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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2019

Feminismo & Transformacin social
Yo soy feminista

Marisa del Campo Larramendi
Rebelin

Sobre la importancia y la significacin social de ser feminista.


Los feminismos son uno de los pocos movimientos que actualmente ofrecen algo de resistencia a la incontenible ola reaccionaria que recorre el mundo. Con todos sus luces y sus sombras, las reivindicaciones y movilizaciones feministas molestan al poder realmente existente en su objetivo de vaciar de contenido democrtico las instituciones de los ya de por s devaluados sistemas parlamentarios burgueses en aras de alcanzar sus sueos de acumulacin incesante e infinita de capital.

Pero no solo molestan a los poderosos, sino que determinados feminismos perturban con sus denuncias la conciencia de hombres y mujeres del comn. Nada ms atractivo para ese ser egosta y conformista que todos llevamos dentro que los cantos de fraternidad o sororidad universal que entonan los coros y danzas del poder.

La unidad de la nacin, bajo el palio de la soberana del pueblo, como cortina que encubre la divisin real en clases; la unidad de los sexos, bajo la bandera de la igualdad, que oculta la autntica estructura patriarcal de nuestras sociedad. Porque ah est la bicha, no lo duden: la divisin en clases y la estructura patriarcal.

Los feminismos nos recuerdan a los hombres y a las mujeres que existe violencia de gnero aqu y ahora, en el piso de arriba, en la calle que vivimos, en la ciudad que habitamos. Violencia de gnero de baja intensidad en nuestras relaciones cotidianas; violencia de gnero de alta intensidad en el interminable rosario de asesinatos machistas.

Los feminismos nos recuerdan que son mujeres las que ocupan los lugares ms inhspitos de la escala social, que son mujeres la fuerza de trabajo ms explotada por el sistema, que son mujeres y nias la mayor parte del ominoso ejrcito de esclavos que an subsiste en el mundo.

Los feminismos nos recuerdan que existe un techo de cristal para las mujeres; que los lugares de trabajo son espacios de acoso sexual sobre las mujeres; que en las calles, en las fiestas y en las noches ronda la perversin machista de creer que la mujer es objeto y propiedad del deseo incontenible del macho. S, esto y ms cosas nos recuerdan los feminismos.

Y por eso molesta a los de arriba en su objetivo de acallar cualquier voz que se levante contra su poder; y por eso molesta a sectores de los de abajo en su deseo de que les dejen vivir tranquilos, de que no les perturben en su sueo de habitar el mejor de los mundos posibles, de que no les quiten esas micro ventajas que da la sociedad patriarcal incluso a los hombres pertenecientes a las clases sometidas. S, por eso el feminismo es atacado por tanto flautista de Hameln, bella pluma del poder y corifeo del Leviatn.

Y siempre con los mismos argumentos: el rasgarse las vestiduras ante el irracional radicalismo feminazi; la vergonzosa insistencia en desconfiar de las vctimas; la hipcrita reivindicacin de la presuncin de inocencia del hipottico victimario; la hiperblica denuncia de una supuesta guerra sin cuartel desatada contra el hombre; las anglicas llamadas a ser, antes que feministas, femeninas, personas, seres humanos fraternalmente unidos en la costilla de Adn; la abracadabrante teora de la existencia de un poderosa conspiracin compuesta por feminazis, maricones y bolleras dispuesta a hundir la moral de occidente, pervertir nuestros usos y costumbres e imponer una terrible dictadura de lo polticamente correcto; la reduccin del carcter estructural del sometimiento de la mujer a casos extremos de individuos anmicos; la elevacin de la ancdota a categora, de la excepcin a regla, por ejemplo si hay una denuncia falsa por maltrato se utiliza como argumento para negar la violencia sistmica contra las mujeres; la igualacin de vctimas y victimarios, poniendo al mismo nivel el dao que sufren las mujeres con el acoso estructural en el trabajo y las penosas consecuencias que para un caso individual conlleva una acusacin que resulte fraudulenta

S, los feminismos tienen sus luces y sus sombras, poseen puntos en conflicto y desacuerdo es por eso que no se debe de hablar de feminismo sino de feminismos pues existen diversas corrientes, algunas muy enfrentadas entre s Por ejemplo: la complicidad de algn feminismo con el liberalismo pseudo progresista y meritocrtico, que olvida la discriminacin hacia las mujeres de clase baja o de etnias marginadas; o la mitificacin por otros feminismos de una supuesta naturaleza femenina que en buen parte reproduce conceptos patriarcales y es funcional al sistema; o el determinismo de algunas teoras feministas que pretenden encontrar la explicacin de todo en una estructura patriarcal concebida de un modo mecanicista, como otrora el marxismo vulgar crey encontrar la llave de la historia en el determinismo econmico.

S, los feminismos han cometido y cometern muchos errores como toda praxis humana. Pero los feminismos tienen la razn, una razn poderosa, innegable, radical: vivimos en una sociedad patriarcal que somete a la mujer, que genera violencia contra la mujer, que impide su libre desenvolvimiento como ser humano. Y los feminismos tienen un objetivo profundamente tico, revolucionario y emancipador: acabar con ese estado de cosas. Por eso yo soy feminista.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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