Portada :: Europa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-08-2019

La poltica infame de la Unin Europea

Lidia Falcn
Pblico


Quinientas personas, hombres, mujeres, nios de todas las edades, se amontonan como ganado en la cubierta y en los camarotes y en la sentina de varios barcos de ONGs dedicados s salvar de la muerte a otros seres humanos desgraciados, arriesgando incluso su libertad.

Pero ninguno de los gobernantes que forman la Unin Europea est dispuesto a conceder asilo a esos huidos de pases en guerra. Nada nos podemos sorprender respecto a Salvini, ese fascista triunfante que gobierna Italia y que rememora tristemente tiempos pasados. Ni debemos esperar nada mejor de Vctor Orban en Hungra o de Mateusz Morawiecki en Polonia, pero es ms decepcionante comprobar que ni el demcrata liberal de Macron ni la caritativa Mekel, con otros secuaces como ellos, los dirigentes de Blgica, Holanda, Dinamarca, Suecia, Finlandia, estn dispuestos a cumplir los principios que dicen que rigen la UE sobre la libertad de circulacin de personas, el asilo y refugio para las gentes que huyen de las guerras, de la persecucin social y poltica, del hambre y del infortunio. Esta es la Europa democrtica y humanitaria cuya Unin nos vendieron como la realizacin mxima de la defensa de los derechos humanos.

Ciertamente lo que ms me hiere es que sea tambin el gobierno de Espaa quien colabore a semejante infamia. Con el aadido de que el Open Arms navega con bandera espaola y de esa nacionalidad son sus tripulantes y capitn. El ministro de Fomento, Jos Lus balos, y la ministra de Hacienda, Mara Jess Montero, tuvieron el cinismo de afirmar, ante la peticin del capitn del Open Arms de que Pedro Snchez interviniese con sus homlogos europeos para resolver la desesperada situacin de los refugiados hacinados en su buque, que l no tena legitimidad jurdica para hacer semejante solicitud. Subterfugio de burcratas que demuestra la absoluta insensibilidad de esos gobernantes que se llaman socialistas.

Hace un ao con el episodio del barco Aquarius, cuando Pedro Snchez acogi en el puerto de Valencia a las seiscientas personas que se hacinaban en l, se llen la boca de declaraciones pomposas sobre derechos humanos. Acababa de ganar la mocin de censura y quera mostrar, para satisfaccin de la izquierda y de sus votantes progresistas, que era ms compasivo y solidario que el resto de los gobernantes europeos. Pero, como tantas otras veces fue un estado de nimo transitorio. Dur lo que su celebracin al obtener el gobierno. Hoy, ante la tragedia del Open Arms y otros dos barcos que albergan a ms de quinientos emigrantes, Pedro Snchez calla como si el tema no fuera con l, ni an siquiera ha realizado alguna gestin ante sus compinches de la flamante Unin para que se procediera a auxiliar rpidamente a los refugiados y se tomen medidas permanentes frente a esta tragedia que ha convertido el Mediterrneo en el mayor cementerio del mundo.

Recordamos la satisfaccin con que Rodrguez Zapatero, recin elegido Presidente del Gobierno orden retirar las tropas espaolas que haba enviado Aznar a la guerra de Irak. Poco dur nuestra poltica pacifista. Hoy tenemos a nuestro ejrcito interviniendo en las que llaman misiones en quince pases, entre ellos Afganistn, Irak, Lbano, donde las guerras se perpetan, y el Estado Mayor dise los bombardeos de Libia que han destrozado ese pas donde se perpetran las mayores atrocidades contra los emigrantes. Para algo pertenecemos a la OTAN.

Hace ochenta aos miles de hombres y mujeres huyeron de Espaa perseguidos por los fascistas por defender aquella buena Repblica que nos arrebataron sangrientamente. Despus del martirio de los campos de concentracin franceses, muchos cayeron despus en los nazis, los supervivientes pudieron exiliarse en decenas de pases europeos y americanos que los acogieron. Ellos dieron un gran impulso a las universidades, las escuelas, las empresas, la investigacin, y los ms annimos construyeron casas y calles y fabricaron coches y perforaron minas en los trabajos ms duros. Contribuyeron decisivamente a aumentar la riqueza de esos pases.

Octavio Paz deca que la Guerra Civil espaola no la gan Franco sino Mxico. Ya es sabido que el Presidente del pas Lzaro Crdenas recibi personalmente a los exiliados republicanos espaoles a los que concedi en aquel mismo momento la nacionalidad mexicana. Ellos y ellas fueron decisivos para el gran desarrollo intelectual, artstico y econmico de Mxico mientras los exiliados interiores nos pudramos en el infierno de la Espaa fascista.

Hoy nuestros gobernantes, muchos descendientes de tantos resistentes contra la dictadura como fuimos, que presumen de progresistas y hasta socialistas, desprecian el caudal humano que llega a nuestras costas desde varios continentes, sin entender lo que pueden aportar a la esculida situacin econmica que tenemos, sobre todo en esa Espaa vaciada abandonada de todos los planes de desarrollo. Y son capaces de despreciarlos y abandonarlos en las enfebrecidas aguas mediterrneas, arguyendo motivos tan decisivos como que no tienen legitimidad jurdica.

Segn los clculos de los organismos europeos Espaa necesita cinco millones de emigrantes en los prximos aos para sustituir la fuerza de trabajo que las espaolas no quieren producir, grandes provincias espaolas tienen la densidad demogrfica de Groenlandia, y esas personas que nos demandan asilo han sido expulsadas de sus pases, sometidas a torturas, las mujeres siempre a violaciones, y saben que no tienen ninguna posibilidad de sobrevivir si regresan.

Pero nuestros mandatarios europeos, esos que construyen la Unin de naciones ms avanzada del mundo, que han difundido durante ms de medio siglo sus ideales de democracia, igualdad y libertad, que se precian de defender principios de derechos humanos como la abolicin de la esclavitud y de la pena de muerte, que nos han llamado a votarles en las elecciones del 26 de mayo pasado con declaraciones pomposas de solidaridad entre todas las naciones, frente a la insolidaridad que representa el Brexit tan temido, los rechazan sin pudor alguno.

Lo que esos gobernantes no explican, para que nuestra ciudadana permanezca ignorante, es cmo esta Europa se ha construido sobre la ocupacin colonial del continente africano, el trfico de esclavos que permiti amasar las mayores fortunas de las burguesas, las guerras que han impulsado y financiado las oligarquas europeas para seguir disponiendo de los recursos naturales africanos que les roban y de la fuerza de trabajo barata. El ejrcito de reserva de trabajadores, que defini Marx.

Por ese expolio que en algunos pases, como el Congo, llega a la categora de genocidio, del que nunca ha respondido Blgica, los mandatarios europeos no han pedido perdn ni resarcido a sus poblaciones ni establecido tratados verdaderamente igualitarios con sus pases. Se limitan a sobornar a los corruptos mandatarios africanos para que eviten la emigracin a Espaa. As, nuestro gobierno pacta algunas compensaciones econmicas con Marruecos, por ejemplo, para que impida que sus naturales se nos vengan a nuestro suelo, lo que significa aumento de la represin marroqu sobre los emigrantes que intentan atravesar el Estrecho de Gibraltar.

Hoy, Pedro Snchez y su equipo se propone abandonar en el mar a cientos de personas desesperadas que huyen de las mayores tragedias que se pueden sufrir. Y luego volver a pedir nuestro voto diciendo que son socialistas.


Fuente original: https://blogs.publico.es/lidia-falcon/2019/08/17/la-politica-infame-de-la-union-europea/



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter