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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 03-09-2019

Es hora ya de encausar a Aung San Suu Kyi por el genocidio de los rohiny en Myanmar

Mehdi Hasan
The Intercept

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez



La consejera de Estado de Myanmar Aung San Suu Kye en la ceremonia de apertura del Centro de Innovacin en Yangon, 17 julio 2019
(Foto Thet Aung/AFP/Getty Images)

No es hora ya de que la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyie, sea llevada ante el Tribunal Penal Internacional por crmenes de guerra y genocidio?

Este domingo se cumplen dos aos desde que el ejrcito birmano, el Tatmadaw, lleg al estado de Rakhine, en el oeste de Myanmar, para lanzar una renovada campaa de terror y violencia contra la minora musulmana rohiny, perseguida en el pas desde hace mucho tiempo. Soldados y justicieros birmanos perpetraron crmenes indescriptibles: hombres asesinados a hachazos; nios quemados vivos; mujeres y nias violadas y agredidas sexualmente por cientos y miles. Decenas de aldeas fueron saqueadas y arrasadas mientras ms de 700.000 rohiny eran expulsados de sus hogares. Una estimacin cautelosa de los muertos fija la cifra en ms de 10.000.

Dos aos despus, mientras los refugiados rohiny se estn muriendo de asco en campamentos miserables al otro lado de la frontera en Bangladesh y resulta difcil exagerar la pura barbarie que han tenido que soportar. El Departamento de Estado de los Estados Unidos lo calific de limpieza tnica, y Sam Brownback, embajador plenipotenciario de Estados Unidos para la Libertad Religiosa Internacional, describi la violencia contra los rohiny de tan mala o peor que cualquier otra que haya visto a nivel personal, incluso de la que tuve que ser testigo cuando fui uno de los primeros funcionarios estadounidenses que visit Darfur en 2004. En agosto de 2018, una comisin de investigacin de las Naciones Unidas acus al ejrcito birmano de genocidio, una opinin respaldada por expertos del Museo Memorial del Holocausto de Estados Unidos en Washington, DC, entre otros, y una unnime votacin del Parlamento canadiense en Ottawa. Los investigadores de la ONU incluso exigieron que los principales comandantes militares de Myanmar fueran investigados y procesados ​​por los crmenes "ms graves"

Pero qu hay del enjuiciamiento de Suu Kyi, la que antes era tan querida de Occidente y hroe de liberales y conservadores por igual? Cundo se pondr sobre la mesa? Durante los ltimos dos aos, la expresa de conciencia convertida en jefe de Estado de facto ha defendido ciegamente a las ilegales fuerzas armadas de su pas mientras minimizaba cnicamente el alcance de sus crmenes brutales. Nacionalista budista desde siempre, Suu Kyi ha avivado tambin las llamas del odio contra la asediada minora musulmana en su pas, participando repetidamente en un comportamiento descaradamente islamofbico. En una visita reciente a Hungra -tuvo que ir precisamente all- se uni al primer ministro de extrema derecha, Viktor Orban, para lamentarse del aumento de la poblacin musulmana" en sus respectivos pases.

Tal vez desee an disfrutar de sus viajes al extranjero y reuniones con otros lderes racistas mientras pueda. En febrero de 2018, la cadena britnica Channel 4 News le pregunt a la relatora especial de la ONU sobre la situacin de los derechos humanos en Myanmar, Yanghee Lee, que haba sido expulsada del pas por criticar al gobierno de Suu Kyi, si algn da un tribunal penal podra encontrar a Suu Kyi culpable de crmenes contra la humanidad e incluso de genocidio. Me temo que s, respondi Lee, y tambin declar: Puede que no fuera la impulsora. Pero la complicidad tambin forma parte de la responsabilidad.

La menguante banda de defensores internacionales de la lder birmana incluye, sorprendentemente, a su compaero ganador del Premio Nobel de la Paz de 1991, Jos Ramos Horta, y al lder de la mayora del Senado de Estados Unidos, Mitch McConnell. Ambos se han unido al gobierno de Myanmar para ofrecer una serie de argumentos falsos sobre por qu no puede y no debe ser procesada -ni siquiera ser considerada responsable!- a causa de la violencia y represin en curso en Myanmar.

En primer lugar, sealan, Myanmar no es signataria del Tribunal Penal Internacional, por lo que el TPI no tiene jurisdiccin. Sin embargo, en septiembre de 2018, en un movimiento deslumbrante, el TPI dictamin que podra enjuiciar a Myanmar por crmenes contra el pueblo rohiny, aceptando, como inform The Guardian, un argumento novedoso por el que, a pesar de que los presuntos actos coercitivos que obligaron a los rohiny a huir tuvieron lugar en Myanmar, el crimen no se habra completado hasta que los refugiados entraran a Bangladesh, que es parte del Estatuto de Roma que gobierna el Tribunal.

En segundo lugar, dicen los defensores de Suu Kyi, como primera lder civil de Myanmar despus de 49 aos de gobierno militar no tiene control sobre las fuerzas armadas. Por lo tanto, ella no puede ser considerada responsable de sus brutales ataques contra los rohiny.

Pero esto, dice Maung Zarni, miembro del Centro de Documentacin del Genocidio en Camboya, es una caracterizacin errnea total del papel de Suu Kyi en esos crmenes. Zarni, un budista birmano que conoce a Suu Kyi personalmente y fue uno de sus ardientes defensores, seala que Suu controla cuatro ministerios civiles que han estado involucrados desde hace mucho tiempo en la represin de los rohiny: los Ministerios de Informacin, Asuntos Religiosos, Inmigracin y Asuntos Exteriores, por no mencionar su propio alto cargo de consejera de Estado. En funcin del mismo, como seal en abril de 2017, acus a las mujeres rohiny de inventar historias de violencia sexual y puso las palabras falsas violaciones, en forma de titular de portada, nada menos que en su pgina web oficial.

Por tanto, es justo condenar a Suu Kyi y sus funcionarios civiles por desestimar y negar los crmenes contra los rohiny, legitimando y alentando la violencia de las fuerzas de seguridad. O, como informa la ONU, contribuyendo a la comisin de crmenes atroces.

Como dice Zarni, No hay absolucin de su responsabilidad por las declaraciones oficiales, proyectos de ley, medidas... todo ello diseado para privar a los rohiny del acceso a la educacin, al servicio de salud, al debido proceso, a las oportunidades para disponer medios de vida, a la informacin objetiva sobre la historia rohiny, al estatus legal, a las actividades propias de la ciudadana y a la ciudadana. Suu Kyi, me dijo sin rodeos, desempea un papel similar al de Joseph Goebbels en la Alemania nazi, quizs no de forma tan descarada, pero no menos eficaz.

Suu Kyi ha desempeado sin duda un papel importante en el genocidio, concuerda Azim Ibrahim, autor de The Rohingyas: Inside Myanmars Hidden Genocide , al proporcionar a los generales birmanos cobertura para cada fase. Fue su presencia en la cima del gobierno, como la cara ganadora del Premio Nobel de la Paz de Myanmar ante el mundo, la que envalenton y alent a los militares a emprender la solucin final, me dijo Ibrahim.

En tercer lugar, sostienen los apologistas de Suu Kyi, cualquier accin tomada contra La Seora , como se la conoce, alterara el delicado equilibrio de poder dentro de Myanmar y correra el riesgo de devolver el poder a los generales, tal vez mediante un golpe militar. McConnell llama a Suu Kyi la mejor esperanza para una reforma democrtica en Birmania, mientras que a Ramos y a otros les preocupa no poner en riesgo una transicin poltica frgil. Sin embargo, como seala Ibrahim, este argumento es evidentemente falso. La realidad, explica, es que los militares estn ahora en la situacin perfecta: tienen poder sin responsabilidad. Tienen a Suu Kyi asumiendo todas las crticas, por lo que pueden continuar con el genocidio... a la vez que se enriquecen de forma espectacular. Por qu querran alterar esa configuracin perfecta y volver al poder, invitando a sanciones internacionales y a convertirse, una vez ms, en un Estado paria?

Zarni es igualmente mordaz. Esta Birmania posmilitar bajo el presunto gobierno ilustrado de Suu Kyi es una fantasa completa que proviene de diplomticos interesados ​​ y gobiernos extranjeros, dice.

Entonces, cundo estos gobiernos extranjeros, que afirman preocuparse por los derechos humanos y hacen declaraciones piadosas de nunca ms, tomarn medidas para enfrentarse a los autores de un genocidio moderno en Myanmar? Se ha impuesto alguna leve prohibicin de viaje a un puado de generales birmanos, pero nada en contra de la consejera estatal. Suu Kyi ha sido despojada de varios premios y libertades por parte de Amnista Internacional y las ciudades de Oxford , Edimburgo y Pars, pero esas humillaciones menores equivalen realmente a hacer justicia a las vctimas rohiny de asesinato, violacin, tortura, esclavitud sexual, persecucin y cautiverio?.

Hablemos claro: la negativa a sancionar a Suu Kyi, o a considerar el encausamiento de la lder de facto de Myanmar por su papel en el genocidio rohiny dos aos despus, no es solo un insulto a los cientos de miles de refugiados rohiny que esperan algn tipo de rendicin de cuentas en Bangladesh y ms all. Pone en peligro a otras minoras de Myanmar, como los cristianos Kachin en el norte, que tambin han sido vctimas de la violencia y el terror del Tatmadaw en los ltimos aos.

Como advierte Ibrahim: Si permites que un genocidio quede impune, ests abriendo la puerta a otros muchos.

Mehdi Hasan es columnista y uno de los principales colaboradores de The Intercept. Es el presentador del podcast Deconstructed. Hasan tambin es el anfitrin de UpFront de Al Jazeera English. Ha entrevistado, entre otros, a Edward Snowden, Hamid Karzai, Ehud Olmert y el general Michael Flynn. Tambin es autor de dos libros: una biografa del ex lder del Partido Laborista de los EE. UU., Ed Miliband, y un libro electrnico sobre la crisis financiera y la economa de la austeridad. Vive en Washington D.C.

Fuente: https://theintercept.com/2019/08/24/aung-san-suu-kyi-rohingya-genocide/

Esta traduccin puede reproducirse libremente a condicin de respetar su integridad y mencionar al autor, a la traductora y a Rebelin.org como fuente de la misma.



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