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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2019

Violencia sexual & Caso Nagore
Tras el asesinato de una hija no se vive, se sobrevive

Nuria Coronado
www.cuartopoder.es

Entrevista a Asun Casasola, madre de Nagore Laffage, asesinada por Jos Diego Yllanes Vizcay, en un claro caso de violencia machista pero que no fue juzgado como tal por la justicia espaola en el ao 2008.


La madre de Nagore Laffage, describe las heridas sin cerrar que supone vivir en una familia un crimen machista ocurrido hace 11 aos


Foto: Asun Casasola, la madre de Nagore Lafagge, vctima de la violencia machista./ Cedida por Asun Casasola

El 7 de julio de 2008 el reloj de la vida de Nagore Laffage Casasola se par para siempre cuando solo marcaba 20 aos. Tena todos los sueos por cumplir. Sin embargo, se dio de bruces con el puro patriarcado. Jos Diego Yllanes Vizcay, psiquiatra de la Clnica Universitaria de Pamplona, a quien conoca, la asesin porque se resisti a mantener relaciones sexuales con l.

Desde entonces su familia lucha porque su asesinato por violencia machista no se olvide y sirva para reivindicar que no es no, tal y como recalca Asun Casasola Pardo, su madre. Luchar es la manera de mantener la dignidad y la memoria de mi hija, pero tambin de reivindicar la libertad de todas las mujeres de este pas a decidir hacer con su cuerpo y su vida lo que quieran sin que ningn hombre mande sobre ellas y acabe violndolas o matndolas. Solo quiero que lo que le ocurri a mi hija no le pase a ninguna ms, asegura a cuartopoder.es.

Su pretensin sabe que hoy por hoy no es posible. Me habra gustado que ella fuese la ltima vctima, pero s que es engaarme. Cada da vemos que hay hombres que siguen matando a mujeres. Esto es horrible, aade. Aun as, no desfallece en seguir poniendo granitos para poder conseguirlo a base de reclamar, en todos los lugares a los que asiste a dar charlas, una educacin en igualdad.

El difcil vivir

El camino desde aquel San Fermn no ha sido ni es nada fcil para esta familia. Porque tras el asesinato de una hija no se vive, se sobrevive. Vas como puedes, dice Asun. Un ir a trompicones que tanto ella, como Txomin Laffage, el padre de Nagore, estn pagando con el alto precio de su salud. Ambos arrastran sendos cnceres de tanto sufrir. Todo esto es resultado directo del sufrimiento y el dolor por el asesinato de Nagore. Cuando en la vida no tienes felicidad la cosa acaba en que el cuerpo responde a la tristeza y la rabia y te sale por algn lado, relata esta madre. En el caso de mi hijo, que trabaja en una papelera de Rentera, tampoco nada es fcil. Es muy callado. Lleva todo como puede, pero tampoco se recupera del golpe, aade.

Fotografa de Nagore Laffage./ Cedida por Asun Casasola

Y es que esta triste radiografa es la que representa la verdad del da a da. Esa que no se ve cuando se deja de ser noticia pero que arrastra a quienes tienen que intentar seguir adelante cuando una hija es asesinada. Txomin lidia ahora mismo con un cncer de pncreas. Lleva dos aos muy complicados. l no se siente enfermo, no se queja y piensa que va a salir adelante, pero solo pesa 46 kilos. Es muy optimista, cuenta Asun. Sin embargo yo no soy buena enferma, yo me quejo. Me operaron el 23 de abril de cncer de pulmn y el 11 de junio me dijeron que no me tenan que dar quimio. El 10 de septiembre tengo que hacer revisin. Lo mo lo tengo ah aparcado, no le doy mucha importancia. Estoy volcada en mi marido. l se ha cuidado mucho y yo sin embargo tena todas las papeletas a que me pasara. Desde que tena 15 aos soy fumadora y cuando sucedi todo lo de mi hija llegu a fumar tres paquetes al da durante tres aos. En esos momentos con todos los nervios y las circunstancias que no ayudaban, el tabaco me acompa. Era una especie de relajante. Con ese historial tena muchos nmeros para que me tocase un cncer de pulmn. Y ya ves! Me toc!, reconoce.

La que est mejor de los tres

Ante tal panorama esta madre coraje reconoce que, aun as, ella es la que est mejor de los tres. La vida te demuestra cuando te pasan cosas tan duras como esta que no te mueres, pero masticas la muerte cada da al convivir con el dolor. El ser humano es muy fuerte que no te den lo que puedes tragar porque se puede tragar muchsimo! Aprendes a sobrevivir con lo que la vida te va dando!, expresa Asun.

Un sobrevivir que es ms llevadero para esta matriarca que para su marido o su hijo por dos razones. La primera es porque en lugar de guardar palabras o sentimientos, ha sacado de lo ms hondo de su alma, de donde tiene guardado todo el amor de madre, la fuerza que le ayuda a seguir sobreviviendo. Es el mejor homenaje que puede hacerle a su hija. Yo estoy en tratamiento psicolgico y psiquitrico, tomo pastillas, y lo ms importante es que hablo. Salgo en los medios, hago charlas en los institutos, viajo Eso me ayuda. Mi marido ha reaccionado de otra manera. Sentimentalmente es ms dbil y l no es de hablar porque lo pasa muy mal, no puede. Mi hijo Javier tampoco exterioriza. Sin embargo, sea como sea, lo que importa es que mi marido siempre est a mi lado (se emociona al contarlo). Todo el mundo que me conoce sabe que l est ah, apostilla.

En segundo lugar, Asun resiste por el resorte del movimiento feminista de Lunes Lilas sin el que habra sido imposible que hoy fuera quien soy, explica. Es su otra familia. Gracias a Lunes Lilas la asociacin feminista en Navarra que lucha por erradicar el machismo organizada por Tere Sez Barrao estoy en pie. Sin ellas no habra sabido dnde ir, dnde o cmo caminar. Su lucha, su compaa y apoyo hicieron que el crimen machista de mi hija no se olvidara. Que no fuese una noticia ms. Ellas, desde que todo comenz, han estado con nosotros apoyndonos y luchando por Nagore, aade.

Pequeos grandes pasos

Ahora pasados once aos Asun mira para atrs y ve que toda esa lucha personal, unida a la de Lunes Lilas, es una lucha poltica que ha servido de mucho. Porque eso es el feminismo. Un movimiento de mujeres capaz de cambiar desde abajo todo lo que est arriba y no quiere ser cambiado. Las mujeres unidas hemos sido capaces de crear conciencia ante la violencia sexual y sobre la libertad que necesitamos, explica.

Y pone un ejemplo que lo resume a la perfeccin. Mi hija por ejemplo con respecto a lo sucedido tras La Manada, no tuvo un juicio, tuvo un jurado popular que no estaba preparado y que se posicion del lado equivocado. A Jos Diego Yllanes Vizcay le sali muy barato asesinarla. Se le exculp diciendo que se le fue la olla. No ha pagado lo que tena que pagar porque un jurado popular fue quien le juzg y est en la calle trabajando pasando consulta. Con La Manada y la actuacin del movimiento feminista que ha sembrado conciencia estos aos, nada de esto ha sucedido. Adems, ha habido un juicio con una condena para los culpables y ahora estn cumpliendo una pena dictada por un Tribunal, recalca. Eso me habra gustado hubiera sucedido con Nagore, aade.

Pero Casasola tambin habla de aquello que an no ha cambiado tanto y que le duele como el primer da. Es esa parte de la sociedad que se sigue colocando del lado de los victimarios. Tanto en el caso del asesino de mi hija como con Los de la manada hemos escuchado de ms de uno y una aquello que eran chicos majos cuando son violadores que violan en grupo. Eso me supera!.

Una complicidad social que esta madre denuncia al ser preguntada por lo sucedido con Plcido Domingo y el argumento de justificar su comportamiento porque los tiempos de antes eran diferentes. Quien justifica una agresin o un comportamiento machista da la espalda a quien ms lo necesita que es la vctima. Como sociedad no se puede defender que se acose, se viole, se maltrate o se asesine a una vctima. Ninguna mujer se merece nada de esto, dice. Da igual quin haya cometido el acto. Hay que denunciarle y que pague por ello, aade.

Y Asun tambin tiene mensaje para esa derecha que se ha unido y que ignora nuestro dolor como mujeres. A ella le dice, que si quiere llevarnos 100 aos atrs no van a poder. Es imposible hacerlo porque es imposible frenar el poder de cada mujer que cada da decide ser libre!, remarca. Adems, aade que tampoco se puede frenar lo que es imparable. Gracias al feminismo las mujeres, a pesar del miedo, hemos cambiado. Ahora la palabra ocupa el lugar del silencio. Por ejemplo, no es que antes no hubiera manadas. Las haba. Lo que ocurre es que ahora se sabe porque se denuncia y la informacin llega a todos. Se de mujeres que sufrieron violaciones en grupo que nunca se atrevieron a denunciar. El mundo no vea esta cruda realidad porque tampoco haba periodistas que lo contaran. Por eso, porque las cosas han cambiado y porque esto es una lucha de todas, tenemos que salir a la calle y apoyar a las que denuncian y tambin a las que no, recalca.

Adems, Casasola se refiere al poder de la influencia que cada persona tiene para quitar la caspa machista que hay por doquier. Cada uno podemos influir en hacerlo posible. Si tienes un amigo machista hay que ser valiente y darle la espalda porque esos que tienen comentarios o conductas machistas, aunque no hayan hecho nada, son igual de dainos para la sociedad. A los chicos les digo que si en su cuadrilla de amigos hay uno que es machista tiene que alzar la voz. En todos los casos el silencio les hace fuertes. La dignidad como sociedad y como cada individuo responsable que cree en la igualdad es romper el silencio.

La nica justicia

Sobre su sentir porque el asesino de su hija est ya en la calle ejerciendo como psiquiatra como si nada Asun no tiene rencor, pero si frustracin. Me parece muy mal. Me siento defraudada. Me parece tan injusto que haya pagado con tan poca crcel lo que hizo. Vale ms su vida que la de mi hija! La asesina, la hace lo que la hace y ah va, todo digno trabajando de psiquiatra! Cuando en una situacin has sido capaz de hacer lo que hiciste, debera de estar incapacitado para volver a trabajar en nada que tenga que ver con sanidad, comenta.

Juan Diego Yllanes en una foto profesional que apareci en la web del doctor Chiclana,
para ser retirada poco despus tras una oleada de crticas./ Cedida.

Por eso a Asun cuando se le interpela por la justicia responde que solo tiene una. No tengo la justicia de los jueces, pero s de la gente que me aprecia y que me sigue reconociendo como la madre de Nagore. Tengo la justicia que es la de la solidaridad de la buena gente que me acompaa como Lunes Lilas. La justicia de poder hablar con periodistas como t y que me permiten seguir denunciando y manteniendo viva la memoria de mi hija. Me siento apreciada y querida y tengo la justicia de las personas, expresa.

Y es que Casasola de aqu a que tenga fuerzas no va a parar de hacer una cosa, Seguir mencionando el nombre y la cara del asesino de su hija para que se sepa vigilado. A este chico le ha dado rabia que siga hablando. Por eso yo quiero que la gente sepa lo que Jos Diego Yllanes Vizcay hizo. Que le ponga cara y sea conocido y que te puede matar. Una misin que hace sin rencor haca l pero aderezada de decepcin por l mismo. Y es que a ella le habra gustado un perdn por su parte. Bastaba con un telegrama, aunque fuera por quedar bien. Habra sido suficiente. Sin embargo, no ha habido ni arrepentimiento, No puede ser que l est trabajando, pasando consulta y diciendo que ayuda a alguien cuando t mismo no tienes valores, dice.

As las cosas, esta madre, pese a su cncer y su dolor, no piensa tirar la toalla. Yo s que la vida de mi hija no me la va a poder devolver nadie as que solo me queda seguir luchando por ella haciendo que las cosas cambien para las dems. Pienso en irme de este mundo pensando que hemos hecho algo para mejorarlo. Imagina a la primera mujer que pudo trabajar, cuntos aos pasaron desde que una mujer hiciera algo hasta que lo hemos podido hacer las dems! Las luchas no llegan de inmediato sino a pasitos que parecen pequeos, pero en realidad son todo lo contrario, finaliza.



Fuente: https://www.cuartopoder.es/feminismo/2019/08/26/asun-casasola-madre-de-nagore-tras-el-asesinato-de-una-hija-no-se-vive-se-sobrevive/



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