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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-08-2019

Qu anuncian las Paso en Argentina

Luis Bilbao
Rebelin


Como nunca antes, la burguesa argentina est aturdida, paralizada. No es para menos: a caba de desmoronarse el ltimo intento por construir una efectiva herramienta poltica para comandar el sistema. Los escombros de Cambiemos aplastan, adems, el plan de edificar la contraparte de un ansiado bipartidismo con los restos de lo que llaman peronismo racional. Es un cimbronazo de graves consecuencias histricas para el sistema capitalista, al margen de lo que depare la coyuntura inmediata.

Se trata de una coyuntura excepcional. Si lograra conformarse un conjunto de hombres y mujeres con slida formacin terica, mirada de largo alcance, coraje para la accin e integridad moral sin tacha, dispuestos a darlo todo por la abolicin del capitalismo y la edificacin de una nueva Argentina, ste es justamente el momento para afirmar los talones, frenar la decadencia nacional y comenzar a remontar la cuesta. Pero sa es harina de otro costal.

A diez das de las Paso (primarias abiertas, simultneas y obligatorias) todava no est definida la conducta de las clases dominantes. La ventaja de 15 puntos obtenida por el peronismo frente al gobierno de Mauricio Macri abri una crisis poltica y deton el frgil equilibrio econmico de los ltimos meses. El capital no sabe cmo evolucionar el pas hasta el 10 de diciembre.

Dicho de otro modo: Argentina tiene a un lado un Presidente vaciado de poder; enfrente, Alberto Fernndez, receptor de mayor cantidad de votos en una eleccin en la que nada se eliga. Pero el pas carece tambin de una burguesa con opciones claras y capacidad de accin para cualquier otra cosa que no sea transferir miles de millones de dlares al exterior. Sus editorialistas, con mayor desconcierto del habitual, se limitan a repetir naderas y reproducir chismes. No hace falta insistir en el dato esencial: la clase obrera contina ausente del escenario.

Los sorprendidos buscan culpables. Tenan una veintena de empresas encuestadoras que hasta ltima hora se refugiaban en la idea de un empate tcnico. El equipo de Fernndez anunci a media tarde una ventaja de entre 6 y 8 puntos mediante las encuestas de boca de urna. El oficialismo recin tom conciencia de la realidad cuando en el atardecer del 11 de agosto se contabilizaron las llamadas urnas testigo, eficiente mecanismo de proyeccin estadstica.

Buscan en el lugar errado. No es que los encuestadores no pudieron prever el resultado electoral. Es que las clases dominantes no tienen instrumentos vlidos para comunicarse con la sociedad y conocerla. Tampoco, claro est, para gobernarla con mtodos de apariencia democrtica. Carecen de Partidos. Y al menos en el sentido tradicional, el de la democracia burguesa, no volvern a tenerlos.

Slo organizaciones polticas con arraigo genuino en la sociedad pueden medir con certeza el clima social, adems de determinarlo en gran medida. En ausencia de Partidos, progresivamente fueron ocupando lugar las consultoras de opinin pblica, ltima moda en negocios de ocasin. No es la primera vez que muestran su precariedad e insuficiencia a la hora de saber cmo discurre la conducta social. Pero esta vez convirtieron incapacidad en colapso.

Expresin electoral

Pese al impacto provocado por la inesperada ventaja a favor de Fernndez, hubo una rara persistencia del voto tradicional. Esa continuidad la puso de manifiesto, a contrapelo de anlisis adocenados, el columnista de Clarn Ignacio Zuleta : en las Paso del domingo el Gobierno sac dos puntos ms que en las Paso de 2015, y aument casi un milln de votos, de 30% a 32,81%, de 6.791.342 a 7.824.496. Los Fernndez, en cambio, sacaron 47,66%, ms de diez puntos menos de lo que haban obtenido, sumados, en 2015 Daniel Scioli y Sergio Massa, que sumaron 59,24%.

Desde luego fue diferente el comportamiento en la segunda vuelta de las presidenciales en 2015 y en las legislativas de 2017. Sobre todo cuando Cambiemos venci con un candidato desconocido a Cristina Fernndez en la disputa por senadores en la provincia de Buenos Aires. En 2018 reapareci la crisis econmica estructural detonada por una suma de razones coyunturales y Cambiemos comenz a trastabillar. En todo caso, nadie previ el vuelco electoral ocurrido en las Paso.

Tampoco las izquierdas entrevieron lo que vendra, convencidas de que el obvio y ms que visible descontento aumentara su cosecha. No fue as. Por mi parte, adelant lo siguiente en un artculo fechado tres das antes de los comicios: La confusin de muchos y el hartazgo de otros tantos puede dar lugar a giros impredecibles de la conducta electoral. Y a partir de experiencias similares aos atrs deduje la posibilidad de un aumento significativo de la abstencin o el voto en blanco (Consecuencias previsibles de una eleccin absurda).

Ese supuesto tambin fall. Error por exceso al medir la conciencia social. Y por defecto al sopesar el vuelco de las clases medias golpeadas por la recesin. No hubo abstencin superior a la media ni significativo aumento del voto en blanco. El rechazo no tom esos caminos. En todo caso, los votos en blanco superaron a la suma de las izquierdas (758.955), mientras los anulados sumaron otros 300 mil. Se puede y se debe- buscar proyecciones tcticas en esta expresin de rebelda electoral que suma ms de un milln y medio de votos. Lo que no se puede es ocultar que el peronismo, con un candidato asociado pblicamente a la embajada estadounidense, ante el colapso del plan de saneamiento, circunstancialmente ha recuperado el voto desesperado de la mitad de la poblacin. Mucho menos desconocer que los candidatos explcitamente burgueses y procapitalistas obtuvieron 94 de cada 100 votos.

Victoria de quin?

Como saldo, proliferan afirmaciones que hablan de victoria popular y derrota del neoliberalismo. Nada ms lejos de la verdad. Dos razones explican la disparidad de votos a favor de Fernndez y la sorpresa por ese resultado: la ausencia de canales de expresin de las mayoras es decir, su silencio durante la campaa- y la unificacin de un peronismo extremadamente diverso. Ni una ni otra pueden computarse como un paso delante de la clase trabajadora y el conjunto de la poblacin.

Hay quienes atribuyen el paso al costado de Cristina Fernndez a una gestin del Papa. Como sea, lo cierto es que tras designar como candidato presidencial a Fernndez, quien se define como liberal y oculta su historial como discpulo de Domingo Cavallo, ella mismo sobreactu durante la campaa su adhesin al capitalismo. Permtase repetir sus palabras, citadas en un artculo publicado el 4 de agosto: Los buenos capitalistas quieren que la gente gane bien y tenga trabajo, porque si no, quin corno compra las cosas de ellos? Estos (los macristas) se dicen capitalistas y no te pods comprar nada, no pods viajar, no te pods comprar ropa ni ir al supermercado. Y agrega para que no haya lugar a dudas: Yo soy mucho ms capitalista que ellos. Conmigo en Argentina haba capitalismo y la gente se poda comprar lo que quera. Que no me jodan ms con lo del capitalismo. Por Favor! Conmigo haba capitalismo (Ideologa y poltica en la reconfiguracin del poder continental).

Pretender que trabajadores y juventudes obtienen una victoria al votar semejantes conceptos es algo diferente a la ingenuidad. En cuanto a la derrota del neoliberalismo, la confusin inconsciente o deliberada descalifica a quienquiera haga esta afirmacin y pretenda llamarse dirigente. Aparte la inexistencia del supuesto neoliberalismo como categora consistente, est ms que probado que la pretensin de Macri y los suyos era sanear la estructura capitalista. Es ese ambicioso proyecto de largo alcance el que ha fallado, no el neoliberalismo. En todo caso, se ha demostrado la irreversible impotencia del desarrollismo. Fracaso previsible, que golpea a la totalidad de la burguesa, incluidas fracciones advenedizas y ncleos mafiosos.

La sola alusin al neoliberalismo revela aquello esencial que se pretende escamotear: como su antecesora y todos los que lo precedieron en el ltimo medio siglo, Macri se ve impotente frente a la crisis estructural del capitalismo. Por lo mismo, no es cambiando el modelo como se resuelve la crisis. En esa afirmacin palpita una nueva estafa poltica a las mayoras por parte de quienes se sienten vencedores, aunque en rigor no lo son todava. De all el desconcierto de la burguesa: es el capitalismo lo que est en juego, aun sin desafo socialista.

Lo que vendr

No habr unidad consistente de las fracciones con denominaciones peronistas. Es ridculo ingresar al mundo conjetural que imagina un Alberto Fernndez renunciante o un decorado institucional con l como presidente y Cristina Fernndez conduciendo todo tras bambalinas. Esto incluso sin contar que la ex presidente tiene 13 procesamientos slidamente fundados y 7 pedidos de prisin preventiva. El hecho incontrastable es que, por los caminos que sean, los aparatos provinciales y municipales del PJ, ms los sindicatos, no son compatibles con una poltica unificada para afrontar una crisis que no har sino agudizarse.

Sea quien sea que gobierne, sostener el sistema capitalista exige asumir sin demora el saneamiento estructural y las enormes consecuencias sociales que conlleva. Cambiemos avanz significativamente por ese camino, pero est a aos luz de la meta, es decir, de restablecer bases slidas para relanzar un capitalismo estable. Si ganaren, los Fernndez deberan recorrer el tramo faltante. O tomar por el camino de la revolucin socialista

All quienes sostengan que esto ltimo es posible. Aqu quienes comprendan que lo primero provocar el estallido. Una mayora se aferrar al obvio recurso de zigzaguear por el camino del medio. En lugar de optar, dejarse llevar por la inercia. Slo que la indefinicin conducira a la desagregacin no ya del elenco gobernante, sino de la sociedad toda.

Vase un adelanto: para afrontar la coyuntura y el riesgo cierto de ingobernabilidad, el Macri post Paso elimina el IVA para 14 mercancas bsicas de la canasta familiar y congela el precio de los combustibles, a la vez que asegura a las entidades agrarias que no aumentar impuestos al campo. Alberto Fernndez no condena la permisividad frente a las patronales agrarias, pero dice sin rubor que est en contra del congelamiento de precios al combustible y la eliminacin del IVA para los alimentos bsicos (esto ltimo figura en la plataforma electoral con la que fue a elecciones!). Los gobernadores le exigen semejante contorsin. l obedece. La ex presidente calla y viaja a Cuba. Y la bandera de eliminacin del IVA a los alimentos bsicos queda en manos de Macri!

Quienes integran o confan en el Frente de Todos (Frente de Todos?!) deberan saber que avanzan por el camino del quiebre sistmico, la ingobernabilidad, disgregacin social mayor de la que ya aqueja al pas, a la vez que dificultan o incluso clausuran la posibilidad de construir una fuerza de masas democrtica, federal, antimperialista y anticapitalista.

No es una afirmacin de ahora. En la oscuridad pre Paso era visible sin embargo la impotencia de los partidos tradicionales y el terremoto que en todos los rdenes desatara cualquier resultado del 11 de agosto. Con fecha 8 de agosto puede leerse: Muertos sin sepultura, los partidos tradicionales encaran en Argentina (las Paso) que con toda probabilidad ser el ltimo gesto de impotencia en su actual configuracin. Despus del ciclo electoral en curso habr un nuevo cuadro poltico, cuyo rasgo principal ser la convulsin permanente (Consecuencias previsibles).

Lo mismo ocurrira en la improbable hiptesis de que Macri lograse impedir una victoria de Fernndez el 27 de octubre y pudiera vencer en segunda vuelta, el 24 de noviembre. El problema en sustancia sera el mismo: crisis estructural desatada, fragmentacin poltica, ingobernabilidad con mtodos de democracia burguesa.

Hay indicios de que los principales ncleos del capital impulsan ya para antes de las elecciones de octubre- una amplia unidad nacional. Eso significa unidad de fracciones burguesas y sus agentes polticos, sindicales y sociales. Van a la unidad nacional con un cuchillo entre los dientes y una pistola en cada mano. En eso estn por estos das. Faltan dos meses para la eleccin verdadera. La calma lograda en los mercados es tan frgil como la que rega antes del 11.

Proponer, como hace un sector de las izquierdas, Fuera Macri ya y convocar a eleccin constituyente es una suma de irresponsabilidad y desapego de la realidad. Se pretende (para colmo con ayuda de un paro general de la CGT!) cambiar con otra eleccin el cuadro de situacin plasmado en las Paso. La enfermedad del electoralismo produce tambin ceguera.

Y aqu se llega el nudo del problema: Qu relaciones de fuerza dejan como saldo las Paso? La respuesta ya se ha dado: 94 de cada 100 electores votaron por candidatos capitalistas.

Salir de esa trampa requiere algo ms que pegar afiches con rostros sonrientes, pedir un salvavidas a la CGT o imaginar una Constituyente en la que los trabajadores y las juventudes tengan mayora y puedan afirmar los cimientos de un nuevo pas.

Por delante hay una tarea ms ardua, pero insoslayable: formar en la lucha de clases a las vanguardias y el activo militante; asumir y difundir la teora cientfica de la transformacin social; enfrentar con programas de accin y mtodos organizativos democrticos a las representaciones polticas, sindicales y sociales del enemigo de clase.

Promover la organizacin de masas y la participacin de millones en torno a un programa de accin anticapitalista no es reemplazable con artilugios retricos, marchas de algunos cientos a la Casa Rosada u otros recursos para obtener un legislador ms.

Con el Vaticano como vanguardia la burguesa promover un nuevo Gran Acuerdo Nacional. La militancia consciente habr de romper con todas las variantes que inducen a la ciudadana a creer en las instituciones del capital. En un momento de crisis excepcional, se trata de afirmar los cimientos conceptuales, morales y organizativos de una Argentina socialista.

@BilbaoL

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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