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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2019

Representaciones de lo afro
Encuentros y desencuentros en tensin

Juan Montao Escobar
Rebelin


Afrocentrismo o estrategia intercultural? El tuntuneo de esa pregunta debe sonar, con ritmo y rima, en las prximas lneas sentipensantes del libro Representaciones de lo afro y su recepcin en Ecuador, de Michael Handelsman [1] . Lneas? Desde luego, pero como se entiende barrio adentro, del monte para all o casa adentro como palenke memorial: son unos propsitos filosficos para darle la vuelta a las adversidades, para encontrar, en algn recodo de camino o en alguna esquina, nuestra Madre de Dios. O nuestra Oxum. Es otro hallazgo terico en estas carestas, sin importar que no sea por reclamo de abundancia y ms bien por calidad del sentido comunitario, de entretenidas revelaciones, de cotidianidad sealada y por el ax emptico del autor con nosotros y nuestro afn de comunidad relevante. El Abuelo Zenn no trabaj especialmente el afrocentrismo, su pensamiento es para el vigor filosfico de las comunidades negras colombo-ecuatorianas. Para l, la variable geogrfica tena importancia menor sea pas adentro (Valle del Chota, Guayaquil y dems asentamientos territoriales) o pas afuera, la lnea fronteriza interestatal solo era una raya que apenas nos separaba, pero no nos divida. El Abuelo Zenn para sus nietos y nietas, un chorro de gente que va desde aqu hasta Harlem, Salvador de Baha, Buenaventura o alguna barriada de Buenos Aires, dej limpio y claro, que la sangre estira pero no se arranca. Nuestra gente, donde quiera que est, pone el tambor como una estrella en ese cielo de sonoridades parientes.

El pensamiento afroamericano, por quienes lo difunden by all necessary means [2] , es de liberacin epistemolgica, contrario a cualquier intento de dominacin y tambin de puertas abiertas o sea de par en par como la territorialidad comunitaria. Algunos nombres? Por supuesto, Malcolm X, Frantz Fanon, C. R. L. James, Angela Davis, Abdas do Nascimento, Cedric Robinson, Manuel Zapata Olivella, Gloria Anzalda, Enrique Dussel, Juan Garca Salazar y muchos ms. Juntemos a esos nombres a Catherine Walsh y Michael Handelsman.

Michael Haldelsman entiende el afrocentrismo como una estrategia intercultural en el Ecuador, Leyendo la globalizacin desde la mitad del mundo, Quito: Editorial Conejo, p. 110. Y lo es, al ser una estrategia, no solo para nuestro pas, tiene al menos un objetivo innegable e improrrogable: la liberacin epistemolgica (conocimientos y saberes) en cada sitio de conversatorio o teorizacin, en cada reunin de tono palenkero o en el bembeteo de nuestras cosas de negros y negras. Es el medio no el fin. La estrategia cambia si se modifica el escenario; no es perpetua, ni siquiera admite rigideces, dicho en el tono coloquial del terreiro: los caminos de los orixs tienen sus avatares particulares. O como lo plantea Catherine Walsh en la presentacin de este libro: () encuentros y desencuentros en tensin: en este caso, (es) entre la historia-memoria colectiva y viva del cimarronaje y las luchas (por la) libertad, Esa tensin subyace en la raz del verso, del poema o de la dcima afropacfica; en la novela o en la palabra suelta, en los decires y en los haceres, en el activismo a lo brechtiano y en el verbalismo de bajo compromiso, en el inquilinato poltico-partidista y en los sueos illescanos de una gran unidad poltica del Pueblo Negro del Ecuador, en empujar costa abajo la Gran Comarca Afropacfica y en perseverar que la raya siendo una maldicin no vuelve aguachenta la sangre tensada hacia Colombia, o pas adentro, hacia el Valle del Chota, Guayaquil, Quito y dems asentamientos. Esa tensin es el malembe [3] irremediable, por ahora, del afrocentrismo.

En las Representaciones de lo afro M. Handelsman presenta dos partes contradictorias del todo afroecuatoriano. Una: el abuso colonial perceptivo de tres intelectuales de nuestras comunidades, colocados en el parapeto de sus ciencias, sus parmetros sociales y sus comprensiones estticas. En esas representaciones las comparaciones, sin dudas, son desde el eurocentrismo subjetivo y radical de sus valoraciones. Ajustndome a ese punto de vista, aquello que tiene sus propios avatares es aborrecible, extico, triste, inferior, etc. Como esos sacerdotes de un culto definitivo no admiten equivocaciones o sus propias incomprensiones dejan de ser tales, aunque cabe recordarlas para las malas memorias. Y dos: aquellos provenientes de esas comunidades con sus alcances indispensables para exhibir con autoridad su representacin autnoma: Juan Garca, Antonio Preciado, Adalberto Ortiz, Nelson Estupin Bass y Juan Montao. Por decirlo desde el palenque notorio en estas, apreciamos la sabrosura de la guascosa bala de pltano, pero tambin requerimos de su historia gastronmica; es correcto, el antiguo tema de la satisfaccin de los consumos, en versin del cimarronismo inconforme. La parroquia lectora adquirir conclusiones progresivas sin los tropiezos de las inducciones del autor. La complacencia por la lectura del buen texto no esconde la seriedad acadmica del ensayo.

Muchos de nosotros no vamos por ah defendiendo una raza, aun con lo problemtico de su significado y la recurrencia habitual a ese nominativo, as pues, defendemos el derecho a existir de las comunidades negras y aquellos productos culturales nuestros, con sus imperfecciones, son eso, nzel [4] (como dira alguna abuela en lingala). Es estrategia. El afrocentrismo no es oposicin a, para nada, son perspectivas fundamentadas en y desde las diversas experiencias de ser negro, tanto en el Ecuador como en el resto de la dispora afroamericana. [] el afrocentrismo como un pensamiento coherente s tiene resonancia y vigencia a travs de la dispora, ya que el origen de frica, la esclavitud y el racismo constituyen un legado compartido por los que se identifican, o han sido identificados como negros [5] . El afrocentrismo es pensamiento coherente y crtico, un medio cognitivo emancipador. La pedrada atrevida en el muro de cristal de la colonialidad del saber, del poder y del ser. Y volviendo al motivo de esta jam session, el libro de nuestras representaciones, no creo que Michael Handelsman y tambin Catherine Walsh escriban desde el ttulo de amigos del Pueblo Negro. A nuestro juicio, ambos escriben porque se sienten fraternalmente parte de nuestro pueblo. Para decirlo en idioma de abuelos: son yay. O sea hermano y hermana. Yay Michael y yay Catherine.

Santiago Castro-Gmez escribe que es muy fcil hablar de una decolonialidad a nivel molar (en la amplitud social y cultural, JME) sin ver la colonialidad alojada en las propias estructuras del deseo que uno mismo cultiva y alimenta [6] . Cuando los que suelen etiquetarse como amigos de nuestro pueblo, por ejemplo, historiadores, antroplogos y cientficos sociales chorreando una adefesiosa misericordia, cuentan nuestras existencias como recortes malhadados de otras sociedades, hacen altsimas biografas de prceres blancos (subrayando, en nosotros, supuestas querencias al sometimiento de la personalidad en cuestin) y estn las trampas de sus invenciones contrabandeadas como si eso fuera nuestra historia. Cmo cuestionamos esas representaciones falsetas e interesadas en eternizar la opresin racial afrodescendiente? Hay vas para andarlas, sin importar las veces que tengamos que recorrerlas, as se extraven los orishas menores, una de ellas, vaya usted a saber si no es la ms importante son las lecturas de nuestras representaciones, en libros como el de yay Michael Handelsman. O de yay Catherine Walsh. Sus lneas se aproximan ms y mejor a aquellos que queremos aceptar como nuestras representaciones en los poemas de Antonio Preciado, en las novelas de Nelson Estupin Bass o de Adalberto Ortiz, en las investigaciones del maestro Juan Garca (el hermano mayor de nuestras comunidades afropacficas) y en la filosofa de los palenkes de abuelas y abuelos dicha por boca del Abuelo Zenn.

Hasta el ltimo comunero afroamericano, urbano o rural, sabe que la pobreza no es un accidente providencial desfavorable o porque unos nacieron afortunados y otros sin fortunas, pero con bastante infortunio. La pobreza impuesta no es ninguna virtud espiritual. Si este jazzman fuera ese ltimo comunero dira que el racismo es el determinante de la economa poltica en nuestros pases, es decir, favorece a quienes se apropian del casi todo. Ese casi (el apenas algo) para la casi totalidad de la humanidad urbana y rural. Hay una economa social de saberes en las repblicas americanas? O tambin cabe la pregunta, hay una economa poltica de saberes en esas mismas repblicas? A juzgar por los precarios resultados del Decenio de la Afrodescendencia (2015-2024), habra que gritar que no. No hay! Pero hay estos palenkes de resistencias para no dejar de ser, no se habla de tamaos y s de la importancia; palenkes de resistencias para construir poder, yo afirmara unas decisiones polticas a pesar de la partidocracia de la sociedad dominante o mayor; y palenkes de nuestros saberes para avanzar con el pensamiento crtico del Abuelo Zenn y el maestro Juan Garca. Este libro de yay M. Handelsman es activo de lo dicho hasta aqu. Nuestras lecturas, las diversas lecturas, completarn aquello que por ahora no se dijo. Ax, hermanos y hermanas.

 

 

 

 

 

 

Notas:

[1] Representaciones de lo afro y su recepcin en Ecuador-Encuentros y desencuentros en tensin , Michael Handelsman, Quito, Ecuador: Ediciones Abya-Yala, Universidad Andina Simn Bolvar (Sede Ecuador), 2019.

[2] [] bueno, pues yo tambin soy pastor, no pastor cristiano, sino pastor musulmn, y creo en la accin de todos los frentes y por todos los medios que sean necesarios, fragmento del discurso El voto o la bala, de Malcolm X, pronunciado en Cleveland, iglesia metodista de Cory, el 3 de abril de 1969.

[3] Suave, cmodo, conveniente, en lingala.

[4] Estrategia, en lingala.

[5] Leyendo LA GLOBALIZACIN desde la mitad del mundo, de Michael Handelsman, Quito, Editorial El Conejo, 2005, p. 69-70.

[6] Michel Foucault y la colonialidad del poder, Santiago Castro-Gmez, Bogot, Tabula Rasa Colombia, N 6: pp. 153-172, enero-junio 2007.

 

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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