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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 30-08-2019

A 80 aos de la llegada de los refugiados republicanos espaoles a Chile
Espaa en el corazn, Pablo Neruda y la gesta del Winnipeg

Mario Amors
Rebelin


El 1 de junio de 1934, procedente de Barcelona, el poeta Pablo Neruda lleg a la Estacin del Norte de Madrid. All, en el mismo andn, Federico Garca Lorca le recibi con un ramo de flores. Se haban conocido en octubre del ao anterior en Buenos Aires. Era el inicio de dos aos intensos y plenos para Neruda, quien cumpli en Madrid los 30 aos. Pronto se instal en la Casa de las Flores, en el barrio de Argelles, en un quinto piso que tena una vista esplndida de la sierra de Guadarrama y del prodigioso cielo de Madrid, que l definira como ocano de cuero en Espaa en el corazn.

Pronto, el cnsul chileno en Madrid se relacion cotidianamente con los grandes poetas, artistas e intelectuales de la Espaa de la II Repblica: Rafael Alberti y Mara Teresa Len, Vicente Aleixandre, Len Felipe, Luis Cernuda, Miguel Hernndez, Manuel Altolaguirre y Concha Mndez, Maruja Mallo, Jos Caballero, Alberto Snchez, Alfonso Buuel En Madrid tambin, el 18 de agosto de 1934, naci su nica hija, Malva Marina, y pronto conoci a quien sera su segunda esposa, Delia del Carril, La Hormiguita, quien tuvo una influencia importante en su evolucin poltica.

Aquel nio retrado que se convirti tempranamente en poeta en Temuco, en medio del maravilloso paisaje de la selva austral, que public sus primeros libros de poesa en Santiago en los aos 20 y que conoci la amargura de la soledad en sus cinco aos como diplomtico en Oriente, vivi en Madrid dos aos y medio que le marcaron para siempre. La recepcin de la que disfrut en Espaa fue extraordinaria.

- El preludio fue el recital de poesa que ofreci el 6 de diciembre de 1934 en la Facultad de Filosofa y Letras de la Universidad Central, con una memorable presentacinde Federico Garca Lorca. Entre quienes le escuchaban estaban Miguel Hernndez y Camilo Jos Cela.

- En abril de 1935, los poetas de la Generacin del 27 y otros ms jvenes le brindaron un brillante tributo, expresado en el documento titulado Homenaje a Pablo Neruda, cuando en Chile arreciaban los ataques contra l de parte de Vicente Huidobro y Pablo de Rokha.

- En septiembre de 1935, la editorial espaola Ediciones del rbol public el segundo volumen de Residencia en la Tierra y edit por primera vez en Espaa el primero. Nos hallamos ante el ms grande de los poetas americanos de esta hora, seal el diario madrileo El Heraldo el 10 de octubre de 1935.

- En el ltimo trimestre de 1935 apareci el primer nmero de la revista Caballo Verde para la Poesa (Verde, a pesar de la insistencia de Rafael Alberti en que se llamara Caballo Rojo), que Neruda dirigi. Los cuatro nmeros que llegaron a publicarse son un verdadero tesoro literario (pueden verse en internet). Ciertamente, tambin marcaron el inicio de la polmica potica entre Juan Ramn Jimnez y el autor de los Veinte poemas de amor y una cancin desesperada.

Junto con esta intensa actividad literaria, el cnsul general de Chile en Espaa, Tulio Maquieira, evaluaba de manera positiva su desempeo como jefe de la oficina consular en Madrid, tal y como resalt en un oficio de tres pginas remitido al Ministerio de Relaciones Exteriores de Chile el 24 de diciembre de 1935.

ESPAA EN GUERRA

1936 empez con Espaa inmersa en la campaa de las elecciones legislativas convocadas para el 16 de febrero por el presidente de la II Repblica, Niceto Alcal Zamora. El domingo 9 de febrero, una semana antes de la votacin, Neruda asisti en el Caf Nacional a un almuerzo de recibimiento a Alberti y Mara Teresa Len. En aquella celebracin Federico Garca Lorca ley el manifiesto Los intelectuales, con el Bloque Popular, suscrito por ms de trescientas personalidades. El triunfo del Frente Popular devolvi el Gobierno a la izquierda y tuvo un notable impacto en Chile: pocos das despus, los partidos Radical, Comunista y Socialista fundaron ac el Frente Popular.

A principios de 1936, en la coleccin denominada Ediciones Hroe (fundada por Manuel Altolaguirre y Concha Mndez) public su libro Primeros poemas de amor, con nueve de los poemas de su libro ms popular. El 20 de abril particip en el homenaje a Luis Cernuda por la publicacin de La realidad y el deseo y el 2 de junio intervino en el recital potico que clausur la cuarta edicin de la Feria del Libro de Madrid junto con Garca Lorca, Alberti y Cernuda. Nada ms y nada menos. Se imaginan ese recital potico?

El sbado 11 de julio, Federico Garca Lorca cen en la Casa de las Flores y dos das despus viaj a Granada en tren. La tensin poltica y la conspiracin de la derecha monrquica y de los generales africanistas rasgaban el verano espaol de 1936. El 17 de julio, a las cinco de la tarde, en el territorio espaol de Marruecos un sector de las Fuerzas Armadas se sublev contra el Gobierno legtimo de la II Repblica. En los das siguientes el golpe de Estado solo triunf en una parte de Espaa: a excepcin de Sevilla y Zaragoza, las principales ciudades permanecieron leales a la Repblica.

Como ha explicado el profesor ngel Vias, la rpida intervencin de las potencias fascistas (la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini), as como la hostilidad britnica hacia la Repblica y la pasividad francesa otorgaron una ventaja decisiva a los facciosos, liderados muy pronto por el general Francisco Franco, tras la muerte del general Sanjurjo y la incapacidad del general Mola para avanzar hacia Madrid.

Pablo Neruda fue testigo de los combates en Madrid, de la lucha de los milicianos en el Cuartel de la Montaa, muy prximo a la Casa de las Flores. Como cnsul, asumi un intenso trabajo de proteccin de la colonia chilena, siguiendo las instrucciones que Tulio Maquieira le remita desde Marsella

A fines de julio de 1936, se difundi el manifiesto fundacional de la Alianza de Intelectuales Antifascistas, que impuls una publicacin legendaria: El Mono Azul. En su quinto nmero, fechado el 24 de septiembre, Neruda public de manera annima su poema Canto a las madres de los milicianos muertos, que ley el 12 de octubre de aquel ao en Cuenca ante campesinos, obreros y ganaderos, en un mitin republicano. Entonces ya se haba confirmado el asesinato en Granada de Garca Lorca. La guerra de Espaa y la muerte de Federico cambiaron su vida y su poesa.

Empec a ser comunista en Espaa, durante la Guerra Civil, explic Neruda en 1971. La Repblica era para m el renacimiento de la cultura, de la literatura y de las artes en Espaa. Federico Garca Lorca es la expresin de esta generacin potica () la destruccin fsica de estos hombres fue para m un drama. Toda una parte de mi vida termin as en Madrid. Como dijo en otra ocasin, la luz y la sangre de la Repblica le acompaaron siempre.

En octubre de 1936, la situacin era crtica para la Repblica. Las tropas franquistas estaban ya a orillas del Manzanares, en la Casa de Campo, en la Ciudad Universitaria... La Junta de Defensa y el Quinto Regimiento evacuaban a Valencia, donde se instal el Gobierno, a numerosos artistas, intelectuales, mdicos o poetas como Antonio Machado. La madrugada del 8 de noviembre, despus de semanas de bombardeos sobre Madrid, Neruda, Delia del Carril, Alberti, Mara Teresa Len, Luis Enrique Dlano, Lola Falcn y su hijo Poli (de seis meses y medio) partieron hacia Valencia y despus Barcelona en un vehculo con placa diplomtica. Neruda alcanz a ver el desfile por Madrid, camino del frente, de los Voluntarios de la Libertad, de las Brigadas Internacionales, a quienes dedicara un bellsimo poema en Espaa en el corazn.

En diciembre, en Montecarlo, Neruda acord la separacin con Maruca Hagenaar, quien se qued al cuidado de Malva Marina. A principios de 1937, Delia del Carril y l se instalaron en Pars.

LA POESA CONTRA EL FASCISMO

La resistencia del pueblo republicano espaol, el primero que en Europa hizo frente con las armas al avance del fascismo, despert una solidaridad internacional nunca antes conocida. En el terreno cultural, poetas, escritores, artistas e intelectuales de todo el mundo brindaron su genio a la defensa de la libertad y la democracia en Espaa. El poeta britnico Wystan Hugh Auden lo exalt en su clebre poema Spain 1937, en el que declar que la misin de aquel momento era la lucha contra el fascismo. Chile no fue ajeno a aquel movimiento de solidaridad y a principios de 1937 se public el libro Madre Espaa, dedicado a Garca Lorca, con poemas de Juvencio Valle, Pablo de Rokha, Huidobro, Volodia Teitelboim o Neruda y eplogo de la filsofa espaola Mara Zambrano.

El 9 de marzo de 1937, el peridico Nuestra Espaa, que se editaba en Pars, public una carta de Neruda a mis amigos de Amrica, un texto en el que explic, de nuevo, las razones de su solidaridad con la Repblica, a pesar de las admoniciones que reciba de sus superiores para que permaneciera neutral. Vinculado al servicio diplomtico chileno desde haca una dcada, an era formalmente el cnsul chileno en Madrid aunque ya no reciba ingresos por encontrarse fuera de Espaa. Este es mi pecado del cual estoy orgulloso, le dijo al ministro de Relaciones Exteriores de Chile, Jos Ramn Gutirrez, en una carta fechada el 3 de agosto de 1937.

En el primer semestre de 1937, Pablo Neruda y Nancy Cunard editaron seis nmeros de un cuaderno de poesa titulado Los poetas del mundo defienden al pueblo espaol. Asimismo, en Pars, Neruda logr un empleo en la Asociacin de Escritores y Artistas Revolucionarios, que presida el poeta Louis Aragon, y particip en la preparacin del II Congreso de Intelectuales en Defensa de la Cultura, que se celebr entre el 4 y el 17 de julio de 1937 en Valencia, Madrid, Barcelona y Pars. El 1 de julio, El Mono Azul public en primera pgina su poema Es as, que en Espaa en el corazn adoptara el ttulo de Explico algunas cosas.

En los primeros das de octubre de 1937, Pablo Neruda regres a Chile en el buque de carga Arica, que parti de Amberes. A bord termin su libro Espaa en el corazn. De regreso en su pas despus de cuatro aos, se concentr en la lucha poltica desde su trinchera literaria. Fue el primer presidente de la antifascista Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura. A mediados de noviembre de 1937 vio la luz su libro Espaa en el corazn, que abra el manantial de su poesa poltica y de sus versos de movilizacin y combate. La edicin que Manuel Altolaguirre dirigi un ao despus en el monasterio cataln de Montserrat lo convirti en un libro legendario.

Neruda particip activamente en mltiples actos de apoyo a la Espaa republicana, como la masiva concentracin celebrada el 12 de octubre de 1937 en el Parque Cousio. El 25 de octubre de 1938, la victoria del Frente Popular y de don Pedro Aguirre Cerda marc un punto de inflexin en la historia de Chile. Si el joven diputado Salvador Allende fue el jefe de la campaa en Valparaso, Neruda tuvo un papel destacado desde el mbito cultural y con el altavoz del peridico Aurora de Chile, la segunda gran publicacin que dirigi.

LA EPOPEYA DEL WINNIPEG

En el invierno glido de 1939, tras la cada de Barcelona en manos de las tropas franquistas, se desencaden un xodo hacia Francia de centenares de miles de personas, en medio de la nieve, el hambre y la desesperacin y tambin de los bombardeos de la aviacin de Franco. La prensa internacional (revistas como Match por ejemplo) dedic muchas pginas a la penosa situacin de los centenares de miles de republicanos espaoles encerrados y hacinados en los campos de concentracin de la costa mediterrnea francesa en condiciones espantosas (Argeles-sur-Mer, Barcars o Saint Cyprien).

El 5 de marzo de 1939, el Ministerio de Relaciones Exteriores le design Cnsul para la Inmigracin Espaola con sede en Pars. Neruda se embarc en Buenos Aires, donde particip en un acto de solidaridad con el exilio republicano espaol, al igual que el 24 de marzo en Montevideo, en el Teatro Mitre, donde denunci la situacin de los refugiados espaoles en el sur de Francia y logr comprometer ayuda econmica para los refugiados de organizaciones de apoyo a la Repblica Espaola de Argentina y Uruguay. El 8 de mayo se instal en la Embajada de Chile en Pars e inici las gestiones que permitieron el viaje del Winnipeg.

El 20 de mayo, remiti un informe al ministro de Relaciones Exteriores para informarle de la evolucin de su labor respecto a la posible inmigracin de espaoles refugiados en Francia. Le relat que varias instituciones republicanas en el exilio les ayudaban y, segn las cifras del Servicio de Evacuacin de Refugiados Espaoles (SERE), estim en casi medio milln los espaoles desplazados a Francia. Asumi el inters de su Gobierno por captar pescadores vascos y obreros cualificados catalanes y propuso una seleccin especial de maestros, intelectuales y periodistas. En cuanto al transporte y establecimiento de los refugiados, inform que el SERE y los comits republicanos y de solidaridad en Sudamrica costearan el viaje y proporcionaran fondos a quienes carecieran de ellos para sus dos primeros meses en Chile.

El 3 de junio, en un nuevo informe al ministro, dio a entender que ya estaba casi cerrada la contratacin del Winnipeg y que, de sus mil ochocientas plazas, solo haba reservado veinticinco para intelectuales y profesionales, mientras que el resto seran obreros y campesinos, tal y como marcaban las instrucciones del Presidente. Asimismo, comunic el procedimiento adoptado para seleccionar a las personas que viajaran a Chile en coordinacin con el SERE.

El 13 de junio, comunic a su ministro, Abraham Ortega, que eran innumerables las peticiones de refugiados espaoles para embarcarse, pero en aquel momento, despus de un mes de arduo trabajo, solo haba autorizado el visado de veinticinco pasaportes. Seal tambin que gracias a sus gestiones en Buenos Aires haban recibido ya la suma de tres millones de francos para financiar el viaje y anunci para principios de julio la partida del Winnipeg desde Burdeos con mil seiscientos refugiados espaoles.

Dos das ms tarde, el Ministerio envi al cnsul en Pars un conjunto de puntualizaciones sobre los refugiados espaoles, que, en funcin de lo expresado pblicamente por Aguirre Cerda, deban ser solo hombres de trabajo. Prohibieron la llegada de intelectuales, maestros, periodistas y de exmiembros de las Brigadas Internacionales, a pesar de las peticiones respecto a este ltimo punto llegadas de distintos lugares de Sudamrica.

Despus de que Neruda remitiera un informe el 17 de junio relatando las labores de obstruccin a su trabajo de determinados funcionarios del Consulado, aquel mismo da el ministro Ortega le orden que el contingente no partiera sin la autorizacin previa del Ministerio, porque el Comit est recin formado y careca de medios para recibirlos. El 21 de junio, a travs de un oficio, Neruda le expres su sorpresa por la orden de paralizar la partida del Winnipeg y le record que el SERE y la Federacin de Organismos de Ayuda a los Refugiados Espaoles (FOARE) de Argentina cubran cubrir el coste del viaje y de la estancia inicial en Chile de los refugiados. En sus memorias, el poeta relat que al recibir aquella instruccin decidi consultarlo con el presidente Juan Negrn, con quien haba trabado una relacin de amistad. Este le sugiri que hablara por telfono con Abraham Ortega para aclararlo, algo nada fcil en aquel momento, puesto que exiga horas de espera y soportar ruidos ensordecedores y bruscas interrupciones.

El 23 de junio, despus de aquella conversacin telefnica, un nuevo telegrama del ministro seal que el Gobierno aceptaba la llegada de alrededor de 1.600 republicanos espaoles previo depsito de tres millones de francos. Mientras tanto, la derecha chilena se opona a la llegada de los refugiados, por lo que Ortega plante su dimisin, pero el Presidente Aguirre Cerda la desestim.

En julio de 1939, el peridico Aurora de Chile reprodujo un mensaje autgrafo de Neruda llamando a la solidaridad continental con los refugiados espaoles: Amrica debe tender la mano a Espaa en la desventura. Millares de espaoles se amontonan en inhumanos campos de concentracin, llenos de miseria y de angustia. Traigmosles a Amrica. Espaoles a Chile!.

Una vez despejados todos los obstculos burocrticos, la eleccin de los pasajeros del Winnipeg se resolvi en menos de seis semanas. En el informe final acerca de su gestin como Cnsul para la Inmigracin Espaola, Neruda relat que en este punto mantuvo una estrecha colaboracin con el SERE. Este organismo le enviaba las listas de los refugiados propuestos con unas fichas individuales llenas de datos personalizados y el cnsul general de Chile en Francia y l las revisaban y las devolvan al SERE con sus valoraciones para que procediera a convocar a las personas elegidas.

La oficina del Servicio de Evacuacin de Refugiados Espaoles estaba en la calle Saint Lazare nmero 94 de Pars. Desde all se enviaron avisos de embarque, como el que recibieron Romualda Lpez Miguel y sus familiares: Acordada por este SERE su evacuacin a Chile, deber usted presentarse en Burdeos indefectiblemente los das 29, 30 y 31 del corriente. Explicaba que all habra agentes del SERE que les informaran de todos los trmites y de las instrucciones para su alojamiento. En algunos casos, los partidos tambin se dirigan a sus militantes. Por ejemplo, el 27 de julio Emilio Baeza, dirigente de Izquierda Republicana, envi una carta a Josefa Garca de Aulet para comunicarle que haba sido propuesta por IR para la prxima expedicin a Chile del vapor Winnipeg, que saldr de Burdeos el 3 de agosto y que su nombre ha sido aceptado por la Legacin de dicho pas.

Al llegar a Burdeos, todos los refugiados se sometieron a un examen mdico y recibieron las vacunas pertinentes. Con el certificado de sanidad, obtuvieron la cdula de identidad en las oficinas del SERE, fueron entrevistados por Neruda y despus el cnsul de Chile en Burdeos les extendi un visado. Con toda la documentacin en regla suban al buque.

Todos los pasajeros recibieron el hermoso folleto Chile os acoge, diseado por el refugiado Mauricio Amster, que inclua informacin sobre la geografa, la economa, la poblacin (en aquel tiempo inferior a los cinco millones de habitantes) y la historia de su nueva patria, con fotografas del volcn Osorno, Puerto Montt, Lota o una oficina salitrera. Y un mensaje de Neruda: Chile dista mucho de ser un Paraso. Nuestra tierra solo entrega su esfuerzo a quien la trabaja duramente. Nuestro pas os recibe con cordial acogida. Vuestro herosmo y vuestra tragedia han conmovido a nuestro pueblo. Pero tenis ante vosotros solo una perspectiva de labor, que puede ser fecunda, para bien de vuestra nueva patria, amparada por su Gobierno de base popular.

El 4 de agosto de 1939 despidieron al Winnipeg en el muelle fluvial de Trompelougue, en Pauillac, en el estuario de la Gironde, el cnsul general de Chile en Francia, el encargado de negocios de la Embajada, representantes del SERE, del Gobierno de la Repblica Espaola en el exilio y de la prefectura de la zona.

La moral de todos los seleccionados es excelente. Tras los duros aos de guerra y el severo rgimen de los campos de concentracin, donde su conducta ha sido ejemplar, van animados de un verdadero espritu de sacrificio y con ansias de rehacer su vida en un ambiente de trabajo y paz, escribi Neruda en su informe final. En su dcimo punto, desglos por profesiones a los dos mil cuatro pasajeros que contabiliz: ciento setenta y seis trabajadores de la industria pesquera, doscientos ocho de la industria gastronmica, doscientos cincuenta y tres de la agricultura y derivados, veintiuno de las industrias textiles Iban tambin a bordo trescientos diez nios.

El Winnipeg era una especie de arca de No espaola, seal uno de sus pasajeros, Emigdio Prez, quien tena 19 aos y militaba en las Juventudes Socialistas Unificadas. Yo he pensado a veces que Neruda quiso recoger en ese barco a un ejemplar de cada uno de los tipos de Espaa. Haba gente de todas las profesiones: profesores, intelectuales, artistas, campesinos, pescadores, agricultores, mineros Gente de todas las edades: viejos, nios, mujeres, muchachos Espaoles de todas las provincias y regiones: canarios, asturianos, andaluces, vascos, catalanes, gallegos, castellanos, extremeos Personas de las ms diversas y variadas tendencias ideolgicas, desde comunistas a anarquistas, republicanos, liberales.

A las nueve de la maana suena la sirena del buque y levanta el ancla, paulatinamente nos vamos alejando del puerto, escribi a bordo Juan Guasch Oliver. Los sentimientos de los refugiados espaoles eran confusos: por una parte, la aoranza ante el alejamiento de su pas y la opresiva amargura de la derrota y la reclusin en los campos de concentracin; por otra, la esperanza de una nueva vida en paz en un pas lejano y desconocido.

El 15 de agosto, en la escala de la isla Guadalupe, donde se aprovisionaron de alimentos y agua, Raimundo Sala Blanch envi una carta a Neruda para agradecerle de corazn su inclusin en la expedicin. Estoy seguro de que mi conducta en Chile no le har arrepentirse jams de ello. Le relat que en los primeros das de navegacin se haban dado cuenta de que la tripulacin era insuficiente para atender todas las necesidades y doscientas personas se haban presentado voluntarias para trabajar en la sala de mquinas, las cocinas, los comedores, la limpieza, la enfermera, el parque infantil o la enseanza. En lo que se refiere a los nios hay un servicio especial de biberones para los cuarenta nios lactantes que hay a bordo, del que est encargada mi esposa. Y seis maestros se ocupaban de impartir tres horas de clase al da a los pequeos.

El 30 de agosto veinticuatro pasajeros descendieron en la ciudad de Arica y, por fin, la noche del 2 de septiembre el Winnipeg lleg a la incomparable baha de Valparaso. Pocos pasajeros pudieron conciliar el sueo en aquellas horas.

A las ocho y media de la maana del domingo 3 de septiembre el Winnipeg atrac en la zona A del espign, con un inmenso retrato del Presidente Pedro Aguirre Cerda pintado por Arturo Lorenzo sobre el fondo de una bandera chilena desplegada en su cubierta. Media hora despus, el primer pasajero en tocar tierra chilena, Juan Mrquez, grit un efusivo Viva Chile!. El historiador Leopoldo Castedo baj con su hija Elena y algn chileno que miraba la escena le brind una primera leccin de chilenismos, que jams olvid, al exclamar: Vi bajar por la escalerilla a un gallo con una cabrita de la mano. En la recepcin, participaron el alcalde porteo, Pedro Pacheco, regidores, dirigentes sindicales y de los partidos de izquierda. La Banda Municipal interpret los himnos de Chile y de la Republica Espaola, as como La Internacional.

Unos seiscientos refugiados se quedaron en Valparaso y unos mil quinientos subieron al tren especial que los traslad a las tres de la tarde a Santiago. Lleg a las nueve de la noche a la Estacin Mapocho, donde les recibieron los miembros del comit responsable de la acogida, representantes de las entidades republicanas espaolas y una verdadera multitud. La muchedumbre nos abrazaba, lloraba con nosotros, nos vitoreaban. Era gente que haba seguido da a da nuestra guerra, que haba sufrido con nosotros, como si hubiera estado en el campo de batalla, que haba perdido la guerra junto con nosotros. () No llegbamos a un pas extrao. A tantos kilmetros de Espaa, nos encontrbamos en un pueblo amigo y hermano. Cantaban nuestras canciones, las mismas que habamos creado durante la Guerra Civil, record Emigdio Prez. De all fueron conducidos en autobuses a los centros Cataln, Vasco y Espaol y a la Casa Amrica, donde se les tribut otra calurosa bienvenida y se les reparti por sus lugares de alojamiento provisional. El mismo da de su llegada la Confederacin de Trabajadores difundi una clida declaracin de solidaridad hacia los hroes de Espaa, como los llam el diario Frente Popular en su editorial.

El Gobierno de la Repblica Espaola en el exilio, a travs del SERE, Pablo Neruda, el Gobierno del Frente Popular y el pueblo chileno, con su calurosa acogida, proporcionaron una nueva vida a aquellos refugiados. Pero ellos tambin aportaron mucho: la fundacin del Teatro Experimental de la Universidad de Chile, editoriales como Cruz del Sur, la pintura de Jos Balmes o Roser Bru, los trabajos de historia de Leopoldo Castedo, de ingeniera de Vctor Pey o de tipografa de Mauricio Amster marcaron una huella indeleble en la historia de Chile.

El episodio del Winnipeg uni y unir siempre a Espaa y a Chile. Creo que los demcratas espaoles les devolvimos la mano a ustedes un 16 de octubre de 1998, cuando el juez Baltasar Garzn desafi la impunidad y se atrevi a dictar una orden de detencin internacional contra el general Augusto Pinochet y la historia de este pas empez a cambiar positivamente

El Winnipeg es uno de los episodios ms hermosos de la extraordinaria vida de Pablo Neruda. Que la crtica borre toda mi poesa, si le parece. Pero este poema, que hoy recuerdo, no podr borrarlo nadie, escribi en la revista Ercilla en 1969. Cuando los intentos, vanos intentos, por enlodar su buen nombre no decaen, a 80 aos del Winnipeg (y 81 del libro Espaa en el corazn), modestamente yo digo: GRACIAS POETA.

Texto de la conferencia inaugural de las Jornadas A 80 aos del Winnipeg. Centro Cultural Estacin Mapocho. Santiago de Chile, 27 de agosto de 2019.

Mario Amors es historiador. Autor de la biografa Neruda. El prncipe de los poetas (Ediciones B, 2015, 624 pgs.). Su nuevo libro es Pinochet. Biografa militar y poltica (Ediciones B, 2019, 832 pgs.).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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