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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-09-2019

La furia del hechicero y la venganza de Roger Casement

Atilio A. Boron
Rebelin


Das pasados Mario Vargas Llosa descarg otra de sus habituales diatribas sobre los gobiernos y lderes progresistas y de izquierda de Latinoamrica. [1] Pero en esta oportunidad dio un paso ms y no se priv de atacar tambin a los electorados que, segn su peculiar visin, al elegir a gobiernos populistas optan por la barbarie y el atraso de la tribu en lugar de disfrutar las mieles de la civilizacin capitalista. El novelista est furioso porque algunos pases de Latinoamrica no parecen dispuestos a querer avanzar por el sendero neoliberal que l les viene proponiendo desde hace tanto tiempo.

Como no poda ser de otro modo objeto preferente de su ojeriza es el gobierno de Nicols Maduro. Desde el confort y el lujo de la deliciosa Marbella descerraja sus disparos contra Diosdado Cabello, quien le pidi a su gente que recurran al trueque para desterrar del pas de una vez por todas la moneda imperialista. El novelista abunda en el asunto y denuncia tarde lo que el gobierno bolivariano viene denunciando hace aos: que como parte de la guerra econmica que Washington le declar a Venezuela las mafias vinculadas a los capos del imperio se apoderan de cuanto bolvar circula en el mercado, se los llevan a Colombia y dejan a la poblacin sin circulante para hacer sus compras.

Esto no es producto de la lgica del mercado sino una perversa artimaa destinada a fomentar el malhumor social y potenciar el descontento con el gobierno, apostando a que estas penurias provocarn la tan esperada insurreccin popular que ponga fin al gobierno de Maduro. En otras palabras: planificar el caos econmico y social y sentarse a esperar que maduren las condiciones para la revuelta popular.

Pero el sealamiento de Vargas Llosa se detiene, no por obra del azar o el descuido, en el engaoso mundo de las apariencias dado que omite identificar las causas que originan la desaparicin del circulante y los objetivos que la Casa Blanca persigue con esta maniobra. Oculta a sabiendas que esta operacin es una de las vigas maestras de las guerras de quinta generacin (tambin llamadas guerras hbridas) que lleva a la prctica el imperio. [2] Guerras que ya no se libran con armas convencionales sino por medio de la conquista de las mentes y los corazones de los pueblos, sembrando el caos, promoviendo el odio y la ira, incentivando el temor y canalizando todas estas frustraciones hacia el gobierno que Estados Unidos desea destruir. En suma: ganar una guerra sin disparar una sola bala y confiando en la eficacia de la artillera del pensamiento, como advirtiera Hugo Chvez.

El diagnstico del novelista es categrico: lo que ha hecho con Venezuela el socialismo del siglo XXI es uno de los peores cataclismos de la historia. Puede ser, porque lo ha reconocido el propio gobierno bolivariano. Pero no basta con constatar un crimen de lesa humanidad: hay que investigar quin es el culpable, el autor intelectual y el agente material responsable de esta situacin. Recordemos: no fueron tambin cataclismos los que ocasion Estados Unidos en Irak, en Libia, en Siria, antes en Chile, Nicaragua, Hait, Repblica Dominicana, Granada y por supuesto en Vietnam y en Indonesia, Camboya, Laos como antes lo produjeron los ataques de la Alemania nazi en Francia, Italia e Inglaterra durante la Segunda Guerra Mundial.

Todos los pases vctimas de una agresin sufren terribles penurias, pero nadie en su sano juicio puede culpar a los agredidos por sus padecimientos. Al escritor no se le puede escapar el hecho de que Venezuela es vctima de una guerra de una crueldad infinita, que se ha cobrado miles de muertos por el bloqueo en el suministro de alimentos y medicamentos por lo que debe enfrentar una situacin humanitaria de extrema gravedad. [3] Pero desde cundo la responsabilidad de esta tragedia recae sobre la vctima y no sobre los hampones, amigos y protectores de Vargas Llosa, que son los que perpetran el crimen de la guerra?

En la alucinada visin del novelista Estados Unidos es exaltado como la indiscutible vanguardia de la civilizacin, y por lo tanto incapaz de hacer el mal. ste lo hacen los malos gobiernos que eligen los incorregibles latinoamericanos y nada debe culparse a Washington por nuestros infortunios. Al idealizar a Estados Unidos el escritor barre bajo la alfombra a una sociedad alienada y alienante que cada semana produce un asesinato colectivo perpetrado por un humanoide que "oye voces" que le ordenan entrar a una iglesia, una escuela, un hospital o una cafetera y disparar a mansalva: o un veterano desquiciado en las guerras de Irak, Siria o Afganistn, o un drogadicto enloquecido deseoso de vengarse de una sociedad que lo redujo a tan desgraciada condicin. Nada de esto dice el locuaz y prolfico escritor.

Tambin obvia la existencia de 50 millones de estadounidenses que viven bajo la lnea de la pobreza y los otros tantos que estn apenas por encima y que comen cuando pueden gracias a las food stamps; o la de los poco ms de 550.000 "homeless" diseminados a lo largo y a lo ancho de todo el pas; o la del 25 por ciento de la poblacin de Estados Unidos que no tiene asistencia mdica alguna o que la tiene en grado insuficiente. [4] Esto para ni hablar de una "civilizacin" que perpetr los dos mayores atentados terroristas de la historia de la humanidad al reducir en instantes a cenizas a ms de doscientas mil personas inocentes cuyo nico delito haba sido vivir en Hiroshima y Nagasaki.

Incapaz de controlar el sesgo ideolgico que tanto lo ofusca el autor de Conversacin en la Catedral clama por los cuatro millones de venezolanos que han huido del pas, pero cierra beatficamente sus ojos ante los ocho millones de desplazados en Colombia, oficialmente reconocidos por las autoridades de ese pas. Cuatro millones (suponiendo que sean cuatro) que huyen de Venezuela es una catstrofe; ocho millones que abandonan los campos colombianos es un agradable paseo que no despierta el menor reproche en el rencoroso escritor. Peor an, en su desbocada iracundia se congratula de que Chile progrese a pasos de gigante al igual que en Colombia, donde la democracia funciona y parece hacer avances pese a todas las deficiencias del llamado proceso de paz. Es obvio que el novelista extrava por completo el rumbo cuando abandona el terreno de la ficcin -en el que se mueve con indiscutible maestra- y pretende instalarse como un cronista objetivo y profundo de su poca. Para su desazn hay que decir que en este terreno es apenas un diletante.

Por ejemplo, se escandaliza de las gigantescas fortunas fugadas por la dirigencia chavista sin aportar, como ocurre invariablemente en sus frecuentes libelos, un solo dato concreto o una sola fuente objetiva sobre la cual apoyar sus denuncias. Pero ser solidario con l y le ofrecer una informacin que seguramente le ser de utilidad: bajo el gobierno de su admirado amigo Mauricio Macri fugaron de la Argentina, entre el 1 de Enero del 2016 y el 30 de Junio de 2019, la friolera de 70.200 millones de dlares, a razn de 54 millones de dlares da a da, incluyendo sbados, domingos y fiestas de guardar. Son datos oficiales del Banco Central. Pero como se trata de un amigo el novelista seguramente se llamar a silencio ante este descomunal saqueo. Prefiere fantasear con el dinero que los chavistas habran fugado de Venezuela y no meter sus narices en los delitos cometidos por sus amigos y auspiciantes.

En su nota prosigue con sus difamaciones: centenares de presos polticos en Venezuela, torturas sistemticas, cuerpos represivos que se multiplican, impopularidad del rgimen, asesinatos a mansalva, sometimiento va terror y siguen las letanas. Pero, est hablando de Colombia, donde cada semana desaparecen, torturan o matan a tres o cuatro militantes sociales? No! Habla de Venezuela, poniendo su exquisita pluma de escritor de ficciones al servicio de los ms srdidos intereses de las clases dominantes de Estados Unidos y Amrica Latina. Y se permite agredir tambin a nuestra Cuba, heroico pas que ha soportado con un alarde de patriotismo y estoicismo admirables sesenta aos ininterrumpidos de agresiones norteamericanas. Pero el autor de La Casa Verde pasa por alto esa nimiedad y se permite describir a Cuba como un pas que se ha quedado fuera de la historia. Sangra por su an entreabierta herida porque quien se qued fuera de la historia fue l, postergando para siempre sus sueos de ser presidente del Per. Sus compatriotas le propinaron una derrota humillante a manos de Alberto Fujimori en la eleccin presidencial de 1990. Despus de ese masivo repudio tuvo que optar por la ciudadana espaola. Y pese a ello tiene la desfachatez de decir que Cuba se qued fuera de la historia!

Es obvio que lo propio de este novelista no es el ensayo sino la ficcin. Si muchos de sus personajes volvieran a vivir (pienso en el entraable irlands Roger Casement, hroe de El Sueo del Celta) seguramente lo increparan sin piedad por su cinismo y por su deshonestidad al poner en sus bocas palabras y discursos anticapitalistas y antiimperialistas que luego desprecia y denigra cuando abandona sus ficciones y se dedica a comentar lo que ocurre en el mundo real. Por ejemplo, en este mismo artculo le reprocha a argentinas y argentinos por su locura furiosa expresada en las elecciones primarias del 11 de Agosto que se tradujeron en una categrica derrota de su amigo Mauricio. Yo pienso dice el escritor- que el llamado gradualismo, el empeo del equipo de Macri en no exigir ms sacrificios a un pueblo extenuado por los desmanes de los Kirchner fue el causante de la derrota. Es obvio que Vargas Llosa no tiene la menor idea de lo que ha ocurrido en la Argentina.

Slo un ignorante, o una persona desalmada, puede exigir ms sacrificios a un pueblo que gracias a las polticas que l propone con tanto ahnco ha sido empobrecido, hambreado, desinformado y confundido por la propaganda oficial, abrumado por aumentos escalofriantes en las tarifas de los servicios pblicos, por la escalada inflacionaria, crecientemente desempleado, con miles de pequeas y medianas empresas cerradas, con el consumo cayendo en picada, con brutales recortes en los programas de salud y educacin y con un pas que se convirti en un festival de endeudamiento y fuga de divisas. Y no slo eso: el escritor se permite asegurar que el gobierno de su amigo, el que tom por asalto y saque a la Argentina es probablemente el ms competente y honrado que ha tenido el pas en mucho tiempo. Ni honrado ni competente, sino todo lo contrario, don Mario. Y si tiene tiempo venga a la Argentina y converse con gente real, de carne y hueso, no las momias con las que alterna cuando nos visita, y compruebe por usted mismo si todava se les puede exigir que hagan ms sacrificios. Sobre todo para que los ricachones que nos gobiernan sigan abultando sus fortunas de manera escandalosa. [5]

Termina usted su balance de esta penosa marcha desde la supuesta civilizacin a la barbarie refirindose a los gobiernos de Nicaragua, Bolivia y Mxico. La verdad: nada nuevo. Reproduce sin el brillo que su pluma exhibe en sus novelas las mentiras y posverdades que elaboran sin cesar sus amigos en Washington y reproduce la peonada intelectual y poltica que el imperio apaa y mantiene en estas latitudes. Fulmina a Ortega, a Evo y a Lpez Obrador sin aportar un solo dato, sin la menor especificacin del contexto, sin situar histricamente las luchas de esos gobiernos sometidos por siglos a la opresin imperialista. Lo hace confiado en el hechizo de su prosa. Pero no basta. Acusa con impudicia a Evo de pretender eternizarse en el poder, habiendo sido de lejos el mejor presidente de toda la historia de Bolivia y construido la economa ms sana y dinmica de Nuestra Amrica. Nada de eso le importa. Esa eternizacin es maligna, dice, pero no as la de su compadre Felipe Gonzlez o la de su mentora ideolgica y poltica Margaret Thatcher. En estos casos sus prolongadas permanencias en el gobierno fueron sntoma de virtud republicana. [6] Lo que es bueno en un europeo es malo cuando lo hace un indio, un mulato o un obrero. No hace falta ser un psiclogo para percibir el racismo subyacente a aquella denuncia.

No le va mejor a AMLO, que tambin cae bajo el rayo de su inquina: prosiguen los asesinatos de periodistas y mujeres a un ritmo aterrador, afirma, y su populismo comienza a carcomer una economa que, pese a la corrupcin del gobierno anterior, pareca bien orientada. Los asesinatos de periodistas y los feminicidios comenzaron con los gobiernos que precedieron a Lpez Obrador y que Vargas Llosa apoy con todas sus fuerzas, o se le olvid ese detalle? Y eso de que la "economa pareca bien orientada es un certificado oficial de ignorancia en lo ms elemental de la ciencia y la historia econmicas. Charlatanera pura, como la que exalta las democraduras de Piera y Duque en Chile y Colombia. En Chile, pas con el mayor endeudamiento per cpita Amrica Latina producto de la privatizacin de casi todo, incluida el agua, y en donde segn un estudio de la prestigiosa Fundacin Sol de ese pas ms de la mitad de los trabajadores asalariados no puede sacar a una familia promedio de la pobreza y cuya poblacin se ha resignado a ser gobernada por los ricachones y sus representantes polticos y ya no se molesta en ir a votar. Ese es el modelo a imitar, segn el escritor, pese que es uno de los pases ms desiguales del mundo, comparable a la de Rwanda. [7]

Y el otro modelo es nada menos que Colombia, pas sometido al flagelo de una interminable matazn que no cesa y que no provoca el menor gesto de compasin del imperturbable novelista hispano-peruano, que debera avergonzarse de ello. Lo mismo cuando todava se pregunta si el gigante brasileo comenzar el retorno a la barbarie. Telfono, don Mario! No se enter que Jair Bolsonaro preside Brasil y que la barbarie ya est instalada en el Palacio del Planalto. Bolsonaro le declar la guerra a la cultura, prohibi la ideologa de gnero, condena a las escuelas formadoras de ciudadanos, a la naturaleza misma, siendo el principal autor intelectual y poltico del gigantesco incendio que se est devorando partes de la Amazona. No son suficientemente brbaras todas estas iniciativas? No lee los diarios, no explora lo que dicen las redes sociales (no la de sus amigos, que le pintan un mundo beatfico que, aparentemente, usted toma por cierto). No sabe que hubo un golpe blando en Brasil y que termin con el gobierno legal y legtimo de Dilma Rousseff y que sus verdugos fueron dos bandidos, Michel Temer y Eduardo Cunha que ahora estn en la crcel por ladrones. Tambin lo est Lula, pese a que en el juicio el juez Sergio Moro dijo que no tena pruebas de la corrupcin de Lula pero que estaba convencido que haba robado un departamento. No le suena a despotismo monrquico todo esto? Tal vez no porque el polmico rey emrito de Espaa, Juan Carlos, le confiri un ttulo de nobleza y lo hizo Marqus. Pero, le parece un gesto civilizatorio regresar a la poca de la Inquisicin en donde un cura enviaba a la hoguera a una mujer porque tambin l, como el juez Moro, estaba convencido que la vctima era una bruja que se haba entregado gozosa a la concuspicencia de Satans? No saba que Moro, dilecto alumno de los programas de buenas prcticas que organiza el gobierno de Estados Unidos, fue premiado por Bolsonaro por encarcelar a Lula designndolo nada menos que Ministro de Justicia del Brasil? En fin, don Mario: en qu mundo vive usted?

Pongo fin a esta nota con una breve alusin a una novela que tengo ya en mente y que los disparates propagandsticos de sus ensayos y la deslealtad en que incurre con los personajes de sus ficciones me urgen escribir. En ella hay una escena en la cual el irlands Roger Casement se presenta abruptamente en su mansin madrilea. Toca a la puerta, usted le abre y l, sin decir agua va lo sujeta firmemente del cuello y lo abofetea hasta derribarlo. Ya en el suelo Roger se agacha, lo sujeta por los pelos y enfurecido le grita: por qu me has traicionado, por qu exaltabas mi lucha anticolonialista y antiimperialista en el libro que me dedicaste y ahora te conviertes en vocero de toda esa basura que combat toda mi vida? Eso era tan slo un negocio para ti? Crees que lo que hice en el Congo Belga y en la Amazona peruana era un juego? Crees acaso que esas historias de barbarie se han terminado gracias al progreso de la civilizacin capitalista como lo dices? No ves en toda Latinoamrica y el Caribe gentes sufriendo las inenarrables penurias que tu narraste al novelar mis afanes en pos de la justicia y la dignidad humana? Cmo explicas tu incoherencia?Hasta dnde piensas llegar con tu felona? Hasta cundo seguirs mintiendo? Eres consciente que descenders a la historia como un personaje funesto, como Louis-Ferdinand Celine, el gran escritor francs del siglo veinte pero con su fama corroda irreparablemente por su apologa del racismo y el nazismo? Crees que otra ser tu suerte? Te equivocas. Los heroicos personajes de tus novelas nos encargaremos, uno tras otro, de denunciar el hiato moral insalvable que separa al gran escritor que novel nuestras luchas antiimperialistas del amanuense de las burguesas y sus amos imperialistas. Denunciaremos tambin la impostura y la doblez de quien escribe novelas de izquierda y en la vida real se coloca a la derecha de ellas. Razn por la cual los verdugos de la humanidad te suben a un pedestal mientras eres repudiado por las mujeres y hombres de buena voluntad que por doquier bregan por construir un mundo mejor.

 

 

Notas:

[1] Cf. Retorno a la barbarie, en El Pas (Espaa) 31 de Agosto 2019. Reproducido en La Nacin (Buenos Aires) 2 Septiembre 2019)

[2] Cf. Andrew Korybko, Guerras Hbridas. De las revoluciones de colores al golpe (Sao Paulo: Expressao Popular, 2015).

[3] Los bloqueos comerciales son mortferos. El de EEUU a Irak ocasion la muerte de unas 650.000 personas; desde el ao 2017 las sanciones econmicas de Trump a Venezuela llevaron a la muerte de por lo memos 40.000 personas segn un reciente informe del Center for Economic Policy and Research de Washington, D. C. Ver http://cepr.net/press-center/press-releases/report-finds-us-sanctions-on-venezuela-are-responsible-for-tens-of-thousands-of-deaths

[4] La cifra de los sin casa se encuentra en https://endhomelessness.org/homelessness-in-america/homelessness-statistics/state-of-homelessness-report/ con base en informes oficiles del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano del gobierno de Estados Unidos. Los datos sobre la insuficiencia asistencia mdica provienen de https://www.thebalance.com/health-care-inequality-facts-types-effect-solution-4174842

[5] Ver El Presidente increment sus bienes en un 51% y es el tercer funcionario ms rico de su gabinete, en Chequeado.com La mayora de los miembros del gabinete y el crculo de amigos del rgimen se enriquecieron escandalosamente durante la gestin de Mauricio Macri. Y casi sin excepcin tienen depositadas sus fortunas en parasos fiscales. Ver https://chequeado.com/el-explicador/declaraciones-juradas-arribas-dujovne-y-macri-los-mas-ricos-del-gabinete/

[6] Tal como lo reconoce con orgullo en su La Llamada de la Tribu (Madrid: Alfabuara, 2018). Una crtica a ese libro, y en particular a la revelacin que le produjo su asombroso encuentro con Thatcher se encuentra en mi El Hechicero de la tribu. Mario Vargas Llosa y el liberalismo en Amrica Latina (Madrid, Mxico, Buenos Aires: AKAL, 2019).

[7] Cf. nota de Nicols Bravo Seplveda, en el peridico digital El Mostrador www.elmostrador.cl/destacado/2019/08/21 Los datos sobre la desigualdad se encuentran en un informe del Banco Mundial: Taking on inequality (Washington: 2016)

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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