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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2019

Mujer & Uruguay
La condicin de la mujer en Casavalle

Salvador Neves
https://brecha.com.uy

Explicacin de tu ausencia casi se llama esta nota, que empez esperando a las mujeres de una de las zonas ms duras para ellas que hay en la ciudad. Pero, cuando escamp, llegaron y no dejaron ttere con cabeza. Hay que irse hasta Aparicio Saravia y Burgues, hay que pararse en la entrada del Centro Cvico Luisa Cuesta y mirar al sur para tener la mejor vista del Santuario Nacional del Cerrito de la Victoria.


Pero el viernes pasado una fotografa tomada desde ah hubiese decepcionado. La bruma dilua todo. No haca el fro que entr despus, pero de a ratos garuaba. En Casavalle, para muchas, moverse de la casa sigue equivaliendo a meterse en el barro. No han terminado las obras viales apresuradas desde que el invierno pasado la Polica captur a Mnica Sosa y desarticul su banda (narcotraficantes) la de los Chingas, y cruzar San Martn a la altura de Los Palomares tambin es embarrarse.(1)

 

Pero la invitacin a la actividad en el centro cvico era singularmente interpelante, por el tema, puede ser, pero, sobre todo, por tratarse de ese tema en ese sitio: Mujeres de Amrica Latina: Medio siglo de lucha, deca la invitacin del Colectivo de Estudios de Amrica Latina Contempornea del Departamento de Historia Americana de la Facultad de Humanidades.

 

Mara Jos Bolaa, profesora en la zona durante muchos aos, investigadora de la historia del cantegril, haba seleccionado pasajes de algunos documentales recientes que reconstruyen historias de mujeres de los sectores populares latinoamericanos que han enfrentado las violencias del machismo.(2) Lo haba hecho teniendo en mente mil historias parecidas odas de mujeres a lo largo de los aos en torno a esa avenida que fue el eje topogrfico de su investigacin, Aparicio Saravia, y que le hacen pensar que ese es uno de los sitios donde, detrs de los afeites de la Suiza de Amrica, aparece claro el rostro de Amrica Latina.

 

Adems de los documentales, hubo discusin jugosa y tres investigadoras jvenes (Julieta de Len, Luca Martnez Hernndez y Alesandra Martnez) narraron lo que vienen encontrando en bsquedas que tienen que ver con las luchas emancipatorias de las mujeres.

 

Martnez, que trat sobre la emancipacin de las uruguayas desde el fin de la dictadura hasta el presente, entre otras cosas, rescat hechos incmodos, de cuando aquel Ro de Libertad de 1983 ambient cierta apertura que iba ms all de la demanda formal de democracia.

 

Algn lector canoso podr recordar de aquellos das el aroma a destape, representado en aquel ttulo que llen la tapa del semanario Jaque cuando pudo celebrarse el fin de la censura: Teta, culo, Marx. En ese medio, que representaba lo que entonces poda denominarse la izquierda del Partido Colorado, Hernndez encontr la primera encuesta sobre la opinin que los uruguayos tenan sobre la legalizacin del aborto.


La mayora de los consultados todava estaba en contra, pero en el crculo que representaba grficamente las porciones de opinin la informacin se present invertida, alentando la impresin contraria, lo que sugiere que el duende de la imprenta que anduvo por all era bien batllista.

 

En aquel contexto las mujeres de todos los partidos se movilizaban en tanto tales y reivindicaron derechos juntas. Una asamblea de delegadas de comits de base reunida en el Teatro Astral el 10 de noviembre de 1984 haba fijado para el 15 la conmemoracin del Da de la Mujer Frenteamplista. Por la paz y la democracia, la mujer frenteamplista va de Frente, sera la consigna central de la marcha por 18 de Julio realizada esa jornada. Es bien interesante coment la investigadora. La encabezaban Ema Noya de Crottogini y Lily Lerena.


Las mujeres iban por la calle y los hombres miraban desde la vereda. El comando electoral del Frente Amplio haba prohibido una de las demandas que las movilizadas pretendan, el punto 18: Democracia en el pas y democracia en el hogar. Se tema que se entendiese que el Frente pretenda introducirse en la vida privada de las personas, explic Hernndez. Pero, encabezadas por seres de tal peso, las mujeres quebraron la disciplina partidaria y alzaron tambin esa pancarta.

 

La investigadora record tambin el tiempo y el esfuerzo que cost sacar la violencia machista del silencio. A Flor de Lis Rodrguez el marido la asesin el domingo 12 de noviembre de 1989 a las diez de la maana. Cuando Flor sala con su hermano de comprar pan, el esposo la acuchill. Dos certeras pualadas en el corazn y una ms en un costado. Algunas otras para el hermano. Flor est muerta, su hermano herido y hay tres nios hurfanos.

Ella tena 32 aos, escribi Isabel Villar, editora de La Repblica de las Mujeres, un suplemento del diario La Repblica en esos aos. La muchacha vena huyendo de su marido desde Durazno. El juez le reclamaba que diese su domicilio porque el hombre tena derecho a ver a sus hijos. Las organizaciones de mujeres le dieron apoyo. Ella haba dicho que ahora no tena miedo porque ya no estaba sola. Entonces para las organizaciones fue como: Nos la mataron, explic Hernndez.

 

En el resto de la prensa el caso no aparece. Tengo relevado El Diario, El Pas, La Maana y La Repblica, subrayara despus la investigadora dialogando con Brecha. Sin embargo, es a partir de este caso de Flor de Lis que las mujeres le entran de lleno a la cuestin de la violencia de gnero y despus, en los noventa, le dan con todo. El 12 de julio de 1995 se modifica el Cdigo Penal y se define como violencia domstica aquello que antes se denominaba como lesiones o lesiones graves.

 

Por eso, incluso poner en nmeros aquellos hechos fue una tarea complicada. El Consejo Nacional de las Mujeres, vinculado al Partido Colorado, hizo los primeros intentos para fundamentar la propuesta de crear la Comisara de la Mujer. Despus tom el relevo el equipo de Isabel Villar.

 

Nadar en dulce de leche

 

39.942 denuncias de violencia domstica y 29.904 rapias hubo en 2018. Sobre todo cuando se piensa en estos barrios se piensa en la inseguridad ciudadana, que es real, pero tenemos muchas ms denuncias de violencia basada en gnero, o domstica, puntualmente, que de rapias y hurtos. Eso tambin habla de los medios de comunicacin, que hacen a los temas, advirti al semanario Clyde Lacasa, coordinadora de la Red Uruguaya contra la Violencia de Gnero y Sexual (Rucvgs), quien trabaja en atencin directa en el Luisa Cuesta.

 

Pero, al mismo tiempo, tratndose de este territorio, sera miope considerar aisladamente la violencia basada en gnero. Hay estructuras subray Lacasa; la violencia ms estructural, la pobreza, la ignorancia. Y no solamente la ignorancia de la mujer que viene a atenderse, sino una que trae de generaciones anteriores y se replica.

Hay muchas mujeres, jvenes y maduras, que tienen dificultades serias para interactuar en la sociedad. Que nunca fueron al Centro, que no saben tomar un mnibus. Y estn a 45 minutos de 18 de Julio. Esta limitacin, que es estructural, les hace difcil muchas veces pedir ayuda o incluso saber que existe ayuda. Les pasa menos a las de 18 o 20 aos, pero esto lo encontrs hasta en las de 30. Para esto, la llegada del centro cvico, donde estn presentes muchas instituciones, ha sido una solucin enorme.

 

La violencia de gnero se intersecta, adems, con las otras violencias ciudadanas y esto puede hacer que la cercana de algunas instituciones tampoco alcance. Si la mujer va y se registra con un nmero de cdula, una direccin, los datos de sus hijos, esto significa que esta mujer ya queda institucionalmente visibilizada, observ Lacasa. Pero esto implica tambin a las personas que comparten la casa con ella y que pueden estar vinculadas a delitos, por lo que lograr que no lo haga pueda ser importante para ellas, explic.

 

La coordinadora de la Rucvgs record que hubo momentos en que estas personas intentaban evitar que las mujeres tramitaran una tarjeta del Mides, por ejemplo. O la asignacin familiar. Cunto te dan por la asignacin?, les preguntaban. Quinientos pesos. Yo te doy mil, pero no vayas, les planteaban. Trabajando en la violencia basada en gnero y en la violencia domstica, muchas veces nos encontramos con estas limitaciones. Ac la gente que pierde la cdula no hace la denuncia. Puede pasar aos sin cdula de identidad, apunt Lacasa.

 

En el barrio la vulnerabilidad se respira. Cuando llegs, ocho y media de la maana ya est el helicptero dando vueltas. Y los patrulleros y alguna camioneta del Pado (Programa de Alta Dedicacin Operativa).Durante mucho tiempo la Polica no estaba en la puerta del Luisa Cuesta, pero estaba en frente, en la placita, describi la entrevistada.

 

La soledad de las mujeres ante las cargas familiares hace que se suela usar la palabra matriarcado para referir a la relacin. Algn medio defini a Mnica Sosa como matriarca de Los Chingas. Lacasa admiti que, cuando los varones van presos y las mujeres quedan a cargo del negocio, a veces ejercen una violencia superior a la de los hombres.


Pero de esto habra que concluir que hay una disputa del poder. Lo que hacen es ejercerlo para protegerse. Cuando el hombre sale de la crcel, vuelven a estar sujetas a sus violencias y a su economa.

 

Pero en torno a Aparicio Saravia incluso vivir del lado de los salvos supone riesgos. En lugares donde las instituciones no han llegado, las organizaciones basadas en la fe han crecido de manera estrepitosa. Nos encontramos mujeres que van a esas iglesias y a menudo lo que reciben es que hay que perdonarlo todo en nombre de Dios.


Entonces te encontrs mujeres que viven 50 aos en situaciones de violencia domstica o de abuso sexual porque se perdona todo. Y, si no se hace un trabajo ms importante desde las instituciones, eso va a seguir pasando. Adems, esas organizaciones manejan mucho dinero. Reciben a la mujer en instalaciones a veces suntuosas. Las atiende la pastora. Pero luego los casos no son trasladados a las instituciones. Y esto es peligroso, muy peligroso, advirti.

 

Pero tampoco toda la institucionalidad est alineada. Encontramos familias con problemas psiquitricos endmicos, que no slo tiene la generacin ms joven, sino que se originan ms atrs. Vos nots ya en la madre algunas carencias, que quiz fueran simplemente funcionales en su inicio, pero que cuando no se trabajan se transforman en una patologa social. Los problemas psiquitricos aparecen mucho ms de lo que se piensa y las policlnicas estn saturadas. V


os le decs a la mujer: Y, fuiste al psiquiatra?. S, tengo que ir tal da a tal hora para que me den hora para agosto o setiembre, te responden. Entonces, por ms que una institucin trabaje en estas cosas, si no cuenta con las otras que tambin se necesitan para abordar estas situaciones, es como nadar en un mar de dulce de leche, ms o menos, grafic.

 

Pero que espere afuera 

 

El men cinematogrfico que Bolaa prepar hubiera sido muy adecuada materia de discusin en una zona como la descrita por Lacasa. La experiencia de presenciar el dilogo entre las vecinas y la docena de investigadoras que lleg al centro cvico hubiese sido impar. Pero las vecinas, por el tiempo, por el tema o por algn otro motivo, no acudieron. Nosotras hubiramos venido, de haber sabido. Nos prendemos a todos los talleres, dijo Leonela Olivera. Pero Aparicio Saravia es larga y la invitacin no lleg hasta el Marconi, donde vive.

 

Pero no siempre ella y sus compaeras del colectivo de mujeres Calandrias fueron tan salidoras. Probando que ahora es as, el mircoles desdearon ser visitadas en su barrio y se vinieron al centro cvico a conversar con Brecha. Hay cosas que estn cambiando en sus vidas desde que se vienen juntando, hace dos aos, coincidi la delegacin, de la que tambin formaron parte Alejandra Fernndez y Macarena Olivera.

 

Es que el tema asusta, admiti Alejandra. Cuando empezamos a reunirnos, muchas no se queran acercar porque pensaban que tenan que hablar de si el esposo les pegaba, record Leonela. Somos mams de la escuela 191. Las maestras (las dos Lucas, Valentina y Micaela) nos plantearon la idea, estuvimos de acuerdo y empezamos a invitar gente con tarjetitas. Invitamos a las mujeres de la zona, a las maestras mismo, precis Macarena.

 

Pero de lo que hablbamos era ms general, de la violencia de gnero que hasta nosotras mismas nos ejercemos, el machismo, porque desde pequeas nos vienen criando machistas, explic Alejandra. Nosotras decamos: el rosado es de nena y el celeste de varn. Y despus nos dimos cuenta de que no, de que la nena puede usar azul, verde, anaranjado, y el varn, rosado, violeta, rojo, grafic Macarena.

 

Se dieron maa para contarse lo que, por lo menos al principio, no era fcil: Usamos mucho lo escrito, sin nombres ni nada. O, si no, tomo un cuento de otra y lo cuento, pero cambiado, como si no fuera mo, explic tambin esta ltima.

 

Y as, aadi Alejandra, muchas de nosotras nos dimos cuenta de que estbamos siendo maltratadas y de que eso no est bien. Muchas mujeres piensan que no sufrieron violencia porque no las agredieron fsicamente, aclar Leonela. A veces no te das cuenta. Te criaron de esa manera y vos te cres que eso est perfecto. Y capaz que no te mata a palos, pero capaz que te mataste cocinando y viene y te tira toda la olla al piso, ejemplific Alejandra.

 

Y por qu sucede?, pregunt el periodista. Porque ellos se piensan que somos de ellos, que son los dueos, sentenci sin dudarlo Macarena.

 

Qu les sugiere la palabra feminismo?

 

Hay muchos grupos que se llaman feministas, de los cuales algunos a m no me representan. Por ejemplo, las que salen a hacer dao, a romper vidrieras, a hacer sus necesidades enfrente a iglesias. Las que consideran que todos los hombres son malos, que son violadores, esto y aquello. Eso no es feminismo. Yo me considero feminista en el sentido de que estoy de acuerdo en que los derechos tienen que ser iguales y en que, quizs ahora no tanto, pero a la mujer se la trataba mal, los sueldos no eran los mismos, no te daban mucho trabajo porque si sos mujer, tens hijos y, por lo tanto, no te puedo explotar lo que preciso. Feminismo es la igualdad respondi Alejandra.

 

Leonela y Macarena han tenido una experiencia singular con la iglesia neopentescostal a la que acuden. Ellas iban con sus hijos al merendero que funcionaba los mircoles en la institucin. Pero el colectivo haba resuelto fijar su reunin para los mircoles. El pastor, lejos de reclamarles que abandonaran Calandrias, resolvi pasar la merienda para los viernes. Hay otras distintas, pero ah nos dan para adelante para que vayamos a todo lo que nos haga bien a nosotras, explic Macarena.

 

No las convido con mate porque s que toman dulce se disculp el periodista, aludiendo a un video sobre Calandrias que anda en la red.(3)

 

Hasta en eso estamos cambiando objetaron a coro.

 

Y algo ms cambia?

 

Yo veo que las nuevas generaciones son un poco ms liberales. Las mujeres se animan a manejarse ms solas y los hombres se animan un poco ms a soltar, opin Alejandra. Y en la identidad sexual tambin. Antes un hombre se animaba a soltarse recin de veterano. Hoy un nene de 15 aos, si ya est decidido a ser homosexual, va y lo muestra. Y gente mayor tambin. Personas con cuatro o cinco hijos que se separaron del marido y se casan con mujeres. En el barrio hay tres casos, cont Leonela.

 

Y por qu en el video vos decs que no importa si el hombre es marido o concubino, transitorio o duradero, siempre que te espere afuera? pregunt Brecha especficamente a Alejandra.

Porque el taller es para sentirnos libres y, a veces, si ests con tu marido

 

En el video ustedes dejan una pregunta sin respuesta: la mujer posee instinto maternal, mito o realidad?

 

Coincidimos todas en que es mito. Es algo que te encajan desde pequea. Si vos no quers tener hijos, no tengas hijos. No es nada malo. Es un mito. Nos van a matar por esto, pero es la verdad. Se tena que decir y se dijo.

 

Fuente: https://brecha.com.uy




Notas

 

1. Nada es para siempre, Brecha, 13 VII 18. Sobre la zona de Casavalle y Los Palomares ver artculo de Ernesto Herrera, La razn policiaca: un censo en territorio enemigo (https://correspondenciadeprensa.com/2018/06/26/uruguay-la-razon-policiaca-un-censo-en-territorio-enemigo/) 

2. De Aparicio Saravia a Dolores, Brecha, 23 XI 18.

3. https://www.youtube.com/watch?v=Tt7Tpr1YtTw




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