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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2019

Incendios en la Amazonia
Socialismo o barbarie

Roberto Laxe
Rebelin


El llamado pulmn del mundo, la Amazonia, ardiendo para beneficiar a los capitalistas, principalmente yanquis, aunque no olvidemos el proyecto de China de atravesarla con vas de comunicacin. El otro pulmn del mundo, Siberia, lleva ardiendo semanas; mientras, se registran temperaturas rcord en Groenlandia y Alaska y Rusia se convierte en el primer productor de petroleo en el rtico (ha botado una central nuclear ambulante en un barco).

El fuego est siendo utilizado como sustitutivo de la guerra para la destruccin de fuerzas productivas, la naturaleza, al servicio de que el capitalismo salga de la crisis como sea, y a costa de lo que sea. Nada nuevo bajo el sol, el capitalismo "naci a sangre y fuego" dijo Marx, y lleva camino de morir de la misma manera... Solo que arrastrando a la humanidad tras l: poniendo al frente de estados imperialistas como EE UU o Italia y en semicolonias como Brasil, a verdaderos descerebrados. Porque solo unos descerebrados pueden decir lo que esos sres dicen para justificarse.

Las contradicciones interimperialistas: el "capitalismo verde" europeo

El capitalismo ya condujo al mundo a la barbarie, en la II Guerra Mundial; aquella de los campos de exterminio, bombas atmicas y bombardeos masivos sobre poblacin civil, que provoc la muerte de ms de 50 millones de seres humanos. Ahora enfrentamos una versin corregida y aumentada de lo que fue la II Guerra, solo que sin guerra declarada, con "formas" democrticas; nos dejan votar cada cuatro aos a los descerebrados que van a rematar la tarea de destruir el mundo. Pero son como Groucho Marx y el "ms madera, es la guerra", que cuando se quiso dar cuenta no le quedaba tren que quemar.

El imperialismo europeo quiere aprovechar esta crisis para reubicarse en el concierto de potencias; la guerra comercial chino estadounidense la haba puesto al margen de la resolucin de la crisis del capitalismo. As, Macron, como buen francs, toma la iniciativa poltica, se enfrenta Bolsonaro llamndole mentiroso y quiere que el G7 discuta la situacin Brasilea; por su parte Merkel, como buena alemana, ya anuncia sanciones econmicas a Brasil.

Pero no nos confundamos, el "capitalismo verde" europeo no es la solucin de nada; solo buscan una Europa limpia, mientras llenan frica de residuos txicos, de "guerras bajo bandera ajena", por los recursos minerales, lo que est provocando la otra gran crisis social de este comienzo del siglo XXI, la de los refugiados, convirtiendo el Mediterrneo en una gran fosa comn.

El "capitalismo verde" europeo se basa, primero en "limpiar" el Viejo Continente de industria contaminante, para deslocalizarla a pases semicoloniales, como est haciendo Alcoa con el cierre y venta de fbricas, mientras abre sus secciones ms contaminantes en pases donde el control es inexistente, como Arabia Saud.

La otra gran pata del "capitalismo verde" europeo es, en su nombre, la destruccin de las conquistas obreras y sociales de los aos de la postguerra, a travs de reformas laborales y privatizaciones de pensiones, sanidad, educacin y dems servicios sociales; sustituyendo el papel del estado en ellos por la iniciativa privada progresista, canalizada a travs de la ONGs; el llamado "activismo social" o la economa colaborativa.

El "capitalismo verde" europeo solo es otra versin, adornada, de la vieja explotacin de la clase obrera y saqueo de las riquezas del mundo. Acaso el imperialismo y el colonialismo capitalista no es un invento europeo?. No fueron Gran Bretaa y Francia las que se repartieron el mundo en el siglo XIX, como antes hicieran Castilla y Portugal?. No fueron las ansias de expansin de Alemania las que provocaron la I y la II guerra mundial?. Por ello, no podemos esperar nada de los Macron, Merkel, Sanchez o Salvini, que no sea otra manera, ms "europea" del mismo imperialismo capitalista que est en el fondo del desastre de la Amazonia.

El centro de la respuesta: la juventud

Ellos dicen que ya expiaron los pecados que les llevaron a esas polticas; pero eso es falso, la realidad de la poltica ante los refugiados demuestra que siguen siendo los "lobos" colonialistas del pasado pero con "piel de oveja", y con ello quieren confundir a los sectores de la poblacin, sobre todo a la juventud, que se est levantando contra "la crnica de un desastre anunciado" que es el cambio climtico.

Unos sectores que no han conocido otra sociedad que la capitalista neoliberal, la que surgi tras la disolucin de la URSS, la restauracin del capitalismo en los estados del llamado "socialismo real" y el descubrimiento de que tras el Muro de Berln no haba socialismo, ni "real" ni "irreal". Y en una pirueta de la historia ("farsa" le llamara Marx), estos sectores sociales, incluidas muchos pertenecientes a la clase obrera ms precarizada (la joven), tienen que romper con las ataduras de la burguesa.

En el siglo XIX el movimiento obrero se desgaj de los sectores "liberales" de la burguesa; de los partidos liberales, republicanos, etc., de la pequea burguesa democrtica herederos de la lucha contra el feudalismo, surgieron los movimientos obreros que constituan su ala izquierda. Hoy la direccin poltica de la clase obrera en casi todo el mundo es, de nuevo y tras el desastre del stalinismo asociado al "socialismo", la pequea burguesa democrtica, ahora disfrazada con los ropajes de los movimientos sociales (ecologismo, feminismo, independentismo...).

Recogiendo la profunda preocupacin social, y la respuesta que se est dando ante los desastres del capitalismo en sus ms variadas formas, incendios, feminicidios, saqueos de riquezas, xodos masivos de poblacin, etc., esta pequea burguesa busca no salirse de los marcos del capitalismo; y para ello le pone un apellido. Nunca hablan del capitalismo imperialista como causa central de ellos, sino de "capitalismo salvaje", como si fuera posible un capitalismo sin "salvajismo", capitalismo "neoliberal", como si un capitalismo no "neoliberal", fuera respetuoso con los derechos sociales y polticos de la poblacin.

Si estos sectores de la juventud que rechazan el desastre que se avecina, no rompen abiertamente con estas direcciones, su lucha ser reabsorbida por el sistema capitalista, y todo quedar en "un sueo de una noche de verano". No es la primera ni la ltima vez que esto sucede; toda lucha social democrtica que no se engarza a la lucha contra el capitalismo y por el socialismo, termina alimentando el "discurso polticamente correcto" del sistema, de reaccin democrtica; integrndolo a travs de ONGs, Observatorios contra... e instituciones varias, que desactivan todo su potencial revolucionario

Estamos llegando al limite del capitalismo?

Lo que sucede en Brasil no solo responde a una causa, no solo es la agroganaderia la que est detrs de los incendios, est la megamineria, est la poltica forestal, est la construccin de infraestructuras como la prevista por China; estn en fin, las contradicciones intercapitalistas entre las grandes potencias, donde los EE UU quieren retomar la hegemona absoluta ("America First") que tuvo durante dcadas, y est perdiendo ante sus competidores, China y la UE, fundamentalmente.

Tras lo que sucede en Brasil, como en la selva Indonesia, como Siberia o los incendios que recurrentemente se producen en Galiza, est el capitalismo como modo de produccin agotado. En 1936 Trotski afirm que las fuerzas productivas ya no se desarrollaban ms; el capitalismo precis una devastacin masiva, la II Guerra, para liberarlas de las ataduras del pasado. Asi, durante 30 o 40 aos, tras esa destruccin masiva de fuerzas productivas (60 millones de muertos), las liberaron para conocer una nueva "poca de desarrollo"; fueron los aos del Estado del Bienestar.

Esta poca toco a su fin en los aos 70 del siglo XX, cuando comenz el desmontaje de todo lo conquistado en los 40/50/60. Hoy estamos viviendo el prologo de ese periodo; ya no hay ms que desmontar -slo restos del Estado del Bienestar en Europa-, y el capitalismo ha llegado a un tope difcil de resolver.

Parafraseando a Trotski, las fuerzas productivas que generaban ms riqueza social no solo han dejado de desarrollarse, sino que se han transformado en lo que Marx llam fuerzas destructivas, aquellas que con su uso no incrementan la riqueza social, sino que la destruye. Los desarrollos tecnolgicos que en el pasado generaban un salto social adelante, a pesar de la propiedad privada de los medios de produccin y distribucin, hoy esos mismos desarrollos se convierten en enemigos de la sociedad: el ansia de enriquecimiento de los propietarios de los medios de produccin, distribucin y financieros, les lleva a desatar una verdadera guerra social contra todo y todos. Los "bolsonaros", su estupidez, ignorancia y brutalidad, son el vehiculo perfecto para llevar adelante esta guerra social.

El socialismo como nica alternativa

En esta situacin, la disyuntiva "socialismo o barbarie capitalista" est dejando de ser una frase hecha, para convertirse en un hecho de la realidad. Pero no el "socialismo" burocrtico stalinista, que no era tal (socialismo y burocracia es un oximorn), solo era un rgimen transitorio que bajo el dominio de los intereses y las necesidades de la burocracia significaba una vuelta al capitalismo, como as sucedi; sino el socialismo revolucionario que se comenz a construir en 1917.

Tampoco es una vuelta atrs de las situaciones sociales que nos han trado a esta situacin, como venden desde sectores de la izquierda que ha renunciado en los hechos a la lucha por el socialismo, aunque se adornen como quieran. No es una vuelta a los "mercados de cercana", porque eso fue lo que dio origen al capitalismo; las ferias y mercados medievales de los burgos / ciudades, que eran los "mercados de cercana", fueron los lugares donde comerciantes y agricultores comenzaron a formarse como clase social, como clase burguesa.

El problema no es individual, ni de "cercana" ni "lejana", sino el modo social de producir y distribuir las riquezas generadas por la sociedad, de las que se apropia una minora que determina qu se produce y qu no, y qu necesidades se cubren y cuales no; todo bajo el criterio del beneficio capitalista. Mirar para el pasado como alternativa, un pasado tambin basado en la propiedad privada y que solo dio hambrunas y peste, es una declaracin de principios de y de impotencia para cambiar la sociedad.

De aquellos barros estos lodos; as que no repitamos la historia, superemosla. El mercado, por definicin, es injusto, porque para que alguien gane otro tiene que perder, en dinero, calidad o lo que sea, lo que no significa ni un milmetro de avance social. De alguna manera es la versin de izquierdas, progresista, de ese revival medievalista en la cultura; los "mercados de cercanas", "km. 0", son los nuevos mercados medievales. Es la pequea burguesa intelectual, a la que el Muro de Berln se le cay en la cabeza, la que ms agita este "regreso al pasado", a la "cercana", a la pequea produccin... Como si el mercado mundial actual origen del problema climtico no hubiera surgido de los pequeos mercados de cercana de la Edad Media.

Superar el pasado significa luchar por un socialismo que se base en las necesidades sociales, no en los de una clase depredadora como la burguesa, o una casta parasitaria como la burocracia, y, por lo tanto, en la planificacin democrtica de la economa en un camino de doble circulacin; se planifica en funcin del conjunto de la sociedad, que se basa en las decisiones adoptadas desde la base.

Retrasar las manillas del reloj adems de reaccionario es imposible. El tiempo pasa, las formas de producir y distribuir la riqueza generada por una sociedad puede ser un ejemplo del que aprender, pero no para repetirlo, sino para superarlo. El capitalismo dio grandes cosas al desarrollo humano: solo un ejemplo, la esperanza de vida en los modos de produccin previos no pasaba de los 45 aos, hoy est en los 75/80; esto, guste o no, es un sntoma de un gran avance social.

Pero el capitalismo, como todo es histrico; es decir, tiene un comienzo, crecimiento, desarrollo, decadencia y fin. Hoy estamos en la decadencia camino del fin, los incendios de Brasil o Siberia, los feminicidios, el aumento de la explotacin de la clase obrera a niveles del siglo XIX, el xodo de poblaciones enteras, son los sntomas de su agotamiento; es hora de abrir las puertas y ventanas, que entre aire fresco, renovar de arriba abajo la sociedad. Echar a los que con su ignorancia y brutalidad estn llevando al limite lo que es obvio para todos es una necesidad histrica; pero no nos quedemos ah.

De la misma manera que no sirve de nada mirar para los "mercados medievales de cercana", no sirve de nada mirar para aquellos capitalistas "verdes", "democrticos", que se adornen con las plumas que quieran, pero que en el fondo defienden las condiciones que dan origen a lo que est sucediendo en Brasil, las relaciones sociales de produccin capitalistas.

El enemigo de mi enemigo no es mi amigo

Macron, Merkel, Sanchez... podrn aparecer enfrentados a los Bolsonaros, Trump o Salvinis, pero es pura fachada. La crisis del Open Arms demostr como la poltica de Sanchez es prima hermana de la de Salvini, con una sola diferencia formal, Salvini dice lo que hace o va a hacer; Sanchez no dice lo que hace, lo hace y punto.

Pueden aparentar que Macron y Merkel repudan a Bolsonaro, mas, si as fuera ya estaran promoviendo ataques areos contra Brasil por crmenes de lesa humanidad (quemar el pulmn del que depende la humanidad es dejar en mantillas el genocidio nazi); estaran promoviendo su dimisin, bloqueando el pas, puesto que tienen capacidad para hacerlo. Pero no, lo nico que hacen es agitar un poco el rbol para ver si cede, y dos, para encauzar el malestar social que se est generando, sobre la mxima del "enemigo de mi enemigo es mi amigo". Estn sobre actuando para conservar el bosque capitalista, que para eso son representantes de burguesas expertas en enfrentar guerras y revoluciones.

Por todo ello para la clase obrera "los enemigos" de los Bolsonaros varios no son sus "amigos" ni ocasionalmente. Al tiempo que Macron llama "mentiroso" a Bolsonaro, no dejan de destruir las races de las conquistas sociales en Europa, mantienen sus polticas respecto a frica y los refugiados... es, como digo, una sobre actuacin para desactivar el conflicto social.

La clase obrera es la primera interesada en que los desastres ecolgicos como los incendios en Brasil, se resuelvan en un sentido progresivo. De la misma manera que en una fbrica altamente contaminante los primeros perjudicados son los mismos trabajadores de la fbrica, puesto que estn en contacto diario, en la sociedad son los barrios obreros y populares los que sufren el da a da de la contaminacin y de las consecuencias econmicas que puedan tener. Los barrios ricos suelen tender normas urbansticas que ni de lejos suean los habitantes de los barrios obreros de esas mismas ciudades.

Por ello la clase obrera no tiene ningn inters real en mantener estas relaciones de produccin que les perjudica, primero como asalariados y asalariadas para un patrn que los explota, y segundo, en que ese mismo patrn los contamina como ciudadanos.

Subjetivamente un trabajador puede sentirse unido al empresario que lo explota, porque en su cabeza y fruto de la educacin social (a lo que colaboran los economistas progresistas) aparece el capitalista/la empresa como los que generan riqueza. Nada ms falso que esto; la riqueza no sale de las contabilidades de las empresas como el dinero no te lo da los cajeros; la riqueza, como el dinero, sale del trabajo productivo humano y son los trabajadores y trabajadoras los que con su fuerza la generan.

Cuando la clase obrera toma conciencia de este hecho, rompe su "alianza" con el capital y se convierten en el sujeto social fundamental -no nico- para enfrentar las relaciones sociales de produccin que estn detrs de los incendios en Brasil, el capitalismo, y sus representantes polticos, los Bolsonaros, los Trump, tambin los "enemigos de sus enemigos".

Esto les pone ante una necesidad: construir una alternativa social al capitalismo, sea su forma "depredadora" sea su forma "verde", que no puede ser otra que la defensa de lo comn, implicando en esta lucha al "comn" de la sociedad oprimida y explotada.

Y cul es el sustantivo que define "la defensa de lo comn", sino comunista?

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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