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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2019

Cachemira
Silencio ensordecedor

Arundhati Roy
alter.quebec


El ministro indio de Interior ha propuesto al Parlamento la abolicin del artculo 370 de la Constitucin india (que establece las obligaciones legales derivadas del tratado de adhesin). Con el voto en contra de los partidos de oposicin, tanto la cmara alta como la cmara baja han aprobado la nueva ley, que anula el estatuto particular, junto con la constitucin y la bandera propias de Cachemira. Asimismo, divide el territorio en dos partes: Jammu y Cachemira, que ser administrada directamente por el Gobierno central de Nueva Delhi (aunque manteniendo una asamblea legislativa electa, cuyos poderes han quedado notablemente mermados), y Ladaj, que tambin ser administrado directamente por Nueva Delhi, pero no tendr ninguna asamblea legislativa.

En la prctica, los ciudadanos indios ahora pueden comprar tierras e instalarse en Cachemira sin ninguna traba. Inversores indios, como el industrial ms rico del pas Mukesh Ambani, ya suean con poseer esta tierra rica en vastos glaciares, lagos de alta montaa y cinco grandes ros. La disolucin de la entidad jurdica del Estado comporta asimismo la abolicin del artculo 35A, que otorgaba a los residentes derechos y privilegios que les permitan controlar su propio territorio. Desde hace tiempo, los cachemires temen esta eventualidad. Es una pesadilla recurrente en que se ven arrastrados por una avalancha de indios y convertidos en una especie de palestinos de los territorios ocupados y repoblados con colonos.

Lo ms chocante en estos momentos es el silencio mortal de las calles de Cachemira patrulladas y cortadas por barricadas y de sus casi siete millones de personas encerradas, humilladas, espiadas por drones, aisladas del mundo. Esta situacin es fruto de una lenta destruccin. Un momento decisivo se produjo en 1987, cuando Nueva Delhi false de modo flagrante el resultado de las elecciones en este Estado. En 1989, la reivindicacin del derecho de autodeterminacin, hasta entonces defendida de manera no violenta, se transform en una lucha por la libertad. Cientos de miles de personas salieron a la calle para ser abatidas en una masacre tras otra.

El valle de Cachemira fue invadido rpidamente por militantes cachemires de ambos lados de la frontera, as como por combatientes extranjeros, entrenados, armados y adoctrinados por Pakistn. De este modo, Cachemira se meti en la tormenta: por un lado, un islam cada vez ms radicalizado en Pakistn y Afganistn, completamente extrao a la cultura cachemir, y por otro, el nacionalismo hind fantico que se hallaba en pleno ascenso en India.

La primera vctima del levantamiento fue el vnculo secular entre los musulmanes de Cachemira y su pequea minora de hinds, conocida localmente con el nombre de pandits. Poco a poco surgi la violencia. Varios pandits fueron asesinados y ms de 25.000 se fueron de Cachemira. Veinte aos ms tarde, miles de ellos malviven en campos de refugiados miserables en la ciudad de Jammu, que los gobiernos de Nueva Delhi perpetan para mantener a esta poblacin en el limbo y atizar su enfado y la amargura con el fin de alimentar el peligroso relato nacionalista de India con respecto a Cachemira. Hoy, Cachemira es una de las zonas ms militarizadas del mundo: all se han desplegado ms de medio milln de soldados. Se calcula que a causa del conflicto han muerto 70.000 personas, entre civiles, militantes y fuerzas de seguridad. Miles de personas estn desaparecidas y decenas de miles han sufrido tortura en tugurios instalados por todo el valle como pequeos Abu Ghraib.

En el transcurso de los ltimos aos, cientos de adolescentes se han quedado ciegos al ser atacados con escopetas de perdigones, la nueva arma de eleccin de las fuerzas de seguridad. La mayor parte de los militantes que operan hoy en el valle son jvenes cachemires, armados y formados localmente. Actan a sabiendas de que desde el momento en que toman un arma de fuego, su esperanza de vida se reduce a menos de seis meses. Cada vez que muere un terrorista, los cachemires se presentan por decenas de millares para enterrar a un joven, al que veneran como un shaheed, un mrtir.

Durante el primer mandato de Narendra Modi como primer ministro de India, esta violencia se exacerb. En febrero, despus de que un kamikaze cachemir matara a 40 miembros de las fuerzas de seguridad indias, el Gobierno indio lanz una incursin area contra Pakistn, que respondi. Estos dos pases son las primeras potencias nucleares del mundo que se han atacado mutuamente con aviones de guerra. Ahora, dos meses despus de su reeleccin, Narendra Modi ha echado una cerilla encendida en un barril de plvora.

El 15 de agosto, en su discurso del Da de la Independencia, Narendra Modi alarde desde las murallas del Fuerte Rojo de Delhi deque su Gobierno haba hecho realidad finalmente el sueo de hacer de India una nacin, una Constitucin. Pero la misma vspera, grupos rebeldes que operan en varios Estados que se hallan en condiciones precarias en el noreste de India, entre ellos algunos que gozan de un estatuto especial como el antiguo Estado de Jammu y Cachemira, anunciaron un boicot a la fiesta de la Independencia.

Es muy probable que la violencia en Cachemira se extienda a otras partes de India. La utilizarn para inflamar la hostilidad hacia los musulmanes indios, que ya estn siendo demonizados, guetizados , empujados hacia lo ms bajo de la escala econmica y, cada vez ms, simplemente linchados. El Estado tambin aprovechar para atacar a otras personas militantes, abogados, artistas, estudiantes, intelectuales, periodistas que han protestado abierta y valerosamente.

La poderosa organizacin de extrema derecha Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS) cuenta con ms de 600.000 miembros, entre ellos Narendra Modi y varios de sus ministros. Dispone de una milicia voluntaria, inspirada en la Camisas Negras. Todos los das, la RSS refuerza su control de las instituciones del Estado indio. Se dedica a atacar a intelectuales y universitarios que, segn Ram Madhav, secretario general de RSS, deben ser apartados del paisaje acadmico, cultural e intelectual del pas. Con este propsito se ha modificado la Ley de prevencin de actividades ilegales, que de por s ya era draconiana, para incluir en la definicin de terrorista a los individuos, y no nicamente a organizaciones. La modificacin permite al Gobierno calificar a una persona de terrorista sin seguir el procedimiento regular y sin juicio.

Cuando el mundo observa pasivamente, la arquitectura del fascismo indio se instala a marchas forzadas.

Fuente: http://alter.quebec/cachemire-silence-assourdissant/

Traduccin: viento sur



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