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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 23-08-2019

El racismo contra los latinos de Texas viene desde hace tiempo
"Mi familia lo sufri"

Jos Fermoso
The Guardian / El diario

El proyecto de 'Voces' recopila relatos orales para visibilizar la historia olvidada de los mexicanos-estadounidenses en Texas, que han sufrido dcadas de racismo El periodista Jos Fermoso relata cmo su to abuelo y otros veteranos del Ejrcito fueron vctimas de agresiones racistas: "No se permiten ni perros ni mexicanos" El proyecto ayuda a contextualizar la masacre de El Paso, que se cobr 22 vidas.


Latinos protestan en El Paso contra el odio y el racismo tras una semana de la masacre

Latinos protestan en El Paso contra el odio y el racismo tras una semana de la masacre EFE

Frank Macas regres a El Paso, Texas, en el otoo de 1945. Era un hroe de la Segunda Guerra Mundial, donde haba luchado como soldado del Ejercito de Estados Unidos dentro del batalln de artillera antiarea nmero 554. Haba sobrevivido a la Batalla de las Ardenas y al avance aliado de la Operacin Cobra, y haba sufrido la gigantesca pena de ver morir a su amigo de la infancia por el impacto directo de un bombardeo areo.

En un momento de la guerra, el californiano Macas incluso haba ayudado a derribar un avin nazi. Pero en algunos lugares, nada de eso importaba. Mi abuela Isabel, la hermana de Frank, todava recuerda la inconsistencia de ese otoo, cuando caminaron frente a un restaurante con un letrero que deca 'no se permiten perros ni mexicanos'. Fue como si les hubieran traicionado.

Muchos mexicano-estadounidenses crean que las cosas cambiaran en Texas. Haban arriesgado sus vidas como parte de la inversin a largo plazo que para ellos representaba el llamado sueo americano. Pero no hubo ningn cambio. Segn Maggie Rivas-Rodrguez, profesora de periodismo a cargo del proyecto de historia oral 'Voces', en la Universidad de Texas en Austin, "por eso los aos cincuenta fueron un asco [para ellos]. Haban regresado con la esperanza de que las cosas iran mucho mejor y de que su gente sera tratada con igualdad".

En los hechos, el racismo que experiment la mayora de los mexicano-estadounidenses durante la posguerra fue peor, tambin en las zonas ms plurales del oeste y del sur de Texas, porque no haba nada en su nivel de ingls, formacin o patriotismo que los diferenciara del resto de la poblacin. Pero casi todas las comunidades haban retrocedido hacia una estricta jerarqua basada en la raza, como se demuestra por la serie de actos de violencia ocurridos tras la Segunda Guerra y registrados en la base de datos 'Voces', el archivo de historia oral latina ms grande de EE.UU. (iniciado en 1999, el archivo celebra este ao su 20 aniversario).

El asesinato de 22 personas, incluyendo a nios, cometido este 3 de agosto por un supremacista blanco con los mexicanos en el punto de mira ha dejado en triste evidencia la ignorancia que reina en EE.UU. sobre la vida de los mexicano-estadounidenses. Por suerte, las historias recogidas en 'Voces' ayudan a contextualizar esta masacre, una ms entre los muchos actos de odio que han sufrido los mexicano-estadounidenses.

Hubo que esperar ms de 50 aos despus de la Segunda Guerra Mundial para comenzar una investigacin acadmica sobre la historia oral de los mexicano-estadounidenses, un ejemplo perfecto de la invisibilizacin cultural que han sufrido en EE.UU. Por supuesto, esto es algo que forma parte de una antigua y repetida tradicin.

Rivas-Rodrguez pens por primera vez en el proyecto 'Voces' tras publicar el artculo 'Hermanos de Armas' en la revista Dallas Life Magazine. En l, hablaba de mexicano-estadounidenses que haban luchado en la Segunda Guerra y cuyas historias haba ledo en libros y entrevistas. Pero le frustraba no tener acceso a ms fuentes de primera mano, as que pidi ayuda a David Montejano y Carlos Velz-Ibaez, profesores y colegas en la Universidad de Texas, para disear un espacio en el que grabar entrevistas en vdeo de forma consistente y correcta, una herramienta para que sus estudiantes y los voluntarios del proyecto fueran capaces de producir un documento histrico periodstico con un nivel profesional.

La profesora Maggie Rivas-Rodrguez, creadora del proyecto de historia oral latina 'Voces'

La profesora Maggie Rivas-Rodrguez, creadora del proyecto de historia oral latina 'Voces' Voces Oral History Project / Facebook

En las instrucciones preparadas por Rivas-Rodrguez hay formularios de consentimiento, consejos para filmar, y un detallado cuestionario, para las ocasiones en que graban a veteranos de la Segunda Guerra Mundial, donde se incluye todo, desde la vida familiar, las parejas sentimentales y hasta el nivel de formacin. Rivas-Rodrguez comenz con sus propios padres. "Ya ninguno de los dos est y yo estar eternamente agradecida por esas entrevistas", dice.

El proyecto 'Voces', tambin integrado por libros periodsticos, es un archivo donde se registran historias jams contadas y se amplan otras que la mayora de la comunidad mexicano-estadounidense slo ha odo de pasada. Eso es especialmente significativo. Conocer esta historia es relevante para los estadounidenses blancos tanto como para los de origen mexicano, que han sido privados de su patrimonio cultural por no tener acceso previo a ellas.

Una de esas historias es la del joven soldado Benigno Aguirre, quien estuvo a punto de morir tras ser apaleado por 12 jvenes blancos de Uvalde (Texas) a los que la la polica local haba animado a "ir de caza". Los sospechosos eran hijos de rancheros y de acomodados abogados blancos. Aguirre pas meses de convalecencia en el hospital mientras ellos salan en libertad condicional o pagando una multa.

Otra desesperante experiencia es la de Macario Garca, el primer descendiente de mexicanos en recibir la Medalla de Honor. Diez das despus de que el Presidente Harry Truman lo elogiara personalmente, en un restaurante del sur de Texas se negaron a servirle y le golpearon. En las entrevistas recogidas en 'Voces', Frances Rodrguez Luna es una de las personas que mencionan la experiencia de Garca como el motivo que la llev a luchar contra el racismo como activista local y lder en la defensa de los derechos civiles.

Tambin hay una referencia al terrible caso del soldado Flix Longoria, cuyos restos mortales fueron rechazados por un cementerio de Three Rivers. La reaccin fue una protesta multitudinaria en 1949 que termin involucrando a Lyndon Johnson, por aquel entonces senador, y al reportero Walter Winchell, que en su columna de radio dijo "el gran estado de Texas parece muy pequeo esta noche". Longoria termin por ser enterrado en el Cementerio Nacional de Arlington. Y como esas, muchas otras historias.

Es una tragedia cultural que miles de personas hayan muerto sin dejar un registro de lo que fueron sus vidas. En veinte aos se han grabado ms de 800 relatos orales, un logro enorme pero tambin una gota en el ocano si se tiene en cuenta el casi milln de soldados mexicano-estadounidenses que luch en la guerra, los millones que se quedaron en el pas, y las consecuencias y penurias vividas por todos desde entonces. Con un promedio de 348 veteranos de la Segunda Guerra Mundial murindose por da, la mayora de sus relatos se ha perdido para siempre. Tristemente, ese ha sido tambin el caso de otro to abuelo mo, Freddy Macas, fallecido el ao pasado. Veterano de la guerra de Corea, en la que se gan la condecoracin del Corazn Prpura, era una persona que disfrutaba contando historias.

Segn el profesor de historia de Stanford Albert Caramillo, la invisibilizacin del aporte cultural de los mexicanos lleva ocurriendo desde el final de la guerra entre Mxico y EE.UU., cuando Washington exiga registrarse como blancos a los mexicanos que queran naturalizarse estadounidenses. En opinin su opinin, debido a que los latinos aparecan como blancos en los documentos militares (ese fue el caso tambin para Frank Macas), es muy probable que su nmero haya sido subestimado. La mayora de las cifras del gobierno de los EE.UU. hablan de unos 400.000 luchando en la Segunda Guerra Mundial, pero es probable que el nmero correcto est ms cerca de un milln.

El mayor desafo enfrentado por los mexicano-estadounidenses tras la guerra ha sido la falta de oportunidades para contar su historia, para educarse o para participar en el sistema poltico de EE.UU, segn Rivas-Rodrguez. Un ejemplo es el de los legisladores racistas del sur de Texas, que les impidieron tener poder poltico durante aos. Por ese motivo, se reduca el gasto en educacin superior de zonas con mayora mexicana y algunos distritos hasta metan a los nios en pabellones psiquitricos por hablar en espaol.

Como dijo durante una reciente entrevista con 'Voces' Renato Ramrez, profesor de Ciencias Polticas en Del Mar College, para evitar una demanda el estado les arroj una miseria de dinero para que "la exprimieran". Se refiere a la Iniciativa de la Frontera Sur de Texas, el programa de principios de los 90 (implementado despus de una demanda por discriminacin contra el estado) que prometa mejorar el sistema escolar del sur de Texas con 10.000 millones de dlares en diez aos. Por desgracia, aunque no es de extraar, el estado slo consigui aportar 186 millones de dlares.

A pesar de estos desafos, muchos estaban decididos a superar las dificultades. Miles se formaron aprovechando la GI Bill [una ley para que los soldados pudieran acceder a estudios tcnicos o universitarios]. Otros veteranos crearon el Fondo para la Educacin y Defensa Legal de los Mexicano Estadounidenses (Maldef, por sus siglas en ingls) para luchar contra las injusticias y los trabajadores agrcolas pelearon por sus prestaciones.

Para Rivas-Rodrguez, el veterano de la Segunda Guerra Mundial Alfred J. Hernndez es el mejor ejemplo. En un principio le enfureci tanto el racismo que pens en dejar la zona para irse a una vida mejor en Mxico o en el noroeste de EEUU. Pero su esposa le convenci de que no lo hiciera. "Aqu es donde hay que dar la batalla", cuenta Rivas Rodrguez que le dijo su esposa. "Aqu es donde te necesitan". Segn la profesora, Hernndez no se movi de Texas y trabaj all en temas de derechos civiles el resto de su vida. Se convirti en el primer juez latino en la historia de Houston.

Traducido por Francisco de Zrate

Fuente: http://www.eldiario.es/theguardian/permiten-mexicanos-historia-racismo-Texas_0_931956924.html



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