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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2019

Prostitucin & Abolicin
Empecemos a dar pasos para acabar con la prostitucin

Cristina Domingo Prez
www.eldiario.es

Sobre el proceso a seguir para abolir la prostitucin


Seguramente, hay personas que todava imaginan que las mujeres en prostitucin son como la alegre Julia Roberts de PrettyWoman, o las sonrientes putillas de Antonio Recio de La que se avecina, o la autnoma Paz de Aida. Son tres estereotipos que no tienen nada a ver con la realidad.

La realidad es que las chicas que estn en la prostitucin hoy, captadas en pases empobrecidos por criminales de redes organizadas, cuando las llevan a un club, un piso, o las dejan en un polgono o una rotonda, se convierten en una mquina de hacer dinero para los proxenetas.

En el documental El proxeneta, el protagonista, un proxeneta arrepentido, lo explica muy bien: El primer ao son muy activas, pero cuando ven que no pueden saldar la deuda, que empieza a pasar a partir del segundo ao, y saben que no podrn salir de ah y tener una vida normal, se desesperan y ya no pueden estar en la primera categora, por eso las tenemos que trasladar a burdeles de segunda o de tercera categora.

Los proxenetas disponen de sus vidas; los clientes, de sus cuerpos, y ellas entran en un proceso de desesperacin y de angustia, de deterioro emocional y fsico: cada vez tienen ms dolencias: infecciones, drogodependencias, disociacin extrema, estrs posttraumtico, etc. Las supervivientes de la prostitucin lo explican, aunque mucha gente quiere mirar hacia otro lado y prefiere tragarse las mentiras que esconde esta explotacin que tenemos aqu tan cerca.

Es irrelevante el hecho que una mujer importada sepa que viene a prostituirse o le digan que viene a trabajar limpiando o en un bar y despus la llevan a un burdel. A las que saben que van a prostituirse nunca les explican qu harn, que tendrn que estar con 20 o 25 hombres al da, que dormirn cinco horas, que las multarn para llegar tarde, que la posibilidad de saldar la deuda estar cada vez ms lejos, que amenazarn a su familia si quieren denunciar...

As engaan a unas chicas muy jvenes que solo quieren una vida mejor. Porque siempre se aprovechan de su vulnerabilidad -las buscan con hijos pequeos porque aguantan ms-, de su pobreza y de su falta de alternativas. Es una industria donde todo est pensado y programado, es un engranaje organizado para sacar dinero del cuerpo de las mujeres. Es curioso que cuando se habla de prostitucin se pase de puntillas por el tercer actor que es necesario en esta industria, y son los usuarios, los clientes, los puteros.

El 40% de los hombres espaoles han usado la prostitucin. Y esto que estamos en el siglo XXI, en que hay multitud de posibilidades de contactar con mujeres por las redes sociales, en el trabajo, en grupos de amigos, etc. An as, hay hombres que prefieren pagar para estar con mujeres con quienes no tienen ningn vnculo afectivo y que saben que estn con ellos por pura supervivencia. Hay hombres que no quieren relaciones igualitarias, tampoco en la cama, y saben que pagando tienen patente de corso para hacer lo que quieran.

Como sociedad nos tendramos que preguntar qu tipo de educacin emocional y afectiva estamos dando a los hombres. Y como sociedad nos tendramos que preguntar tambin si consideramos ticamente lcito permitir que hombres se aprovechan del estado de necesidad de mujeres y por poco dinero puedan acceder a sus cuerpos. Por eso, hay que dejar de mirar hacia otro lado y plantearnos qu hacer con la prostitucin de mujeres para hombres.

Hay personas que, con la mejor intencin, piensan que tal vez regulando la prostitucin como un trabajo, la vida de las mujeres prostituidas mejorara: Seguridad Social, horarios menos largos, etc. Pero esto ya se ha hecho y sabemos los resultados: en Holanda, Alemania o Nueva Zelanda, la demanda se ha disparado al ser una actividad legal, y, por lo tanto, las mujeres importadas son muchas ms, y las condiciones en los clubes, pisos, etc., se han vuelto mucho ms precarias.

Precisamente lo que quieren los proxenetas es que la prostitucin se regule, y convertirse en empresarios respetables del que ellos denominen sector del ocio. Que, como pasa en Alemania, los hombres puedan acceder, por unos pocos euros, al inmenso harn que tienen a su disposicin, y que cualquier actividad de hombres (despedidas de soltero, celebracin de victorias de equipos de ftbol, acuerdos comerciales, cumpleaos, etc.) pueda acabar en el prostbulo. Antes de la legalizacin, tal vez con un poco de mala conciencia; despus, con la legitimidad de ser una actividad amparada por el estado.

Pero, es realmente esto lo que deseamos como sociedad? Cmo podemos decir que queremos relaciones igualitarias entre mujeres y hombres y a la vez instar al estado a legalizar la prostitucin? Realmente la violencia contra las mujeres y la prostitucin son cosas tan diferentes? Tan poco confiamos en que los hombres puedan cambiar? Hay otro camino, que han empezado a recorrer pases como Suecia, desde hace veinte aos, o recientemente Francia, y con unos resultados esperanzadores.

En la primera parte de la ecuacin estn las mujeres en prostitucin, que no son perseguidas ni sancionadas, sino que se ponen a su disposicin recursos para poder salir de la prostitucin. Para los clientes se prevn sanciones porque se los considera prostituidores porque se han aprovechado de una situacin de necesidad extrema. Tambin se acta contra los proxenetas y amos de los locales. Con estas y otras medidas, la prostitucin ha bajado drsticamente.

La consideracin social hacia los usuarios, junto con medidas punitivas, es crucial para reducir la demanda, que en Suecia baj un 80%. Paralelamente, la educacin afectivosexual en las escuelas e institutos tambin juega un papel importante.

La prostitucin forma parte del currculum en la educacin secundaria, donde no solo se explica que es violencia hacia las mujeres y una muestra de misoginia, sino que revela tambin una masculinidad dbil, puesto que un hombre con una masculinidad bien formada nunca se degradara pagando para eyacular en la vagina de una extraa.

Espaa es uno de los estados de la Unin Europea donde se ha disparado la prostitucin. Qu ha pasado? El ao 1995, el nuevo Cdigo Penal elimin el artculo 452 bis d), que estaba en el anterior Cdigo Penal, segn el cual Sern castigados con las penas de prisin [...]: El amo, el gerente, el administrador o el encargado del local, abierto o no al pblico, en que se ejerza la prostitucin u otra forma de corrupcin, y toda persona que, sabindolo, participo en su financiacin.

El vigente Cdigo Penal no prev la responsabilidad penal del amo de un local donde se ejerza la prostitucin. As, la polica tiene las manos atadas porque no puede hacer nada a los proxenetas que tienen pisos o clubes con mujeres prostituidas. Por eso, Espaa se ha convertido en un gran prostbulo, y cada vez ms juristas reconocen que fue un error eliminar esta figura, conocida como tercera locativa, del Cdigo Penal, puesto que con su reintroduccin desaparecera el 90 por ciento de la prostitucin, porque se podran cerrar la mayora de locales y perseguir legalmente a los proxenetas.

La legislacin espaola tambin tiene unas limitaciones para m escandalosas, y es que el sistema de proteccin espaol est diseado para perseguir las redes de trata -con las limitaciones que acabo de mencionar-, pero no para proteger los derechos humanos de las vctimas.

Si una mujer denuncia a una red de trata, cuando acaba la investigacin la pueden deportar a su pas de origen, porque normalmente no tiene permiso de residencia, y all se arriesga a represalias de la red contra ella y su familia. Si no denuncia -normalmente por miedo-, se queda fuera del sistema de proteccin y puede acabar en un CIE. Por eso, hay que redisear el sistema desde la ptica de la proteccin de los derechos humanos para proteger a todas las vctimas, tanto las que denuncian como las que no. Es el momento de actuar.

El prximo gobierno del estado tiene que dar pasos para desmantelar el sistema prostitucional. Este gran negocio que se basa hoy en la explotacin del cuerpo de mujeres pobres y extranjeras. Y las comunidades autnomas tambin tienen que remar en la misma direccin. Lula Gmez, una joven artista argentina, deca hace poco que todo lo que es bueno para el patriarcado es malo para el feminismo, es decir, para la igualdad entre las personas.

La prostitucin no es el oficio ms viejo del mundo, es una de las ms antiguas instituciones patriarcales, y ahora que como sociedad estamos caminando hacia la igualdad haciendo escuelas coeducativas, superando la brecha salarial, aprobando planes contra la violencia de gnero, promoviendo la corresponsabilidad domstica y tambin las nuevas masculinidades, tenemos que implementar medidas para acabar con esta escuela de desigualdad y de explotacin de mujeres que es la prostitucin.


Fuente: https://www.eldiario.es/cv/opinion/Cristina_Domingo-opinion_6_936566347.html


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