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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2019

El PRI en los tiempos de la Cuarta Transformacin

Eduardo Nava Hernndez
Cambio de Michoacn


El pasado fin de semana el Partido Revolucionario Institucional, otrora todopoderoso en el medio poltico mexicano, realiz el proceso indito de una eleccin universal y directa entre sus militantes de su presidencia nacional. De ella surgi triunfante un joven poltico, el gobernador con licencia de Campeche, Alejandro Moreno Crdenas, tambin conocido como Alito . Es clara la intencin, con esta nueva dirigencia, de dar una imagen de renovacin y frescura ante sus militantes y los ciudadanos en general de cara a los prximos procesos electorales, en busca de recuperar algo del mucho terreno perdido en los comicios de 2018.

Pero esa imagen no parece corresponderse en nada con lo que se vio en el proceso electivo interno del domingo 11 de agosto: urnas vacas, denuncias de fraude y ausencia de consenso en torno a los resultados. De sus 6.76 millones de adheridos formalmente inscritos en sus padrones, particip alrededor del 20 o 25 por ciento, y eso despus de una campaa an inconclusa de afiliacin. El candidato triunfante habra obtenido un 80 por ciento o ms de la votacin. En tanto que la candidata que qued en segundo lugar, la ex gobernadora de Yucatn Ivonne Ortega, que obtuvo un 13 o 16 por ciento, segn la fuente consultada, denunci a lo largo del da a travs de su cuenta de Twitter compra de votos, acarreo de votantes, urnas embarazadas y paquetes electorales abiertos. Anunci que impugnar el proceso, en tanto que a la tercera candidata, la prcticamente desconocida Lorena Pin, le correspondi un papel testimonial con no ms del 3 o 3.5 %; pero aun as contribuy a convalidar el proceso favorable a Alito . Previamente, el ex rector y ex secretario de Salud Jos Narro Robles se haba retirado de la contienda y del partido denunciando que la eleccin estaba arreglada y el resultado cantado. Y al tambin aspirante Ulises Ruiz el represivo ex gobernador de Oaxaca, con ms de 20 muertes en su haber durante el conflicto de 2006 se le neg el registro por no tener respaldo de los sectores del partido, por lo que denunci que el proceso era una farsa.

Por otro lado, Manlio Fabio Beltrones, ex presidente partidario, anunci en un tuit que no participara en la eleccin por las irregularidades en el padrn. Y renunci al partido la destacada periodista Beatriz Pags Rebollar denunciando que se lo estaba entregando al presidente Lpez Obrador.

En fin, desde la confeccin del padrn y la emisin de la convocatoria hasta el final de la jornada electiva hubo denuncias de irregularidades y trampeo en favor de quien se levant a la postre como triunfador. Triunfo prrico, si se considera el alto costo que para el partido tuvo la ereccin de la nueva dirigencia y el nivel de la indiferencia de los propios priistas hacia el proceso y sus candidatos. Un aguacero sobre mojado, dada la situacin que vive ahora el otrora partidazo oficial, al que se le aplicaban en otros tiempos sobrenombres como invencible, aplanadora, y otros.

Las elecciones federales y estatales de 2018 determinaron la debacle tricolor, de la que se antoja imposible que se repongan los priistas. Su candidato presidencial, el externo Jos Antonio Meade slo obtuvo en alianza con el PVEM y el Panal el 16 por ciento de la votacin y se ubic en un lejano tercer lugar, sin ganar en una sola entidad del pas. En el Senado, slo logr colocar, por la va plurinominal, a 14 de sus candidatos, el 11 por ciento de los escaos. En la Cmara de Diputados cuenta con apenas 47 legisladores, el 9.4 por ciento del total. Desde la eleccin del Estado de Mxico en 2017 no ha logrado ganar ningn gobierno estatal; en este ao, en la eleccin de Baja California y en la extraordinaria de Puebla ni siquiera figur como competitivo.

Slo declarativamente, pues, y como un seuelo, pueden Claudia Ruiz Massieu Salinas y otros dirigentes priistas hablar de una recuperacin poltica o electoral de su partido.

Pero hay ms. Se trata de los escndalos de todos conocidos de corrupcin en los que los priistas han estado comprometidos. Casi todos los gobernadores que Enrique Pea Nieto anunci como los exponentes del nuevo PRI se han visto involucrados en procesos de carcter penal por peculado, desviacin de recursos, sobornos, parasos fiscales, vnculos con la delincuencia y otras lindezas similares. Javier Duarte de quien ahora sabemos que pact su aprehensin y su condena con el entonces secretario de Gobernacin Osorio Chong, Roberto Borge, Csar Duarte (prfugo), Rodrigo Medina, el veracruzano Flavino Ros, el tamaulipeco Egidio Torre Cant y sus antecesores Eugenio Hernndez, Toms Yarrington y Manuel Cavazos Lerma. Humberto Moreira y su hermano Rubn han sido repetidamente sealados por su corrupcin y su probable involucramiento con los zetas . Exonerados, han llegado a la crcel el tabasqueo Andrs Granier y el michoacano Jess Reyna Garca. Antes cay y sigue en prisin Mario Villanueva Madrid por delincuencia organizada. Ahora, los sealamientos judiciales han alcanzado a altos ex funcionarios del gobierno de Pea Nieto: Emilio Lozoya Austin (prfugo) y su familia, y Rosario Robles Berlanga, protagonista central de la llamada Estafa Maestra . Seguir la pista del dinero puede llevar a varios otros ex servidores pblicos de alto nivel, particularmente de la ltima administracin priista.

Especial atencin ha tenido el caso de Csar Duarte Jquez, a quien el gobernador de Chihuahua, Javier Corral Jurado, busca tenazmente procesar a pesar del fracaso, hasta hoy, de los intentos de extradicin desde su refugio en los Estados Unidos. Su secretario de Gobierno Alejandro Gutirrez Gutirrez, quien tambin fue secretario general adjunto del Comit Ejecutivo Nacional del PRI con Manlio Fabio Beltrones, ha sido condenado por peculado agravado y es la pieza clave para inculpar a Duarte Jquez.

El priismo y especialmente el peanietismo se convirtieron, a los ojos de la sociedad mexicana, en sinnimos de corrupcin. Las puntas de la madeja: Robles, Duarte de Ochoa, Lozoya y Duarte Jquez parecen conducir a un mismo nudo: el financiamiento ilegal de las campaas del PRI, especialmente de la de 2012 en la que Pea gan la presidencia a costa de torrentes de dinero, pero tambin las de varios gobiernos estatales (Estado de Mxico) en las que se derrocharon recursos y se rebasaron los topes establecidos.

Tambin podra hablarse de los actos de represin durante los gobiernos de Pea en el Estado de Mxico y el pas: San Salvador Atenco, el 1 de diciembre de 2012 en la Ciudad de Mxico, Tlatlaya, Apatzingn, Nochixtln, Iguala con sus 43 normalistas desaparecidos sin solucin an y Tanhuato, varios de ellos verdaderos crmenes de Estado que colocaron e Mxico en la mira de las organizaciones internacionales oficiales y civiles de derechos humanos. Tambin de los ms de 37 mil desaparecidos contabilizaos durante su mandato y el asesinato de 66 periodistas y de 161 defensores de derechos humanos, crmenes casi en su totalidad impunes o ni siquiera esclarecidos. De ese pesado lastre de su gobierno ms reciente tendra que desprenderse el PRI para recuperar alguna dosis de aceptacin social. El propio ex candidato presidencial priista Francisco Labastida Ochoa ha calificado a Pea Nieto como el peor presidente que ha tenido Mxico en los tiempos actuales.

Ahora, el tema del financiamiento pblico, con el acuerdo del Consejo General del INE de otorgar a los partidos registrados 5 mil 240 millones de pesos para 2020, coloca al PRI en un nuevo dilema. De esa cuantiosa cifra (a la que habra que agregar la otorgada por los organismos electorales de las entidades federativas, que quiz se aproxime a otro tanto) le correspondera al partido tricolor unos 896 millones. Sin embargo, de inmediato el presidente Lpez Obrador ha reaccionado a ese acuerdo del organismo superior electoral haciendo un llamado a los dirigentes partidarios a devolver la mitad de esas prerrogativas, e incluso ha girado instrucciones a la Secretara de Hacienda de dialogar con ellos para ese fin. Renunciar a esos recursos, de por s exiguos para el tamao del an voluminoso aparato priista, significara profundizar su crisis; no hacerlo implicara aumentar su desprestigio ante una sociedad harta de la partidocracia y de los abusos que desde las franquicias electorales se siguen cometiendo.

No es inminente que el PRI pierda su registro electoral en los aos inmediatamente por venir. Su presencia sigue siendo extendida entre los ciudadanos del pas. Pero se ve cada vez ms difcil que logre el acceso a posiciones de poder por la va de votaciones de mayora relativa. Aun con su renovada dirigencia la sombra del fracaso lo asechar durante la nueva etapa que se ha abierto, la que Lpez Obrador y Morena han proclamado como Cuarta Transformacin. El camino que le quedar ser el de contemporizar con el gobierno obradorista y evitar el enfrentamiento con ste, que slo llevara a su mayor desgaste. Pero an eso difcilmente lo salvar de la marginalidad en las elecciones por venir en 2020, 2021 y an en las de 2024. Los ciudadanos dieron un veredicto implacable en 2018, cuyas consecuencias todava no acaban de desplegarse para el ya ni revolucionario ni institucional, como se seguir viendo en el prximo periodo.

Eduardo Nava Hernndez. Politlogo UMSNH

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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