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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2019

Hegemona neoliberal y educacin emancipadora

Alberto Quinez
Rebelin


Actualmente, Amrica Latina sufre los embates de una nueva ola de polticas neoliberales, modelo relanzado contra los aparatos estatales y contra la sociedad tras la crisis global de 2007 2012. La refuncionalizacin de la acumulacin capitalista ha significado, tambin, una acometida en contra de los espacios acadmicos y educativos. Aunque el neoliberalismo intent, desde mediados de la dcada de los setenta, hacer de la educacin una mercanca ms en varios casos, logrndolo de una forma muy eficiente-, en el momento presente, cuando han sido desplazados muchos de los gobiernos progresistas en el continente americano, ese intento ha tomado un nuevo empuje, por ejemplo, a travs de las nuevas tecnologas de la comunicacin.

La acometida neoliberal en contra de la educacin se expresa en tres formas principales: la privatizacin de la educacin y la educacin privada como principal opcin educativa, la incorporacin en los espacios educativos pblicos de los criterios de eficiencia propios de una perspectiva mercantil y desarrollista, y, por ltimo pero no menos importante, la inoculacin en los espacios educativos de una axiologa que prima la ganancia, el individualismo y la especializacin, por sobre la sobrevivencia, la vida comunitaria y la integralidad.

En este plano, las fuerzas de resistencia deben plantearse como uno de sus retos la necesidad de crear espacios que desarrollen nuevas perspectivas pedaggicas y didcticas, que se vislumbren como alternativas posibles frente al neoliberalismo y la acumulacin capitalista y, tambin, el fortalecimiento y reproduccin de aquellos espacios pedaggicos alternativos que ya existen. Esto adems debe incorporar una alta cuota de creatividad en el uso de los recursos tecnolgicos, de las redes de comunicacin y de las instituciones estatales o semi estatales, como los recintos universitarios (principalmente debido a su relativa autonoma). Ello no debe significar perder de vista que stos son incluso en el caso de las universidades- instrumentos, y que lo significativo es cmo se nutren de contenidos emancipatorios, cmo son accesibles a la mayora de la poblacin y cmo se vuelven instancias de participacin democrtica de diferentes sujetos sociales.

Algunas de las principales preocupaciones sobre la educacin emancipadora, en un plano operativo, deberan ser: el financiamiento sostenible de las iniciativas de educacin emancipadora (tanto de aquellas eminentemente prcticas, como de las iniciativas ms tericas y reflexivas), la replicabilidad de estas iniciativas en distintos contextos (geogrficos, culturales, etarios, de gnero), la formulacin de paradigmas y metodologas de investigacin contextualizadas, la difusin de conocimientos a nivel nacional y regional, la incidencia en espacios pblicos (sobre todo en la institucionalidad estatal), la participacin efectiva de toda la comunidad educativa, entre otras.

Asimismo, deben plantearse cuestiones como la internalizacin de una perspectiva intercultural basada en la propia historia latinoamericana y caribea, lo que supone el reconocimiento de la diversidad que configura las distintas identidades latinoamericanas, las diferentes tradiciones culturales y pedaggicas que las nutren, y las diversas condiciones sociales en que, en la mayora de los casos, se ha experimentado la opresin y la homogeneizacin.

Hay otra arista que no debera quedar fuera del margen de estas consideraciones: la necesidad de armonizar una formacin que permita la empleabilidad del estudiantado, con aquella formacin humanstica y crtica. La contradiccin aparente entre empleabilidad y formacin humanstica, parte de una visin corta sobre los espacios de insercin laboral, pues la empleabilidad no se reduce a las rbitas de valorizacin del capital (por ms que hoy por hoy absorban una gran cantidad de fuerza de trabajo). La empleabilidad tambin debera fomentarse en iniciativas colectivas, comunitarias e institucionales ajenas al capital, aunque es de reconocer que ello requiere polticas ms all del mbito educativo.

La educacin emancipatoria no puede, adems, dejar de plantearse un horizonte utpico, un rasero axiolgico pero tambin poltico- que conforme el marco general de aspiraciones histricas en el que ciertos proyectos educativos encuentran espacio y sentido. Este horizonte utpico no debe ser el de las soluciones ideales o idealizadas, o el de los anlisis abstractos que eluden problemas fundamentales para la emancipacin, como la lucha de clases; ese horizonte utpico debe partir del anlisis crtico de nuestras posibilidades reales de emancipacin en un mediano y largo plazo, en situaciones sociales y polticas concretas, de cara a un sistema global de dominacin que pone en riesgo la continuidad de una vida humana digna en todo el planeta.

Si bien estos son algunos puntos que pueden ser discutidos, debatidos y, sin duda, ampliados, lo fundamental es comenzar con primeros y modestos pasos -y tambin con algunas cadas- para que el gran continente que es Amrica Latina, pueda por fin andar por sus propios pies.

Alberto Quinez es miembro del Colectivo de Estudios de Pensamiento Crtico (CEPC).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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