Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2019

La competencia fiscal del PP, otra forma de romper Espaa

Ricardo Rodrguez
eldiario.es


Habr que esperar un tiempo para ver en qu queda la mayor rebaja fiscal de la historia prometida en su discurso de investidura por la seora Daz Ayuso como flamante nueva presidenta de la Comunidad de Madrid. Sea cual sea su alcance, contina con una tendencia que viene de lejos.

Existe sin embargo una novedad cualitativa a la que quiz no se est prestando la debida atencin, que se refiere a la competencia fiscal entre regiones pero no consiste en el mero ejercicio de tal competencia. La Comunidad de Madrid atesora una dilatada experiencia, inaugurada por Esperanza Aguirre, de competencia fiscal a la baja, aprovechndose por cierto de la ventaja comparativa que ofrece la concentracin de infraestructuras que conlleva ser sede de la capital.

Lo nuevo es que la competencia fiscal no slo no se niega, sino que se reivindica abiertamente como beneficiosa para la prosperidad general y se pretende elevar a poltica de Estado. As lo expres hace unos das la nueva presidenta al tiempo que reclamaba renegociar el sistema de financiacin autonmica, lo que indica que saba muy bien de qu estaba hablando. Nos encontramos pues ante un nuevo modelo de descentralizacin y competencia fiscal, amparado adems por el equipo econmico nacional del PP, lo que constituye otra novedad muy relevante.

La construccin tiene sus antecedentes en la doctrina. Sobre la elaboracin inicial de los hacendistas Peggy y Richard Musgrave se fund la teora clsica del federalismo fiscal, que trataba de hallar la distribucin de competencias econmicas ms eficaz en una estructura poltica y administrativa descentralizada. Se entendi que por su mayor proximidad a la realidad de la ciudadana de su territorio poda resultar idneo que las Administraciones regionales asumieran la provisin de bienes y servicios colectivos bsicos y, como correlato de esto, que tambin se les encomendara la recaudacin de impuestos necesaria para financiar los bienes y servicios de su competencia.

Se trataba de la idea de corresponsabilidad fiscal: si los poderes regionales se dedican en exclusiva a prestar servicios, es fcil caer en la tentacin de ejercer de magos ante los electores expandiendo el gasto sin preocuparse de financiarlo, dado que a fin de cuentas es la Administracin central la que deber correr con la fea tarea de cobrar. Hallar el punto ptimo en la prctica es difcil, y ms si, como sucede en nuestro pas, existen desequilibrios territoriales muy marcados de riqueza y desarrollo que se quieren ir superando de modo simultneo.

En lo que haba consenso en la teora clsica era en la idea de que el objetivo esencial de la potestad fiscal de las regiones era la financiacin de los servicios que le fueran atribuidos, jams usar esa potestad para competir con otras regiones y alterar a su favor la asignacin o distribucin de recursos. Sin embargo, desde el frente ms extremo de la teora de la eleccin pblica, Geoffrey Brennan y James Buchanan defendieron la competencia fiscal sin restricciones entre Estados y entre regiones dentro de un mismo Estado.

La idea es simple y ha vuelto a expresarla la seora Daz Ayuso recientemente: la competencia fiscal a la baja beneficia a los ciudadanos con una reduccin continuada de impuestos y supone un poderoso incentivo para que los Estados, que ya se sabe que en el imaginario Leviatn de Buchanan son monstruos de irrefrenable tendencia a la hipertrofia, se racionalicen y reduzcan tambin su tamao dejando ms espacio y libertad a la prosperidad de la empresa privada.

El inconveniente de esta teora es el de toda teora neoliberal: resulta que el mundo real funciona de otro modo. En el mundo real no todas las rentas poseen la misma capacidad de moverse a la busca de la mejor oferta fiscal de una regin a otra, y mucho menos de un Estado a otro. Poseen mayor movilidad las rentas altas que las rentas medias y bajas. Poseen mayor movilidad las rentas de capital que las rentas del trabajo. Dentro de las de capital, las mobiliarias ganan a las inmobiliarias. Y las rentas financieras son las ms voltiles de todas.

Un modelo descentralizado de competencia fiscal beneficia a las rentas altas que pueden buscar refugio en lugares de tributacin ms ventajosa y perjudica a las rentas medias y bajas, no slo porque han de conformarse usualmente con la tributacin que les toque en suerte, sino porque padecern el deterioro de los servicios pblicos que le son ms necesarios que a las rentas altas.

Puede estimularse adems una distribucin ineficiente de factores al condicionarse por el coste fiscal, y desnaturalizarse al tiempo el sistema tributario, que pierde su finalidad de financiacin de servicios pblicos y redistribucin de renta para convertirse en un instrumento de atraccin de capitales. Y no siempre sern por cierto aquellos que comporten mayor creacin de empleo; ms bien al contrario, los puramente especulativos y ajenos a la economa real sern los ms beneficiados.

Por no hablar del incentivo al fraude de grupos multinacionales de empresas que pueden jugar a trasladar con precios y operaciones simuladas activos a los ms lucrativos refugios fiscales la conocida evasin por precios de transferencia. Pero, por encima de cualquier otro inconveniente, la competencia fiscal acaba convirtindose en un juego de suma negativa, sobre todo si se da entre regiones de un Estado: cada rebaja de impuestos de una regin se intentar contrarrestar con una rebaja mayor de otra hasta que todas se hallen en un nivel de deficiente financiacin de servicios y en un similar estado de subdesarrollo.

La constatacin de este dao a las economas ha hecho que tanto la OCDE como la Unin Europea hayan venido adoptando medidas para contrarrestar la que se identifica como competencia fiscal perniciosa. Bien es cierto que en la UE la resistencia a perder soberana de los Estados ha limitado la normativa para atajar el mal a un "derecho blando", no obligatorio, salvo en lo que se refiere al IVA y los Impuestos Especiales, en los que se ha llegado mucho ms lejos en armonizacin fiscal que en la tributacin directa, a pesar de que el Impuesto sobre Sociedades es uno de los ms deteriorados.

Ms trascendental para nosotros es que el modelo de descentralizacin y competencia fiscal no cabe en la Constitucin de 1978, que opta con claridad por el modelo clsico de federalismo fiscal en el que la transferencia de potestad tributaria, que en origen el artculo 133 atribuye en exclusiva al Estado, se vincula a la financiacin de servicios transferidos y se condiciona al mantenimiento de la corresponsabilidad fiscal y a la solidaridad interterritorial. se era el sentido de la cesin de tributos como el de Patrimonio, el de Sucesiones y el de Transmisiones Patrimoniales, aunque la competencia fiscal a la baja, marcadamente en los dos primeros, se produjo de facto, vulnerando con bastante descaro los lmites y compromisos establecidos por la LOFCA.

No es un detalle menor que el principio de igualdad se resalte de modo especfico como inspirador del sistema tributario en el artculo 31 de la Constitucin. Puesto que la bajada sostenida de impuestos y la reduccin del sector pblico son objetivos prioritarios del modelo descentralizado de competencia, es fcil entender que guste a los sectores ultraliberales que hoy controlan la propuesta econmica de las tres derechas.

Resulta sin embargo muy llamativa la contradiccin con el discurso centralista de Vox y con la paladina defensa de la igualdad de todos los ciudadanos que capitanea el partido de Albert Rivera frente a la diferenciacin nacionalista. El PP, hasta ahora, formaba parte del consenso contrario a la competencia fiscal, al menos en teora.

Cuando la ministra Montero sugiri la idea de establecer un umbral mnimo de tributacin en Sucesiones y Donaciones, desatando la ira de las plataformas cvicas opuestas al impuesto, no haca otra cosa que sugerir el cumplimiento de una de las recomendaciones de reforma realizadas por el comit de expertos presidido por el fiscalista Manuel Lagares y auspiciado por el ministro Montoro.

Es an ms asombrosa la confluencia de intereses e ideas que se adivinan en este terreno entre las tres derechas y las lites ms conservadoras de los nacionalismos vasco y cataln. No es casual que estos ltimos fuesen pioneros en la pretensin de suprimir el impuesto de Sucesiones. Tampoco que el economista Daniel Lacalle sea partidario de extender a toda Espaa el modelo fiscal foral de Euskadi y Navarra, con la excepcin de la negociacin del cupo. En el contexto de un previsible gobierno de la derecha si se repitieran elecciones en noviembre, y aunque hoy se antoje una ocurrencia extravagante, no sera imposible aqu un punto de encuentro que beneficiara simultneamente a las lites econmicas madrilea y del nacionalismo cataln.

Lo que ms debera alarmarnos es el riesgo cierto que el modelo entraa de desguace fiscal, y el efecto devastador que podra tener para la unidad de mercado, para la solidaridad interterritorial y para la propia pervivencia del Estado de Bienestar en un entorno internacional de inestabilidad econmica y crisis.

Ricardo Rodrguez es tcnico de Hacienda y escritor.

Fuente: https://www.eldiario.es/tribunaabierta/competencia-fiscal-forma-romper-Espana_6_933416651.html



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter