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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 31-08-2019

La gran trampa china no es la trampa de Tucdides

Miguel Iradier
Blog personal


Como de costumbre, hay mucho humo y espejos en los anlisis sobre la rivalidad chino-americana, con guerras comerciales o sin ellas. Ahora mismo la presente guerra comercial es una gran fuente de ruido que sirve para distraer al mundo y a los ciudadanos chinos de otra realidad ms inexorable e inquietante. China se est haciendo ms dependiente del capital exterior y eso a largo plazo podra acabar con su autonoma econmica y poltica.

El que s lo nota es William Engdahl, quien sugiri, tras el hundimiento del Baoshang Bank de Mongolia Interior en mayo de este ao y la posterior intervencin del gobierno, que el sistema bancario chino podra necesitar ayuda del capital extranjero -"China necesita la cooperacin de los bancos occidentales para mantener su impresionante economa"[1]. Se haca incluso un paralelismo, bastante desproporcionado por cierto, con el caso tristemente famoso de Lehman Brothers que desat la crisis del 2008.

China necesitar ayuda de la banca occidental? Uno tiende a suponer que una de las grandes diferencias de la economa del gigante asitico es la enorme cantidad de ahorro acumulado por el pueblo chino en su ascenso; pero incluso eso es poco ante las enormes montaas de deuda contrada. Sin embargo, en contraste con la mayor parte del mundo, la deuda china es deuda interna, no deuda contrada con acreedores de otros pases.

En un artculo ms reciente, el mismo periodista aporta datos que pareceran confirmar esta inquietante posibilidad [2]. Por primera vez en 25 aos, China puede afrontar un dficit en su cuenta corriente, que resulta de la suma de su balanza comercial y sus flujos de capital. En el 2007, an tena un supervit del 10 %.

Si China contina experimentando un dficit de cuenta corriente en el futuro s que necesitara inversiones exteriores para mantener su solvencia, y esto dara al traste con una larga trayectoria de independencia financiera. Las consecuencias de esto podran ser enormes.

Cmo es posible que a China se le escape de las manos el arma ms fiable que tena para mantener su independencia?

De poco sirve esgrimir ante la opinin pblica argumentos patriticos en una guerra comercial cuando las lites chinas sacan inmensas sumas de capital fuera. Por otra parte, y como en el resto del mundo, esas mismas lites se han valido del incremento exponencial de la deuda tanto para mantener el ritmo de crecimiento como para aumentar la dependencia y sometimiento de las masas.

El problema central en todas las economas, el elefante en medio del cuarto de estar, es el sobreendeudamiento, pero los de arriba no tienen la menor intencin de cambiar una situacin que garantiza la sujecin de la mayora por una minora exigua pero crticamente escalonada. Y parece ser que la patritica lite econmica china estara dispuesta a terminar con la independencia del pas con tal de seguir manteniendo el control de las masas.

Esta es lo nico que a uno se le ocurre para explicar lo inexplicable. Lo que ya no sabemos es cmo podrn justificarlo ante el pueblo el da que la cosa se haya hecho patente. Sern las guerras comerciales o una crisis financiera mundial suficientes para enmascarar la ms trasparente realidad? Algo funciona rematadamente mal en el caso de que China llegue a necesitar ayuda externa.

Es muy sencillo acabar con el dinero-deuda y el sistema bancario de reserva fraccional con su fragilidad inherente y dependencia de la confianza; pero en todas partes se ha convenido que es un sistema ideal para el control general de la poblacin y la succin de riqueza desde arriba.

En ningn pas del mundo era tan viable como en China restaurar el carcter autnticamente pblico del dinero y quitrselo de las manos a los bancos, tener "un dinero revolucionario", como lo llam en su da Miguel ngel Fernndez Ordez [3], que acabara limpiamente con la dinmica de succin; pero tambin aqu la confusin de lo pblico y lo privado ha acabado actuando en la direccin ms equivocada, o por mejor decirlo, en la direccin ms correcta para una minora. A este paso dentro de poco ni China tendr ya capacidad de elegir, y habr perdido la guerra sin paliativos, mientras nosotros seguiremos hablando de escaramuzas comerciales o militares.

Puesto que el devolver el poder del dinero al pueblo no se considera todava una opcin realista, al gobierno chino no le queda otra opcin a corto plazo que disciplinar un poco a sus inversores e imponer ciertas restricciones a la salida de capital. Pues cualquier prdida o cesin de la soberana financiera sera inequvocamente juzgada como una escandalosa traicin al pas, y nada podra deteriorar ms la credibilidad del gobierno y la estabilidad general.

China necesita la "ayuda" de la banca internacional tanto como pueda necesitar un guante de hierro apretando su cuello. Semejantes afirmaciones no hablan muy bien de la independencia de analistas como Engdahl, pero s sirven para airear elocuentemente las intenciones de esa banca tan dispuesta siempre a echar una mano.

Por otra parte, el tiempo har cada vez ms necesaria una evaluacin en profundidad del rol del dinero en la actual deriva del tejido social y tecnolgico, y esto no slo en China sino en todas partes. El dinero-deuda y la banca de reserva fraccionaria es ante todo un medio de control vertical y succin de la riqueza que tiende en ltima instancia hacia el anquilosamiento y la prdida de movilidad social antes que hacia el "dinamismo", aunque durante la fase expansiva se aprecie el efecto contrario.

La antigua medicina china deca, con trminos hermosamente genricos, que la salud del organismo depende de que el fuego se dirija hacia abajo y el agua hacia arriba, pues el movimiento intrnseco de ambos elementos acta en la direccin opuesta si el fuego est arriba y el agua abajo, slo hay divorcio y separacin.

Ninguna nueva revolucin tecnolgica va a cambiar por s misma un sistema que est sobre su cabeza; eso es acelerar la manivela del cambio para que todo siga igual o peor. Devolver la naturaleza del dinero a su funcin pblica anterior a la usurpacin de los bancos y acabar con la basura txica del dinero-deuda es la condicin fundamental para que el organismo social recupere el equilibrio, la justicia y la salud. No hay sustituto sinttico para esto.

Hace treinta aos, Gene Sharp era expulsado de China tras su sospechosa cercana a las protestas de Tiananmn. "Aprendimos mucho de esa experiencia", admiti el ingeniero de las revoluciones de colores. Ahora tenemos la escenificacin de las protestas en Hong Kong.

Es curioso ver cmo el Imperio, totalmente incapaz ya de manejarse como una repblica, exige por todas partes la democracia, palabra que as no deja cada da de adquirir ms connotaciones indeseables. Querramos hablar del dinero soberano, totalmente separado del mecanismo de deuda, en trminos de "democracia econmica", pero vista la deriva del trmino, habr que pensrselo dos veces.

Necesitamos manuales de subversin como el de Sharp, pero no para conquistar alguna huera democracia con todos sus muecos bien puestos, sino para lograr una democracia econmica que les quite sus ilegtimos privilegios a los bancos y a la lite que se sirve de ellos. Manuales con cientos de acciones polticas y econmicas no violentas que minen la obediencia a un sistema que es cualquier cosa menos confiable. Y no slo manuales. Debera haber muchas ms vas y medidas en pos de la democracia econmica que para un cambio en el poder.

Es curioso que hablemos de "subversin" cuando de lo que se trata es de recuperar la justicia ms elemental, pero a esto es a lo que hemos llegado.

Los Estados Unidos tienen una enorme maquinaria de subversin al servicio del "cambio de rgimen" en cualquier pas que suponga un problema, lo que tiene cada vez menos es una buena causa. Pues todos los cambios que inspira huelen a farsa recalentada una y otra vez. En cambio aqu tenemos una verdadera buena causa a la que al parecer le falta respaldo y organizacin! La situacin no puede ser ms interesante, cuando se sabe hasta qu punto las buenas causas son escasas.

China todava hoy se comporta como una isla gigante rodeada por el Ocano y conectada con l a travs de otra isla. No hablamos de la descripcin de la Atlntida por Platn, sino del flujo internacional de capitales y el papel de intercambiador que Hong Kong en esto desempea. Cuando se habla de que en el futuro Hong Kong ser inexorablemente sustituido por otro centro como Shanghai o Shenzhen, la condicin que suele mencionarse es "la ausencia de controles al capital extranjero o a la expresin". O al menos eso es lo que dicen libertarios como David Xia del Cato Institute [4].

Siempre poniendo condiciones, como si el sistema internacional fuera el modelo de todas las virtudes. Pero tenemos bastantes buenas razones para pensar lo contrario.

Pues en realidad toda moneda apalancada por la deuda no es una ciudad en una colina, sino una isla de porquera en un mar de basura. Y es por eso que los bancos de casi todos los pases acumulan montaas de legislacin sin cuento, para que lo insostenible pueda sostenerse. El dinero seguro, el dinero soberano, hara innecesaria toda esa legislacin y encarnara limpiamente toda esa liberalizacin por la que tan poca prisa tienen nuestros liberalizadores.

De este modo una isla puede convertirse en mar, y de este modo podemos tambin convertir a los mares en islas. Pues el capital, adems de privilegios, no busca menos fundamentos sanos sobre los que parasitar con provecho, y ahora mismo corre ya un serio riesgo de "matar al husped".

Hoy los flujos de capitales todava favorecen al dlar que engorda a expensas de todo el mundo, y los bancos centrales participan en una absurda carrera hacia los intereses negativos. Pero esta circunstancia cambiar en los inminentes aos veinte de este siglo, aunque no lo har por s sola. Hay que ayudarla a cambiar. Y hay que cambiar radicalmente la percepcin de lo que es una moneda y una economa saneadas.

Con razn se ha observado que China no puede pretender una hegemona global como la americana puesto que su peculiaridad cultural le impide jugar ese papel. Un "mundo sinocntrico" resulta impensable: pero esto no es un problema, y por tanto no hay que buscarle una ridcula solucin de relaciones pblicas tales como hacer mejores pelculas y engrasar la industria cultural.

En eso, en cuestiones de maquillaje y de vender humo, el Imperio de la Mentira es sencillamente imbatible. Para constituir una alternativa hay que ser justamente una alternativa y no una mala imitacin. El dominio anglosajn depende hoy crticamente de que no haya autntica innovacin en sus bases; si China quiere ganar puntos en la apreciacin internacional, tiene que asumir el riesgo de liderar all donde el cambio es real.

Referencias

1 F. William Engdahl, Is Baoshang Bank Chinas Lehman Brothers? http://www.williamengdahl.com/englishNEO7July2019.php

2 F. William Engdahl, Will China Trigger Next Financial Tsunami? http://www.williamengdahl.com/englishNEO9August2019.php

3 Miguel ngel Fernndez Ordez, Un dinero revolucionario, https://elpais.com/elpais/2018/04/11/opinion/1523444783_459700.html

4 Nicole Hao, Beijing Launches Plans for Shenzhen to Become World Hub, in Apparent Bid to Replace Hong Kong https://www.theepochtimes.com/beijing-launches-plans-for-shenzhen-to-become-top-financial-center-in-apparent-bid-to-replace-hong-kong_3049218.html

Fuente: https://www.hurqualya.net



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