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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2019

Nepotismo, amiguismo y la rabia de los que no son de ningn lote

Emmanuelle Barozet y Vicente Espinoza
CIPER


El nepotismo y amiguismo daan la democracia porque permiten a lotes y clanes capturar el estado. Los autores observan que leyes ms duras no eliminan el problema porque estas prcticas tambin son tiles para resolver necesidades de los vecinos; y porque en un pas desconfiado, desde el presidente al alcalde respiran tranquilos con familiares y amigos en los cargos. Quin amenaza hoy este conveniente orden? La prensa fiscalizadora y la creciente molestia de quienes tienen capacidades, pero no son de ningn lote y q uieren su tajada en el acceso a cargos, escriben los autores.

En abril de 2018, luego de asumir por segunda vez la presidencia del pas, Sebastin Piera nombr a su hermano Pablo embajador en Argentina, un cargo crtico en la diplomacia chilena.

Frente al diluvio de cuestionamientos y ante la posibilidad que la Controlara lo desautorizara, el presidente emiti un comunicado en el que, luego de detallar los mritos de su hermano, concluy: Aqu no existe ningn acto de nepotismo ni mucho menos de descuido del inters pblico, pues su nombramiento no obedece a su calidad de hermano ni a ningn inters particular, si no slo a un legtimo inters pblico.

Cmo en la era actual un presidente puede no darse cuenta de que ese nombramiento es, por definicin, nepotismo?

En todo caso, el problema no lo tiene solo Sebastin Piera: la presencia de los retoos Bolsonaro en cargos de poder y la posible nominacin de uno de los hijos como embajador en Estados Unidos, o la asistencia de Ivanka Trump a eventos nacionales e internacionales incluido el G20, muestran una extendida confusin.

Aclaremos: nepotismo es la seleccin de candidatos para cargos pblicos y privados haciendo primar las redes familiares (nepotismo como tal) o las redes de amistad (amiguismo) por sobre las reglas de la meritocracia y del inters general. No se trata, por lo tanto, de seleccionar personas que no tengan mrito o currculo, sino dejar de lado a personas que podran ser idneas para un cargo o beneficio, pero que no cuentan con las redes de acceso.

Las consecuencias negativas de ambas prcticas son bien conocidas: al reproducir el lote o grupo informal, permite controlar recursos de poder en varios niveles de la gestin del aparato pblico y por lo tanto posibilita la captura del Estado por intereses privados (Crabtree, Durand, 2017). Al facilitar el desarrollo de personalismos, se debilita tambin la institucionalidad pblica: no importa que el pariente o el amigo est bien preparado, lo importante que se facilita que los intereses particulares sustituyan al inters general (Mainwaring y Scully, 2008). Adems, en la mayor parte de los casos, nepotismo y amiguismo tienen consecuencias perversas, pues generan relaciones laborales menos exigentes o productivas que las relaciones de trabajo no mediadas por la familia o la amistad.

El nepotismo ha sido un problema transversal desde la vuelta a la democracia /1 y ha ido generando un creciente rechazo. Cuando en 2013 el ex ministro Andrs Velasco instal en el debate pblico la nocin de malas prcticas, describi un escenario grave. Criticando al senador Guido Girardi del PPD por su forma de hacer poltica, Velasco dijo: La idea de que todo se transa por cargos, de que se buscan cargos en el sector pblico independientemente de las calificaciones de las personas, eso es lo que a la gente la tiene irritada con la poltica.

Pero la gota que colm el vaso para la opinin pblica fue el Caso Caval /2. Luego del largo calvario y el descrdito que signific este escndalo para el segundo gobierno de Michelle Bachelet, en el inicio del segundo gobierno de Sebastin Piera se ha vuelto recurrente la denuncia de la presencia de algn familiar Chadwick, Cox y otros hijos de amigos del presidente en cargos, cuya corta edad y apellido difcilmente soportaban la prueba de la meritocracia /3. Pero como los nombramientos de familiares no son ilegales, sino reidos con los estndares ticos actuales, los responsables tienden a demorarse en asumir que estas designaciones son problemticas.

Pero lo son; y estn impactando en la popularidad de los polticos. En junio de 2019 el respaldo al presidente Piera cay debajo del 30%, empujado por las bajas expectativas respecto de la economa nacional, pero tambin por las crticas al nepotismo y a los frecuentes conflictos de inters y corrupcin. Un hito fue el escndalo que gener la presencia de dos de sus hijos en la gira a China en abril del 2019. A las pocas semanas, renunci el ministro Jos Ramn Valente de la cartera de Economa, entre otras razones por la denuncia de la presencia de su hijo en reuniones oficiales en el extranjero. Hoy los medios de comunicacin escrutan ms directamente la filiacin de quienes son nombrados en cargos pblicos (sus redes familiares, currculo, experiencia, edad, renta, en resumen, su mrito). El gobierno ha enarbolado la bandera de la justicia y del mando de la excelencia, pero esa idea no ha salido bien parada de las indagaciones de la prensa.

DINASTAS FAMILIARES Y APELLIDOS COMO MARCA

Varias razones explican el nepotismo y el amiguismo.

Primero, en una sociedad tan segregada como la chilena, las personas no tienen muchas oportunidades de conocer a gente de otros crculos sociales, en las etapas formativas de la vida. Se sabe que las lealtades familiares y las que se forman en la educacin escolar se trasladan luego a la universidad y a los mbitos laborales y polticos.

No debera extraarnos tanto, entonces, que en la poltica se recurra a un tipo de prctica que se replica en el resto de la vida social, tanto en la elite como en las clases medias altas. Tambin las clases medias bajas y grupos vulnerables recurren a sus contactos personales para conseguir lo que no les ofrece ni el mercado ni el Estado, aunque lo hacen en menor medida.

En segundo lugar, debe considerarse la transmisin de capital poltico y social a travs de vnculos familiares. Pasa lo mismo en el mbito de las artes, el mundo del derecho o la medicina, fundamentalmente porque los progenitores traspasan a las generaciones siguientes sus intereses y capitales. Socializarse en un medio facilita lgicamente tener xito en el mismo. Si no cuestionamos la reproduccin en las dinastas de mdicos o abogados, por qu la denunciamos con tanta fuerza en el mundo de la poltica?

Tercero, los apellidos funcionan como marca. Recordemos las elecciones de CORES de 2017, cuando se multiplic el nmero de candidatos, llegando a la cifra de 1.650 postulantes a nivel nacional y papeletas de un tamao impresionante en algunas regiones. Si bien se buscaba democratizar y descentralizar, considerando el muy bajo conocimiento que tienen los chilenos de la institucionalidad regional /4, la visibilidad de apellidos como Sabat tiene el mismo efecto que el nombre de personas mediticas (Kathy Barriga, Erika Oliveira, Sebastin Keitel, Carolina Marzn, Adriano Castillo, es decir compadre Moncho, etc.) para un electorado cada vez menos interesado por la dimensin programtica de las campaas. En esta mayor incertidumbre del juego electoral hoy ha llevado a los partidos a optar por cartas seguras: candidatos no necesariamente idneos, sino apellidos conocidos.

Cuarto (pero en retirada), la forma de financiar las campaas hasta el 2015 haca que los candidatos que contaban con fortuna familiar o con acceso a fondos y prstamos por sus parientes ya instalados en poltica o la empresa privada, corrieran con gran ventaja. Podan, por ejemplo, foguearse como concejal o CORE, antes de seguir el camino de los mayores. Las reformas al financiamiento de la poltica que rigen desde 2016 pueden ayudar a minimizar la reproduccin del poder en este mbito, pero nadie puede asegurar que no vuelva en algn momento la prctica del maletn, como lo aseguraron varios de nuestros entrevistados incluido en los niveles ms altos.

LA CONFIANZA

El nepotismo est enraizado en aspectos tan centrales de la sociedad chilena que quiz el error que cometemos ciudadanos, periodistas, polticos e investigadores preocupados por la corrupcin, es pensar que a travs de leyes cada vez ms estrictas se podrn impedir estas prcticas.

Tras cada escndalo surge un tren de reformas. Por ejemplo, perfeccionamos la Ley de Alta Direccin Pblica, a pesar de su costo y sus limitaciones. Y si bien debemos celebrar las leyes que regulan nombramientos y contrataciones /5, la prctica muestra que muchos de los sesgos que se buscaba eliminar persisten, lo que demuestra que la ley no es la respuesta ms eficiente, aunque s necesaria.

Los debates actuales en torno al proyecto de ley que fortalece la integridad pblica muestran bien este dilema: ingresado en julio de 2018 al Congreso luego de intensos debates entre Evpoli, la UDI y RN, un ao despus sigue en el primer trmite constitucional en el Senado, y an no ha sido aprobado. En estricto rigor, como se seala en los debates, ya existen diversos mecanismos que resguardan y dan primaca al inters pblico de quienes ejercen funciones pblicas tales como las declaraciones de intereses y patrimonio, cdigos de tica, sistemas de incompatibilidades e inhabilidades, deberes de transparencia y acceso a la informacin, as como procedimientos adecuados e instituciones con atribuciones para asegurar y fiscalizar su observancia.

Hoy son 14 las leyes que regulan la integridad pblica y para llevar adelante su fortalecimiento, se modificarn siete cuerpos de leyes y se incorporarn 34 nuevas normas/6. Pero este proyecto tiene la debilidad que no incluye a las municipalidades, como lo ha remarcado el senador Carlos Bianchi y lo ha reconocido el Ministro Secretario General de la Presidencia, Gonzalo Blumel/7.

Sin aminorar la importancia de los cambios legislativos, y ms all del carcter imponente de la reforma en curso, parece que olvidamos que gran parte de la vida social y poltica descansa en un bien muy escaso: la confianza y que est no se genera ni por ley ni por decreto. Es imposible contractualizar todos los aspectos de la vida social o poltica o econmica: siempre ocurre un momento en que la confianza interviene como garante del contrato.

La confianza interindividual en Chile ha sido muy baja, como en gran parte del continente. Como se seala en el Latinobarmetro (2018), somos la regin del mundo ms desconfiada de la tierra y por segundo ao consecutivo tenemos mnimo histrico de confianza interpersonal.

Si nadie confa en nadie, cmo pedir a las autoridades que elijan sus colaboradores con otra vara que la de la confianza, particularmente para cargos de alta exigencia, con extensas horas de trabajo y donde las decisiones impactan sobre la vida de muchos?

Reiteradamente se ha sealado que Sebastin Piera privilegia la confianza en la eleccin de sus colaboradores/8, pero ello no debera sorprender en un pas y un continente donde escasamente se confa en las instituciones y menos an en quienes no se conocen personalmente. Como seala un dirigente regional del Partido Radical que entrevistamos: En poltica, es la confianza, y en quin puede uno depositar la confianza ms que en un hijo? En un familiar S, entonces, ya cuando no hay ms familiares que estn metidos en poltica, se empieza a buscar las amistades.

Confianza y lealtad se adquieren a travs de aos de socializacin comn y no se ve cmo podramos solo con mritos llenar cargos, aunque la ideologa de la meritocracia y de la transparencia absoluta as lo exija. La confianza es el sustrato de muchas transacciones en la vida social, econmica y tambin poltica. No solo es no es solo un remanente de tiempos pretritos (Torche y Valenzuela, 2011), o algo anterior al credencialismo, es decir la obsesin por los diplomas. Tambin es propio de sociedades altamente modernizadas e individualizadas.

Adems, como sealamos en la primera columna, quin en Chile no ha conseguido un trabajo por pituto, mediante un amigo, un familiar? Claro, podemos decir que no somos parte del selecto grupo de los poderosos, pero no ser que apelamos al mrito cuando nos conviene y denunciamos el nepotismo y el amiguismo en los dems, pero no en nosotros?

LA MQUINA

Otro punto importante es que la presencia de familiares y amigos en poltica permite resolver uno de los problemas principales de la vida social: la reduccin de los costos de transaccin. Como lo ha mostrado la economa y la sociologa de las organizaciones, toda transaccin en la vida social requiere buscar previamente informacin, planear qu hacer si las cosas salen mal o si las personas no cumplen, etc. Recurrir a personas en las cuales uno confa reduce drsticamente estos costos de transaccin.

Por ello, es bastante habitual para en la poltica chilena encontrar dinastas familiares que se extienden a redes amistosas. Estas redes se reparten de la siguiente manera: en los casos ms exitosos, el mayor de la familia toma el cargo de parlamentario, algn hijo/hija es alcalde de una ciudad no menor o intendente; nietos, cuados, ahijados, hermanos y otros amigos ejercen de concejales o CORES. Es decir, esto alcanza tambin los cargos elegidos, como lo seala uno de nuestros entrevistados: X [exsenador de la Nueva Mayora] era como el gran Vito Corleone, y todo el resto era como gente que trabajaba para l, muy muy fielmente Y entre ellos, por ejemplo, est su hijo, el diputado Y, su hermano Z, que fue alcalde de la ciudad H. En ese lote me he dado cuenta de que, de repente, lleg A, muy cercano a B, casi compadre. Y A estaba casado con C, actual secretaria ejecutiva del Consejo Regional, donde A era el presidente de la comisin de gobierno, tambin un cargo importante.

Eso, sin mencionar padres, suegros, hijos o cuados que han hecho fortuna en el sector privado.

Esta red asegura una potente forma de acoplar recursos para solucionar los problemas de los vecinos. En nuestra investigacin lo hemos apreciado en varias regiones del pas: lo que no se puede solucionar con fondos municipales se financiar con aportes del Gobierno Regional (GORE) o de alguna partida del Congreso. Como describe un poltico local tutelado por un parlamentario caudillo: Somos un equipo. El diputado tiene su pega como diputado; est el alcalde que es su hijo; estoy yo como consejero regional y hay un par de concejales, adems, o dos o tres, vamos en bloque. Entonces, cuando vamos a una reunin, la organizacin nos plantea un problema, nos miramos y vemos: se ataca por el lado del diputado [], por el lado del alcalde subvencin municipal, lo ataco yo como Fondo Regional de Inversin Local, alguien tiene la solucin.

A ojos de los ciudadanos de a pie, da lo mismo de donde viene el dinero, cuando el vecino obtiene las planchas de zinc, la sede de la junta de vecinos o la silla de ruedas para la abuela. Esta coordinacin es lo que se llama la mquina, donde el centro es muchas veces un parlamentario en el esquema poltico actual, gracias al creciente debilitamiento de los partidos polticos, particularmente a nivel regional o local, donde la estructura partidista es mucho ms dbil.

Entonces es o no escandaloso que las autoridades nombren o hagan elegir a sus cercanos en puestos de poder o es un mal necesario?

Por la falta de confianza generalizada y la necesidad de bajar costos de transaccin, parece que es un mal inevitable, por lo menos hasta cierto punto. La respuesta a si es escandaloso claramente es s, pero tambin lo es en el resto del pas, si queremos medir todo con la vara de la meritocracia y de la transparencia.

Quiz el mayor desafo que enfrenta hoy una clase poltica desacreditada y que ha copado los cargos del Estado desde la vuelta a la democracia es entender que una nueva generacin crecida bajo el lema de la expansin de la matrcula universitaria tambin quiere su tajada en el acceso a los cargos de decisin.

Si antes la militancia y la familia eran suficientes para acceder a cargos polticos, hoy miles de personas preparadas ven con mal ojo el acaparamiento de oportunidades de parte de unos pocos que parecen no darse cuenta de que ahora tienen que ceder terreno si no quieren que se profundice la crisis poltica.

Dado lo anterior la iniciativa de ley para la integridad pblica actualmente en revisin en el Congreso bajar la corrupcin en poltica y mejorar la transparencia? Posiblemente no o no al nivel que esperan quienes piden transparencia y meritocracia pura. El nepotismo y el amiguismo no tienen solucin legal, pues responden a potentes trasfondos culturales y sociales.

Saliendo del entorno de la elite, en las dos prximas columnas llegaremos a espacios de la vida social ms habituales para muchos de nosotros. Y examinaremos los desafos que plantea un mecanismo particularmente cuestionado: el clientelismo, esto es, la entrega de beneficios sociales a los sectores populares a cambio del voto; y la entrega de empleos pblicos a la clase media a cambio del suyo. Ha estado Ud. en alguna de estas situaciones?

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1/ Sobre el tema, ver entrevista a Stephanie Alenda La endogamia no slo caracteriza a la derecha pas en la concertacin, y los artculos Piera no es el nico: el historial de nepotismo en La Moneda y Fin al lucro de la poltica neptica de Nelson Aquiles Soto.

2/ Caval era una empresa en que la nuera de la presidenta Bachelet tena el 50%. La empresa recibi un crdito por $6.500 millones visado directamente por Andrnico Luksic para comprar tres terrenos en Machal que, luego de un cambio al plan regulador, dispararon su precio.

3/ Ver, por ejemplo, La bolsa de trabajo de Cubillos: pitutocracia cota mil en el Mineduc.

4/ Por ejemplo, en la RM menos de la mitad de la poblacin ha odo hablar del GORE o los CORES.

5/ Leyes relacionadas a la administracin del Estado (19.653), Alta Direccin Pblica (19.882 y 20.955), Municipios (D.F.L. 18.695 y ley 20.742).

6/ Informe de la comisin de gobierno, descentralizacin y regionalizacin, recado en el proyecto de ley, en primer trmite constitucional, que fortalece la integridad pblica, BOLETN N. 11.883-06.

7/ dem, BOLETN N. 11.883-06.

8/ Ver nota Los seis factores que incidieron en el cambio de gabinete.

Crabtree, J., Durand, F., Per: lites del poder y captura poltica. Lima: Red para el Desarrollo de las Ciencias Sociales en el Per, 2017.

Mainwating S., Scully, T., Amrica Latina: ocho lecciones de gobernabilidad. Journal of Democracy, National Endowment for Democracy and The Johns Hopkins University Press, 19(3), 113-127, 2008.

Torche, F., Valenzuela, E., Trust and reciprocity: A theoretical distinction of the sources of social capital. European Journal of Social Theory, 14(2), 181-198, 2011.

Este artculo es parte del proyecto CIPER/Acadmico, una iniciativa de CIPER que busca ser un puente entre la academia y el debate pblico, cumpliendo con uno de los objetivos fundacionales que inspiran a nuestro medio.

CIPER/Acadmico es un espacio abierto a toda aquella investigacin acadmica nacional e internacional que busca enriquecer la discusin sobre la realidad social y econmica.

Hasta el momento, CIPER/Acadmico recibe aportes de tres centros de estudios: el Centro de Estudios de Conflicto y Cohesin Social (COES), el Centro de Estudios Interculturales e Indgenas (CIIR) y el Instituto Milenio Fundamentos de los Datos IMFD. Estos aportes no condicionan la libertad editorial de CIPER.

https://ciperchile.cl/2019/08/30/nepotismo-amiguismo-y-la-rabia-de-los-que-no-son-de-ningun-lote/



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