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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 28-08-2019

Los intereses imperialistas en la depredacin amaznica de Bolsonaro
Cul es el inters de Macron, Merkel y el G7 ante los incendios en la Amazonia?

Andr Augusto
La Izquierda Diario


La crisis provocada por la devastacin de la Amazonia, producto de la sed depredadora de Bolsonaro y los capitalistas del agronegocio, ha alcanzado nuevas proporciones. El tema ya tiene repercusin mundial e involucra un choque ms directo entre el Gobierno de extrema derecha en Brasil, por un lado, y algunas potencias imperialistas, en particular Francia, por el otro.

Emmanuel Macron, presidente de una de las ms antiguas naciones colonialistas de la Tierra, est buscando en estos ltimos das, apropiarse, en funcin de sus objetivos particulares, de la ira mundial desatada ante la destruccin de la mayor selva tropical del mundo a manos del agronegocio brasilero. En la reciente reunin del G7, que agrupa a las potencias lderes de la expoliacin mundial, Macron sugiri tomar medidas sobre el desastre en curso. Medios alemanes como el Die Zeit, dicen que lleg el momento de aplicar sanciones contra Bolsonaro.

Acusaciones cruzadas

En la fase actual del conflicto, Macron acus a su par brasilero de mentir al asumir compromisos en defensa del medio ambiente en la cumbre del G20 del pasado junio, y afirm que esto hara inviable la ratificacin del acuerdo comercial entre la Unin Europea y el Mercosur. Luego Irlanda se pronunci en la misma lnea. Ese acuerdo comercial entre ambos bloques, un pacto de sumisin del Cono Sur a los intereses del capitalismo europeo, prev eliminar de aqu a 15 aos las tarifas de importacin sobre casi el 90% del comercio bilateral. La consecuencia necesaria es la profundizacin del modelo agro exportador de Brasil y el aumento de la importacin de manufacturas y alta tecnologa.

Desde la cumbre del G20 Macron, con el visto bueno de la canciller alemana Angela Merkel, y Bolsonaro vienen protagonizando un enfrentamiento retrico echando mano a una verdadera constelacin de hipocresas. El Gobierno francs se muestra como el mayor defensor de la biodiversidad y de la naturaleza, escudndose en el Acuerdo de Pars de 2015, mientras que Bolsonaro lleg al colmo de presentarse como combatiente por la soberana nacional contra la mentalidad colonial de los europeos.

Sumisin al imperialismo

Es imposible defender la biodiversidad y los recursos naturales amaznicos sin atacar profundamente los intereses de los capitalistas, tanto nacionales como extranjeros, que hacen arder la Amazonia (fundamental, entre otras cosas, para la regulacin de la temperatura de la Tierra) entre el agronegocio y la voracidad imperialista.

En primer lugar, es preciso aclarar, por si quedaran dudas, que Bolsonaro, as como la cpula de las Fuerzas Armadas, estructuralmente vinculadas a Estados Unidos desde la II Guerra Mundial, no tienen ningn objetivo de defensa soberana de los recursos naturales. Por el contrario, es un servidor dcil de Trump y Estados Unidos, literalmente un lame botas que entrega todo lo que puede, desde la base de Alcntara en la provincia de Maranho, pasando por la privatizacin de innumerables empresas estatales con el objetivo de entregrselas a Estados Unidos (con la inestimable ayuda de la pro imperialista causa Lava Jato), hasta el permiso para que una empresa privada estadounidense monitoree la Amazonia en lugar del Instituto Nacional de Investigacin Espacial (INPE).

Las medidas reaccionarias de Bolsonaro son ataques directos a los pueblos indgenas y descendientes de los quilombos (poblaciones negras rebeldes durante la poca de la esclavitud), y a los medios de existencia de toda esa poblacin en beneficio del agronegocio, los bancos y grandes empresarios.

Prueba de su descarada subordinacin al imperialismo, es el propio acuerdo con la Unin Europea. Como dijimos, Bolsonaro y su Gobierno firmaron un pacto de esclavitud de los trabajadores brasileos segn los intereses de los grandes conglomerados empresariales de Alemania, Holanda, Blgica y de la propia Francia cuya mentalidad colonialista dice combatir.

Cules son las causas ms profundas de esta catstrofe ambiental?

Mientras tanto, los discursos de Macron, Merkel, o el britnico Boris Johnson entre otros gobiernos imperialistas, sobre la defensa de la Amazonia, no pasan de eso: discursos demaggicos, cnicos y mentirosos. Ninguno tiene inters en la preservacin del medio ambiente.

Son depredadores a gran escala. Sus mentiras sobre la defensa de la Amazonia nos ponen en alerta contra cualquier ilusin en que los mayores opresores del mundo puedan dar una salida progresiva a los problemas ambientales causados por el propio sistema capitalista que dirigen.

Hay tres grandes ejes de conflicto en la crisis en curso que revelan que la brutalidad de Bolsonaro no nos debe llevar a caer en la trampa de los voraces intereses del imperialismo y sus monopolios, eximios destructores de las riquezas naturales del mundo entero:

1. La guerra comercial entre Estados Unidos y China

Uno de los principales factores materiales que provocan la crisis ambiental es la postura de Brasil en medio de la guerra comercial de Trump y Xi Jinping.

El agronegocio brasileo quiere aprovechar la oportunidad que se abri para la exportacin de granos a China. Este pas aplic aranceles a la soja proveniente de Estados Unidos en represalia por los que Trump puso al gigante asitico. Esto encareci en unos 75.000 millones de dlares la soja estadounidense , por lo que crecieron las compras chinas de soja brasilea. Brasil se ha transformado en el mayor exportador de soja a China y al mundo.

En 2018, primer ao de la guerra comercial, las exportaciones brasileas a China crecieron 35% respecto a 2017, generando una balanza comercial positiva de 30.000 millones de dlares. La soja fue la ms beneficiada con un crecimiento de 7.000 millones.

Los incendios criminales provocados por el agronegocio socio de Bolsonaro buscan la expansin de la frontera sojera, especialmente en el Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, cuyo aumento exponencial, en base a la destruccin medio ambiental, busca satisfacer la sed de ganancia de los capitalistas del agronegocio con ms exportaciones a China.

Desde 1850 cuando el jefe del Observatorio Naval de Estados Unidos, Matthew Fontaine Maury, sugiri que su pas evitase la guerra civil y continuase la expansin de la produccin de algodn con mano de obra esclava, trasladando toda su estructura, incluyendo los esclavos africanos, a la regin de la Amazonia brasilea (como relata Gerald Home en el libro El Sur ms distante), desde entonces Estados Unidos tiene intereses materiales directos en la selva amaznica y no tiene nada que ver con su preservacin. Son decenas de monopolios y fondos de inversin norteamericanos cuya cadena productiva est ligada al desmantelamiento, incluido BlackRock, el mayor gestor de activos del mundo y el Capital Group, productores de granos como Cargill y ADM, adems de farmacuticas (Johnson&Johnson e Pfizer), de ingeniera gentica y de cosmticos los que explotan las riquezas de la regin. Lucran con la destruccin de la Amazonia, muy bien monitoreada por el Pentgono y el ejrcito yanqui.

Ante esto, no sorprende que instituciones como la NASA divulguen informacin preocupante sobre el avance de la destruccin de la selva. No les preocupa la Amazonia o el medio ambiente, sino los intereses de Estados Unidos en la selva tropical ms grande del mundo y aprovechar la guerra comercial de Trump.

2. El conflicto entre los intereses del imperialismo europeo y el agronegocio brasileo

Macron, como Trump, no tiene ms inters en la Amazona que proteger el negocio de sus monopolios. Algunas de las empresas que ms deforestan la selva amaznica son francesas: los bancos Credit Agricole (el mayor banco minorista de Francia) y BNP Paribas, la institucin financiera ms rica de Francia, estn vinculados a la deforestacin, segn un informe de Amazon Watch. Segn el mismo informe, compaas como Guillemette & Cie y Groupe Rougier reciben regularmente toneladas de madera de la empresa brasilea Benevides Madeiras. La estadounidense Monsanto (que se fusion con el gigante farmacutico alemn Bayer) y Dreyfuss tambin tienen grandes negocios en la Amazonia. Lo consideran su patio trasero de explotacin capitalista.

Al igual que Estados Unidos, Francia y Alemania, no desean que su territorio de explotacin se vea afectado por el agronegocio local.

Como una vieja potencia colonial que someti a los pases oprimidos a una explotacin salvaje, Francia tambin fue responsable de la liquidacin de los recursos naturales y ambientales en los cuatro rincones del mundo. Basta citar la historia de la sangrienta colonizacin francesa de frica en los siglos XIX y XX. Los procesos de descolonizacin entre los aos 1950 y 1970 representaron una nueva fase en la extraccin depredadora de la riqueza nacional africana, junto con el brutal exterminio de la poblacin de pases como el Congo, Guinea, Togo, Mal, Nger, Chad, Mauritania y especialmente Argelia, que experiment sucesivas masacres de su poblacin entre 1954 y 1962.

La demagogia de Macron no puede ocultar que Francia no tiene ninguna vocacin de "respetar la biodiversidad": es uno de los pases ms destruyen la Amazonia.

3. La disputa entre Francia y Alemania en el acuerdo con el Mercosur

Otro conflicto inscripto en la crisis amaznica ocurre entre Francia y Alemania alrededor del acuerdo Mercosur - Unin Europea. Berln y Pars comparten el objetivo de incrementar la explotacin de los trabajadores latinoamericanos. Sin embargo, este acuerdo de sumisin del Cono Sur de Amrica Latina a las potencias europeas no los favorece por igual. Los principales ganadores seran los exportadores de vehculos alemanes, que tendran impuestos cero para la distribucin de la produccin automotriz. Mientras, Francia tendra a su sector agrcola considerablemente perjudicado debido al ingreso sin impuestos de los productos brasileos a los mercados europeos que ahora domina.

La poltica agrcola es uno de los pilares de la integracin de la Unin Europea y es fundamental para Francia. Son los franceses los que manejan la agricultura para el resto del continente. Adems de Francia, Irlanda tambin exigi insistentemente en el ltimo perodo que la Unin Europea no fuese tan generosa en el sector agrcola, especialmente el de carnes. El acuerdo va en contramano de estas exigencias: incluye una cuota anual de 99.000 toneladas de carne con impuestos reducidos.

Por eso el presidente francs amenaza con cancelar el acuerdo, usando la crisis amaznica provocada por la sed de ganancia capitalista de Bolsonaro como coartada. Macron busca atender los intereses del agronegocio francs, sin con esto disminuir los acuerdos de explotacin del Cono Sur. As tambin el primer ministro de Irlanda, Leo Varadkar, anunci que "ante los acontecimientos" bloquear la implementacin del acuerdo.

Alemania, por su parte, defiende el mantenimiento del acuerdo comercial, en vista del escenario catico de su economa, que presenta fuertes seales recesivas debido a la retraccin del comercio mundial (efecto del roce entre Estados Unidos y China), que deprime su produccin industrial, altamente dependiente de las exportaciones. El capital alemn necesita nuevas zonas para su produccin, que no puede depender tanto de China y de la Unin Europea en crisis.

Este conflicto todava est en curso y no tiene un final claro

Estos tres elementos se mezclan en la catastrfica crisis ambiental de Brasil. Lo cierto es que la saa de los terratenientes sojeros en Brasil por incrementar sus negocios con China se choca con la necesidad de los distintos imperialismos de preservar sus propios negocios en la Amazonia, lo que puede llevar a que la crisis se salga de control, en el marco de los peligrosos indicios de una nueva recesin mundial.

No podemos perder de vista la antipata entre Trump y los gobiernos de Francia y Alemania. Golpear a Bolsonaro es un movimiento que sugiere indirectamente un ataque a Trump, que lo tiene como aliado central en Amrica Latina. Tan es as que Trump anunci que habl por telfono con Bolsonaro este viernes, indicando que la relacin entre Estados Unidos y Brasil "nunca estuvo mejor".

Bolsonaro, agronegocio y G7: saquen sus manos de la Amazonia

Si es evidente que la expansin de la soja y los intereses del agronegocio brasileo -ntimamente vinculados al capital financiero y a los bancos- son una amenaza directa al medio ambiente, es cierto que la voracidad de los gobiernos imperialistas y colonialistas extranjeros no representa un peligro menor. Hablan de la Amazonia porque la quieren ntegramente para sus intereses monoplicos. Al luchar contra Bolsonaro, no podemos olvidar exigir que las grandes potencias capitalistas saquen sus manos de nuestros recursos naturales.

En diversas partes del mundo los jvenes protagonizan incontables manifestaciones contra los cambios climticos producto de la devastacin ambiental, como los "viernes por el futuro" en Europa. En Brasil tambin son los jvenes quienes estn en la primera lnea de los cuestionamientos a las polticas devastadoras de Bolsonaro. Es necesario un programa y una estrategia anticapitalista para que, junto a los trabajadores, esa joven generacin pueda luchar por su futuro.

Es necesario imponer la suspensin inmediata de todas las transferencias financieras multimillonarias del plan Safra a los latifundistas y su aplicacin inmediata en los planes de lucha contra incendios, reforestacin y gestin forestal. Frente a los miles de millones de dlares exportados anualmente en soja, maz y carne a costa de la devastacin ambiental y humana, debe lanzarse una campaa de nacionalizacin sin indemnizacin de las grandes empresas del agronegocio y sus recursos financieros, logsticos y tecnolgicos multimillonarios. Esto implica el monopolio estatal sobre el comercio de soja y otros productos, que permitira que estas riquezas no sirvan solo a un puado de imperialistas y terratenientes. Una empresa estatal, controlada por trabajadores, permitira el uso de las ltimas tecnologas, ahora empleadas con fines de lucro y devastacin, para el desarrollo humano y establecer otra relacin con la naturaleza y todos los pueblos tradicionales y originales.

Una reforma agraria radical, aboliendo el latifundio depredador, es una tarea democrtica que en Brasil est indisolublemente ligada a la perspectiva de un gobierno obrero que rompa con el capitalismo. Los gobiernos del PT, de conciliacin con la de derecha y el agronegocio, solo aumentaron los millones de hectreas de grandes latifundios, que pasaron a representar casi el 25% del PIB en 2015. El proyecto de pas del PT, respaldado por los que hoy son base de Bolsonaro, no es una alternativa a la catstrofe que nos lleva la extrema derecha.

Un programa como este, obrero y anticapitalista, sera una poderosa palanca en la lucha de los trabajadores de todo el pas para tomar en sus manos la lucha con los campesinos, quilombolas y pueblos originarios para abolir esta herencia colonial y esclavista del latifundio, y entregar tierras, crdito y tecnologas para todos los que quieran trabajarla.

Es necesario impulsar con todas las fuerzas las acciones a nivel nacional contra la destruccin del medio ambiente por parte de los capitalistas, incluidos los que quieren disfrazarse con pieles de cordero para mejor explotar los recursos del mundo.

@AcierAndy

Fuente: https://www.laizquierdadiario.com.bo/Cual-es-el-interes-de-Macron-Merkel-y-el-G7-ante-los-incendios-en-la-Amazonia



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