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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-08-2019

Con los precios hemos topado

Arturo Lpez-Levy
OnCuba

A pesar de todas las discusiones y rediscusiones entre los diseadores de poltica, los economistas y el pueblo en general, los ltimos aos se han caracterizado por un sinuoso y arbitrario cambio de polticas con marchas y retrocesos.


La borrachera empez sintomticamente por la cerveza nacional vendida en establecimientos privados. Mal comienzo.

Si de la economa cubana se trata, la mayora de los topes de precios adoptados por el gobierno, especialmente a aquellos que no corresponden a productos o servicios de primera necesidad, carecen de racionalidad. Es una medida cortoplacista, sin impacto positivo a largo plazo en la solucin de ningn problema, ni de la produccin, ni de la distribucin. Incluso si a corto plazo controlara los aumentos de precios con una dinmica de inflacin reprimida, probablemente agravar el camino necesario para resolver el dficit de oferta.

Cul es la lgica de bienestar ciudadano por la que el gobierno gasta capital poltico, recursos humanos o simplemente regulatorios en procurar el acceso a cervezas para este u otro consumidor? Si hablamos de un nuevo modelo econmico en el que el mercado incrementa su papel, y el gobierno es el principal sino el nico productor mayorista de cerveza hoy, lo que equivale a un casi monopolio, para qu topar el precio de un producto que no es esencial a la canasta bsica? El fin de la escasez de cerveza depende de que las propias empresas del gobierno produzcan ms o que se produzca un cambio de estructura que de acceso a otros productores. Esa no es tan compleja.

Pero los topes de precios no han sido impuestos solo a la cerveza nacional en los restaurantes privados sino tambin a un grupo grande de productos, algunos de primera necesidad y servicios esenciales como el transporte.

La medida se da en un contexto de expectativas de inflacin a partir de los decretados incrementos salariales de inicio del verano. Si se tratase de dar tiempo a algunas medidas complementarias de reactivacin productiva de ms largo plazo, uno se pregunta si posponer estas ltimas o apenas su anuncio es una decisin acertada o era mejor anunciarlas en paralelo y de golpe. Al anunciar los topes de precios, sin las correspondientes medidas complementarias y de forma indiscriminada (abarcando no solo productos y servicios de primera necesidad) se envan todas las seales contrarias.

Ojal este diagnstico fuese errado pero pareciese que el aumento salarial nominal ha venido descoyuntado de otras medidas interdependientes que pudieran hacerlo viable a nivel real ms all de su efecto coyuntural. Dada la informacin de la que se dispone, no es posible anticipar que el gobierno est dispuesto ya a promover la empresa privada de pequea y mediana escala aprobada en la nueva Constitucin, creando los marcos regulatorios pero decidido ya a dejar a los empresarios buscar su mayor inters dentro del mismo, como es habitual en una economa mixta.

A pesar de todas las discusiones y rediscusiones entre los diseadores de poltica, los economistas y el pueblo en general, los ltimos aos se han caracterizado por un sinuoso y arbitrario cambio de polticas con marchas y retrocesos. Esa falta de consistencia est daando la relacin con el sector privado e influyendo muy negativamente en las expectativas en torno al compromiso del gobierno con el rumbo de reforma econmica proclamado.

Es tiempo ya de que el gobierno aprenda a manejar la comunicacin, entendiendo lo importante que son las seales y la informacin para las dinmicas del mercado y que se convenza de una vez que una economa de comando con segmentos controlados de mercado y propiedad privada no son una alternativa viable y que las opciones ms o menos progresistas estn en una economa mixta comprehensiva, integrando los sectores estatal y no estatal, en una lgica de mercado. En ese universo hay espacio para polticas reguladoras consistentes. Una economa de mercado no implica una sociedad de mercado, pero eso depende de una regulacin realista e inteligente.

El enfoque de sin prisa pero sin pausa debe incluir la consistencia en la adopcin de un modelo nuevo institucional y cultural de economa mixta. Ningn empresario ni en el sector estatal ni en el privado ni en el cooperativo puede informarse ni planificar su gestin empresarial si se congelan y descongelan licencias con tan poca transparencia como frecuencia a tono con el vocero partidista de turno. Aun en los mayores grados de improvisacin y pequea escala, todo el que invierte parte de un clculo implcito de rentabilidad. Es difcil hacer esto con tantas marchas y contramarchas, retrocesos, rumores, y campaas polticas que ahuyentan el espritu empresarial y la iniciativa.

Regular lo importante. El que mucho abarca

Es positivo que la autoridad para regular esos precios haya sido transferida a las autoridades provinciales. La descentralizacin es clave para sacar a Cuba de las tasas magras de crecimiento que han caracterizado el ltimo lustro. Es en esos niveles provinciales y municipales donde la informacin disponible y la escala permiten colectar los datos necesarios para regular con acierto. La descentralizacin, bien pensada provee opciones tiles desde el subdesarrollo para el problema de la heterogeneidad de factores productivos, un tema muy estudiado desde el estructuralismo de la CEPAL.

Sin embargo, es un mal sntoma que lo tpico en las decisiones descentralizadas no ha sido un enfoque modesto concentrado en regular los precios a productos de primera necesidad y servicios de transporte imprescindibles. Por el contrario, en varias provincias se ha montado una ofensiva rampante para tratar de regular y controlar todo cuanto se pueda. Ha faltado humildad sobre las limitadas capacidades de un Estado, con reducida experiencia en condiciones de mercado, para regular y regular bien. La intervencin estatal en los mercados es necesaria pero esta es una ciencia, no una voluntad. Como mismo hay posibilidades de mejorar la eficiencia de los mercados, tambin se pueden agravar los problemas.

Lo anterior no es un llamado a la inaccin sino a procurar un enfoque ms cientfico, democrtico e informado en la gestin de gobierno. Cul es el argumento para regular tanto y a destajo? Despus de la admisin en los propios Lineamientos desde el VI Congreso del PCC en 2011 y las discusiones del modelo econmico en el VII Congreso, sobre la necesidad de integrar al mercado y otras formas de propiedad incluida la privada, era de esperar que incluso si se iban a adoptar estos mecanismos de topes de precios, no se hiciera indiscriminadamente, casi que expresando desagrado y repulsa a la nueva clase empresarial.

Algunos economistas crticos del gobierno han insistido en ensear una verdad de Perogrullo a los funcionarios: si los precios son congelados por debajo del equilibrio entre oferta y demanda, los actores econmicos terminan ajustando la oferta con cantidades a la baja (creando escasez) y transfiriendo actividades y ventas a los mercados informales-ilegales. Es difcil asumir que los que tomaron la decisin de congelar precios no sepan que es un mecanismo sin fijador.

En lugar de partir de que los funcionarios no saben lo que hacen, quizs sera ms propio de la economa poltica, indagar por las razones de este comportamiento de los funcionarios,, que parecen renuentes a usar sus nuevos poderes para promover una economa mixta. No tengo las respuestas pero en lugar de subestimar la educacin o la inteligencia de los decisores de poltica en Cuba considero ms til preguntarse: Qu intereses pueden tener los grupos que dominan las decisiones en la economa de Cuba para adoptar esa poltica? Por qu esos funcionarios no se centran en producir una economa ms viable a nivel de sus territorios y en cambio, adoptan un enfoque tan controlador? Cules son las directivas por las cuales se mide su labor? Qu hay de racional dadas las condiciones de emergencia que vive el pas y de irracional en esas directivas si el objetivo es hacer el bloqueo/embargo irrelevante? A qu Lineamientos responden? Qu intereses, valores o razonamientos los impulsa en esta direccin? Cul es el marco organizacional, normativo y cultural que genera esos comportamientos burocrticos? Cules son sus incentivos econmicos o institucionales para actuar como un freno ante un mayor desarrollo del sector privado o su integracin con el sector pblico?

De esos temas vitales de la economa del sector pblico se habla poco en Cuba y sobre Cuba.

Muchos economistas cubanos en la isla y en el exterior, que merecen mucho respeto critican a la burocracia por irracional, sin procurar entender sus incentivos. El tema de la guerra econmica contra el pas rara vez se menciona como importante. Pocas veces se dilucidan las mediaciones, condicionantes y causales que por lo menos agravan las circunstancias de la poblacin y enrarecen, incluso aportando oportunidades para la corrupcin, los procesos de tomas de decisiones.

Es difcil argumentar que la reforma econmica es un proceso de suma non-zero sin perdedores ni ganadores. Desde el diseo de polticas pblicas se impone discutir cmo atraer a posibles perdedores con poder o veto a la agenda de reforma, compensar los grupos burocrticos por la prdida de privilegios monoplicos, darle un colchn temporal para romper los equilibrios parciales donde se benefician, etctera. Los funcionarios no son entes abstractos siguiendo las directivas aprobadas en congresos. Son tambin actores econmicos que responden a incentivos con expectativas y limitantes asociadas a las condiciones antes y despus de que ocurran los cambios.

Tambin hay elementos de orden poltico que no son atribuible a mundanos intereses y privilegios. Un buen funcionamiento del mercado necesita de una buena regulacin. La colusin de empresarios es una prctica corrupta de la que habl hasta Adam Smith. Una buena regulacin que evite la colusin monoplica facilitando la entrada y salida de productores e incentivando la competencia sirve a los empresarios pues establece un marco de predictibilidad, y legitima su libertad econmica al ofrecer un plano nivelado de juego para los consumidores.

Pero una buena economa mixta no se aprende en los libros. Es un proceso en el que se aprende haciendo. En la propia Cuba reciente, en el caso del mercado mayorista de El Trigal en La Habana se ensay la creacin de un mercado mayorista imprescindible para completar y complementar reformas necesarias. El experimento termin con verdaderas mafias explotando a los compradores, incluyendo actos de violencia contra vendedores que no obedecan a cofradas ilegales. Con razn muchas personas decentes, trabajadores, consumidores y vendedores honestos expresaron decepcin ante el camino que las cosas iban tomando all.

Claro que la falla en lograr ese mecanismo debera motivar a pensar otras formas, y otras escalas de mercados mayoristas, poniendo nfasis en instituciones que ayuden en el buen funcionamiento de los mercados, mientras imponen orden contra cualquier asociacin criminal.

El problema no es el mercado mayorista, que es necesario, sino en pretender crearlo mientras se ignoran esas dinmicas de disrupcin que aparecen en mercados institucionalmente poco robustos. La mayora de los estudios de economas en transicin enfatizan la relevancia de un orden y secuencia donde el control de la corrupcin y evitar la creacin de asociaciones ilegales de control de los mercados es esencial. Al final, tarde o temprano, los mercados mayoristas deben crearse pues facilitan la divisin del trabajo entre productores y comerciantes, reduciendo costos de transaccin en la distribucin, venta y almacenamiento de productos. No hubiese sido racional lanzar nuevos mercados mayoristas en paralelo, antes o en rpida secuencia con los aumentos salariales?

Segn algunas estimaciones los visitantes cubanos, empresarios, se gastan anualmente ms de 240 millones de dlares en la Zona Libre de Coln en Panam. Si de reducir el escape de dlares se trata de influir el mercado cambiario en la isla, no se poda haber hecho algo de esto en paralelo con el incremento salarial, balanceando as en alguna medida el efecto esperado de mayor demanda de CUC y dlares a partir de la inyeccin esperada de ms pesos?

No podra resolverse parte de estos problemas de comercio al por mayor dando acceso a los propietarios de empresas privadas y cooperativas a zonas francas ms liberadas, como la de Mariel?

Remedios ideolgicos: gracias, pero no

Lamentablemente muchas de las crticas a los topes de precios lucen tan desubicadas como las medidas del gobierno cubano. Sin distinguir entre el tipo de productos o servicios, un grupo de economistas y no economistas, en la isla y en la dispora, se han lanzado a alabar la sanctimonia y las maravillas del mercado, como fuerza de la naturaleza, a la cual es imprescindible aceptar.

El mercado no tiene nada de natural. Es una institucin creada histricamente. Cuando ha servido al desarrollo econmico y el bienestar de las sociedades, lo ha hecho de conjunto con regulaciones desde el estado para generar ambientes sinrgicos de competencia, invencin e iniciativa. Ninguno de los pases que se han desarrollado, ms an aquellos que lo han hecho como industrializacin tarda, lo han hecho a partir de la magia del inters individual que termina por servir al pblico, sin regulacin.

El inters individual, la acumulacin de riqueza y la propiedad privada; sin regulaciones ni redistribucin, producen bienestar para algunos y mucha pobreza para las mayoras. El llamado mercado libre produce tambin ilegitimidades polticas pues las nociones de equidad y justicia son impulsos de todas las sociedades modernas, aun cuando existan altos umbrales de tolerancia a su ausencia.

Ni la creacin del Estado de bienestar en Alemania, ni las concertaciones corporativistas entre capital, los sindicatos y el gobierno en los pases nrdicos, que incluyeron una banda topada de precios y salarios para manejar la inflacin fueron resultado de fuerza natural alguna. Los gobiernos socialdemcratas mediaron acuerdos entre los sindicatos y la patronal, buscando mitigar con cierto control los efectos de las crisis de los 30s y luego.

El rol de intervenciones estatales no hostiles sino amistosas a la competencia en los mercados y el papel informador de los precios en el Este de Asia explican en medida significativa el xito de Taiwn, y Corea del Sur segn informes del Banco Mundial. Ni China ni Malasia, ni Vietnam que estn entre los pases de ms rpido crecimiento postulan ser ejemplos de confianza ciega en los mercados ni apuestan a capitalismo desregulados. S hay mltiples evidencias del perenne fallo de la la economa comunista, los desastres del neoliberalismo y el xito de esos modelos de crecimiento tambin son datos duros. Aqu es importante recalcar que en la economa del sector pblico muchas veces la calidad de los contratos como variable es mucho ms importante que la definicin de derechos de propiedad y que la mejora de la calidad del sector pblico es tan o ms relevante que la transferencia de espacios a lo privado.

Mirar a esas documentadas evidencias, con series estadsticas y correlaciones entre las polticas aplicadas y los resultados sera ms razonable que invocar magias, fuerzas naturales que no son, y manos invisibles, que no se ven porque no existen. Es tambin mejor que andar interviniendo en los mercados, topando precios sin discrecin, abriendo y cerrando licencias para actividades a machetazos.

Fuente: http://oncubanews.com/opinion/columnas/conversaciones-americanas/con-los-precios-hemos-topado/



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