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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2019

Entrevista a Frank van Vree, director del Instituto Estatal para la Documentacin de la Historia de Holanda en Tiempo de Guerra
La historiografa objetiva no existe. Pero la objetividad puede ser un mtodo

Sebastiaan Faber
Ctxt


El mensaje fue sencillo: no tirar nada, guardarlo todo. Para la Historia.

El 28 de marzo de 1944, en plena ocupacin nazi, el gobierno neerlands exiliado en Londres aprovech una de sus emisiones radiofnicas quince minutos diarios en Radio Naranja para hacer una llamada a la poblacin holandesa que sufre bajo el yugo de Hitler: No es posible escribir la historia solo en base a documentos y archivos oficiales, afirma Gerrit Bolkestein, ministro de Educacin de aquella poca. Para que nuestros descendientes se den plena cuenta de lo que hemos vivido y superado como pueblo durante estos aos, necesitaremos precisamente los documentos sencillos un diario, las cartas de un obrero enviado a Alemania, las prdicas de un cura. No podremos pintar el retablo de esta lucha por la libertad en todo su brillo y profundidad hasta que podamos reunir todo ese material sencillo, cotidiano, en cantidades abundantes, aadi.

Acto seguido, el ministro anunci la creacin, en una futura Holanda liberada, de un centro dedicado a recopilar documentacin e investigar la historia de la ocupacin y la resistencia.

Entre los miles de oyentes clandestinos que escuchaban las palabras del ministro se encontraba una joven juda que llevaba casi dos aos escondida, con su familia, en la parte trasera de una casa en el Prinsengracht de msterdam. Ayer por la noche habl el ministro Bolkesteyn, escribe Anne Frank en su diario al da siguiente, sobre una recolecta de diarios y cartas que se har cuando termine la guerra. Imagnate lo interesante que sera que yo sacara una novela sobre la Casa de Atrs Seguro que ya al cabo de unos diez aos despus de la guerra, ser gracioso contar cmo vivamos, comamos y hablbamos nosotros, como judos, aqu. El discurso del ministro anima a Anne a reescribir su diario de cara a su futura publicacin.

Como sabemos, esa publicacin ser pstuma. Once meses despus de la alocucin radiofnica, en febrero de 1945, Anne, que haba sido delatada y detenida en agosto, muere en el campo de Bergen-Belsen. El 5 de mayo del mismo ao Holanda qued liberada. A los tres das, se cumpli la promesa del ministro Bolkestein con la fundacin oficial del Instituto Estatal para la Documentacin de la Historia de Holanda en Tiempo de Guerra.

En los siguientes 34 aos, el RIOD (por sus siglas en neerlands) fue dirigido por el periodista judo Loe de Jong, quien haba asesorado al ministro en Londres. Como director de esta institucin, De Jong produjo una historia en 14 volmenes sobre Holanda en guerra, adems de una sonada serie televisiva en 21 entregas. Durante el largo periodo de la posguerra, De Jong y su instituto se convirtieron en una especie de conciencia del pas respecto a su comportamiento frente al dominio nazi.

Aunque De Jong se jubil hace cuarenta aos, su instituto y su prestigio siguen en pie. Eso s, su cometido se ha ampliado. Rebautizado como el Instituto para los Estudios de Guerra, Holocausto y Genocidios (NIOD por sus siglas en neerlands), emplea a unas 75 personas entre ellas, una treintena de investigadores y maneja un presupuesto anual de cerca de siete millones de euros. Su objetivo, adems de la investigacin cientfica, es ponerse a disposicin de la sociedad civil. Su archivo que, entre muchas otras cosas cuenta con 2.500 diarios de los aos 1940-45 est abierto al pblico; y el NIOD promueve grandes debates sociales en torno a la violencia, pasada y presente.

Adems de continuar la investigacin sobre la II Guerra Mundial actualmente un equipo de investigadores est documentando el dudoso papel de los servicios municipales durante la ocupacin nazi, el NIOD coordina otros importantes proyectos. Hoy, por ejemplo, sus investigadores recopilan material para el futuro estudio de la guerra civil en Siria. Tambin lleva dos aos liderando una investigacin internacional, controvertida, sobre los actos de violencia cometidos a finales de los cuarenta por las fuerzas armadas holandesas en Indonesia entonces todava una colonia para suprimir sus ansias de independencia. En cuatro aos de lucha intensa, murieron casi 5.000 soldados, miles de colonos holandeses, y al menos 100.000 indonesios.

Desde su fundacin, el NIOD se ha especializado en iluminar las pginas ms oscuras de la historia nacional, incluido el alto nivel de colaboracin de las autoridades durante la ocupacin nazi, que permiti la deportacin de 107.000 judos, que suponan tres cuartos de su poblacin. Tambin se ha enfocado en episodios ignominiosos ms recientes. En 2002, despus de siete aos de investigacin, el NIOD public un informe de ms de 3.000 pginas sobre el papel del contingente militar holands en la matanza en 1995 de jvenes musulmanes en Srebrenica, en la antigua Yugoslavia, por las fuerzas serbobosnias. Las revelaciones del NIOD convencieron al entonces primer ministro holands a presentar la renuncia de su Consejo de Ministros.

Que yo sepa, fue la nica vez que un trabajo de historia tumb a un gobierno, me dijo, no sin orgullo, Frank van Vree, el actual director del Instituto, cuando le fui a visitar a su majestuoso despacho en el edificio monumental en el Herengracht de msterdam que hospeda al NIOD. Van Vree (Cuijk, 1954), historiador, ha dedicado su vida profesional a estudiar la historia del periodismo y las polticas de la memoria. Lleva tres aos al mando del NIOD.

Su instituto combina una mirada rigurosamente crtica sobre la propia historia nacional con una clara asuncin de su papel en la sociedad civil y el debate poltico. Hay entes parecidos en otros pases europeos? En Espaa, por ejemplo, no me consta que exista nada comparable

La verdad es que somos bastantes nicos, tanto en el carcter de nuestro cometido como en nuestro tamao y la independencia de la que gozamos a la hora de realizar nuestra labor de investigacin. El Instituto de Historia Contempornea alemn (Institut fr Zeitgeschichte) quiz sea parecido, aunque solo se enfoca en la Segunda Guerra Mundial, y obviamente fue fundado, en 1947, bajo circunstancias muy diferentes.

Entiendo que el Instituto est realizando un proyecto para el gobierno municipal de msterdam.

El consistorio nos ha pedido que investiguemos el comportamiento de todos los servicios municipales en los aos de la ocupacin nazi, desde el servicio social hasta el departamento de tranvas. Este tipo de encargo marca otra fase ms en la concientizacin nacional con respecto al Holocausto. Despus de la gran produccin historiogrfica que se realiz entre los aos cuarenta y sesenta, los aos setenta nos dieron un enfoque centrado en las vctimas. En los noventa, el debate se centr en las restituciones y el arte robado. Hoy, por fin, son las agencias gubernamentales como los municipios o los ferrocarriles las que se atreven a mirarse al espejo. Y acuden a nosotros. Es un trabajo delicado, ya que se trata no solo de establecer la verdad del pasado, sino tambin de temas complicados de justicia y de reparacin, muchas veces econmica.

El Estado est financiando la gran investigacin sobre la violencia colonial en Indonesia, pero entiendo que la iniciativa no se ha originado en el Gobierno.

As es. El Estado la financia con ms de cuatro millones de euros, pero solo cedi esa partida despus de una intensa presin activista de la sociedad civil, sobre todo de la comunidad indonesia, que despus fue asumida por la comunidad cientfica. Este proyecto es tambin bastante excepcional en el contexto europeo. Cuando se lo explicamos a nuestros colegas en Francia o Gran Bretaa, se quedan estupefactos. Que se hiciera algo as en Francia, por ejemplo, digamos con respecto a Argelia, sera difcil de concebir.

Cmo se consigui que el Gobierno holands se plegara?

Los primeros intentos, en 2012, fracasaron. En un principio, el Partido Liberal del primer ministro Rutte se negaba, desde una solidaridad con los veteranos del ejrcito colonial holands. Pero despus de que aparecieran libros importantes de historiadores que demostraron que la actuacin de las fuerzas holandesas inclua una violencia excesiva, sistemtica y a gran escala, empez a crearse un contexto poltico diferente. Para 2016, la situacin haba cambiado por completo. En ese momento los diferentes partidos polticos asumen que investigar el pasado colonial es una obligacin moral. Es ms, empiezan a competir entre s por el capital poltico que esa posicin moral supone.

Curiosamente, precisamente en ese mismo periodo asistimos al auge de una nueva derecha radical que promueve un revisionismo histrico en clave de orgullo nacional, que celebra el pasado colonial y que rechaza las lecturas polticamente correctas.

De hecho, el proyecto sobre Indonesia ha sido criticado desde la derecha tanto como desde la izquierda. La derecha alega que ignoramos el lado holands de la historia y que asumimos sin ms el punto de vista postcolonial de los indonesios. La izquierda radical nos critica porque no afirmamos simplemente que el colonialismo era un mal, y punto. No ayuda que la izquierda desconfe de la historiografa acadmica por principio.

Algo as se ha visto en Espaa, donde el movimiento por la recuperacin de la memoria histrica se ha enfrentado a los historiadores acadmicos, a los que pide que se tomen ms en serio su misin social. El NIOD, en cambio, ha asumido esa funcin social desde su misma fundacin. Esas dos misiones, la cientfica y la social, son compatibles siempre?

Al contrario, crean una friccin constante. Se ve claramente en lo de Indonesia. Pero precisamente por eso hemos buscado el debate, desde el principio. El proyecto, por ejemplo, se lanz hace dos aos en un mitin pblico, con 300 personas, bastante tumultuoso. Y as hemos seguido. Nos hemos sentado a hablar con todos los grupos, incluidos los ms radicales. Nuestra intencin es escuchar a todos, aunque al final siempre habr grupos que se sientan ignorados.

Cmo lidian con estas tensiones?

Como investigadores, buscamos crear un mapa de los acontecimientos histricos, sin dejar de reconocer las diferentes perspectivas que existen. Es ms, la idea es precisamente explicar cmo esos mismos acontecimientos han generado esas perspectivas conflictivas. Tenemos un grupo de 25 investigadores en varios pases, ms otros 12 en la propia Indonesia. Como se puede imaginar, hay bastantes debates y desacuerdos internos sobre temas de perspectiva y de terminologa. A m todo eso me entusiasma, aunque a veces cuesta evitar que el equipo se rompa.

Los desacuerdos internos, se reflejarn en los resultados que finalmente se presenten al pblico?

S, queremos mantener visibles todas esas voces diferentes. Adems, para asegurar que el trabajo llegue a ms gente, los resultados se publicarn en holands, ingls y bahasa (indonesio). Es verdad que esta postura transparente tambin implica un riesgo, porque supone admitir cierta vulnerabilidad. Pero me parece que, a estas alturas, simplemente no podemos pretender asumir una posicin monoltica.

El Foro por la Democracia de Thierry Baudet, la estrella de la nueva derecha radical, aboga por el orgullo patritico. Supongamos que llega al poder. Amenazar este tipo de mirada crtica, este mirarse al espejo del pas? Va a poder impedir el trabajo del NIOD?

No lo creo. Para empezar, solo la mitad de nuestra financiacin como Instituto es estatal. Todo lo dems nos llega de otras fuentes. Pero tambin tenemos una rigurosa independencia en lo que respecta a la investigacin, vigilada por los comits cientficos y por la Academia Real de las Ciencias (KNAW), a la que responde el NIOD.

Hay constancia, sin embargo, de que el Gobierno quiso imponer vetos y censuras al Instituto en el pasado. Por ejemplo, con respecto a los trapos sucios de la monarqua, o el mismo comportamiento de los soldados holandeses en Indonesia.

S, pero eso fue sobre todo antes, cuando el Instituto dependa directamente del Ministerio de Educacin. Hoy vivimos en otra poca. Para empezar, hay mucha ms conciencia de la independencia investigadora. Hoy me parece que cualquier gobierno se lo pensara diez veces antes de intentar inmiscuirse en nuestro trabajo. Que nuestro margen de libertad ha crecido tambin lo demuestra la investigacin sobre lo ocurrido en Srebrenica. Fueron los investigadores los que tumbaron al gobierno, no al revs.

En aos recientes, la temtica del Instituto ha cobrado una relevancia nueva, tanto en Europa como en Estados Unidos. Y sin embargo, cuando la congresista norteamericana Alexandria Ocasio-Cortez seal que lo que existe hoy en la frontera entre EE.UU. y Mxico son campos de concentracin, el Museo del Holocausto norteamericano insisti en que era una comparacin invlida.

Son situaciones complicadas. Nosotros intentamos inhibirnos de los juicios polticos directos. Si algn periodista me hubiera llamado para pedir mi opinin sobre la analoga de Ocasio-Cortez, le habra indicado cules son, a mi juicio, las similitudes y diferencias entre los dos casos. Pero no habra expresado una opinin sobre la idoneidad de la comparacin. Nuestro papel no es emitir juicios polticos, sino proporcionar la informacin que permita la formulacin de esos juicios.

No nos hacemos ilusiones: la historiografa objetiva no existe, pero la objetividad puede ser un mtodo. Como ocurre con el periodismo, se puede aspirar al mximo rigor, al mnimo de prejuicios y a la mxima transparencia. Aun as, lo que acabas presentado nunca ser ms que una interpretacin de los acontecimientos, que siempre contiene elementos subjetivos, incluso literarios. Pero esa conciencia de que la subjetividad es inevitable no impide respetar la deontologa, ms bien lo contrario.

Lleva tres aos de director del NIOD. Ha habido sorpresas?

No debera haberlas. He dedicado parte de mi vida profesional a investigar las polticas de la memoria. Y aun as, no me deja de sorprender el carcter poltico del trabajo que realizamos. Simplemente es imposible ignorarlo. Es una realidad social. Esto no significa que no puedas aceptar encargos de gobiernos o instituciones. Pero s significa que hay que tener mucho cuidado. Hay que tomar plena conciencia del campo de fuerzas y cuidar las condiciones de tu labor. Y establecer criterios muy claros.Por ejemplo, acabamos de aceptar un encargo para investigar el papel de la psiquiatra holandesa durante la ocupacin. Es un proyecto financiado por unas treinta instituciones de este campo, que se han dado cuenta de que no saben casi nada sobre su propia historia en esta materia. Ellas tambin sienten la necesidad de mirarse al espejo. En Alemania, sabemos bien que hubo tremendos excesos en psiquiatra, con unas 250.000 personas asesinadas. Aqu en Holanda parece que las cosas no llegaron tan lejos. Pero es un tema muy delicado, en el que es muy importante velar por la integridad cientfica.

Dado el carcter del Instituto y su cometido, es fcil que converjan asuntos acadmicos, polticos e incluso personales. Pienso en la figura de Evelien Gans, una investigadora del NIOD cuya familia fue vctima del Holocausto, que se dedic a investigar el antisemitismo pero que tambin se involucr intensamente en la discusin pblica. Cuando Gans se suicidi, ahora hace un ao, poco despus de jubilarse, usted escribi: La noticia de que ha acabado con su propia vida es muy dura. Siempre se entreg al mximo, no se inhibi, nunca le dieron miedo los debates. Ustedes se plantean el impacto psicolgico del trabajo que realizan?

Evelien era un ejemplo de alguien completamente identificada con su tema. Fue su fuerza pero a veces tambin su debilidad. La verdad es que no tenemos un psiclogo en plantilla. Pero es curioso que me lo mencione, porque de hecho decidimos hace poco ocuparnos ms en serio de esa dimensin. Tenemos a investigadores que se ocupan de los tribunales de guerra africanos o de la guerra civil en Siria. Tambin son temas muy duros. Nos hemos dado cuenta de que es importante sentarnos con un profesional para considerar los efectos de este tipo de trabajos sobre las personas.


Fuente original: https://ctxt.es/es/20190828/Politica/27918/holanda-memoria-historica-niod-frank-van-vree-sebastiaan-faber.htm


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