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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 24-08-2019

Digital Economy Partnership Agreement
Hacia dnde va el primer tratado sobre economa digital?

Pablo Viollier
derechosdigitales.org

A travs de este tratado Chile, Singapur y Nueva Zelanda buscan -adems de establecer reglas comunes- generar un estndar que sea un ejemplo a seguir para los pases que pretendan incorporar estas temticas a nivel bilateral o multilateral.


El pasado 17 de mayo, los representantes de Chile, Singapur y Nueva Zelanda anunciaron la negociacin de un nuevo tratado de comercio internacional: el Acuerdo de Asociacin sobre Economa Digital (Digital Economy Partnership Agreement, DEPA). La novedad es que este ser el primer tratado comercial dedicado exclusivamente a abordar los desafos de la economa digital, especialmente luego del estancamiento de las negociaciones en la materia a nivel de la Organizacin Mundial del Comercio (OMC).

La semana pasada, la Subsecretara de Relaciones Econmicas Internacionales de Chile (ex DIRECON) convoc la primera reunin oficial, permitiendo a los miembros de la industria, la academia y la sociedad civil chilenas conocer ms detalles sobre la iniciativa. Los primeros acercamientos se produjeron en diciembre de 2018 y hasta el momento se han celebrado tres rondas de negociacin. La negociacin ser cerrada entre los tres pases hasta su conclusin, pero luego se permitir la adhesin de cualquier pas que pertenezca a la OMC.

En cuanto a las materias que se van a incorporar en el tratado, estas van desde las ms tradicionalmente vinculadas al comercio electrnico (pagos electrnicos, no aplicacin de tarifas aduaneras a servicios digitales, firma electrnica, etctera) a temas nunca incluidos en un tratado internacional, como la regulacin de la inteligencia artificial y la tecnologa de cadenas de bloques (blockchain). Vamos por partes.

Nobleza obliga

Entre los temas que se han propuesto en la negociacin, hay dos que son particularmente positivos (ambos propuestos por Chile). El primero, es la inclusin explcita de normas que promueven la utilizacin del cifrado. Esto es relevante porque la tecnologa de cifrado de comunicaciones (especialmente de punto a punto) se ha transformado en una herramienta indispensable para mejorar los estndares de ciberseguridad de las industrias y los distintos servicios digitales. En este sentido, el cifrado no solo asegura que las personas puedan ejercer su derecho a la inviolabilidad de las comunicaciones, sino que promueve la confianza de los usuarios en la seguridad de los servicios y plataformas que operan en el ciberespacio. Esto tiene un efecto econmico tangible, ya que estudios indican que el 33 % de los consumidores expresa haberse abstenido de adquirir productos y servicios en lnea debido a consideraciones de seguridad y privacidad.

Su inclusin tambin resulta positiva a la luz de la iniciativa de distintos pases para debilitar el cifrado, exigiendo a los desarrolladores incorporar puertas traseras en sus servicios, para descifrar el contenido encriptado. Estas puertas traseras son verdaderas vulnerabilidades informticas, que no solo pueden ser aprovechadas por los gobiernos que las exigen, sino que tambin por delincuentes informticos, como ya ha sucedido. Si bien todava no se han dado a conocer los textos para cada propuesta, la inclusin de una norma que impida a los pases exigir la inclusin de puertas traseras en programas informticos sera un gran paso en la promocin de la ciberseguridad y el comercio electrnico.

Entre los temas propuestos tambin se encuentra la inclusin de normas que consagren el principio de neutralidad de la red. Este principio busca asegurar que los operadores de internet traten todo el trfico que pasa por sus redes de la misma forma, impidiendo que puedan bloquear, interferir o priorizar cierto tipo de trfico por sobre otro. Este principio bsico de internet no solo promueve la competencia y la innovacin al impedir que los operadores de internet puedan llegar a acuerdos privados con proveedores de contenido, sino que tambin promueve la existencia de un internet libre y abierta, al impedir que los proveedores puedan decidir qu contenido debe obtener un trato preferencial.

Lo que puede mejorar

Derechos Digitales ha sido crtico de las disposiciones sobre comercio electrnico que han sido incluidas en tratados internacionales anteriores, como CPTPP o TiSA. Una de nuestras crticas es que las normas sobre flujo transfronterizo de datos personales establecen un mismo criterio para los datos (as, en general) que para los datos personales.

Internet funciona por capas. En un modelo simplificado, existe una capa de infraestructura (cables, servidores, etctera), una capa de protocolo (estndares y cdigo) y una capa de contenido (interacciones entre seres humanos). Nadie discute que la arquitectura de internet exige que exista un libre flujo de informacin. En otras palabras, en la capa de infraestructura no debe existir una discriminacin de hacia dnde o cmo viaja la informacin (los unos y los ceros). Sin embargo, los datos personales no se regulan en la capa de infraestructura, sino que en la capa de contenido. Al ser datos que se vinculan a personas naturales, su recoleccin y procesamiento tiene que cumplir con la regulacin de cada pas y respetar los derechos fundamentales de las personas. As, el Reglamento General de Proteccin de Datos Personales de la Unin Europea permite que los datos personales de sus ciudadanos solo puedan transmitirse a aquellos pases que tengan un nivel adecuado de proteccin.

La negociacin de DEPA se presenta como una oportunidad para enmendar el camino y redactar una norma sobre flujo transfronterizo de datos personales que haga las distinciones que hacen falta. Consagrando el valor del libre flujo de datos en la capa de infraestructura, pero estableciendo que (en la capa de contenidos) los datos personales solo podrn ser transmitidos cuando cumplan con la respectiva legislacin de datos personales, o a lo menos, con una proteccin normativa efectiva a favor de sus titulares.

Aspectos preocupantes

Lamentablemente, la negociacin del DEPA tambin incluye materias que resultan sumamente problemticas y que deberan ser abandonadas de plano. As, la negociacin incluye normas para promover la adopcin de polticas pblicas sobre identidad digital similares al sistema National Digital Identity de Singapur.

Estas polticas no solo son problemticas en trminos de ciberseguridad, ya que implican concentrar el manejo de todos los datos personales de los ciudadanos en una base de datos centralizada , sino que muchas veces van acompaadas de la utilizacin de tecnologas de control biomtrico. Esto hace que cualquier tipo de filtracin, vulneracin o mal utilizacin de la informacin genere una afectacin mucho ms grave al derecho a la autodeterminacin de las personas.

Si nuestros datos se filtran, siempre podemos cambiar nuestro correo electrnico, telfono, domicilio e incluso nuestros nombres, pero es imposible cambiar nuestra iris o huella digital. En este sentido, la biometra es como una caja de pandora: una vez abierta las personas se ven imposibilitadas de recuperar el control sobre sus datos. Qu pasar el da que un gobierno sufra la filtracin o robo de todos los datos biomtricos de sus ciudadanos? Adems, las polticas de identidad digital promueven el uso de un mtodo nico de identificacin frente a organismos pblicos, pero tambin ante el mundo privado como forma de facilitar las transacciones econmicas. Esto implica aumentar la capacidad de perfilamiento y vigilancia sobre los ciudadanos, tanto de los gobiernos como de las empresas, con las consecuencias democrticas que ello conlleva.

Por otro lado, DEPA propone incluir normas sobre regulacin de plataformas que buscan combatir el terrorismo y el discurso de odio en lnea. Si bien estos son objetivos completamente loables, la responsabilidad de los intermediarios y la regulacin del contenido en las plataformas es hoy un tema sumamente polmico, por las profundas consecuencias que puede tener en materia de libertad de expresin.

Hacer responsables directamente a los intermediarios del contenido que suben sus usuarios obliga a las plataformas a monitorear permanentemente lo que circula en sus servicios y bajar preventivamente y sin un debido proceso cualquier material que pueda ser infractor. A eso se suma el uso de algoritmos e inteligencia artificial pero, dado que ninguna mquina tiene la capacidad de comprender las complejidades del lenguaje humano, estos mecanismos han demostrado no ser confiables a la hora de moderar contenido.

Adems, tales sistemas terminan bajando ms contenido legtimo, mientras que el contenido que se busca combatir se mantiene disponible. Tambin resulta problemtico que sean empresas privadas las que terminan decidiendo sobre actos de expresin (muchas veces de forma muy deficiente) sin una ponderacin entre derechos fundamentales. Por lo mismo, a pesar de las buenas intenciones, consagrar reglas sobre esta materia en un tratado internacional podra generar profundos efectos perjudiciales a futuro.

Por ltimo, DEPA se propone reconocer la importancia y crear marcos para una implementacin progresiva, confiable y segura de tecnologas emergentes como la inteligencia artificial y las cadenas de bloques. Ms all de los peligros que la implementacin de la inteligencia artificial puede implicar en materia de sesgos algortmicos, y que al parecer las cadenas de bloques no sern implementadas en la escala que alguna vez se especul, no resulta recomendable que un tratado internacional se refiera a tecnologas particulares, que no necesariamente van a resistir el paso del tiempo. Una aproximacin que involucre criterios de neutralidad tecnolgica resultara ms aconsejable en esta materia.

En definitiva, la negociacin de DEPA se presenta como una gran oportunidad para incluir temas que promuevan la ciberseguridad y la neutralidad de la red, al mismo tiempo que se mejora la forma en que se abordan materias que han sido tratadas de forma deficiente en el pasado. La promocin de la ciberseguridad, la certeza jurdica y una aproximacin de derechos humanos en el tratamiento de datos personales es un elemento que sin duda favorecer la confianza en el ciberespacio y el comercio electrnico. Sin embargo, esta oportunidad puede verse opacada por la inclusin de materias sensibles y que pueden ser incompatibles con el ejercicio de los derechos fundamentales de las personas. Por suerte la negociacin todava se encuentra en su etapa inicial y todava hay tiempo para enmendar el rumbo en los temas problemticos y profundizar en aquellos que son positivos.

Fuente: https://www.derechosdigitales.org/13745/hacia-donde-va-el-primer-tratado-sobe-economia-digital/



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