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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2019

Los necios bailan alrededor de sus casas en llamas como si fuesen hogueras de San Juan

Benjamn Prado
InfoLibre


"El miedo es el negocio de quien tiene el pual"


Un necio es un peligro que se multiplica segn el nmero de oportunidades que tenga de demostrar que lo es , cunto lo es y lo orgulloso que est de serlo. Y cuando llega arriba del todo, suele provocar una catstrofe. Hitler era ridculo, cmico, pero sus actos fueron monstruosos; Mussolini era un payaso, pero llev a Italia a la indignidad; Franco era pattico, inculto, vulgar, la perfecta imagen del imbcil por los cuatro costados, pero tambin fue un carnicero sdico que hundi Espaa en un mar de sangre durante cuatro dcadas; Stalin jugaba a campesino, a hombre llano, elemental, pero disfrutaba asesinando a inocentes y desat un terror cuyas cifras millonarias producen vrtigo. Ese pquer de miserables tiene ms cartas en su baraja siniestra, pero tambin tiene un mensaje: los cuatro disfrutaron de un enorme apoyo popular en sus pases, donde algunos los jalearon y otros los aoran todava, o al menos los justifican, hacen matices sobre ellos. A nivel local, las colas en la capilla ardiente del Funeralsimo , como lo llamaba Rafael Alberti, lo explicaban todo en 1975; y que contine disfrutando de una eternidad impune en su vergonzoso monumento funerario del Valle de los Cados, lo sigue dejando muy claro todo, a da de hoy.

El mundo ha involucionado desde que el veneno del neoliberalismo se hizo con el timn. Esa disciplina disfrazada de teora econmica es una forma de totalitarismo, una vulneracin de la democracia como todas las que pretenden organizar las sociedades con un sistema de castas donde los que lo tienen todo cada vez tienen ms y el resto son sus esclavos; sus mtodos son menos violentos en la superficie pero tienen el mismo resultado en el fondo, la diferencia es que ahora sus jefes hacen una reforma laboral como antes sacaban los tanques a la calle, pero el abuso, la desigualdad y el clasismo son el pan suyo de cada da. Son otras armas, pero es la misma guerra.

Y la tctica es igual, por supuesto: los poderes en la sombra, las manos que mecen la cuna y saben la combinacin de la caja fuerte, gobiernan desde lejos, sin dar apenas la cara, y buscan una mujer o un hombre de paja que arda en su nombre si las cosas se ponen feas. El problema es que esas marionetas que dan la cara siempre tienen algo que decir y segn se afianzan en sus despachos van ganando terreno, no quieren slo su parte del pastel, tambin quieren cortarlo y servirse su racin con su propio cuchillo. Eso fue Margaret Thatcher, cuyo apodo, dama de hierro, debi dar miedo y sin embargo provocaba admiracin; eso fue Ronald Reagan, de puertas para fuera otro granjero campechano que sali de sus pelculas del oeste sin quitarse la pistola de la cadera; eso son el FMI o la Europa del inenarrable Salvin i y sus fronteras selladas; eso es Donald Trump, a quien nada define mejor que el ttulo de una novela de Chester Himes, Un ciego con una pistola , pero que no slo ha llegado a la Casa Blanca con millones de votos respaldndolo, sino que ser reelegido en las prximas elecciones; eso sera un Albert Rivera si le dejasen y eso han sido y son todos los jefes del PP, cuyo patriotismo del todo a cien consiste en que lo que hacen con las manos le lleve la contraria a lo que dicen con la boca, es decir, en saquear el pas por el que juran estar dispuestos a dar la vida, empobrecerlo y llevarse los millones a un paraso fiscal a la vez que ondean una bandera cada vez ms grande porque hacen falta muchos metros de tela para hacer tantas vendas para los ojos de los incautos o los cmplices.

Y eso es Jair Bolsonaro , el ultra que est llevando Brasil al desastre y al mundo al mismo sitio, con la destruccin de la Amazonia, uno de los pulmones de este planeta contaminado pos sus propios habitantes, que al destruir el ecosistema del que viven demuestran que se puede ser al mismo tiempo el ms listo y el ms estpido de los animales de la Tierra. La deforestacin de esas selvas se multiplica bajo el Gobierno de ese individuo al que han hecho presidente las urnas y que ha flexibilizado los controles ambientales, algo que ya anunciaba en su programa, ha reducido el presupuesto dedicado a la prevencin y el control de incendios un 38,4% y el de la llamada agenda climtica, un 95%; est ultimando una ley que permita la extraccin minera en las tierras indgenas y, naturalmente, se ha rodeado de un grupo de ministros a su altura, que cuestionan el calentamiento global con cuatro frases que les aplauden cientos de miles de inocentes, en el peor sentido de la palabra. Entre el 1 de enero y el 22 de agosto de este ao se han registrado 76.720 focos de incendio, un 85% ms que en el mismo periodo de 2018, pero esa gente baila alrededor de las llamas, como si fuesen hogueras de San Juan.

La pregunta est clara: Ser presidente de Brasil te hace dueo de la Amazonia? La respuesta es obvia: lo es igual que lo sera considerar propietario del Museo del Prado al inquilino de turno de la Moncloa, as que el puesto no faculta a quien lo ostenta ni para quemar Las Meninas ni los bosques de un mundo que se ahogar sin ellos. Francia ya ha propuesto, en la reunin del G7, crear un fondo mundial para salvar los rboles, pero los famosos lderes del primer mundo reunidos en Biarritz no dicen nada de los culpables de que esa hecatombe se haya desmandado y amenace el futuro de todos, no slo del necio de turno con mando en plaza, ni el de sus guardaespaldas o sus seguidores. Ayudar est bien, reforestar, lo mismo. Pero el problema de fondo es otro y no tiene otra solucin que declarar intocable aquello que sea patrimonio medioambiental de la humanidad. La maquinaria sin embargo es perversa, porque el neoliberalismo, cada vez ms racista y con ms manga ancha para las nuevas expresiones contemporneas del viejo y temible fascismo, ha invadido la democracia, acta desde dentro de ella y en su nombre mientras la devora, como esos parsitos que se comen poco a poco al insecto del que se alimentan, lo vacan desde su interior , lo convierten en una cscara y despus del ltimo bocado, lo abandonan.

@PradoBenjamin

Fuente: https://www.infolibre.es/noticias/opinion/columnas/2019/08/27/los_necios_bailan_alrededor_las_sus_casas_llamas_como_si_fuesen_hogueras_san_juan_98198_1023.html



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