Portada :: Argentina
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2019

Escenarios tras las PASO y la corrida cambiaria

Sergio Zeta
Rebelin


Lo primero a resaltar de las PASO es la alegra insumo imprescindible para librar las prximas luchas- que, aunque interrumpida por el impacto en la vida cotidiana de la brutal corrida cambiaria, brota de un pueblo que, contra las mentiras duranbarbista y los pronsticos de encuestadoras y opinlogos, encontr una va para gritar chau Macri y borrarle su falsa sonrisita a Heidi.

No slo se vot con el bolsillo. Se vot tambin con el corazn y fluyeron razones en Santiago Maldonado, en Rafael Nahuel, en Sandra y Rubn, en el cinismo de los gobernantes. La lista de motivos para votar contra el gobierno fue ms larga que la cola de gente que se agolp en las escuelas para emitir su voto. El pueblo encontr en la frmula de Alberto y Cristina Fernndez la va ms segura para derrotar al gobierno de millonarios, chetos y asesinos chocobaristas, un gobierno de lacayos de Trump y amigos de Bolsonaro lo que, ms all de lo que sea el prximo gobierno, ya es motivo de festejo.

Si bien en la PASO nada se decide y no es ms que una gran encuesta nacional, los resultados revelan un panorama prcticamente irremontable para el oficialismo.

La corrida cambiaria como disciplinamiento popular

Apenas pasadas las PASO, el poder econmico -dada la incapacidad gubernamental y su ya manifiesta ilegitimidad- tom en su propias manos la profundizacin del ajuste, desatando una corrida del dlar que devala salarios y jubilaciones mientras profundiza la recesin.

La nueva y brutal corrida cambiaria apunta a disciplinar a un pueblo que, de diferentes maneras pero en forma persistente, manifiesta su frrea voluntad de no dejarse ajustar. Ya haba sucedido algo similar cuando se desat una corrida cambiaria a pocos meses de la irrupcin popular contra la baja de las jubilaciones, que erosion el capital poltico macrista.

Las recetas con que responde el gobierno son las de siempre: culpa al gobierno anterior y al pueblo, aumenta la tasa de inters, ofrece dlares baratos a los responsables de la corrida -que se aprestan a fugarlos- y emprende una renegociacin con el FMI que hipotecar el pas por varias generaciones. En su desesperacin tira unas migajas que no conforman a nadie y que, representando apenas un costo del 0,2% del PBI, no compensa para nada lo que perdi el pueblo durante su mandato. La renuncia del ministro de economa Dujovne o las declaraciones de Carri lindantes con la esquizofrenia, son apenas la punta del iceberg de un gobierno en crisis y desorientado que, si lo dejan perdurar hasta diciembre, slo puede hacer ms dao.

Por su parte, Alberto Fernndez manifest que un dlar a 60$ sera favorable para promover las exportaciones y aconsej al gobierno que no se duerma en este momento porque tiene que gobernar hasta diciembre . No se dirigi al pueblo para tranquilizar respecto a salarios y jubilaciones sino a los mercados, para calmarlos insistiendo que respetarn los compromisos de la deuda externa y negando toda posibilidad de cepo o medidas que limiten la voluntad del gran capital.

Se hace evidente que si la frmula FyF result una buena herramienta para golpear electoralmente al macrismo, no resulta tan eficaz cuando lo que se necesita es salir ya a la calle para derrotar el nuevo ataque contra el pueblo, se revele cuales son los grupos econmicos que desataron la corrida cambiaria, reclamar por las reivindicaciones postergadas y la ruptura de negociaciones con el FMI, y por que el macrismo se vaya cuanto antes.

Los Fernndez, la significacin de un triunfo

La frmula de los Fernndez obtuvo una contundente victoria en las PASO que puede abordarse desde varias dimensiones.

En primer lugar, ya es prcticamente seguro que la primera vuelta electoral los consagrar como frmula ganadora tras aglutinar el inmenso y variado descontento. Jug a su favor la debilidad que mostr el movimiento popular para ir ms all de las inmensas movilizaciones con que una y otra vez golpe al gobierno de Macri, para levantar una alternativa social y poltica autnoma real, lo que dej el escenario electoral a los mismos de siempre.

La consigna hay 2019 naturaliz y profundiz esta debilidad y canaliz el descontento hacia las elecciones, terreno en donde el aparato del PJ corra con una ventaja de la que no gozaba en las calles y donde poda erigirse como representante popular. El contraste es notorio. Si en las movilizaciones la burocracia cegetista deba esconderse y an no desapareci el recuerdo del pon la fecha la p... que te pari , para lo electoral eran figuritas codiciadas, al igual que otros dirigentes polticos.

La campaa electoral en s no sobrepas formulaciones genricas sobre jubilaciones, salud y educacin, sin compromisos concretos, y slo brind certezas de que Alberto es un tipo comn y conciliador al que le gusta pasear a su perro Dylan. Pero el contraste con el gobierno fue tal, que gener esperanzas en algo mejor. Ms concretos fueron los mensajes para tranquilizar al FMI y a las cmaras empresarias respecto al pago de la deuda externa y la defensa de los valores del capitalismo. Est por verse como podrn conciliarse los mensajes a unos y otros.

En segundo lugar, y ms all que por pura especulacin electoral el gobierno resalte que se trata de un regreso del kirchnerismo, el resultado del domingo consagra una victoria del peronismo reunificado. Alberto Fernndez lo ratific al expresar que el suyo ser un gobierno de un presidente y 24 gobernadores . No slo ellos ganaron protagonismo. Legisladores que votaron gran parte de las leyes que el macrismo necesit (como entre otros Sergio Massa), la burocracia cegetista y el aparato del PJ se aprestan a asegurar una paz social que intentarn sea ms slida que la concedida a Macri.

En tercer lugar, en las PASO no slo se disputa un gobierno sino se disputan sentidos que consolidan o debilitan la subordinacin popular a la hegemona capitalista. La frmula FyF obtiene parte de fortaleza de la idea fuerza de que el empleo o el salario dependen del crecimiento econmico. Es comn escuchar -tanto en oficialistas como en opositores- que hay que hacer crecer la torta antes de repartir las porciones, aunque difieran en cmo cocinar la torta.

Sobre esta premisa del sentido comn dominante se sostienen la profundizacin del modelo extractivo de saqueo y contaminacin y la bsqueda de un pacto social que quita perspectivas y debilita la lucha popular. Basta ver el meterico crecimiento del hambre en un pas en la que la productividad y produccin agraria no paran de aumentar, o en qu concluy el pacto de caballeros macrista, para concluir en la falsedad de esta premisa.

Tanto el empleo como el salario o las jubilaciones no dependen del crecimiento sino de la pelea contra el capital por el reparto de las riquezas. Lo previo y necesario para terminar con la pobreza no es el crecimiento sino el combate a la riqueza. Esto no surge nunca de la conciliacin y el consenso, sino de la lucha entre algo tan olvidado como las clases sociales. La grieta no existe, pero que la hay, la hay.

No ser de extraar que una vez asumido el prximo gobierno, se convoque en nombre del dilogo a los mismos que nos hundieron, para llegar a un consenso de crecimiento. Habr que rechazarlo y presentar alternativas desde abajo.

Una izquierda con ncleo duro y techo bajo

La izquierda, mayoritariamente agrupada en el FIT-U, fue la nica voz que desenton con los edulcorados discursos electorales que nada dicen. Sin embargo, no logr avanzar y obtuvo casi el mismo caudal de votos que en las PASO del 2015, retrocediendo en provincias donde haba logrado votaciones excepcionales, como en Salta, Mendoza o Jujuy.

En el marco de la gran polarizacin electoral, hay que destacar, sin embargo, que mantuvo un ncleo duro de votantes, con lo que se mantiene como uno de los actores que no puede obviarse en el panorama electoral de nuestro pas.

Pero, en el marco de la actual crisis, de la violencia y las penurias a las que el capitalismo y el acorralado patriarcado condenan al pueblo, no alcanza con la polarizacin para dar cuenta del estancamiento.

Las izquierdas necesitamos repensarnos colectivamente, evitando que conclusiones diferentes devengan en nuevos fraccionamientos a los que parecemos tan afectos.

Brevemente, una primera aproximacin es que lo que no se construy antes, no puede hacerse a las apuradas en las elecciones. No recuerdo hayan surgido nuevas organizaciones populares masivas ni nuevas subjetividades desde la mera intervencin electoral. El anarquismo a principios del siglo pasado, el comunismo que lo suplant en los aos 30 y el propio peronismo en un breve repaso de nuestra historia-, corroboran esta afirmacin. Las elecciones ratifican o no la solidez de lo construido. Pero el FIT, entre eleccin y eleccin no existe, en tanto es slo un acuerdo electoral, ms all de lo que haga cada partido que lo conforma.

Otro factor son las importantes dificultades que tiene para dar cuenta de las nuevas realidades del capitalismo, de nuestro pueblo y de la regin latinoamericana. O al menos abrir un amplio debate sobre ello.

En el plano electoral, ya es hora de reconocer que la unidad de las izquierdas va mucho ms all que la unidad del trotskismo. Y mucho ms importante an, el pueblo trabajador ve limitada su apropiacin de esta valiosa herramienta electoral al slo tener para incorporarse a alguna de sus organizaciones y no al FIT como tal. La disputa por la direccin y por la lnea correcta imponen un control sectario que deviene en un pesado lastre.

Finalmente, un interrogante irresuelto cruza al conjunto de las izquierdas, ms all del FIT, y deviene en escollo y factor de crisis: salir de la marginalidad poltica acercndose al peronismo? O dejar de pensarse en relacin al mismo y, desde el pueblo trabajador, aportar a una nueva cultura, sntesis de tradiciones emancipatorias diversas, hacia una nueva propuesta poltica anticapitalista y feminista, enraizada en lo social?

De cmo se responda este interrogante y de la intervencin en las batallas polticas y sociales por venir depende el futuro de nuevas y renovadas izquierdas.

Por lo pronto y en el muy corto plazo, junto a asegurar la derrota del macrismo en las calles y en las urnas, es necesario fortalecer la entrada de diputadxs de izquierda al Congreso. La lucha popular lxs necesitar.

Gan la democracia?

La derrota macrista constituye una ratificacin de la democracia como canal para la voluntad popular? Se decidi el rumbo del pas en este domingo de agosto? No. El rumbo del pas slo se define relativamente en las urnas. Como qued demostrado en las primeras horas post-electorales, los dueos de millones de dlares decidieron mucho ms sobre nuestras vidas que 20 millones de votos.

Por si no alcanzara con que la Constitucin sancione que el pueblo no gobierna ni delibera, hay otras instancias -con otros protagonistas- en las que s se delibera y gobierna. El rumbo, en un pas dependiente como el nuestro, se decide en lugares como el FMI o el Banco Mundial. Asimismo, las clases dominantes argentinas han creado sus propias instancias de deliberacin y gobierno, como el Coloquio Anual de Idea (Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina), que rene a los ejecutivos de las principales empresas, sindicalistas, polticos y, en los ltimos aos, incorporaron a emprendedores exitosos. En comisiones y durante meses debaten los principales problemas del pas y sugieren (ordenan) las lneas de accin gubernamentales. La reforma laboral, entre otras cosas, se ha incubado en esas instancias. Acorde a los tiempos, el crculo rojo de 250 grandes empresarios coordina en un grupo de whatsApp al que denominaron nuestra voz. Fundaciones y organismos internacionales completan el panorama.

Para el pueblo, este rgimen poltico que a algn humorista se le ocurri llamar democracia, no habilita ms que una paciente espera de cuatro aos. Tras el acto electoral, pasamos a ser una molestia, por lo que Macri nos mand a dormir y el PJ nos mand a esperar a octubre, sin contemplar que si el fin de mes queda lejos, diciembre queda ms lejos an.

A veces se puede aprender del enemigo. Como lo hacen los millonarios de IDEA, desde el pueblo necesitamos crear nuestras propias instancias de deliberacin e imponerlas con la fuerza de un pueblo movilizado y unido.

Escenarios probables

Lo nico seguro hacia adelante es la crisis. Y que ms all de a quien hayamos votado, como pueblo necesitaremos intervenir, si no queremos que esa crisis nos devore. Lo importante ser nuestra capacidad y voluntad de librar peleas en forma unificada y de construir proyectos colectivos.

El gobierno volvi a negociar con el FMI al que le pide le tire una soga (que hasta ahora solo le sirvi para ahorcarse) y Alberto Fernndez ya anunci su voluntad de pago y de renegociar una deuda que no slo es ilegtima, sino adquiri dimensiones que la tornan impagable.

No es posible descartar que el FMI aporte ms plata o renegocie los plazos de pago. Pero no lo har gratuitamente, porque al FMI, aunque le interesa que se le pague, le interesa ms que se le deba, lo que le permite controlar rumbos y poner condiciones, que no se restringen al imperio de las finanzas sino al conjunto de las variables que necesita el capitalismo para su reproduccin.

La agenda de condiciones del FMI en sintona con la mayor parte del empresariado local- contempla cinco cuestiones que suponen, sacarn al capitalismo argentino de su crisis estructural.

En primer lugar, una reforma laboral que baje los costos salariales directos e indirectos, as como modifique las condiciones de trabajo. Que se trata de una manera de crear empleo o de modernizar convenios, es solo un verso que oculta el menos altruista objetivo de aumentar la tasa de ganancia y la explotacin.

En segundo lugar, la reforma tributaria, profundizando el carcter regresivo de la estructura impositiva argentina, por la que ms pagan quienes menos tienen.

En tercer lugar la reforma previsional, porque el capitalismo en su crisis, ya ni quiere hacerse cargo de mantener a quienes dejaron su vida trabajando. Alega que se prolong la expectativa de vida, como si eso fuera motivo para seguir trabajando en vez de disponer de tiempo para el disfrute de una vejez digna.

En cuarto lugar la reforma educativa. No se trata solo de que no conciban la educacin como un derecho y la vean como un gran negocio, sino que apuntan a formatear y controlar las subjetividades. Pretenden una escuela que forme en el individualismo, la meritocracia y la incertidumbre, que aporte conocimientos segmentados acorde al mercado. No solo pretenden avanzar sobre el salario y las condiciones de trabajo docentes, sino encarar una ofensiva global, que necesita de una respuesta popular tambin global.

En quinto lugar y en el marco de la disputa geopoltica entre los Estados Unidos y China y del agravamiento de la crisis del capital, se agudiza la pelea por la apropiacin/saqueo de los bienes comunes a los que llaman recursos naturales. As como durante el menemismo el capital impuls apropiarse de las empresas de servicios pblicos, ahora vienen por nuestros recursos y es ms que probable que el FMI troque pagos por riquezas naturales. La extensin de la frontera agraria a costa del desmonte, de las cancergenas fumigaciones y del encarecimiento y baja calidad de los alimentos, la expulsin de comunidades y pueblos originarios para explotar el litio en el norte o imponer el fracking en Vaca Muerta, la extensin de la megaminera en la zona cordillerana, los negociados inmobiliarios en las zonas urbanas, son hitos de la dependencia y saqueo de nuestro pas, as como fuente de renovados conflictos con nuestro pueblo.

A diferencia del gobierno de Macri, un probable gobierno de Alberto Fernndez no querr rifar su capital poltico aplicando sin ms el paquete entero armado por el FMI. Pero la ancha avenida del medio que se demostr imposible en la poltica, es ms irreal y angosta cuando de economa o del FMI se habla, si no se quiere enfrentarlo o no se cree sea posible. Probablemente se termine intentando aplicarlo bajo otras formas y con renovado gradualismo.

Ya Alberto Fernndez o sus economistas ms cercanos adelantaron algunas cuestiones al respecto. Si bien plantearon su negativa a la reforma laboral, esbozaron medidas parciales que van en el mismo sentido, como el plan de primer empleo o la propuesta de lvarez Agis de congelar las paritarias por un ao. Seguramente se continuarn negociaciones al respecto con la burocracia sindical. Sobre la reforma previsional no la rechaz de plano, como hubiera sido necesario, sino plante que debe estudiarse, mientras Guillermo Nielsen adelant a la revista Noticias que tanto la reforma laboral como la previsional deben hacerse, aunque no en recesin sino en expansin . En cuanto el extractivismo, todos ellos fueron claros en su decisin de generalizarlo y acelerarlo. Ya las asambleas contra la megaminera a cielo abierto lo estn denunciando desde la campaa #ganequiengane.

Lo que decidir el rumbo y la velocidad en que las reformas fondomonetaristas se apliquen, o no puedan aplicarse, ser la relacin de fuerzas sociales. El pueblo sin dudas pelear, como lo hizo contra el macrismo. Ya hoy lo est haciendo, como los mineros de Jujuy, los docentes de Salta o las puebladas en Chubut, totalmente ocultas por los medios. O el movimiento feminista, que se prepara para un nuevo y multitudinario encuentro, esta vez plurinacional.

Ya hay seguidores de la frmula ganadora de las PASO que plantean que habr que abandonar las calles para no debilitar al prximo gobierno y darle tiempo. Si eso ocurre, sin dudas el Fondo Monetario ganar la partida y los sectores populares veremos una vez ms postergadas nuestras aspiraciones y necesidades.

El aparato represivo sigue en pi, mientras se cierne sobre el movimiento popular un nuevo peligro, el de la institucionalizacin de los conflictos, en lo que el kirchnerismo aportar al nuevo gobierno su experiencia en la canalizacin e institucionalizacin de parte significativa del an poderoso movimiento territorial y de economa popular. Alberto Fernndez ya ha anunciado la creacin del Ministerio de la Mujer, para canalizar y acotar las demandas de las mujeres, mientras propone suplantar la poderosa demanda de la legalizacin del aborto por la mera despenalizacin, presentada como lo posible.

La clave para el movimiento popular ser no aceptar la postergacin de las demandas. Es imprescindible la politizacin de las luchas y la articulacin de todas ellas en un proyecto poltico-social unificado.

Esto nos interpela a las izquierdas. La verdadera unin de las izquierdas ser construida en la diversidad o no ser. Los proyectos colectivos que nos den forma y contenido surgirn de las entraas mismas del pueblo trabajador.

No partimos de la nada, nuestro pueblo tiene tradicin de lucha acumulada, de resistencias y enfrentamientos a dictaduras y gobiernos antipopulares. An perdura el calor de las luchas y rebelin del 2001 que, lejos de haber sido enterradas, siguen brotando en una multiplicidad de expresiones que construyen nuevas formas de organizacin y movilizacin.

El gobierno de Macri ha sufrido una paliza que no esperaba, el pueblo fue subestimado por esta corporacin de delincuentes. Desde el pueblo movilizado y organizado podremos transformar este sistema que nos oprime. Desde el subsuelo de Amrica Latina toda van naciendo quienes parirn el nuevo mundo.

Fuente: http://www.contrahegemoniaweb.com.ar/escenarios-tras-las-paso-y-la-corrida-cambiaria

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter