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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2019

Anlisis poltico del movimiento #MeToo
El feminismo, las crticas al #MeToo y los argumentos del "anti#MeToo"

Nazann Armanian
www.publico.es

Pasan dos aos desde que la actriz demcrata de Hollywood Alyssa Milano lanzara la campaa #Yotambin para denunciar la violencia sexual que haba sufrido en su trabajo e invitara a otras mujeres romper su silencio; y lo consigui: miles de mujeres de todo el mundo y en decenas de idiomas se animaron a revelar y compartir sus secretos ms dolorosos y humillantes haciendo historia: romper en pedazos el maldito concepto de honor, uno de los pilares de la familia patriarcal.



Pas desapercibido que la frase ya haba sido formulada en 2006 por otra vctima de violencia sexual, la activista afroamericana Tarana Burke, quien despus de conocer el drama de unas menores sometidas a abusos, fund Me too Movement con el fin de generar conciencia sobre la dimensin de la agresin y la explotacin sexual en la sociedad, promoviendo el empoderamiento a travs de empata entre mujeres.

El xito universal de la campaa de Milano, que pone su nfasis en la conducta sexual grosera ejercida desde el poder, se debi quizs a que fue utilizada por los medios de comunicacin demcratas contra un Donald Trump que haba sido acusado por varias mujeres de perversin y abusos sexuales.

Unas 50 diputadas de un Partido Demcrata sin ideas e incapaz de reclutar a diferentes sectores sociales (mujeres, trabajadores, inmigrantes, las minoras raciales y religiosas, los ecologistas, etc.), perjudicados por las polticas de un inepto presidente al que se regalaban decenas de motivos en bandeja, pidieron su dimisin o una investigacin al respecto para someterle a una mocin (impeachment). Y cuando se dieron cuenta de su error empezaron a cometer otro: esta vez con el llamado Rusiagate, mientras 45 millones de mujeres, hombres, negros, blancos, nativos y emigrantes viven en la absoluta pobreza.

El mundo debera haberse estremecido al conocer parte de la magnitud de tanto horror sufrido en silencioso, pero lo hizo? Los dos sectores anti #MeToo:

  1. Desde la derecha la campaa fue atacada con los siguientes argumentos:
  • Las mujeres son cmplices de los abusos: utilizan sus encantos para escalar en su trabajo. Aunque en nfimos casos fuese as, por qu los hombres no necesitan hacer lo mismo?
  • El deseo sexual masculino es imposible de controlar por estar incrustado en sus genes, no en una mente que considera a la mujer un ser creado para satisfacer las necesidades de los hijos varones de Adn. Falso biologismo! No hay registro histrico de la violacin colectiva de mujeres en biquini o baador en ninguna playa por los hombres baistas, pero los hay y millones sobre el acoso y los abusos de los jefes a sus empleadas en los 195 pases del planeta! La diferencia es que en un lugar carecen del poder para hacerlo y en el otro s. En el trabajo ellas aguantan la agresin sexual porque dependen de la voluntad del hombre para ser contratadas, ocupan puestos de menor categora en la jerarqua de poder y son las primeras en ser despedidos.
  • Si no resisten, significa que les gusta, sino se iran: pero no se van porque la mayora tiene todas las puertas bloqueadas y no pueden permitirse el lujo de perder su trabajo mientras tienen bocas que alimentar, y aunque se vayan, en el segundo, el tercero y el ltimo trabajo encontraran el mismo problema.
  • El tipo de ropa que llevan es una autorizacin a ser tocadas, asaltadas: Es lo que pens un tribunal de Irlanda al absolver en 2018 a un violador despus de que su abogado mostrase el tanga que haba llevado su vctima de 17 aos. El hashtag #ThisIsNotConsent con las fotos de tangas invadieron las redes sociales. Por qu, entonces, a ninguna mujer se le ocurre manosear ni mucho menos violar a los hombres que andan sin camisa y con los pechos expuestos en la Rambla de Barcelona?
Millones de mujeres musulmanas que obligadas (por Dios, el Estado o la familia) se cubre con el velo tambin sufren tocamientos e incluso violaciones en los espacios pblicos. Una encuesta a las mujeres egipcias (que hoy al contrario de lo que pasaba en los aos setenta ninguna se atreve a ponerse minifalda), casi todas con el velo, realizada por la ONU en 2013, mostr que el 99,4% haba experimentado acoso y abusos sexuales.

El asalto a las mujeres en las calles de Afganistn es tal que no se salvan ni las que llevan el burka (prenda que justamente lo nico que resalta es el sexo de la persona). Este fue el tema del performance de la artista afgana Kubra Khademi, que hizo de gladiatoria de bragas de acero para mostrar por qu hay padres que no dejan que sus hijas vayan al colegio. El hastag #MosqueMeToo (Mezquita yo tambin) denuncia que ni en los lugares sagrados como la Meca, las mujeres aun ultratapadas estn a salvo.

El Cairo, 2012. Foto de AHMED ABDELATIF, AP

2.Desde la extrema izquierda se alega que #MeToo:
  • Es una campaa de mujeres burguesas. Vale!, porque ellas tienen medios para expresarse y su voz llega. Pero esta lacra, y otras incluidas en la violencia contra la mujer, la sufren todas (en diferentes grados y formas) independientemente de su clase, raza o religin. Las temporeras marroques de Huelva tambin denunciaron en 2018 el acoso, los abusos sexuales (tocamientos en pechos y genitales) y coaccin del empresario, pero el juez instructor lo archiv. La presin social hizo que la justicia ordenase reabrir el caso. Luego estn las amordazadas, como millones de madres en los campos de refugiados de Kenia, Somalia, Sudan, Siria, Jordania, Turqua y otros, que cada vez que tiene que pedir una barra de pan para sus hijos son manoseadas, incluso violadas por los vigilantes o proveedores de alimentos.
  • Se centra en el dolor de una misma, no en discriminacin integral de la mujer como colectivo. Yo tambin, es una pieza ms de una causa comn y tiene el potencial de construir una solidaridad en base del sufrimiento compartido y no hay que pedirle ms.
  • Su objetivo no es desmantelar el neoliberalismo patriarcal. Cierto! Pero esto no debe impedir hacerle un apoyo crtico. Reclamar la libertad personal de expresin de mujeres que incluso hoy estn forzadas a callarse significa romper los tabs creados durante milenios que hacen de mordaza. La campaa cuestiona la normalidad del abuso del poder, y ha planteado la necesidad de expresar el consentimiento en una relacin sexual.
Los males de MeToo
  • Al carecer de un enfoque ideolgico para analizar el problema, cuestiona la actitud poco moral de algunos hombres, que no la estructura del poder, el monopolio de los hombres sobre los recursos y medios econmicos, y una milenaria cultura misgina legitimada por muchas religiones. La superioridad es el concepto que el sexismo comparte con el racismo y tambin con el especismo.
  • Carece de respuestas incluso para suavizar la opresin multidimensional a la que estn sometidas todas las mujeres que trabajan.
  • Comparte la visin con quienes abogan que el empoderamiento individual conduce a la liberacin colectiva, pidiendo ms puestos para las mujeres valiosas en el poder, que no es otro que participar en la gestin de la explotacin, legitimando y reproduciendo el sistema y liberarse ellas, no las mujeres. El modelo individualista del feminismo, que achaca la disfuncin de una sociedad fundada en la explotacin y la lamentable situacin de mujeres a la falta de ambicin de ellas, les propone atiborrarse de libros de autoayuda, ser agresivas y emprendedoras. Si aun as, y matndose en el esfuerzo, no consiguen triunfar ser porque no lo merecen.
Si el feminismo de Twitter no acaba con una complejo y milenario sistema de explotacin de unos sobre otras, la lucha armada tampoco lo consigue: Phoolan Devi, la Reina Bandida, una mujer india que haba sido violada en varias ocasiones por una manada de hombres, cre un grupo armado de mujeres que mat a una veintena de depredadores sexuales, todos de castas superiores. Despus de pasar 11 aos en prisin sin ser juzgada la herona de los pobres fue elegida diputada. En 2001 fue asesinada a balazos por defensores de la supremaca masculina.

La necesidad de acciones colectivas

El 16 de agosto varios miles de mujeres ocuparon la Zona Rosa de la Ciudad de Mxico -en un pas donde cada da al menos 10 mujeres son asesinadas- en protesta por la violacin de una joven por cuatro policas y la indiferencia de las autoridades. Das antes un grupo de mujeres asalt con espray una jefatura de la honorable polica, pintndola de rosa. Para un poder que se aterroriza viendo un pueblo movilizado, la violacin del espacio policial era ms grave que la violacin y el asesinato de mujeres por estos individuos.

El movimiento feminista universal, como movimiento poltico, necesita acciones contundentes que visibilicen su profundo malestar por los recortes de derechos logrados durante siglos de lucha, y no slo para as ser escuchado, sino tambin para atraer a las jvenes al activismo en las calles, universidades y fbricas, traspasando el me gusta del ordenador.

Sabe qu pasara si todos los hombres abusadores y violadores son ahorcados, de forma simblica o real?.


Fuente:https://blogs.publico.es/puntoyseguido/6005/el-feminismo-las-criticas-al-metoo-y-los-argumentos-del-anti-metoo/


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