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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 27-08-2019

Daz-Canel y el aumento de sueldos
Cuestin de precios

Amaury Valdivia
Brecha


En las ltimas semanas el gobierno cubano emprendi una amplia reforma salarial. La decisin le ha dado un importante rdito poltico al presidente, aunque se trata de una apuesta riesgosa y abre un espacio de conflicto entre las autoridades y una parte del emergente sector privado.

A finales de junio, el presidente Miguel Daz-Canel anunci un inesperado aumento de salarios para los trabajadores del sector presupuestado en Cuba. Un tercio de la poblacin laboral del pas (1,5 millones de personas) fue beneficiado por la medida, que elev el salario medio mensual desde 634 Cup (1) (poco ms de 26 dlares) hasta 1.056 Cup. Para algunas profesiones, el salto fue incluso ms acentuado: los maestros de primera enseanza, por ejemplo, vieron duplicarse sus nminas, en tanto que para muchos titulares de especialidades mdicas se triplicaron.

Nadie consigui anticipar tan importante decisin, que segn rumores se acord en secreto entre Daz-Canel y el primer secretario del Partido Comunista, Ral Castro. Su implementacin inicial corri a cargo de un limitado grupo de burcratas de alto nivel, entre los que predominaron figuras vinculadas al mandatario actual.

Dos meses antes del anuncio, haba sesionado en La Habana el XXI Congreso de la Central de Trabajadores de Cuba. El secreto con el que se cocinaba la elevacin de pagos coloc a sus dirigentes en una posicin equvoca, pues debieron mantenerse defendiendo la que hasta entonces constitua la premisa del discurso oficial sobre el tema: Sin ms productividad, no pueden incrementarse los ingresos de la poblacin.

Si se reparte salario sin respaldo productivo, preprense para la subida de los precios, haba alertado en julio de 2015 el todopoderoso titular de Economa y Planificacin y vicepresidente del Consejo de Ministros, Marino Murillo. Durante el tiempo transcurrido no slo se verific la cada de ese jerarca (los dominios del antiguo zar de las reformas se limitan hoy a la presidencia de una anodina comisin partidista), sino tambin un cambio en la filosofa de Estado.

A tono con las nuevas circunstancias, el presidente Daz-Canel ha considerado fundamental poner orden en la poltica financiera de la isla. El mencionado incremento de jornales y de las pensiones ms pequeas y el traspaso de facultades de la administracin gubernamental a las empresas pblicas constituyen los primeros pasos de un proceso mucho mayor, seal en las ltimas semanas.

Una apuesta arriesgada

Entre mediados de julio y comienzos de este mes, los trabajadores de entidades presupuestadas recibieron sus nuevos pagos. En paralelo, el gobierno despleg una amplia operacin logstica orientada a surtir las tiendas con productos de primera necesidad, que desde el ao anterior venan escaseando.

Cuba inici 2019 en medio de una crisis de desabastecimiento motivada por la falta de liquidez y la persecucin del gobierno estadounidense contra sus operaciones comerciales. La situacin resultaba tan compleja que en abril, al promulgar la nueva Constitucin, Ral Castro le dedic buena parte de su intervencin ante la Asamblea Nacional del Poder Popular. Sus referencias al Perodo Especial, la debacle provocada por el derrumbe de la Unin Sovitica, motivaron una intensa inquietud (vase Como un dj vu, Brecha, 26-IV-19).

Como para alimentarla, a mediados de julio se sucedieron prolongadas interrupciones del servicio elctrico. Slo la capital y los balnearios destinados al turismo internacional escaparon a la oleada de apagones, que segn la explicacin oficial se debieron a roturas en las plantas generadoras. Otra versin, difundida entre el funcionariado, atribuy los hechos a la carencia de combustible, consecuencia directa de las presiones de la Casa Blanca sobre navieras de terceros pases contratadas para trasladar el crudo desde Venezuela (vase Tres horas y tres minutos, Brecha, 19-VII-19).

Las cuentas nacionales arrojan un sombro balance. El ao pasado el Pbi cerr el ejercicio con un magro 1,2 por ciento de crecimiento, que en julio fue revisado para agregarle un entero porcentual; aun as, el indicador se mantiene lejos del 7 por ciento que aos atrs se presentaba como imprescindible para generar desarrollo. La Comisin Econmica para Amrica Latina ha estimado que Cuba completar el calendario en curso sin decrecer (como resalt, a comienzos de este mes, un titular de Granma, el diario oficial del Partido Comunista), pero sus proyecciones no bastan para sostener el optimismo (la estimacin es del 0,5 por ciento).

El propsito (de Donald Trump y su gabinete) es asfixiarnos econmicamente, provocando mayores carencias que irriten y desmovilicen a nuestro pueblo, resalt Daz-Canel al clausurar el perodo parlamentario de julio. Por esos das el mandatario contrapuso la difcil coyuntura econmica a la necesidad de elevar los salarios. A su juicio, la medida se traducira en mayor eficiencia del aparato estatal. Por lo pronto, el retorno a las aulas de ms de 8 mil maestros que haban solicitado la baja a causa de los pobres ingresos del sector indica que no andaba desencaminado.

Populismo o sentido de la oportunidad?

Durante su primer ao en el cargo, Daz-Canel carg con el sambenito de ser considerado slo una figura de paja tras las que se ocultaban Ral Castro y el Grupo de Administracin Empresarial, el holding de compaas gestionadas por ex oficiales de los ministerios del Interior y las Fuerzas Armadas Revolucionarias. Bajo ese punto de vista, se especulaba que el nuevo presidente tendra poco margen para desarrollar sus propias estrategias de gobierno.

La decisin de alterar la poltica salarial fijada en los tiempos de Fidel Castro constituye la primera jugada de peso emprendida bajo su conduccin y se pondr a prueba en los prximos meses. La cuestin es tan simple como lograr que no se traduzca en inflacin el gigantesco volumen de efectivo que se distribuir entre la ciudadana. Datos oficiales han cifrado el costo de los incrementos salariales y de pensiones en alrededor de 7.700 millones de Cup, slo durante los meses que restan de 2019. Para tener una idea de la magnitud de la erogacin, basta apuntar que los ingresos planificados del Estado, en todo el ao, rondan los 60 mil millones de Cup.

En su empeo por alterar las variables del juego, La Habana ha conseguido hasta ahora un xito parcial. Por un lado, la red comercial bajo su control no ha colapsado ante la demanda acrecentada de millones de consumidores, pero, por otro, queda la duda de si las autoridades estarn en condiciones de sostener el ritmo actual de abastecimientos (en su mayora, a partir de importaciones). Otro aspecto que ha cobrado particular preeminencia es el de las relaciones con los cuentapropistas, quienes en junio sumaron por primera vez ms de 600 mil personas. Su labor resulta fundamental en servicios como los del transporte y la comercializacin de productos alimenticios, pero casi siempre ha estado marcada por una tensa relacin con las autoridades.

Anticipando que ahora no sera diferente, desde principios de julio numerosos funcionarios se apresuraron a aclarar que, para ser exitoso y sostenible, el aumento salarial deba ir acompaado por el no incremento de precios. As lo seal la ministra de Finanzas y Precios, Meisi Bolaos, al recordar que no ha existido un incremento de los costos o impuestos; por tanto, no puede ser la subjetividad del incremento salarial la que lo motive. () Se trata, sobre todo, de que no se sigan estableciendo precios abusivos.

La de precios abusivos es una de las expresiones ms repetidas por la prensa oficial en las ltimas semanas. Para enfrentarlos, se han topeado los importes de numerosos productos y servicios, y se han habilitado lneas telefnicas y direcciones de correo para que la poblacin denuncie a quienes violen lo establecido. A nivel nacional, el proceso es supervisado por un observatorio gestionado por el ministerio de ese ramo.

No es una estrategia nueva. A finales de 2015, a raz de otra crisis alcista, un diputado demand en la Asamblea Nacional el fin de la poltica de oferta y demanda que defendan el vicepresidente Murillo y otros dirigentes. Consciente del malestar que generaba la situacin, Ral Castro secund el reclamo y durante los meses siguientes se ensay en la isla un primer intento de control centralizado de precios, que termin con ms penas que glorias. Durante los aos transcurridos otros experimentos(como se les conoce en la jerga burocrtica local) pretendieron ordenar la comercializacin de materiales de construccin y el transporte de pasajeros, siempre sin xito.

El de los taxis almendrones (los autos particulares estadounidenses de la dcada del 50) de La Habana se cont entre los fracasos ms rotundos, recuerda el periodista Jos Jasn Nieves, del sitio alternativo El Toque. Fue una iniciativa cuyo resultado debera estar tallado sobre las paredes de los ministerios de Transporte y de Finanzas y Precios: 4.359 vehculos menos sirviendo, oficialmente, a los pasajeros en la capital y los precios aumentados el doble y hasta dos veces y media en las rutas que sobrevivieron.

Para Daz-Canel, esa es una referencia preocupante y cercana a la vez (el experimento fue abandonado recin en abril pasado). Con todo y las buenas intenciones, ni siquiera el respaldo de la poblacin garantiza el xito de medidas tan radicales. En especial, en un pas con sus finanzas en permanente estado de contingencia.

Nota

1) Peso cubano, principal moneda de cambio en Cuba; 25 Cup equivalen a 1 Cuc (peso cubano convertible).

Fuente: http://brecha.com.uy/cuestion-de-precios/


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