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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-09-2019

Un cdigo Ref. listo para trampas bancarias

Domingo Sanz
Rebelin


Como todo hijo de vecino, es probable que usted tenga domiciliados en su banco el pago de las deudas que contrae para no terminar debajo de un puente.

Las deudas canceladas aparecen en justificantes de los cargos efectuados en la cuenta bancaria. Las hay de vencimientos mensuales, como alquileres, hipotecas o plazos del coche; bimensuales, como algunas de consumos energticos y de comunicaciones; o anuales, como las de los seguros y los impuestos.

Antes de que aprendiramos a manejar los ordenadores, el banco nos enviaba por correo de papel esos justificantes. Pero hace tiempo que tanto nuestros acreedores como los bancos decidieron apostar por la reduccin del consumo de papel, quizs para que en el Amazonas queden rboles que puedan arder. Lo de reducir personal y cerrar oficinas tambin ayuda a ganar dinero. Ellos.

Pero sea cual sea el soporte en el que nos enven el justificante del pago, en todos los recibos figura siempre un denominado Ref. que debe ser muy importante. Hay dos detalles que lo insinan. En primer lugar, el microscpico tamao de los caracteres en que est escrito, pues decir letra pequea sera una exageracin. Por otra parte, la cantidad de nmeros, letras y signos que lo componen: acabo de contar 35, ms 6 guiones y 2 puntos.

Nunca es tarde para descubrir lo que se puede ocultar detrs de un nmero largo, pero volvamos a las cosas que le pueden ocurrir a cualquier hijo de vecino.

Le puede ocurrir que cuando su acreedor enve a su banco un recibo de esos, de los de vencimiento anual, por ejemplo, menos previsibles porque adems no suelen avisar, puede ocurrir que en su cuenta no haya saldo para atender automticamente ese cargo.

Puede ocurrir tambin que, entonces, su banco, le enve un correo electrnico para informarle de la circunstancia, y le de un plazo para atender el recibo.

Pero podra ocurrir que usted hubiera tomado la decisin de cambiar de compaa de seguros y, dado que, tras tanta insistencia de su banco, ya domina la pantalla del ordenador, osa usted, escribe su cdigo y se dispone a trabajar para ellos como alguna vez lo hizo para Ikea. Y tambin con la libertad de poder hacerlo a cualquier hora!!

Cmo es posible que, con tanto dinero como se ahorran gracias a nuestra colaboracin desinteresada, nos sigan cobrando comisiones y gastos?

Pero volvamos a la secuencia de los acontecimientos.

Lo que en este caso hace usted es acceder inmediatamente a su cuenta y cursar la orden telemtica de que no se atienda ese recibo, accin de la que, por supuesto, queda constancia digital que usted conserva.

No obstante, y por si las moscas que viven en las tripas de los ordenadores hubieran interferido, usted acude personalmente a la oficina fsica de su banco porque an existe. All le dicen que todo est bien, que no le cargarn el recibo porque usted ha hecho lo correcto, pero, en cualquier caso, le indican que debe llamar por telfono a la compaa de seguros para que quede constancia personal de su decisin de darse de baja, por lo que grabarn su llamada.

Entre parntesis, en su banco, que ahora es ms grande que antes, le informan que, con lo de las fusiones, han cambiado de compaa de seguros de referencia, y que est habiendo muchas bajas voluntarias de la aseguradora anterior, que es, como sin duda usted se ha percatado, la misma de la que usted se est dando de baja pues, entre otras cosas, no es lo mismo pagar 400.- que 500.-

Y que, por cierto, tambin es la misma compaa que su banco le col a usted entre la letra pequea de algn prstamo hipotecario.

El caso es que usted vuelve a cumplir y llama inmediatamente a la compaa de seguros y, como era de esperar, aguanta pacientemente la tortura a la que es sometida cualquier persona que quiere darse de baja de algn gigante de esos en los que hay altos ejecutivos que trabajan como usted porque el da tiene 24 horas siempre, pero a los que les pagan cada mes lo que usted gana en un ao. O mucho ms.

Pero usted no se rinde y comunica de palabra su decisin innegociable de causar baja voluntaria.

Abro un nuevo parntesis para reclamar una norma que obligue a las empresas que graben conversaciones comerciales con clientes a enviarles una copia de las mismas pues, si hubiera conflicto a posteriori, ambas partes deben contar con las mismas pruebas de todos los eventos en que hayan coincidido.

Hay que esperar a que se forme nuevo gobierno para que los consumidores dispongamos de un poco ms de proteccin frente a la parte que siempre es ms fuerte, y que tanto gusta de abusar?

Pero ahora es cuando viene lo mejor.

Dos das despus de la llamada comunicando la baja enciende usted el ordenador y accede de nuevo a su cuenta bancaria porque no tiene nada mejor que hacer en ese momento y se encuentra usted nmeros rojos provocados por el cargo de los 500 eurazos, estos duelen an ms, correspondientes al seguro tres veces negado: orden telemtica primero, de palabra a su banco despus y, por ltimo, de palabra grabada a la aseguradora.

A duras penas recupera la frialdad mental y, sin salir de su cuenta localiza la opcin de Devolucin de recibos domiciliados y la ejecuta, guardando una copia de la pantalla por si de nuevo las moscas. La cuenta recupera el color de presumir, pero usted sabe perfectamente que un solo instante en descubierto, aunque la responsabilidad sea del banco, implicar un cargo nivel usura en el futuro, cuando usted se haya olvidado del desastre.

No obstante, usted decide volver a la oficina de antes, que sigue sin desaparecer del mapa. Y aunque ha recuperado su dinero, disfraza su indignacin con piel de cordero para hacerse la vctima y, sin agresividad, conseguir informacin que le permita entender algo.

Pregunto : A ver, por qu me han cargado este recibo si la cuenta quedaba en nmeros rojos?

Me responden : Porque usted recibe un ingreso fijo mensual y tiene autorizado un descubierto, para evitarle las molestias por devoluciones de recibos.

Pienso, para mis adentros, que as los bancos consiguen ingresos facilitando el devengo de gastos bancarios de sus propios clientes cuando se les acaba el dinero. Lo hicieron mucho cuando la burbuja, antes de la crisis de 2008. Y ahora vuelven. Multiplique usted el ejemplo por millones de cargos de importes pequeos cada mes, que la inmensa mayora de titulares de cuentas no reclaman al banco, y menos ante los tribunales. Pero esto no era lo que me interesaba aclarar, y sigo.

Pregunto : Entonces, por qu no me cargaron el mismo recibo hace das, en lugar de avisarme de que no haba dinero? Y ms teniendo en cuenta que, como es sabido, dispongo de 30 das para devolver un recibo cargado en cuenta, cosa que no pregunto, sino que afirmo.

Entonces es cuando salta la sorpresa.

Respuesta : Es que no se trata del mismo recibo. La aseguradora recibi el rechazo del primero hace das, pero lo que ha hecho despus es generar uno nuevo, con una Ref. distinta.

Pregunto ms : Y esto, a pesar de mi llamada siguiendo vuestras instrucciones?

Respuesta : Si, de eso el banco no sabe nada.

Insisto : Y no hay ningn identificador en una Ref. que obligue a relacionarla con otra Ref. cuando, por ejemplo, correspondan ambas al mismo concepto de deuda?

Respuesta : No, las Ref. solo identifican rdenes de cobro, nicas y aislada cada una de cualquier otra. La responsabilidad sobre su procedencia o no corresponde nicamente a la entidad emisora, en este caso su anterior aseguradora.

Hasta aqu la descripcin de unos hechos que incluyen irregularidades que generan molestias a los afectados y que, en la prctica, se deberan perseguir como delitos, pues corresponden a planes perfectamente elaborados por la parte que tiene la sartn por el mango, en base al conocimiento detallado de unos procedimientos en cuya elaboracin participa y donde es fcil sospechar el estricto cumplimiento de aquel viejo principio que dice que Quien hace la ley, hace la trampa.

Pero tambin resultan inevitables otras reflexiones.

Me dirn que la gestin del cobro de recibos presenta una casustica casi infinita y que, por tanto, embeber ms inteligencia en los sistemas informticos puede terminar provocando que el remedio resulte peor que la enfermedad.

A eso respondo que ya quedan pocos, si es que queda alguno, que sean grandes campeones de ajedrez y, adems, capaces de ganar a los ordenadores mejor programados para ese juego.

No han pasado en balde los aos transcurridos desde que los Ministerios de Hacienda de todo el mundo decidieron bautizar a las personas con un NIF.

Quizs el principal efecto colateral de esta codificacin fiscal de las personas, aparentemente inocente, haya sido que, a los ojos de las grandes corporaciones, las personas nos hayamos convertido en entes jurdicos, empresitas, a fin de cuentas, que, para no cerrar/morir, deben competir utilizando tambin estrategias comerciales y sustituyendo cualquier atisbo de tica y de valores morales por lo que digan las leyes mercantiles.

Otra batalla en la que nosotras, las personas, tan pequeas y siempre de una en una, saldremos derrotadas.

Solo nos consuela pensar que, si se les fuera la mano y nos eliminaran, ellos habran terminado cavando su propia tumba.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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