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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2019

Los nuevos escenarios del conflicto de Estados Unidos contra China

Sergio Rodrguez Gelfenstein
Barmetro Latinoamericano


Desde hace varios meses se percibe que el sistema internacional se mueve en un proceso de transformacin que ha venido a acelerarse desde la llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. Junto a l, han accedido al poder algunos de los personajes ms conservadores y retrgrados de la historia de ese pas. En el mbito planetario, al evaluar su perversidad, el actual gobierno estadounidense pareciera no tener parangn en el pasado, llegando incluso a ser comparado por algunos analistas con la Alemania hitleriana de la primera mitad del siglo XX.

La dinmica introducida por Trump a su poltica exterior viene produciendo mutaciones trascendentales en las relaciones internacionales que son imposibles de obviar si se considera que se est hablando de la primera potencia mundial. Trump, en su afn de regresar a los orgenes de una nacin que se sustent en el proteccionismo en lo econmico y el aislacionismo en lo poltico, intenta repetir el largo perodo de crecimiento econmico que llev a Estados Unidos a convertirse en primera potencia mundial en la penltima dcada del siglo XIX, para lo cual no ha escatimado esfuerzos de ningn tipo.

Pero, l o sus asesores se equivocan. El siglo XIX estuvo marcado por una exitosa expansin territorial a costa del exterminio de millones de seres humanos de los pueblos originarios que habitaban los espacios que estaban siendo fruto de tal propagacin. Eso es imposible hacerlo ahora sin que haya resistencias en buena parte de las reas ambicionadas por Estados Unidos en el planeta.

Por otra parte, tal proceso se hizo en el marco de una confrontacin entre el feudalismo obsoleto y un capitalismo naciente que era expresin de una revolucionaria mutacin de la economa y la sociedad. Estados Unidos lleg incluso a una guerra en la que el capitalismo imperante en el norte derrot a las fuerzas feudales del sur, iniciando una era de desarrollo sin igual en una forma de capitalismo productivo igualmente basado en la explotacin del hombre por el hombre, pero distanciado de las formas atrasadas en que este se manifestaba en los tiempos feudales caracterizados por expresiones mucho ms oprobiosas de apropiacin del trabajo y de la vida de los seres humanos.

En esa medida, podra decirse que el capitalismo de esa poca fue un avance respecto del pasado, pero ahora, cuando impera un modelo de capitalismo financiero que se sustenta en la especulacin y en la riqueza basada en una produccin inexistente, a Trump se le hace imposible rescatar la economa de su pas para conducirla a una senda positiva, salvo si esto se calculara por las extremas ganancias que obtiene un nmero cada vez ms reducido de millonarios.

Eso es lo que da la medida de que el plan Trump Hacer a Estados Unidos grande de nuevo como lo dijera en el discurso inaugural de su mandato el 20 de enero de 2017- al aceptar con ello que haba dejado de serlo, no tiene ninguna posibilidad de realizacin, salvo a travs de la amenaza, el chantaje, la presin y la guerra.

En ese marco se propuso torpedear el sistema internacional, destruyendo su estructura, en primer lugar a la Organizacin de Naciones Unidas a partir de la poltica de o aceptas lo que te ordeno, o te destruyo, camino en el cual se encuentra empeado y en el que ha dado un nuevo paso al amenazar con retira a Estados Unidos de la Organizacin Mundial de Comercio (OMC), ante el estupor de la comunidad mundial, en particular de aquellos que antes eran sus aliados y hoy se asumen como subordinados temerosos de que su furia se vuelva contra ellos. Por supuesto, me refiero a Europa y otros de sus adlteres como Australia y Canad, pases ayer orgullosos de su independencia y autonoma, hoy abandonadas.

En la otra parte de esta ecuacin se encuentra China, que parece comenzar a despertar de un prolongado letargo en el que suponan que podan llevar adelante su proyecto de crecimiento y desarrollo econmico, lucha contra la pobreza y materializacin de una sociedad avanzada sin tropezar con la resistencia de Estados Unidos. La alianza estratgica iniciada por los dos pases a finales de los aos 70 del siglo pasado creada con el objetivo de destruir al comn enemigo sovitico est llegando a su fin. A pesar que la Unin Sovitica desapareci hace casi 30 aos los dos pases mantuvieron un importante flujo de comercio que beneficiaba a ambas partes y que se mantuvo inclume a pesar de las fuertes tensiones generadas por el apoyo de Estados Unidos al separatismo en el Tbet as como al gobierno de Taiwn que China considera parte inalienable de su soberana.

Todo eso parece estar terminando y China ha empezado a comprender que los instrumentos tradicionales de su diplomacia no bastan para confrontar la brutal embestida estadounidense que ha logrado xitos en Europa, Canad y Mxico, a quienes han logrado imponer sus polticas, pero ha fracasado al no lograr va coaccin, resolver sus diferendos con Irn, Rusia, la Repblica Popular Democrtica de Corea, Venezuela y sobre todo China.

El ao pasado, el gobierno chino todava conjeturaba que el camino de la negociacin iba a ser relativamente corto en la bsqueda de una solucin a las diferencias que se han expresado en mayor medida en el plano econmico, comercial, financiero y tecnolgico y en que ambas partes se han esforzado por ocultar sus componentes polticos, militares e ideolgicos.

Las negociaciones se han prolongado en demasa y ya no slo afectan a los pases contendientes, sino que sus efectos comienzan a sentirse en la totalidad de la economa global. Unido a eso, Estados Unidos ha ensayado la posibilidad de crearle un conflicto interno a China, que este pas visualizaba como poco probable hace solo escasos meses. La dinmica de la confrontacin ha cambiado y ello ha terminado por alterar la tradicional retrica diplomtica china basada en la armona y la bsqueda de un equilibrio mutuamente ventajoso para todas las partes.

Hoy, cuando se ha hecho pblico el involucramiento y apoyo de Estados Unidos a la revolucin de colores en Hong Kong, el gobierno chino ha comprendido que la potencia norteamericana pretende usar estas acciones como mecanismo de presin de las negociaciones comerciales y financieras.

Las reuniones sostenidas por los ms conspicuos lderes opositores de Hong Kong con el jefe del departamento poltico del Consulado de Estados Unidos primero y posteriormente en Washington con el vicepresidente Mike Pence y la presidenta de la Cmara de Representantes Nancy Pelosi dan cuenta del involucramiento directo del gobierno de Estados Unidos en las revueltas de Hong Kong. Esa visita a la capital imperial signific acuerdos de apoyo financiero, formacin poltica y asesoramiento organizativo que se concret a travs de la National Endowment for Democracy (NED) rgano de fachada de la CIA, la cual desde 2014 ha incrementado los recursos destinados a la desestabilizacin de China. En este contexto, valdra preguntarse, que hara y cmo reaccionara el gobierno de Estados Unidos si China se propusiera apoyar las revueltas contra el gobernador de Puerto Rico y el abandono que Estados Unidos ha hecho de su colonia ms importante en el Caribe?

No slo eso ha estado en el tapete de la problemtica ms reciente entre las dos mayores potencias econmicas del planeta, habra que agregar que sumando otro mbito a su cotidiano discurso soberbio y prepotente, John Bolton ha amenazado a China diciendo que: "Los chinos tienen que mirar con mucho cuidado los pasos que toman porque las personas en Estados Unidos recuerdan la plaza de Tiananmen [...] recuerdan la imagen del hombre parado frente a la lnea de tanques", haciendo referencia a la intentona golpista de 1989 en China justo cuando se conmemoran 20 aos de esos acontecimientos, que el brillante intelectual italiano Domnico Losurdo catalog como la primera revolucin de color de la historia.

En su intento de intimidar a China, Bolton afirm que: "Sera un gran error crear un nuevo recuerdo como ese en Hong Kong. La Cancillera China ha respondido contundente al expresar que en ms de una ocasin se le ha hecho saber a Estados Unidos que el tema de Hong Kong es una cuestin que corresponde exclusivamente a la poltica interna de China y han hecho un llamado para que Estados Unidos. deje de meter la nariz en los asuntos de Hong Kong".

En declaraciones mucho ms fuertes, el pasado 13 de agosto, la portavoz de la cancillera china Hua Chunying, dio respuesta a la pregunta de un periodista respecto de las opiniones de Nancy Pelosi, del lder de la mayora republicana en el Senado Mitch McConnell, el Senador Marcos Rubio y el Congresista Ted Yoho quienes el da anterior afirmaron a travs de la red social twitter que la polica de Hong Kong reprimi a los manifestantes con violencia y que el gobierno central chino erosion la democracia y la libertad en Hong Kong.

Hua contest de manera categrica diciendo que Estados Unidos neg en repetidas ocasiones su participacin en los incidentes violentos ocurridos en Hong Kong. Sin embargo, los comentarios de esos miembros del Congreso de los Estados Unidos han proporcionado al mundo pruebas nuevas y contundentes. Al descuidar y distorsionar la verdad, blanquearon crmenes violentos como una lucha por los derechos humanos y la libertad, y malinterpretaron deliberadamente el trabajo de la polica de Hong Kong como represin violenta cuando la polica solo haca cumplir la ley, luchaba contra los crmenes y defenda el orden social. Ellos incluso incitaron a los residentes de Hong Kong a enfrentarse con el gobierno de la Regin Administrativa Especial de Hong Kong y el gobierno central de China. Qu ansiosos estn de querer ver el mundo sumergido en el caos! y finaliz diciendo que: En los Estados Unidos, los miembros del Congreso tambin se llaman legisladores. No puedo sino preguntar a los congresistas de los Estados Unidos: Son ustedes legisladores o infractores de la ley? Les recordamos solemnemente esta simple verdad: los asuntos de Hong Kong son totalmente asuntos internos de China, y ustedes no tienen derecho ni estn calificados para comentar sin sentido sobre ellos. Que cuiden sus propios asuntos y se mantengan alejados de los asuntos de Hong Kong.

Al llegar a este plano de la confrontacin, es evidente que las negociaciones comerciales entrarn en un espacio mucho ms complejo de resolucin. Estados Unidos supuso que con China poda actuar de la misma manera que con Canad o Mxico. Los hechos han demostrado lo contrario. Debera recordar que para China los tiempos son infinitos, mientras que para Estados Unidos estn acotados a la cotidianidad: en lo inmediato la navidad que oblig a Trump a posponer los nuevos aranceles a los productos chinos tras las presiones de los importadores estadounidenses que no podrn conseguir mercancas similares para las celebraciones de fin de ao de la misma calidad y a los mismos precios en un plazo tan corto, En el plazo mediato, a Trump se le va acercando la fecha de las elecciones en la que aspira a dar continuidad a su mandato sin poder resolver el diferendo con China que amenaza que Estados Unidos se sumerja en una espiral de inflacin e incluso con una probable recesin, no aconsejables para un ao electoral.

Fuente: https://barometrolatinoamericano.blogspot.com/2019/08/los-nuevos-escenarios-del-conflicto-de.html


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