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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-09-2019

La siembra del petroleo en los salarios: la esperanza proletaria

Humberto Trompiz Valls
Rebelin


La refundacin econmica de Venezuela, sometida a la ms grave crisis histrica en sus ciento ochenta y nueve aos de existencia, pasa inexorablemente por la siembra de la renta petrolera en los salarios de los trabajadores, pues, el petrleo en los das que corren y otros bienes naturales como el oro. el coltn, los diamantes, las tierras raras y el litio sern en un futuro prximo, las nicas esperanzas de garantizar la reproduccin de la vida, a los conciudadanos de esta formacin social. En los venideros treinta o cincuenta aos no existe otra alternativa que la siembra del subsuelo en la cuestin salarial criolla. La presente generacin debe dejar de soar en una economa pospetrolera. En lo que sigue analizaremos las determinaciones histricas de semejante desafo salarial.

Venezuela desde los tiempos coloniales, ha estado vinculada al sistema-mundo capitalista que se comenz a configurar, cuando las tres carabelas de Coln zarparon del puerto de Palos cuando feneca el siglo XV. Desde aquellos tiempos hasta nuestros das, esta dependencia del mercado capitalista mundial se ha manifestado como la determinacin fundamental de la estabilidad econmico-poltica de esta formacin social. Con el cacao, el ganado, el caf y el oro, fuimos invitados marginales del mercado mundial, desde los das del mercantilismo colonial hasta los albores de la era imperialista del sistema. La llegada del siglo XX signific para el pas un cambio abismal en su relacin con el mercado mundial; un nuevo bien natural convertido en la mercanca reina de esa latitud haba hecho su aparicin como producto de la segunda revolucin industrial: su majestad el petrleo. La apertura del canal de Panam,la Revolucin Mexica de 1910, la Primera Guerra Mundial, la Revolucin Bolchevique, ms la gran riqueza petrolera anidada en el territorio nacional, nos convirtieron de la noche a la maana, en el primer pas exportador de petrleo. A partir de esa nueva realidad econmica, nuestra presencia en el mercado capitalista planetario dej de ser marginal y comenzamos a figurar como comunidad importante en el concierto de las naciones "civilizadas" del orbe. Por supuesto, la exportacin de petrleo remach la caracterstica de pas perifrico, condenado por la divisin internacional del trabajo, a seguir ofertando al mundo desarrollado materias primas y fuerza de trabajo desvalorizada.

La emergencia de la explotacin petrolera increment con creces, la condicin rentstica que la economa venezolana arrastraba desde los tiempos de la colonia, cuando ramos productores agrcolas, slo que, de aqu en adelante, esta condicin variara en lo cuantitativo y lo cualitativo. El viejo fantasma de la renta de la tierra que al capital haba derrotado y enterrado en la Europa Occidental, reapareci en todo su esplendor en los pasesperifricosexportadores de naturaleza, tanto en los exportadores agrcolas como en los mineros. En el caso del petrleo venezolano, desde que el primer barril atraves el mar hacia los mercados del capitalismo desarrollado, la nacin comenz a percibir una copiosa renta del suelo internacional, producto del intercambio desigual a su favor generado por la exportacinhidrocarburera (MOMMER.B. 1978)

La extraccin del petrleo por el capital monopolista internacional, le plante a la clase dirigente venezolana dos problemas de singular importancia: 1.-Cmo extraerle al capitalarrendatario de los pozos petroleros la mayor cantidad de renta del suelo imponible?; 2.-en qu se debera invertir la renta petrolera recin llegada?.

La respuesta a la primera pregunta se origin en las entraas del Gomecismo y se conoce como el nacionalismo petrolero, soberana petrolera o bsqueda del "precio justo" para el petrleo, iniciada desde los das del Hombre de La Mulera, hasta los tiempos actuales. En esa lucha contra el capital arrendatario, el pas result vencedor en toda la lnea, al punto que fuimos escuela para los pases petroleros del Medio Oriente.(Espinasa-Mommer. 1985)

En relacin a la segunda interrogante, tambin desde el Gomecismo se ha venido intentando buscarle un uso racional a la renta petrolera, como legitimacin de ese provento denominado "impropio" por el mismo Adam Smith(Asdrbal Baptista. 1999). Tales intentos vamos a denominarlos como las distintas versiones de la siembra del petrleoque desde el Estado se han implementado en la sociedad venezolana, sin dejar de reconocer que la manida frase "siembra del petrleo" pertenece a Uslar Pietri de 1936.

La primera versin de la siembra del petrleo la hemos denominadoFisiocrtica fue intentada por el gobierno gomecista, entre 1920 y 1935, a travs de uno de sus funcionarios estelares, el coriano pedro Manuel Arcaya. Segn este eminente jurista, los proventos del petrleo deberan beneficiar a los propietarios de la tierra, otorgndoseles concesionespetroleras, por las siguientes razones:

1.-En muchas propiedades territoriales particulares sin condicionesnaturales para la agricultura, el petrleo es la nica riqueza que poseen y sera injusto que tal riqueza beneficie a terceros y no a sus dueos.

2.-La preferencia dada a los propietarios del suelo en la obtencin de concesiones petroleras referidas a sus fundos, valorizara enormemente la propiedad territorial

3.-Esta valorizacin de la propiedad territorial con todas sus consecuencias en el aumento de la riqueza pblica, ha determinado en todos los pases productores la participacin directa de los propietarios del suelo en los proventos petroleros. (Trompiz Valles. 2016).

El gobierno del General Gmez utiliz el expediente de meter a los latifundistas en el negocio petrolero, privilegindolos en el otorgamiento de concesiones, como primera va para privatizar los proventos del petrleo, tal cual como qued dispuesto en la primera ley petrolera de 1920. Aproximadamente unos 2.300 terratenientes fueron favorecidos con esta poltica concesionaria, lo que represento un 50 por ciento de los seores de la tierra para la poca. Un gran nmero de estos beneficiarios estuvieron cobrando renta petrolera hasta 1975, cuando feneci el rgimen concesionario petrolero.

Otro expediente que utiliz el Gomecismo para hacerles llegar la renta petrolera a los latifundistas fue el financiamiento a travs de la creacin del Banco Agrcola y Pecuario en 1928, as como tambin, el otorgamiento de crditos especiales como los otorgados en 1934 y el Convenio Cambiario Tinoco de 1934 favorable a los exportadores de caf. Toda esta poltica se implement para sacar del marasmo a la agricultura golpeada por factores internos y por la crisis capitalista de l929(Rodriguez.L.C. 2015)

Adems de la agricultura, el Gomecismo tambin invirti renta petrolera en la construccin de viviendas para los pobres y a tal efecto, cre en 1928 el Banco Obrero, pues, la poblacin urbana creca producto de la inversin pblica en las ciudades. (Rauseo. N. 2008)

Por ltimo, la inversin gomecista en vas de comunicacin, no solamente fue hecha para solidificar el poder central del estado, sino tambin como auxilio a la alicada agricultura.

El resultado de esta primera siembra petrolera llevada a cabo por el gomecismo, con un claro perfil fisiocrtico, no pudo ser ms paradojal: los seores de la tierra aprovecharon los recursos financieros que les dot el estado y se vinieron a las ciudades, a invertir en las actividades econmicas que el urbanismo naciente les abra. Detrs de los seores de la tierra se vinieron los campesinos, a morar en las rancheras urbanas. La renta petrolera invertida en la agricultura por el gomecismo sirvi para arruinar el campo.

Una vez muerto el General Gmez, el pas comenz a enrumbarse hacia la democracia liberal, flanqueado exteriormente por el nacional-socialismo-franquismo en la Europa Occidental y por la consolidacin del Socialismo estalinista en la URSS. Naci as a partir de 1936, la segunda versin de la siembra del petrleo, denominada por nosotros desarrollista, primeramente,parida por los cerebros de Alberto Adriani, Arturo Uslar Pietri y luego continuada por las ideas de Rmulo Betancourt entre otros.

Para Uslar Pietri la renta petrolera era un capital natural que no deba gastarse en consumo, porque eso conduca directamente a la corrupcin. Esta renta que segn su criterio era un ingreso impropio, debalegitimarse, transformndola en capital productivo. A tal efecto sentenci:

Es menester sacar la mayor renta de las minas para invertirla totalmente en ayudas, facilidades y estmulos a la agricultura, la cra y las industrias nacionales. Que en lugar de ser el petrleo una maldicin que haya de convertirnos en un pueblo parsito e intil, sea la afortunada coyuntura que permita con su sbita riqueza acelerar y fortificar la evolucin productora del pueblo venezolano en condiciones excepcionales.(Arturo Uslar Pietri. 1991)

Para Uslar, seran los empresarios privados los llamados a convertir la renta petrolera en capital productivo. Lo que nunca aclar este pensador, fue la manera como se iba a privatizar la renta petrolera depositada en las arcas del estado.

El golpe de estado de 1945 desaloj del poder al posgomecismo representado por Medina Angarita y dio inicio al llamado Trienio Adeco (1945-1948). La visin Uslarista de la siembra del petrolero qued cancelada y emergi la versin adeca-desarrollista de la siembra del petrleo, liderada por Rmulo Betancourt. El desarrollismo adeco fue reformulado por la dictadura perezjimenista y luego reeditado por el Puntofijismo keynesiano (1959-1975).

La siembra adeco-desarrollista del petrleo, adquiri carta de ciudadana hacia los aos cuarenta de la pasada centuria, acicateada por los inicios de la Guerra Fra, los estertores de la Gran crisis de 1929 y las ideascepalinaque se gestaban al sur del continente. La propuesta betancuriana de siembra petrolera se enrumbo hacia una combinacin del gasto consuntivo ms gasta productivo. En lo consuntivo se propuso mejorar las condiciones salariales de los trabajadores, la mejora del aparato mdico-asistencial, reforma de la educacin y la construccin de viviendas. En lo reproductivo los adecos se propusieron, financiamiento de las actividades industriales privadas y crear un poderoso capitalismo de estado. Las Cartas Magnas de 1947 y de 1961 ledieron rango constitucional a la siembra adeca del petrleo.

Los treinta y cinco aos que corrieron entre 1945 y 1980, fueron la era dorada del capitalismo rentstico como manifestacin concreta de la siembra desarrollista del petrleo en las fuerzas productivas nacionales. A partir de esta ltima fecha, la copiosa renta petrolera que dren hacia el pas en los aos setenta, como producto de la llamada "Revolucin OPEP", indigest al capitalismo legado por el petrolero, poniendo fin a la siembra desarrollista petrolera precedente. La burguesa nacional y sus aliados transnacionales externos decidieron ir por la renta petrolera, sin pasar por la industrializacin sustitutiva. En la consecucin de esteobjetivo utilizaron el expediente fast-track de apropiacin rentstica el cual denominaremos: la siembra del petrleo en el petrleo. como tercer proceso de siembra de la renta hidrocarburera. Esta versin fue implementada siguiendo los lineamientos del neoliberalismo. En tal sentido, uno de los ms genuinos representantes del neoliberalismo criollo sentencio:

"para Venezuela la mejor oportunidad de colocar los ingresos petroleros es invertirlos en petrleo pesado que permita explotar la escasez que se prev en la dcada de 1990.("Sembrar el petrleo para cosechar ms petrleo").(Proyecto Roraima(1983).

La indigestin de petrodlares de la dcada de los setenta, la imposibilidad del mercado nacional de aceptar semejante masa financiera, ms la cada de los pecios petroleros que se dio a principios de los aos ochenta, determinaron no slo el fin de la siembra desarrollista del petrleo, sino tambin, la implementacin de un nuevo tipo de siembra petrolera, donde el estado fue llamado a reducirse a su mnima expresin, para abrirle paso a la privatizacin de los servicios pblicos. En este esquema, la captura de PDVSA por parte de su gerencia transnacionalizada result un ariete capital. De ahora en adelante, esta empresa pblica sera el embudo mediante el cual, el capital nacional y transnacional succionara la menguada renta que llegaba al pas. De esta manera, el ochenta por ciento de los ingresos de esta empresa estatal se quedaban en su seno, para ser luego redistribuidos como ganancias del capital. Esto lo que conocemos como la siembra del petrleo en el petrleo.

La apuesta neoliberal de sembrar el petrleo en el petrleo no poda triunfar por su carcter antinacional y antipopular. Perdi la nacin porque la renta petrolera devino en ganancia del capital fundamentalmente extranjero y perdi la clase trabajadora, pues, la crisis econmica resultante, fue descargada sobra los hombros del asalariado. La reaccin antineoliberal de las clases explotadas no se hizo esperar y estall con toda su furia en 1989 con el llamado "Caracazo", seguido luego por los golpes de estado de 1992.

El fracaso de la siembra desarrollista-adeca del petrleo, ms el desmadre petrolero neoliberal adelantado por la meritocracia de PDVSA en el periodo 1976-2000, trajeron al poder a los militares del MBR-200 y con ellos se implement la cuarta versin de siembra petrolera, la cual denominaremos "nacional-asistencialista". Esta versin presenta dos periodos netamente diferenciados: el primero corri de 2001 hasta 2013, direccionado por la fuerte personalidad el comandante Chvez. La siembra petrolera en este lapso se afinco en el nacionalismo cuarto-republicano petrolero(maximizacin de la renta) que se inici con la dictadura gomecista y va a morir con la nacionalizacin de 1975. El destino de la renta petrolera se dirigi a cancelar la enorme deuda social del pueblo venezolano a travs de las misiones. Durante esta versin fue indudable el mejoramiento social de las clases humildes del pas, as como tambin, la exacerbacin del nacionalismo y del rentismo petrolero. El imperio y la oligarqua criolla decretaron guerra a muerte a este ensayo poltico que los analistas han denominado "progresista; a pesar de que la clase capitalista en su conjunto, contino acaparando una gran cuanta de la renta petrolera, a travs del diferencial cambiario, los dlares preferenciales y la especulacin mercantil.

La muerte de Chvez y la cada de los precios petroleros a partir de 2013, dieron solucin de continuidad al progresismo bolivariano y a partir del gobierno liderado por Nicols Maduro, el proceso entr en su segunda fase, exhibiendo una franca regresin econmica que se ha intentado subsanar, mediante la aplicacin de medidas neoliberales barnizadas de opacidad. En los das que corren, el madurismo presenta un pas con rasgos trgicamente demoledores, a saber:

1.-Un decrecimiento del PIB en caso un 50 por ciento

2.-Caida brutal de la produccin petrolera de tres millones de barriles diarios en 2013, a menos de un milln de barriles en los das actuales.

3.-Abismal retroceso de los salarios mnimos. De 300 dlares en 20134 a 6,00 dlares en la actualidad.

4.-Las conquistas de los asalariados contemplados en la Constitucin de 1999 y en la Ley del trabajo de 2012, han sido literalmente conculcadas mediante las llamadas Zonas Econmicas Especiales y el funesto Memorando 2792 del ministerio del trabajo de octubre 2018.

5.-Una hiperinflacin descomunal. Durante el primer sexenio de gobierno de NicolsMaduro, la inflacin acumulada en el pas fue de 5.395.536.286 %

6.-Una mega devaluacin del bolvar de un 95,8 por ciento en 2018

7.-La migracin de nacionales alcanz la cifra de cuatro millones de personas.

Estos son grosso modo algunos de los indicadores de la gestin madurista (GaudichaudFrank(2009). Sin embargo es honesto reconocer que muchos de estos indicadores obedecen, al brutal asedio que el imperialismo le ha decretado a la Revolucin Bolivariana; pero tambin la responsabilidad en este drama humano de la mala gestin del madurismo es innegable(Edgardo Lander.2018)

En atencin a lo expuesto sobre las distintas versiones de siembra petrolera que se han implementado en el pas desde los tiempos del Gomecismo, ms el terrible descalabro histrico que atraviesa la patria de Bolvar en el momento presente, se impone formular la siguiente pregunta cientfica: Qu fue lo que se hizo mal durante cien aos de siembra petrolera, para llegar a cosechar tan deshumanizados resultados?

La respuesta a esta pregunta la intentaremos afincados en la economa poltica de Venezuela desarrollada por Asdrbal Baptista (2010-2006), quien nos ha legado un primer peldao de lo que sera la teora sobre la inversin del excedente econmico en los pases perifricos primario-exportadores; sin ocultar que en el horizonte epistmico de este autor hay mucho de reificacin en el sentido marxiano del trmino. En apretada sntesis de lo expuesto por este pensador diremos lo que sigue:

1.-La renta petrolera es un ingreso internacional que paga el mercado mundial apropiado por el estado venezolano por ser dueo del subsuelo.

2.-La renta petrolera es un ingreso impropio y anormal, es decir:

la renta no es un ingreso normal en el estricto sentido en que si lo son el salario, los beneficios, el inters, los honorarios profesionales, etc. La normalidad en este caso se refiere al decisivo hecho de que la renta, antes que un ingreso producido, es tan solo un ingreso captado. Y por consiguiente, sus montos no guardan relacin con la produccin sino con el estado circunstancial de la relaciones de fuerza en que se encuentran dentro del mercado los dueos de los recursos- o del petrleo, valga decir-para extraer un provento del correspondiente negocio. (Baptista. 2006. p.301)

3.-La renta petrolera es un ingreso producido por la dinmica de la acumulacin mundial del capital, o sea, plusvalor producido en los pases consumidores de petrleo y por consiguiente, deducible de la masa de ganancia. Por eso es una categora anticapitalista.

4.-La renta petrolera por ser un ingreso captado, no producido, su distribucin a la interno de la formacin social venezolana obedece a criterios de fuerza poltica.

5.-La transformacin de la renta petrolera en capital productivo ha sido la meta inalcanzable de los pensadores venezolanos en este primer centenario de la Cuestin petrolera criolla. Por consiguiente, el destino de la renta petrolera se ha orientado desde los linderos ideolgicos del capital.

6.-La renta petrolera en sus inicios facilit el despegue de las relaciones capitalista de produccin, pero luego al incrementarse este provento, se convirti en un lastre demasiado pesado para el desenvolvimiento del capital, provocando el colapso del capitalismo rentstico. Ha sido el aluvin de renta petrolera y no su mengua, lo que dio solucin de continuidad al capitalismo generado por el petrolero.

7.-Con la apropiacin empresarial de casi un 50 por ciento de la copiosa renta petrolera de los aos setenta, la inversin en capital productivo realizada por el empresariado criollo fue descomunal. Sin embargo, los salarios reales no acompaaron esta envin de inversin privada. En consecuencia, no hubo mercado para la produccin generada por la capitalizacin privada de la renta; siendo su resultado el colapso de este esquema de desarrollo econmico.

8.-Siendo la renta petrolera el alfa y omega del capitalismo rentstico, esta apuesta no tiene futuro. Y para el pas, la cosa se complica ms aun, por cuanto la renta petrolera de los das que corren se ira siendo ms menguada, producto de los altos costos del petrleo venezolano.

9.-La superacin del capitalismo rentista segn Baptista debe orientarse por la instauracin de un capitalismo normal, mediante la apertura al capital privado nacional/internacional de los espaciaos econmicos copados por el estado: entindase los recursos naturales. Convertir la renta del suelo en ganancias extraordinarias del capital, que luego el estado las pechara para devolverlas en servicio pblicos a la comunidad nacional, es la va que propone Baptista para superar la agona del capitalismo rentstico.

De lo expuesto por Baptista emerge una evidencia cientfica indiscutible sobre la siembra del petrleo hasta el presente en Venezuela: El capitalismo instaurado por la renta petrolera, fue exitoso en sus comienzos cuando los niveles de renta eran invertibles en el pas; pero luego, cuando el caudal de renta no pudo ser absorbido por la estructura econmica criolla, el capitalismo colapso. Todo ello se explica porque la distribucin poltica de esta renta entre el trabajo y el capital, fue astronmicamente favorable a este ltimo, decretando un desequilibrio abismal entre produccin y consumo. Estando el estado controlado por la clase dominante, la distribucin de la renta petrolera no poda ser de otra manera. El colapso de este ensayo de siembre petrolera lo mat la indigestin de petrodlares de la burguesa parasitaria. Con salarios rezagados el capitalismo rentstico no tena vida.

Sustentados en esta argumentacin, apreciamos que el factor comn unificador de las distintas versiones de siembra petrolera, ha sido no tener en cuenta el tratamiento preferencial que haba que darles a los salarios en una economa capitalista receptora de un ingreso internacional no trabajado, a fin de lograr el consabido equilibrio entre la produccin y el consumo.

Ahora bien, la superacin del capitalismo rentstico apunta en dos direcciones: una, instaurar un capitalismo normal afincado en la acumulacin del plusvalor de los obreros nacionales. Esta es la propuesta de Baptista, consistente en convertir la renta del suelo en ganancias extraordinarias del capital. Otra, la salida anticapitalista a la agona del capitalismo rentstico. Esta va a nuestro juico enfrente tres obstculos de dimensiones siderales, a saber: i)la ausencia de una teora de la transicin al socialismo en estos momentos; ii)Inexistencia de un slido movimiento poltico que empuje los interese coyunturales y estratgicos de las clases trabajadoras y iii)la dictadura planetaria del capital, lo que condena a muerte cualquier salida nacional anticapitalista. Ante estas perspectivas, se nos antoja que el relevo del capitalismo rentstico tiene que hacerse, por ahora, dentro de los linderos de la acumulacin capitalista.

La salida a la agona del capitalismo rentstico debe ser por la derecha, por ahora, es decir, instaurar un capitalismo normal, no en los trminos propuestos por Baptista, pues ello conducira a las fauces del neoliberalismo, sino mediante la implementacin de un estado de bienestar cercano al keynesianismo rentista. En tal sentido, se puede proponer la siembra del petrleo en los salarios, inspirndose en la propuesta de la Renta Bsica que actualmente se discute en Europa (STANDING GUY(2018). Los movimientos y partidos polticos que defiendan la economa poltica del trabajo, deben afincarse en la consigna de "ni slo dlar para la burguesa parasitaria". De concretarse esta bandera, el carcter parasitario de esta formacin social se ira paulatinamente desdibujando.

Para sembrar el petrleo en los salarios primero y principal debemos tener renta petrolera que repartir. Esto nos lleva a asumir y defender todo el legado histrico del nacionalismopetrolero venezolano. Legado fundamentalmenteofertado por gobiernos liderados por militares desde J.V. Gmez hasta Hugo Chvez.

La redencin salarial-petrolera del proletariado criollo debe comenzar ahora mismo, sin necesidad de aumentar un slo barril en la extraccin petrolera. Esto se puede lograr poniendo orden el consumo interno de hidrocarburos. Si ajustamos el precio de la gasolina, a un nivel que nos permita no solamente cubrir su precio de produccin, sino que tambin se genere un excedente, este provento puede ser fcilmente invertido en salarios y as, se lograra consenso poltico para atacar el dispendioso consumo interno de hidrocarburos.

La siembra del petrleo en los salarios como renta bsica, va exigir un descomunal esfuerzo a las clases trabajadoras en los campos de la ontolgico, de lo teleolgico, lo axiolgico, lo epistmico, lo ideopolitico, legislativo, lo educativo y lo comunicacional. Esta propuesta se sita en la mitad del medio de la lucha de clases en Venezuela, con el agravante del desamparo poltico que actualmente afecta a los proletarios criollos. Se trata ni ms ni menos de arrancarle al capital la renta del suelo proporcionada por la naturaleza, en una coyuntura histrica donde la supervivencia del capital est ligada a la eliminacin de la renta del suelo a nivel global. Consideramos que, si no se asume esta apuesta, el nico camino que nos queda a los venezolanos, es dirigir la mirada hacia la frontera en busca de otras lunas que garanticen la reproduccin de la vida.

 

BIBLIOGRAFIA

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GaudichaudFrank(2009). Conversacin con el politlogo Edgardo Lander, despus de diez aos de "Revolucin Bolivariana": El proceso bolivariano y las tensiones de un proyecto alternativo. Rebelin. https://www.rebelion.org/noticia.php?id=80123

Lander Edgardo (2018). Venezuela: el fracaso del proceso bolivariano - https://www.aporrea.org/ideologia/a267859.html

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Rauseo Newton. (2008). Gestin del estado en la vivienda: Banco Obrero y la urbanizacin San Agustn del Sur.Caraacas. UCV.

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STANDING GUY(2018). LA RENTA BSICA. Barcelona. Pasado y Presente.

Trompiz Valles.H.( 2016).La renta petrolera y los latifundistas durante el Gomecismo.Fundacin Editorial El perro y la rana. Edicin digital. Caracas.

Uslar Pietri Arturo. (1991). LA SIEMBRA DEL PETROLEO.http://ance.msinfo.info/bases/biblo/texto/libros/BC.1991.T.III.b.2.pdf


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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