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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-08-2019

Torpedeando el barco

Antonio Lorca Siero
Rebelin


En un plano casi general, la Bolsa espaola ya no languidece, navega directamente a la deriva a la espera de que se hunda el barco afectado por un leve temporal, aunque no llegue a tener caracteres de recesin . Sin embargo conviene tener en cuenta que no lo hace porque son malos tiempos aunque lo sean, lo hace por otro motivo algo ms solapado como es el inters de algunos, que no son precisamente los pequeos accionistas que participan en el juego de las cotizaciones, con la esperanza de un da cualquiera hacerse   ricos. Realmente la estrategia no es otra que la orquestada por grandes depredadores que van comiendo empresas ante la pasividad generalizada.

Al aire de un simple ruido o realidad pasajera, como pueden ser la carrera de los aranceles, los tipos de inters, la poltica del dinero, las tensiones geogrficas, los problemas econmicos de los Estados o la variedad de amenazas que acechan a la economa global, las Bolsas suben y bajan ante cualquier rumor fundado o infundado, queriendo dar la impresin de que los grandes tenedores del dinero son tontos, cuando son casi todo menos eso. La de aqu, no solamente es especialmente sensible a tales tendencias porque navega a la deriva, sino que, tal vez por el efecto mariposa, un simple aleteo en un lejano rincn del mundo entiende que la afecta, se echa a temblar y se hunde un poco ms. Incluso el bajo vuelo de un grajo nacional es interpretado por los sabios analistas burstiles como un mal augurio y los encargados de manejarla hacen que enfile la pendiente. No obstante, esto no quiere decir que no haya unos pocos momentos de cierto optimismo, hasta de euforia y decidan subirla un da para bajarla el doble al siguiente. Hay que aclarar que el proceso no afecta a todas las empresas por igual, unas son ms sensibles a la baja que otras, todo depende no tanto de su buena marcha econmica como de las intenciones ocultas para con ellas. Lo que no se debe ignorar es que unas y otras estn sujetas a la ley del maquillaje , de manera que hoy se adecenta una para deslucirla seguidamente, o a ms largo plazo, y repetir el proceso con otra. En general, siguiendo la tendencia de estos ltimos aos, se juega con el ndice Ibex empujndole con alguna de las ms representativas para guardar las apariencias y hundiendo otras, haciendo proezas en base a la ingeniera burstil, o sea, subiendo bajando o bajando subiendo, depende de lo que toque. Al final, al cabo del ao el ndice ha crecido un tanto por ciento si es que llega a hacerlo, mientras resulta que un buen nmero de las empresas que lo representan se han quedado misteriosamente por el camino. Todo cuadra en la forma si se echa mano del rigor de los nmeros, aunque no realmente, puesto que se observa que el dinero de los clientes se ha esfumado.

Hay una pregunta rondando en la mente de algunos inversores de andar por casa, es decir, a quienes los expertos alientan con cualquier noticia, simple rumor o clculo cabalstico para sacarles el dinero, y no es otra que llegar a entender lo que sucede. En realidad no hay nada de misterio, se trata de que la cosa va ms que mal, pese a que la oficialidad diga que somos una boyante economa europea y se ilusione al personal con cifras maravillosas y datos maquillados. Aunque no haya que entenderla en sentido radical como orculo de la marcha de la economa espaola, la Bolsa dice que esto no marcha. En el fondo, las variadas causas del espinoso tema explicativo de una Bolsa moribunda no se resuelve consultando la opinin de los entendidos porque, tal como sucede al gran pblico, lo ignoran. Solo acudiendo al grupo selecto quienes manejan el entramado bajo cuerda a nivel internacionaly especialmente a su jefe, podra explicarse lo que realmente acontece, pero no tendra sentido, porque nunca se dara la menor pista, ya que, de hacerlo, supondra abrir las puertas para que las masas supieran del gran secreto y se permitira que muchos entraran en el negocio exclusivo. Ha quedado en evidencia que no sirven las elucubraciones convencionales de los tcnicos ni mucho menos las recomendaciones a la vista de los resultados del da, basados en que, si la cotizacin sube, se recomienda comprar y, si baja, vender. Tampoco la incertidumbre poltica explica la situacin, porque la misma incertidumbre se respiraba en tiempos en que la cosa iba marchando. Por encima de todo esto queda claro que, pese a los buenos deseos, la economa local, siguiendo la senda tradicional, se ha quedado ms rezagada de lo que siempre ha estado y camina a trompicones. En definitiva, lo verdaderamente real parece ser que el sentimiento de bonanza no resulta demasiado digno de crdito a nivel exterior, ya que la inversin extranjera la que realmente mueve la Bolsa espaola y en especial los especuladores USA parece no ver con buenos ojos invertir aqu y permite que la Bolsa siga a la deriva.

No obstante estas consideraciones, y eludiendo las explicaciones tcnicas para la ocasin, sobradamente conocidas, pudiera encontrarse una pista que aporte algo de luz sobre la situacin. Aunque a menudo se procura tapar, ltimamente se habla de esa estrategia del dinero dirigida a hundir barcos para reflotarlos y venderlos seguidamente a algo ms que al precio de chatarra al que fueron adquiridos. Claro est con el supuesto visto bueno de la administracin pblica, que no ve en los tejemanejes nada ilegallo que suele suceder si intencionadamente se pretende estar ciego. Solo cuando alguno del gremio del dinero se ve afectado en el bolsillo por la prctica del espolio intervienen los tribunales, aunque al final acaba liada la maneja de tal forma que el que puede se escapa por la tangente. En todo caso el mal ya est hecho irremediablemente.

Parece claro que el negocio de hundir empresas para reflotarlas y sacar provecho, aunque solamente sea en el plano empresarial, tiene que ser lucrativo, porque se ha convertido en una prctica que empieza a ser tan habitual, de la que no es necesario dar nombres para ilustrar por ser sobradamente conocidos. Solo as se puede entender que cotizadas punteras se hundan. Lo que en parte sera justificado en base a sus ingentes pufos, generados por el ordeo tradicional que va en orden creciente desde el ltimo pen hasta los ms significados de los insider, amn de las cuotas de participacin que reciben personajes del plantel poltico, cultural y social, todo con cargo a la empresa. No obstante, pese al despilfarro generalizado, el negocio podra continuar resistiendo en base al maquillaje como siempre ha sucedido, pero, si resulta que no es as, es que alguien permanece al acecho mientras lanza torpedos localizados, esperando que a base de agujeros la empresa se hunda antes que la propia Bolsa. De lo que resulta que a los precios actuales se viene dando la oportunidad a los de fuera para que lo ms apetecible de la Bolsa espaola se puede comprar a precio de saldo, y en especial algunas empresas de renombre. Seguramente en ello estn. A modo de ejemplo, baste sealar que no solamente se observa la jugada en el plano bancario, sino en otros tan de actualidad como en el de la comunicacin.

Visto el panorama burstil desde el maquillaje, los informes de los tcnicos y otros entendidos, no pasa nada, la Bolsa parece seguir a flote sobre el papel, subiendo y, sobre todo, bajando. Mas es difcil tratar de camuflar la impresin que afecta a los numerosos atracados de que tiene mal aspecto, pese a los vaivenes para mantenerla a flote al puro aire de rumores diarios. Lo evidente es que, mientras las cosas sigan por ese camino, es decir, con controladores que se tapan los ojos y la nariz, fieles al papeleo y a la legalidad interpretada a conveniencia, asiduos cumplidores de los mandatos propios de la burocracia, pagando el pato los ingenuos accionistas, los grandes grupos forneos seguirn acudiendo al mercado del torpedeo porque tiene muy buenas perspectivas de negocio, tal y como lo demuestran los ltimos casos ms sonados y los que sin duda vendrn, porque ahora se estn gestando. Si las cosas se alborotan y toman cartas en el asunto los tribunales, en cuanto a algn pez gordo le atrapen la cola, siempre habr un cabeza de turco para ser expuesto ante la opinin pblica al objeto de ser lapidado, mientras los que manejan realmente el negocio salen indemnes de la experiencia. Lo real est ah, hoy sube, si es que sube, y maana bajar, si es que baja, o a la inversa. Soluciones efectivas? Ninguna por el momento.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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