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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2019

Violacin & Cultura. Entrevista a Valrie Rey-Robert, luchadora contra la invisibilizacin de los abusos sexistas
En Francia denunciar las agresiones sexuales nos convierte en traidoras a la nacin

Enric Bonet
www.ctxt.es

Entrevista a Valrie Rey-RobertV autora de "una cultura de la la violacin a la francesa."


Al menos 85 mujeres asesinadas por su pareja o expareja. Es el nmero de feminicidios en Francia entre enero y principios de agosto. Una cifra que alarma cada vez ms a la opinin pblica francesa. El reconocimiento y la denuncia de la violencia de gnero parece abrirse paso en un pas antao referente del feminismo, pero en el que en los ltimos tiempos movimientos como el #Metoo u otras movilizaciones feministas han encontrado una mayor resistencia o desapego. Valrie Rey-Robert es una de esas mujeres que lucharon contra viento y marea ante la invisibilizacin de los abusos sexistas.

Autora del influyente blog Crpe Georgette, estuvo entre las vctimas de la Liga del Lol, un grupo de hombres periodistas y publicistas que se dedicaban a acosar en las redes sociales a militantes feministas. Ha publicado este ao el libro Une culture du viol la franaise (Una cultura de la violacin a la francesa).

En este sugerente ensayo cuestiona los prejuicios sexistas que originan las violencias sexuales. Un sexismo presente desde los relatos bblicos hasta Juego de Tronos. Pero tambin imperante en el patrimonio cultural de Francia, cuna del amor corts y de la galantera y el libertinaje rococs.

Cuando las feministas francesas denuncian las violencias sexuales, se les responde que no son abusos, sino una forma de entender las relaciones amorosas que se fundamenta en una cierta dominacin masculina, asegura Rey-Robert. En esta entrevista en una cafetera en Bourg-la-Reine, en la periferia sur de Pars, analiza el concepto de cultura de la violacin, los estereotipos predominantes sobre los agresores sexuales y el retraso de la causa feminista en Francia.

En qu consiste la cultura de la violacin?

La cultura de la violacin es el conjunto de ideas recibidas sobre la violacin, sus vctimas y los autores. Estas sirven para reducir la responsabilidad de los violadores y culpabilizar a las vctimas e invisibilizarlas. Hablamos de cultura de la violacin porque estas ideas estn impregnadas en toda la sociedad y se transmiten de generacin en generacin. Por este motivo, creo que es importante utilizar el trmino cultura.

A menudo la idea predominante en la sociedad de qu es una violacin no se corresponde con la realidad

Cuando hablamos de las violaciones de forma abstracta, todo el mundo se opone a ellas. Pero cuando se trata de un caso concreto en el que est implicado uno de nuestros directores de cine preferidos, un poltico o una persona de nuestro entorno, entonces el discurso cambia completamente y, en lugar de creer a las vctimas, las culpabilizamos. La violacin es uno de los pocos delitos en los que sucede esto. Lo que dificulta que se reduzca el nmero de agresiones. Hasta que no logremos contradecir los prejuicios predominantes no podremos avanzar.

Cules son los principales lugares comunes sobre los autores y las vctimas de violaciones?

Sobre los autores de las violaciones, que estos son personas desconocidas por la vctima, con una mala vida sexual, feos, desgraciados, pobres, de origen extranjero Tambin que estas agresiones se producen sobre todo durante la noche y que sus autores amenazan a la vctima con un cuchillo. Pero todo esto es falso, ya que en el 90% de los casos las vctimas conocen a los autores de la violacin. Estos pertenecen a todas las clases y categoras sociales. Respecto a las vctimas, los estereotipos siempre sugieren que estas lo han buscado. O bien porque son demasiado guapas y han provocado al violador, tan feas que no puede ser que no hayan consentido la relacin, bebieron demasiado No hay una buena vctima de una violacin y estas siempre son juzgadas por sus reacciones.

De hecho, uno de los prejuicios ms habituales es que las mujeres suelen mentir cuando denuncian una violacin

S, exacto, pero los estudios realizados en pases occidentales nos muestran que solo entre un 6% y el 8% de las denuncias de violacin resultan falsas. En Estados Unidos, se llev a cabo un amplio informe sobre la criminalidad durante los ltimos diez aos en el que se demostr que hay ms hombres condenados injustamente por un homicidio que por haber violado. Por desgracia, uno de los prejuicios machistas ms habituales es que las mujeres mienten.

Encontramos esta idea desde la literatura mitolgica, con la Biblia y los mitos grecorromanos, pero tambin en la cultura contempornea, por ejemplo, en el cine negro estadounidense con la figura de la femme fatale. El tpico de la mujer mentirosa ha estado presente en ms de mil aos de historia occidental.

EXISTE UNA ESPECIFICIDAD FRANCESA, QUE UTILIZA Y MANIPULA LA HISTORIA Y EL ARTE PARA JUSTIFICAR A LOS VIOLADORES

Como explicas en Une culture du viol la franaise, el concepto de cultura de violacin aparece primero en Estados Unidos a principios de los setenta. Cmo surgi?

Los movimientos feministas no empezaron a concentrarse en la denuncia de las violencias sexuales hasta la dcada de los setenta. Antes sus principales reivindicaciones haban sido el derecho a voto, al aborto o la contracepcin.

Pero a principios de los setenta empiezan a utilizar el concepto de cultura de la violacin en Estados Unidos para denunciar que las agresiones sexuales estn presentes en todas las capas de la sociedad y que no se trata de un fenmeno extrao como se crea entonces, cuando predominaba el tpico de que haba pocas agresiones sexuales y estas eran protagonizadas por hombres monstruosos y padecidas por mujeres con malas costumbres.

En tu ensayo hablas de una cultura de violacin a la francesa. Hay alguna especificidad francesa?

Al utilizar este concepto, no quiero decir que Francia sea ms permisiva con las violaciones que otros pases europeos. Tambin debe haber una cultura de la violacin a la espaola. Pero en el caso de Francia existen algunas especificidades sistemticas. Cuando feministas francesas denuncian las violencias sexuales, se les responde que no son abusos sino una forma de entender las relaciones amorosas que se fundamenta en una cierta dominacin masculina.

Y se asegura que no hace falta cambiar nada ya que forma parte nuestro patrimonio cultural. Cuando en 2011 y 2015 se destaparon los escndalos sexuales de Dominique Strauss Kahn [exdirector del Fondo Monetario Internacional], los tertulianos franceses solan repetir frases como: No sern los estadounidenses los que nos enseen cmo se hace el amor, dado que nosotros somos especialistas en ello. Existe una especificidad francesa, que utiliza y manipula la historia y el arte para justificar a los violadores.

A qu te refieres cuando hablas de cultura francesa? Al amor corts desarrollado por la literatura de los trovadores? A la galantera y el libertinaje del arte rococ?

A la cultura francesa en un sentido amplio. Es decir, nuestra forma de percibir la violencia sexual, las leyes votadas en el pasado sobre esta cuestin Pero tambin la cultura artstica, como el libertinaje del arte rococ o el amor corts. En Francia, consideramos las obras de arte clsicas como sagradas. Si decimos que en un cuadro como La rsistance inutile (La resistencia intil) de Jean-Honor Fragonard o en libros como Les liaisons dangereuses (Las amistades peligrosas) de Pierre Choderlos de Laclos se describe una escena de violacin, se nos dir que ensuciamos estas obras. Estas son utilizadas asimismo para justificar que en las relaciones entre un hombre y una mujer hay una cierta violencia y que estas relaciones heterosexuales forman parte del patrimonio francs.

Entonces, criticar la cultura de la violacin es percibido como un ataque a la cultura francesa

S, este es uno de los grandes problemas. Cuando a finales de 2017 emergi el movimiento Balance ton porc (Denuncia a tu cerdo) el equivalente francs de #MeToo, las mujeres que denunciaron abusos sexuales fueron comparadas con los franceses que delataron a judos durante la Segunda Guerra Mundial. Estas crticas se produjeron en varias ocasiones. Con ellas se insinu que denunciar las violencias sexuales nos convierte en traidoras a la nacin. Para algunos, criticar la cultura de la violacin resulta sinnimo de atacar la cultura francesa.

A diferencia de Espaa o Estados Unidos, el movimiento #MeToo ha tenido un impacto ms bien dbil en la sociedad francesa. Cmo explicas este retraso del feminismo en Francia, un pas referente durante la segunda ola del feminismo en los sesenta y setenta?

Como apuntan las feministas estadounidenses Joan Scott y Christine Delphy, esto refleja la incapacidad del movimiento feminista francs de cuestionar la heterosexualidad. Cuando se produjo en 2011 el caso de Strauss Kahn acusado de haber violado en el Sofitel de Nueva York a la limpiadora Nafissatou Diallo, varios tertulianos franceses dijeron que los estadounidenses no comprendan nada, que eran demasiado puritanos.

Entonces, la sociloga francesa Irne Thry public un artculo en el que reivindicaba el encanto del coito robado. Era un discurso muy extrao para una intelectual que se reivindica como feminista. Scott le respondi con otra tribuna en la que aseguraba que en Francia existe una dificultad en el seno del feminismo para hablar del sexo y las violencias sexuales. Resulta prcticamente una cuestin tab.

De hecho, sorprendi la tribuna publicada en 2018 en Le Monde en la que conocidas actrices como Catherine Deneuve o escritoras como Catherine Millet reivindicaban la libertad de importunar de los hombres

Esta responda al mismo prisma de la cultura francesa. Es decir, el elogio de la galantera. Algunas de las autoras de la tribuna defendan la idea de que las violencias sexuales cometidas por los hombres de una determinada clase social no son tan graves. Cuando defienden la libertad de importunar, no reivindican la de un hombre mayor que huele mal en el metro, sino la de un hombre rico. Se trata de una posicin clasista.

La cultura de la violacin tambin se fundamenta en el racismo?

  S, porque tendemos a ver al violador como el otro. Su estereotipo no se corresponde con el hombre de bien, aburguesado, sino con el inmigrante de la banlieue [barrios populares con elevados porcentajes de poblacin de origen extranjero]. Durante el periodo colonial, se construy en Francia la imagen del hombre magreb como un violador por esencia, que abusaba de las mujeres al tener unas pulsiones sexuales muy fuertes.

Este imaginario estaba tan presente que cuando se cerraron los prostbulos en Francia en 1946, esta nueva legislacin se aplic en todo el territorio francs excepto en Argelia y en el barrio de la Goutte dOr en Pars, en el norte de la capital francesa, en el que haba una gran presencia de poblacin argelina.

HAY QUE SER MS CONTUNDENTE CON LAS FEMINISTAS XENFOBAS Y DECIRLES QUE EL RACISMO ES INCOMPATIBLE CON EL FEMINISMO

En definitiva, en Francia predomina la imagen de los rabes y los negros como hombres ms proclives a cometer delitos sexuales al sentirse especialmente atrados por las mujeres blancas. A principios de los 2000, empez a hablarse de las tournantes [rotatorias] para designar las numerosas violaciones colectivas que se producan en las banlieues, aunque los socilogos pusieron en duda que este fenmeno fuera especfico de los barrios populares.

Cuando la Nochevieja de 2015 se produjeron las agresiones sexuales en Colonia, mucha gente se mostr preocupada por las violencias sexuales y asegur que su naturaleza era distinta cuando sirios o iraques cometan estos actos en lugar de hombres blancos.

Pero tambin hay numerosos ejemplos de violaciones colectivas protagonizadas por hombres occidentales, como el famoso caso de la Manada en Espaa.

S, en la Oktober Fest en Baviera (Alemania) suelen producirse tantas agresiones sexuales que tuvieron que crear un espacio especfico para las mujeres para que estas pudieran sentirse seguras. En los Sanfermines en Espaa sigue habiendo violencias sexuales. Sin embargo, casos como el de la Manada no aparecen en las portadas de la prensa francesa, como s sucedi con las agresiones en Colonia.

Cuando surgi el movimiento #MeToo, el caso que tuvo un mayor eco meditico en Francia fue el de Tariq Ramadan, un famoso telogo musulmn inculpado por dos presuntas violaciones. Entrevistaron a varios especialistas sobre el islam, lo que daba a entender que, si haba violado, era en relacin con su confesin musulmana. Pero en realidad parece ser el tpico caso de abuso sexual, poco tiene que ver con el islam.

Cmo se debera hacer frente a estos prejuicios xenfobos y al pinkwashing que algunos partidos de ultraderecha utilizan para apropiarse del feminismo?

Tenemos que ser ms precisos con las cifras y recordar que los datos nos muestran que las agresiones sexuales son cometidas por todo tipo de hombres, de cualquier clase social. En Francia no disponemos de estadsticas tnicas, pero s en Estados Unidos donde observamos que el nmero de negros condenados a penas de prisin por casos de violacin es superior al de los blancos.

Pero esto se debe sobre todo a disfunciones de la justicia. Porque si nos fijamos en el tipo de mujeres que son violadas, esto nos muestra que los negros no violan ms que los blancos. Tambin hay que ser ms contundente con las feministas xenfobas y decirles que el racismo es incompatible con el feminismo.

Cmo hay que combatir la cultura de la violacin? Hacen falta nuevas leyes?

La legislacin actual me parece suficiente, pero s que hay que hacer grandes esfuerzos para educar de otra manera. Hace falta poner en duda todos los prejuicios sobre las violencias sexuales. Mientras la justicia siga formando parte de la cultura de la violacin, no sirve para nada aprobar leyes ms duras. Lo pudisteis comprobar en Espaa con el caso de la Manada en el que uno de los jueces de la Audiencia de Navarra pronunci un voto particular absolutamente increble. As pues, hay que educar a todas aquellas personas susceptibles de estar en contacto con vctimas de agresiones, como los jueces, policas o profesionales de los servicios sociales.

Qu piensas del movimiento feminista espaol?

Me genera cierta envidia. Se ha convertido en todo un ejemplo por su gran capacidad de movilizacin. A menudo se describe Espaa como un pas ms machista que Francia, pero creo que es todo lo contrario. Siento una gran admiracin por las feministas espaolas.

Foto Valrie Rey-Robert

Fuente:https://ctxt.es/es/20190814/Politica/27759/valerie-rey-robert-francia-cultura-de-la-violacion-amor-cortes-enric-bonet.htm


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