Portada :: Brasil :: Lula: 500 das en prisin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2019

Quinientos das de injusticia

Celso Amorim
Pgina/12


El 7 de abril de 2018, el expresidente Lula fue aprehendido en So Bernardo do Campo y conducido a la sede de la Polica Federal en Curitiba. Se trat de la culminacin de un proceso, conducido por los grandes medios de comunicacin y por una parte del poder judicial, que se haba iniciado poco ms de dos aos antes con las maniobras que llevaron a la destitucin de la presidenta Dilma Rousseff a travs de un impeachment sin crimen de responsabilidad. El objetivo, en ambos casos, era golpear el proyecto poltico, varias veces victorioso en las urnas, de traer mayor justicia e igualdad a la sociedad brasilea. En mayo del ao pasado, el papa Francisco, sin referirse explcitamente a Brasil, pero con la mente puesta ciertamente en el pas, como pude comprobar en la audiencia que me concedi, denomin a este proceso una "nueva forma de golpe de Estado". Ms tarde, el sumo pontfice volvi a tocar el tema al dirigirse a magistrados de pases de todo el continente americano, y calific ese tipo de accin como "lawfare".

Que el proceso que llev a Lula a la crcel fue deficiente es algo que ya se saba desde el principio. Quienquiera que leyera la sentencia del juez Srgio Moro poda darse cuenta de que en ella se condenaba a Lula por "actos indeterminados" sin que el supuesto beneficio de corrupcin vinculado con el famoso departamento de la costa de So Paulo se hubiera comprobado jams. Al contrario: hechos posteriores demostraron claramente que el inmueble jams perteneci a Lula ni a ningn otro miembro de su familia.

Pero la fuerza de la campaa meditica y el endiosamiento ingenuo del combate a la corrupcin, independientemente de los medios empleados, hacan que la duda perviviera en algunos espritus ms escpticos. El nombramiento del juez Moro como ministro de justicia por parte de Jair Bolsonaro, beneficiario directo de sus acciones, y las posteriores revelaciones de The Intercept comprobaron lo que los observadores ms atentos ya saban: Lula fue objeto de una persecucin poltica dirigida por un juez parcial y por procuradores fanatizados e impulsados por un proyecto de poder propio.

La consciencia de estos hechos llev recientemente a diecisiete juristas (entre ellos, profesores famosos, miembros de cortes constitucionales y antiguos ministros de justicia) de Europa, de Estados Unidos y de Amrica Latina, a firmar un documento en que exigen la anulacin del proceso mediante el cual se conden y priv de la libertad a Lula.

El da en que fue preso, Lula, en un discurso improvisado, pero que podra incluirse en cualquier antologa de la oratoria, afirm que sus enemigos podan llevarse preso a un hombre, pero no podran aprisionar el sueo de un pueblo. El espectculo de crueldades que hemos presenciado, con las descabelladas actitudes del ms alto mandatario del pas, que lleg al poder gracias a la supresin de Lula, nos llevan a dudar incluso de esta afirmacin.

En el Brasil actual, el sueo se ha convertido en pesadilla: el pueblo pobre es se ve, cada vez ms, privado de sus derechos; la censura, de maneras veladas o disimuladas, vuelve a cercenar la libertad de expresin; el miedo entorpece la capacidad de decisin de la gente de bien; el prejuicio y la estupidez agreden a la razn y a la ciencia; y, como consecuencia de todo esto, Brasil se convierte en objeto de vergenza ante el mundo, en un verdadero paria internacional. Vivimos un ambiente de anormalidad que no tiene precedentes en nuestra historia.

Para que la normalidad vuelva al pas y la esperanza sea devuelta a su pueblo, la libertad de Lula, as como la anulacin del proceso mediante el cual se le conden, es esencial. Dada la credibilidad de que goza entre la gran mayora de la poblacin, Lula y slo l puede restablecer el dilogo entre todas las fuerzas de la sociedad, algo indispensable para que Brasil vuelva a su camino de paz y desarrollo.

Ya desde antes de que Lula fuera preso, el laureado Adolfo Prez Esquivel encabez un movimiento para que el expresidente recibiera el Premio Nobel de la Paz. Durante las prximas semanas, la comisin responsable por el galardn, en Noruega, tomar la decisin. Esperamos que se tenga en cuenta el trabajo de un lder obrero que ascendi a la presidencia, que libr a millones de brasileos del flagelo del hambre, que contribuy a la paz en Amrica del Sur y en el mundo, que adopt medidas valerosas para proteger el medio ambiente, los derechos de los negros y de los indgenas, y que defendi la democracia en un pas en vas de desarrollo de dimensiones continentales, cuyo destino no dejar de influir en la regin y en el mundo como un todo.

Celso Amorim fue ministro de Asuntos Exteriores (2003-2010, gobierno Lula da Silva) y de la Defensa (2011-2015, gobierno Dilma).

Traduccin: Coletivo Regina se Sena Mxico-Brasil contra o golpe


Fuente: https://www.pagina12.com.ar/213294-quinientos-dias-de-injusticia


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter