Portada :: Brasil :: La Amazonia en peligro
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2019

Bolsonaro el destrozador

Eric Nepomuceno
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Entre el primero de enero de este ao y el pasado martes 20 de agosto pasaron exactos 232 das. En ese periodo fueron registrados casi 80 mil incendios en las matas amaznicas. Es decir: hubo unos 340 focos de fuego intencional, destructor, por da. Ms de diez incendios por hora.

Al menos en ese aspecto, el presidente Jair Bolsonaro cumple rigurosamente lo que anunci a lo largo de sus casi tres dcadas de oscuro diputado y que reiter a lo largo de su campaa electoral: vencer la "psicosis ambientalista" creada y alimentada por el marxismo cultural que, entre otras estupideces, invent el calentamiento global.

Como resultado de esa avasalladora capacidad de destrozar la floresta amaznica, en las ltimas semanas aument de manera contundente la presin externa sobre Brasil.

El viernes 23 de agosto el presidente francs Emmanuel Macron anunci que su pas se negar a firmar el acuerdo Unin Europea-Mercosur. El resultado sern duras consecuencias econmicas no solo para Brasil, sino para todo el bloque sudamericano. Se da por seguro que otros pases tambin adoptarn sanciones mientras persista la destruccin de la floresta.

Pero Bolsonaro insiste: los datos que estudios e investigaciones cientficas son pura manipulacin. Se trata de nmeros exagerados, parte de una amplia maniobra de quienes pretenden apoderarse de la riqueza nacional.

Semejante estupidez encuentra pleno respaldo entre los seguidores ms fanticos de Bolsonaro, mientras crece la preocupacin entre los dems brasileos que asisten, impotentes, a cada secuencia de la destruccin del pas. Nadie logra explicar cmo ocurre lo que ocurre sin que aparezca alguien mnimamente lcido para ponerle un freno al presidente.

La verdad es que una de las principales dificultades a la hora de intentar entender qu ocurre en Brasil bajo la presidencia de semejante esperpento es saber por dnde empezar: ya no a cada da, pero varias veces al da, Bolsonaro multiplica su capacidad de disparar bestialidades y mentiras y adoptar medidas sin vuelta.

En el plano interno, movido a base de furia destructora y vengativa, el presidente trata de atropellar a las instituciones, mientras que en el externo distribuye muestras contundentes de una inslita vocacin para el desastre.

Bolsonaro quiere manipular la Polica Federal, la Procuradura General de la Unin y el fisco. Todo para proteger a uno de sus hijos, el senador Flavio, atrapado en clarsimas maniobras de para ser delicado apropiacin indebida de recursos pblicos. O, para ser directo, robo.

Quiere, adems, controlar a la Polica Federal para evitar que prosiga en algunas de sus investigaciones, en especial las relacionadas a sus hijos y sus respectivos secuaces. Quiere intervenir en el fisco para evitar que se aclare la milagrosa multiplicacin no de panes y peces, sino del patrimonio de la familia presidencial. Para completar el escudo protector, quiere un procurador general que se dedique a olvidar y no a investigar.

En el plano externo, la destruccin ocurre a dos manos: no satisfecho con destrozar la slida tradicin de una de las diplomacias ms respetadas y eficaces de los ltimos cien aos, Bolsonaro entreg a otro miembro del alucinado clan familiar, el diputado Eduardo, el control directo de las relaciones externas del pas. Hay, por cierto, un fantoche sentado en el silln de ministro de Relaciones Exteriores, una nulidad llamada Ernesto Araujo, pero quien efectivamente define, determina y comanda la poltica externa es el hijo presidencial.

El resultado est a la vista de todos: Brasil est cada vez ms aislado en el escenario internacional. Lo peor es que nadie en el gobierno parece darse cuenta de esa realidad, cuya tendencia, adems, es a consolidarse a raz de lo que ocurre en la Amazonia.

Existe, es verdad, un ministro del Medio Ambiente, Ricardo Salles. Un detalle en su biografa explica su nombramiento: el referido caballero fue condenado en primera instancia por haber cometido un crimen ambiental.

Salles no es, por cierto, la nica aberracin de un gobierno plagado de ellas. Pero es el ms peligroso: de todo lo que la furia bolsonarista viene destrozando a velocidad alucinante, el medioambiente es, quizs, lo nico irrecuperable.

Gracias al incentivo descontrolado de Bolsonaro, religiosamente respaldado por Salles, dcadas de poltica ambiental fueron destrozadas. La minera ilegal, por ejemplo, viene contaminando ros y arroyos. Las invasiones de reservas indgenas crecen de manera descontrolada. La fiscalizacin fue prcticamente eliminada por Salles, bajo la sonriente complacencia de Bolsonaro y compaa.

Todo eso sera nada ms que una clarsima muestra de hasta qu punto ese gobierno insano puede ser peligroso. Pero la verdad es que se trata de un riesgo mucho mayor, cuyas dimensiones nadie, al menos por ahora, es capaz de calcular.

Fuente: https://www.pagina12.com.ar/214274-bolsonaro-el-destrozador


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