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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2019

Ajuste del FMI
Cuentas sin cuadrar y una caja de Pandora

Alberto Acosta y John Cajas Guijarro
Rebelin


Vivimos en pleno ajuste fondomonetarista. Ese era, dijeron, el nico camino para enfrentar la grave situacin econmica heredada del corresmo. Segn ese discurso es necesario primero ajustar las cuentas fiscales y liberalizar la economa para recuperar los equilibrios macroeconmicos, para luego retomar el crecimiento: la receta neoliberal. Ese discurso se orquest masivamente, con eco en grandes medios de comunicacin, analistas convencionales, cmaras de comercio, etc. Pero los resultados son otros

Ms all de cualquier discurso oficial, como en su momento anticipamos, lo que realmente vivimos son los intentos del frgil gobierno morenista de cargar la crisis al pueblo. Para colmo, ni siquiera las metas del ajuste neoliberal se estn alcanzando: pese a los ltimos recortes presupuestarios o quiz debido a los mismos y a su efecto recesivo el dficit fiscal del Presupuesto General del Estado (PGE) a julio de 2019 lleg a un saldo negativo de 1.279 millones, un 62,3% mayor al dficit de 787 millones registrado en igual perodo del ao anterior; y es muy probable que iguale al valor negativo en 2018 de 2.900 millones de dlares. Bajo estas tendencias, es muy seguro que no se alcance el dficit previsto en el acuerdo con el FMI para 2019: 2.000 millones de dlares.

Lo peculiar es que el dficit persiste pese a que el gobierno contina aplicando un severo ajuste, por ejemplo, sobre una inversin pblica que cae desde 2014. As, a julio de 2019 solo se ejecut el 22,3% del Plan Anual de Inversiones pblicas (PAI), representando apenas 773 millones de dlares de un total anual previsto de 3.461 millones (en 2013 el plan de inversiones sum 8.104 millones). Otro ajuste se ha dado en la masa salarial, la cual de enero a julio de 2019 sum 5.083 millones de dlares, casi 82 millones menos en comparacin al mismo perodo de 2018 (implicando el cierre de enero a junio de 16 mil plazas de trabajo). En este caso, es clara la prioridad de reducir la masa salarial contrayendo el empleo pblico en vez de reducir los salarios de la burocracia dorada. A su vez, los otros ingresos previstos por el gobierno no fluyen. Se hablaba de mil millones por concesiones lase privatizaciones que, sin embargo, no avanzan como se esperaba. Adems, el servicio de la deuda pblica (amortizaciones e intereses) genera un peso cada vez ms insoportable: a julio de 2019 ese servicio alcanz los 5 mil millones de dlares.

Dado semejante escenario, es casi seguro que los aportes financieros de los organismos multilaterales, sobre todo aquellos previstos en el acuerdo con el FMI, sern insuficientes para cerrar la brecha fiscal Eso podra agravar la compleja situacin pues esos organismos, ante un potencial incumplimiento del acuerdo, podran reducir o aun suspender los desembolsos, todo para obligar al gobierno a adoptar ajustes ms severos.

Por su parte, los economistas ortodoxos, conservadores y prudentes (OCP) actan algunos como caja de resonancia del FMI y otros quejndose por la falta de celeridad. Mientras, el ajuste no solo se enfoca en el dficit, sino que la desesperacin podra llevar a buscar ingresos con nuevos impuestos (p.ej. incrementando el IVA) y/o con alzas de los precios de los combustibles (p.ej. eliminando el subsidio a la gasolina extra). A su vez, segn la evaluacin del ajuste que hizo en junio el FMI, las expectativas seran que en 2019 la masa salarial pblica se reduzca en 200 millones de dlares y en 2020 lo haga en 600 millones, mientras que la reduccin de subsidios debera llegar a 1.100 millones en el presente ao. En complemento, los economistas OCP piden ms flexibilizaciones laborales y ambientales (basta ver la barbarie propuesta por la Cmara de Comercio de Guayaquil) para mejorar la competitividad y recuperar la inversin privada

Entre todo esto, persiste la lectura convencional, teolgica y dogmtica de la economa, sin considerar los graves efectos presentes y futuros del ajuste. Por ejemplo, seguir reduciendo la inversin pblica trae secuelas recesivas, claramente visibles en el estancamiento del ingreso por persona que, de llegar a 6.347 dlares anuales en 2014, pasara a 6.320 dlares anuales en 2019 (media dcada perdida). Asimismo, el empleo adecuado sigue sin recuperarse al englobar solo al 37,9% de trabajadores a junio de 2019 (deterioro que se arrastra desde 2015). Ms grave an, hay un recrudecimiento de la pobreza sobre todo rural: entre diciembre de 2014 y junio de 2019 ha aumentado de 35,3% a 43,8%. Estos son apenas breves muestras de la urgencia de un anlisis ms integral de la economa antes de exigir ms ajustes.

En sntesis, la economa, con el ajuste fondomonetarista, se muerde su propia cola, las cuentas no cuadran, y vemos varios indicios de que el estancamiento se mantendr o incluso se recrudecer en los prximos aos. Mientras, el impacto social y poltico puede volverse una caja de Pandora como se ve, por ejemplo, en la Argentina.-

Alberto Acosta y John Cajas Guijarro son economistas ecuatorianos.

Nota: Este texto ser publicado en el peridico El conejo, de la CEDOCUT.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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