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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-08-2019

La declaracin del Centenario de la OIT y los derechos maltrechos de los trabajadores

Eduardo Camn
CLAE


Nunca han coexistido tantas normas, instituciones, autoridades encargadas de proteger la dignidad humana de los trabajadores a lo largo y ancho del planeta. Y sigue siendo una de las paradojas ms desafiantes de nuestro tiempo la contradiccin entre el bienintencionado discurso sobre los derechos laborales que producen las instituciones internacionales y los Estados nacionales y la desdichada realidad que prevalece en la mayora de los pases.

El pasado 8 de agosto se dio a conocer pblicamente la declaracin del Centenario de la Organizacin Internacional del Trabajo (OIT) para el futuro del trabajo adoptada por la conferencia en su centsimo octava reunin, en Ginebra el 21 de junio de 2019.

Como nico organismo tripartito de las Naciones Unidas, la OIT esta rene a representantes de gobiernos, empleadores y trabajadores de 187 Estados Miembros para establecer normas internacionales, elaborar polticas y disear programas para promover el trabajo decente.

En estos documentos no se dan directivas precisas, son una serie de recomendaciones, plenas de buenas intenciones, pero no que necesariamente presupongan que la OIT es competente en materia de poltica econmica y financiera internacional.

Asimismo, en el primer periodo de sesiones del Comit Preparatorio sobre la festividad del centenario de la (OIT), la Comisin Mundial sobre el Futuro del Trabajo, anunci desarrollar su enfoque del futuro del trabajo centrado en las personas, tomando en consideracin las profundas transformaciones en el mundo del trabajo.

Resaltando que el dilogo social (la conciliacin de clases) , incluida la negociacin colectiva y la cooperacin tripartita, es un fundamento esencial de todas las actividades de la OIT y contribuye al xito de la elaboracin de polticas y la toma de decisiones en sus miembros.

En realidad, se ha redactado este documento que publicamos parcialmente en consonancia con el espritu de la Declaracin de Filadelfia segn el cual incumbe a la OIT examinar y considerar cualquier programa o medida internacional de carcter econmico o financiero con arreglo al objetivo fundamental de la justicia social.

La necesidad de actuar

Este ao, en el que la OIT ha celebrado su centenario, era una oportunidad nica para recordar que los derechos de los trabajadores son sistemticamente violados en muchas partes del mundo. De hecho, algunos Estados hacen letra muerta de los convenios y recomendaciones de la OIT. Incluso en pases que los han ratificado, sin olvidar que la OIT se enfrenta a la uberizacin del mundo del trabajo, una nueva economa basada en un sistema salvaje de derechos de los trabajadores. Pero, en nuestros das, el trabajo se ha convertido para centenares de millones de personas en un bien escaso; un sufrimiento o un peligro para aquellos que tienen la suerte de trabajar. Sin embargo, despus de un siglo, el derecho al trabajo (relaciones y condiciones de trabajo) est codificado y las polticas laborales se elaboran en el seno de la OIT. Ciertamente, sus reglamentos han hecho posible una cierta mejora de las condiciones laborales en ciertas regiones del mundo, en particular en Europa durante el perodo siguiente a la II Guerra.

Pero hay que constatar que ni esa regin del mundo escapa ya a los problemas citados y que sus pases se encuentra en plena regresin en estos temas Es necesario buscar el origen de todos estos problemas en la organizacin de la produccin y la orientacin de las polticas econmicas. Adems, tres decenios de poltica neoliberal, aplicada a nivel planetario y la llamada mundializacin, han exacerbado las crisis.

Al poner a competir no slo a los trabajadores sino tambin a los Estados entre ellos, y al excluir an ms la economa del campo poltico, esta mundializacin neoliberal ha provocado una regresin en las legislaciones que regulan las relaciones de trabajo y ha debilitado an ms al ya desorientado movimiento sindical.

En este contexto, si bien el derecho laboral es conocido por todo el mundo, el derecho al trabajo no lo es tanto. Por supuesto, la reglamentacin de las relaciones de trabajo es extremadamente importante, pero hay que gozar previamente de un empleo del que poder beneficiarse, algo nada fcil hoy en da.

El derecho al trabajo, que es reconocido a nivel internacional y en la mayor parte de las legislaciones, responde a esta condicin previa. Como derecho humano que es, aporta al tratamiento de estas cuestiones una dimensin que rara vez se pone por delante y no es tenido en cuenta en la elaboracin de las polticas y las estrategias de lucha contra el desempleo y el subempleo. En todo el mundo, los derechos de los trabajadores estn disminuyendo gradualmente. Ms que nunca, es esencial luchar para garantizar que todos los que trabajan -en cualquier lugar del mundo- puedan hacerlo con dignidad, al tiempo que reciban un salario decente.

El trabajo es esencial para todas las personas en la organizacin de la sociedad actual. Contribuye no slo a la formacin de los individuos, sino que tambin es necesaria para que cada uno pueda hacer frente a sus necesidades y a las de su familia, entablar y mantener vnculos sociales y cumplir con sus deberes para con la sociedad.

Qu clase de trabajador requiere nuestra sociedad para poder funcionar bien? Las clases dominantes ya lo tienen claro. En realidad, se necesitan hombres que cooperen dcilmente en grupos numerosos con salarios pauprrimos, que deseen consumir ms y ms y cuyos gustos estn estandarizados y puedan ser influidos fcilmente. Es decir, hacer lo previsto por el sistema.

Anexo: La declaracin del Centenario.

La Conferencia declara que:

i) asegurar una transicin justa a un futuro del trabajo que contribuya al desarrollo sostenible en sus dimensiones econmica, social y ambiental;

ii) aprovechar todo el potencial del progreso tecnolgico y el crecimiento de la productividad, inclusive mediante el dilogo social, para lograr trabajo decente y desarrollo sostenible y asegurar as la dignidad, la realizacin personal y una distribucin equitativa de los beneficios para todos;

iii) promover la adquisicin de competencias, habilidades y calificaciones para todos los trabajadores a lo largo de la vida laboral como responsabilidad compartida entre los gobiernos y los interlocutores sociales a fin de:

subsanar los dficits de competencias existentes y previstos;

prestar especial atencin a asegurar que los sistemas educativos y de formacin respondan a las necesidades del mercado de trabajo, teniendo en cuenta la evolucin del trabajo, y mejorar la capacidad de los trabajadores de aprovechar las oportunidades de trabajo decente;

iv) formular polticas eficaces destinadas a crear empleo pleno, productivo y libremente elegido y oportunidades de trabajo decente para todos y en particular facilitar la transicin de la educacin y la formacin al trabajo, poniendo nfasis en la integracin efectiva de los jvenes en el mundo del trabajo;

v) fomentar medidas que ayuden a los trabajadores de edad a ampliar sus opciones, optimizando sus oportunidades de trabajar en condiciones buenas, productivas y saludables hasta la jubilacin, y permitir un envejecimiento activo;

vi) promover los derechos de los trabajadores como elemento clave para alcanzar un crecimiento inclusivo y sostenible, prestando especial atencin a la libertad de asociacin y la libertad sindical y al reconocimiento efectivo del derecho de negociacin colectiva como derechos habilitantes;

vii) lograr la igualdad de gnero en el trabajo mediante un programa transformador, evaluando peridicamente los progresos realizados, que:

asegure la igualdad de oportunidades, la participacin equitativa y la igualdad de trato, incluida la igualdad de remuneracin entre mujeres y hombres por un trabajo de igual valor;

posibilite una reparticin ms equilibrada de las responsabilidades familiares;

permita una mejor conciliacin de la vida profesional y la vida privada, de modo que los trabajadores y los empleadores acuerden soluciones, inclusive en relacin con el tiempo de trabajo, que tengan en cuentan sus necesidades y beneficios respectivos, y promueva la inversin en la economa del cuidado;

viii) asegurar la igualdad de oportunidades y de trato en el mundo del trabajo para las personas con discapacidad, as como para otras personas en situacin de vulnerabilidad;

ix) apoyar el papel del sector privado como fuente principal de crecimiento econmico y creacin de empleo promoviendo un entorno favorable a la iniciativa empresarial y las empresas sostenibles, en particular las microempresas y pequeas y medianas empresas, as como las cooperativas y la economa social y solidaria, a fin de generar trabajo decente, empleo productivo y mejores niveles de vida para todos;

x) apoyar el papel del sector pblico como empleador relevante y proveedor de servicios pblicos de calidad;

xi) fortalecer la administracin y la inspeccin del trabajo;

xii) asegurar que las modalidades de trabajo y los modelos empresariales y de produccin en sus diversas formas, tambin en las cadenas nacionales y mundiales de suministro, potencien las oportunidades para el progreso social y econmico, posibiliten el trabajo decente y propicien el empleo pleno, productivo y libremente elegido;

xiii) erradicar el trabajo forzoso y el trabajo infantil, promover el trabajo decente para todos y fomentar la cooperacin transfronteriza, inclusive en reas o sectores de alta integracin internacional;

xiv) promover la transicin de la economa informal a la economa formal, prestando la debida atencin a las zonas rurales;

xv) adoptar y ampliar sistemas de proteccin social que sean adecuados y sostenibles y estn adaptados a la evolucin del mundo del trabajo;

xvi) profundizar e intensificar su labor sobre migracin laboral internacional en respuesta a las necesidades de los mandantes y asumir una funcin de liderazgo en materia de trabajo decente en la migracin laboral, y

xvii) intensificar la participacin y cooperacin en el sistema multilateral a fin de reforzar la coherencia de las polticas, en consonancia con el reconocimiento de que:

el trabajo decente es clave para el desarrollo sostenible, as como para reducir la desigualdad de ingresos y acabar con la pobreza, prestando especial atencin a las zonas afectadas por conflictos, desastres y otras emergencias humanitarias, y

en un contexto de globalizacin, la no adopcin por un pas de condiciones de trabajo humanas constituira ms que nunca un obstculo al progreso en todos los dems pases.

Eduardo Camn. Analista uruguayo acreditado en ONU-Ginebra, asociado al Centro Latinoamericano de Anlisis Estratgico (CLAE, www.estrategia.la)

http://estrategia.la/2019/08/15/la-declaracion-del-centenario-de-la-oit-y-los-derechos-maltrechos-de-los-trabajadores/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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