de Ciencias de la Salud en la Universidad de Islandia. "El sentimiento de influencia directa no est ah".

De hecho, cuando durante las protestas se haba hablado de qu exigir, hubo manifestantes que queran una nueva Constitucin y que esta vez fuera redactada por la ciudadana. Los manifestantes queran reiniciar la democracia islandesa la Constitucin en vigor databa de 1944, de cuando Islandia se separ de Dinamarca y pensaban que no deban ser los partidos ni los polticos quienes reescribieran las reglas del juego en el que luego ellos eran los principales jugadores.

Consciente de que tena que recuperar la confianza de la gente, la mayora parlamentaria y el Gobierno que surgieron de las elecciones de abril de 2009, formados por la Alianza Socialdemcrata (Samfylkingin jafnaarmannaflokkur, en islands) y el Movimiento de Izquierda-Los Verdes (Vinstrihreyfingin - grnt frambo), no slo recogieron la idea de reescribir la Constitucin sino que, como haban pedido los manifestantes, decidieron que la propia ciudadana conducira el proceso.

"Nos sentimos en un momento histrico"

Llev tiempo, pero en junio de 2010 la ley que estableca los pasos a seguir fue aprobada por el Parlamento. Se formara un comit de siete ciudadanos expertos que preparara materiales y organizara un Foro Nacional de mil personas para discutir los valores fundamentales de Islandia. Y luego una asamblea de 25 ciudadanos electos reescribira la Constitucin basndose en esos valores fundamentales y con los materiales preparados por los expertos como gua.

Gurn Ptursdttir ocup el puesto de presidenta del comit experto, y el Foro Nacional tuvo lugar el 6 de noviembre de 2010. Al final, participaron unas 950 personas elegidas en un sorteo dirigido para que el conjunto fuera representativo de la poblacin islandesa en cuanto a gnero, edad y origen geogrfico.

"Los mil que vinieron s se sintieron empoderados, estaban orgullosos de estar all. Era algo nuevo para ellos, era un tipo de actividad nueva, y creo que les gust ser escuchados", relata Gurn, que se emociona al recordar el encuentro.

En el Foro, los participantes fueron divididos en mesas de unas diez personas de diferente perfiles, y moderadores especialmente formados guiaron las discusiones mientras un programa de ordenador tabulaba los aportes de las mesas. Al final de las conversaciones, el Foro concluy que la integridad y la honestidad deberan ser los valores fundamentales en Islandia, y que haba que esperarlos particularmente de polticos y de empleados pblicos. En las conclusiones tambin se indic que en la escuela los nios deberan recibir clases de tica desde muy pequeos, que los derechos humanos y tambin los derechos de los animales deberan ser respetados, y que los recursos naturales sin dueos privados deberan ser nacionalizados.

El Foro tambin concluy que en las elecciones el voto de cada persona debera valer lo mismo independientemente de su circunscripcin electoral. Como en Espaa y en otros pases, en Islandia los votos individuales acababan teniendo un mayor o menor peso electoral segn la poblacin de su circunscripcin, lo que en Islandia daba una influencia sobredimensionada a candidatos procedentes de las zonas con pocos habitantes donde la poderosa industria pesquera estaba establecida.

Pero no todo el mundo estaba contento con el Foro Nacional, y hubo gente del mbito acadmico que critic el proceso deliberativo y dijo que las conclusiones eran banales y superficiales. "Claro que no hubo un anlisis en profundidad en plan, 'Qu quieres decir realmente con derechos de los animales?'", responde Gurn. "En general, la impresin era que se deberan respetar los derechos de los animales. La mayora de la gente estaba de acuerdo: 'Muy bien, lo incluimos'".

Gurn Ptursdttir, presidenta del comit experto, habla en una conferencia en 2013. LIFT CONFERENCE PHOTOS

Tras el Foro, los ciudadanos interesados podan presentarse a una eleccin en la que se escogera a los 25 miembros de la Asamblea Constitucional que reescribira la Constitucin. Y se apuntaron un total de 522 personas, muchas ms de las que esperaban los organizadores.

A estos candidatos se les dio tiempo en la radio pblica para que se presentaran y hablaran de su visin para la nueva constitucin, y muchos adems tambin utilizaron las redes sociales para promover sus propuestas. Hay quien recuerda aquellos das de radio como algo hermoso: horas y horas de personas de todo tipo hablando de cmo queran contribuir a cambiar Islandia para mejor.

Sin embargo, prestar atencin, escuchar y leer, y luego escoger entre ms de 500 candidatos era complicado, y adems los principales medios de comunicacin no mostraron mucho inters en la campaa. Luego, el voto fue segn un sistema nunca antes usado en Islandia y que pareca fastidioso. Las papeletas tenan 25 lneas para que cada elector clasificara sus candidatos preferidos (uno o tantos como quisiera hasta 25), y luego los votos seran distribuidos proporcionalmente segn unas complicadas ecuaciones. Actores conservadores, y en particular el Partido de la Independencia (Sjlfstisflokkurinn) en el Gobierno hasta la crisis y que se haba opuesto al proceso constitucional desde el principio, pidieron a sus seguidores que ignoraran estos comicios.

Finalmente, la eleccin se celebr el 27 de noviembre de 2010 y de ella surgieron las 25 personas que formaran la Asamblea Constitucional que redactara la nueva constitucin. La mayora de las elegidas eran de Reikiavik, con educacin superior y algn tipo de perfil pblico, y haba varios profesores de universidad y periodistas, y otras conocidas por aparecer en los medios de comunicacin.

La participacin solo lleg al 35,9%, un porcentaje en realidad elevado en aquellas circunstancias, segn quienes defienden el proceso. "Hubo unas 80.000 personas [de un censo de 232.000] que se complicaron la vida para poder entender todo el proceso y votar", comenta Gurn. "Uno de cada tres la verdad es que no est nada mal".

Pero quienes se oponan al proceso constitucional entendieron que la participacin era demasiado baja para que el voto fuera legtimo, y gente conectada con el Partido de la Independencia refiri la eleccin al Tribunal Supremo, que en enero de 2011 la declar invlida debido a aspectos tcnicos. Mucha gente vio esta decisin como polticamente motivada, ya que la mayora de los jueces haban sido nombrados por el propio Partido de la Independencia durante sus 18 aos en el Gobierno.

La decisin judicial disolva la recin formada Asamblea Constitucional, a lo que la mayora progresista en el Parlamento respondi creando un nuevo rgano, ahora llamado Consejo Constitucional, al que invit a las mismas 25 personas que haban sido elegidas en los comicios, y de esta forma el proceso pudo continuar.

El Consejo comenz a trabajar a principios de abril de 2011. Sus 25 miembros tenan la lista de valores fundamentales procedente del Foro Nacional, los materiales preparados por el comit de expertos presidido por Gurn, espacio de oficina y algunas salas y ordenadores en un antiguo edificio universitario, y tres secretarios. Y menos de cuatro meses para redactar una nueva constitucin para Islandia, ya que se les dio el fin de julio como plazo de entrega.

"Nos sentimos en un momento histrico. Estbamos sentados en una sala en un edificio de la universidad y pensamos que ese era un momento en la historia en el que podamos abandonar o ser valientes y aunque nos frustraba que el proceso se hubiera tambaleado tanto continuar y tratar de completar la tarea que nos haban encargado, y hacerlo por la gente", recuerda Katrn Oddsdttir, una de las 25 miembros del Consejo, entonces estudiante de Derecho y hoy abogada de derechos humanos. "Y eso tambin nos anim, en plan, 'Venga, vamos a conseguirlo'".

Katrn y sus colegas se dividieron en tres comits para trabajar en reas diferentes: uno, derechos civiles y recursos naturales; dos, la organizacin del Estado; y tres, el sistema electoral y otros mecanismos de participacin poltica. "Decidimos, 'Vale, estamos intentando hacer algo para cambiar nuestra sociedad, as que vamos a intentar ya ser nosotros ese cambio: vamos a intentar ser lo ms transparentes posible, porque as queremos que sean los polticos; y vamos a intentar ser lo ms eficientes posible, porque as queremos tambin que sean ellos'", relata.

Los integrantes del Consejo queran que el proceso de reescritura fuera participativo pero el calendario no les era propicio: tuvieron que trabajar durante las semanas previas al esperado verano, cuando los islandeses piensan en dnde ir de vacaciones (a mediados de 2011, la economa se estaba recuperando) y desconectan de casi cualquier otro tema, cuenta Katrn. Y como ya haba ocurrido con la eleccin para la Asamblea Constitucional, los grandes medios islandeses mostraron poco inters en el trabajo de las 25 personas que estaban reescribiendo la ley suprema de Islandia.

Los tres comits se reunan una vez a la semana para poner su trabajo en comn y discutirlo, y ese encuentro semanal se emita en vivo por internet y la sala estaba abierta a cualquier persona que quisiera asistir. Los 25 tambin publicaban cada semana su documento de trabajo en una pgina web y en Facebook, y pedan a la gente que hiciera comentarios, crticas y sugestiones. "Lo pusimos en internet y pensamos, 'Ah, mierda, va a ser una locura, viendo lo mal que se comporta a veces la gente en internet'", recuerda Katrn. "Pero luego no fue para nada as, la gente era muy respetuosa y el dilogo era exquisito. La gente se tom en serio tratar de colaborar, o tratar de expresar sus ideas, pero no intent insultarnos ni reducirlo a cuestiones personales ni nada as".

"Mi teora es que les habamos mostrado mucho respeto al decir, 'Venid a hacer esto con nosotros', y que nos respondieron con el mismo respeto con su forma de hablarnos. Y esta era la misma gente que luego hablaba o comentaba en los medios as como [grue], diciendo cosas horribles", contina Katrn. Al final, el Consejo acabara recibiendo 3.600 comentarios y 370 sugerencias por parte del pblico.

Los 25 tambin se pusieron en contacto con expertos para tratar cuestiones particulares. Cuando estaban escribiendo los artculos sobre el medio ambiente, consultaron con un profesor de Derecho Ambiental. Cuando estaban con los artculos relativos a la proteccin de la infancia, consultaron con Unicef.

"Nosotros, las personas que vivimos en Islandia, queremos crear una sociedad justa en la que cada persona tenga las mismas oportunidades. Nuestros diversos orgenes son una fuente de riqueza para nuestra sociedad, y juntos somos responsables de la herencia de las prximas generaciones y del patrimonio de nuestro pas, de su historia, sus recursos naturales, su lengua y su cultura", as empieza el texto constitucional que el Consejo de 25 ciudadanos aprob con unanimidad y entreg al Parlamento dos das antes del plazo, el 29 de julio de 2011.

En la ceremonia de entrega, la presidenta del Parlamento recibi la nueva propuesta de Constitucin como algo que realmente no tena muchas ganas de aceptar, dice Katrn, y hubo muchos diputados que tampoco parecan muy entusiasmados ante la imagen de estas 25 personas que entraban en el Parlamento con una nueva propuesta de ley suprema bajo el brazo.

En la misma lnea que el Foro Nacional, el Consejo no haba escrito una constitucin muy detallada sino que haba dejado espacio a la interpretacin, para que fueran leyes particulares las que fueran aportando el necesario nivel de detalle. Los 25 haban tratado de usar un lenguaje claro y que todo el mundo pudiera entender, y la propuesta de constitucin responda al espritu de las protestas y daba a los ciudadanos ms formas para participar en el proceso poltico. Estipulaba que con apoyo del 2% del electorado la ciudadana pudiera hacer propuestas legislativas al Parlamento, y que con el 10% pudiera exigir un referndum sobre leyes recin aprobadas. El texto tambin modificaba el sistema electoral y estableca que el voto de cada persona deba tener el mismo peso independientemente de su circunscripcin.

La propuesta de constitucin enfatizaba la proteccin de los derechos humanos y mencionaba explcitamente los sectores de poblacin ms vulnerables, como nios y refugiados, y estipulaba que tambin los derechos de los animales deban ser respetados. Asimismo, estableca que los recursos naturales que no estuvieran en manos privadas deban convertirse en propiedad pblica. Tambin protega las libertades de informacin y de prensa, y reforzaba el papel del Parlamento frente a otras instituciones polticas y le daba un rol ms importante en la supervisin de las finanzas del Estado.

La respuesta pblica a la nueva constitucin fue mixta: mientras por lo general gust a actores sociales y polticos progresistas, por otro lado los partidos en la oposicin, sectores conservadores y parte del mundo acadmico se mostraron crticos con ella, tal y como ya lo haban sido durante todo el proceso constitucional.

Un proyecto constitucional sin resolucin

Como siguiente paso, el Parlamento decidi que en octubre de 2012 habra un referndum no vinculante sobre la propuesta de constitucin. En la consulta, los ciudadanos islandeses tuvieron que contestar no una sino seis preguntas diferentes: una general sobre si queran que esta se convirtiera en su nueva constitucin (el 67% dijo que s), y cinco cuestiones sobre las propuestas ms polmicas del texto (las cinco fueron aprobadas con una clara mayora). La participacin fue del 49%, una cifra que de nuevo actores crticos con el proceso usaron para deslegitimarlo al sealar que ni siquiera la mitad de los electores haban votado.

Tras el referndum, el Parlamento envi el texto constitucional a la Comisin de Venecia, un organismo consultivo del Consejo de Europa formado por expertos en Derecho Constitucional. En su opinin oficial, emitida en marzo de 2013, la Comisin de Venecia remarc la dimensin participativa del proceso y coment positivamente sobre "el esfuerzo [del texto] para dar una mayor transparencia y claridad al funcionamiento de las instituciones del Estado".

Pero la Comisin tambin fue bastante crtica con algunos aspectos de la propuesta de constitucin. Dijo que muchas de las disposiciones estaban formuladas "en trminos demasiado amplios y difusos", y que el sistema institucional propuesto era "demasiado complejo y estaba marcado por la falta de consistencia".

El Parlamento islands modific el texto constitucional siguiendo las recomendaciones de la Comisin de Venecia. Y al fin, casi tres aos despus del inicio del proceso, el texto redactado inicialmente por 25 personas elegidas entre la ciudadana, y que una mayora de votantes haban apoyado en un referndum, estaba listo para ser adoptado como la nueva ley suprema de Islandia. Para esto, una mayora de diputados deban votar a favor de la propuesta de constitucin, despus tendra que haber elecciones, y luego el recin elegido Parlamento debera igualmente aprobar la nueva constitucin por mayora.

En esos momentos, ya estaban muy prximas las siguientes elecciones generales, previstas para abril de 2013, as que apenas haba tiempo para que el Parlamento discutiera y votara sobre la propuesta de constitucin. Una mayora de los diputados, 32 de los 63, se declararon pblicamente a favor del nuevo texto constitucional. Y, aun as, el bloqueo de los partidos en la oposicin y la falta de resolucin por quienes supuestamente s apoyaban la nueva constitucin impidieron que el Parlamento la votara antes del fin de la legislatura.

Las elecciones dieron el poder a una coalicin entre el Partido de la Independencia y el Partido Progresista (Framsknarflokkurinn, y a pesar de su nombre un partido agrario de centro-derecha), quienes haban gobernado hasta la crisis y que en esta campaa apenas haban hablado de la nueva constitucin. Y una vez en el poder y con mayora en el Parlamento, simplemente ignoraron el tema.

"Desde nuestro punto de vista, si crees en una sociedad democrtica la forma de cambiar la Constitucin es segn dice la propia Constitucin, y no intentando dejar de lado los procedimientos normales", resume Birgir rmansson, un veterano diputado del Partido de la Independencia.

"Fue un cambio demasiado grande para que los polticos lo aceptaran, se sintieron demasiado amenazados", lamenta por su parte Gurun. "Los polticos caen muy, muy rpidamente en la trampa de pensar que ellos son mejores para preparar y gestionar y decidir qu cambios hay que hacer en la sociedad. () El proceso constitucional es un muy buen ejemplo de lo incapaz que es el Parlamento para tener en cuenta la voz de la gente".

"Esa es la clave de cualquier sistema: siempre trata de mantenerse a s mismo, es precisamente por eso que es un sistema", analiza Katrn, que en la actualidad preside la Sociedad Constitucional, un pequeo grupo ciudadano de presin para que la propuesta de constitucin sea finalmente adoptada.

A pesar de los esfuerzos de la Sociedad Constitucional, la cuestin no es ahora mismo uno de los temas ms candentes en Islandia, hoy ya recuperada de la crisis econmica. Aun as, si se les pregunta explcitamente muchas personas s dicen que preferiran la constitucin redactada por los ciudadanos a la que el pas tiene actualmente. Y, de hecho, a finales de 2017 una mayora de islandeses, un 55%, consideraban que renovar la Constitucin del pas era bastante o muy importante.