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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2019

Empieza un nuevo curso poltico donde dos acontecimientos marcarn el futuro inmediato del Estado espaol
El conflicto democrtico

Jess Gellida
Rebelin


Empieza un nuevo curso poltico donde dos acontecimientos marcarn el futuro inmediato del Estado espaol: la resolucin de la investidura y la sentencia del juicio a los lderes polticos y sociales independentistas en prisin preventiva desde hace casi dos aos. Un nuevo otoo caliente se acerca mientras la inestabilidad poltica y la ingobernabilidad del Estado continan.

La estrategia del presidente en funciones, Pedro Snchez, parece articulada para preparar el terreno para unas nuevas elecciones. Las formas para negociar con los grupos parlamentarios y su dilatacin en el tiempo no auguran un acuerdo y, si este llega ser in extremis . Desde su investidura fallida Snchez se ha dedicado a reunirse con diferentes entidades sociales y sindicales prximas a los socialistas para configurar un programa de gobierno progresista para, supuestamente, conseguir el apoyo de UP. As mismo, la propuesta ofrece altos cargos a los de Pablo Iglesias pero sin ministerios y cierra la puerta a un gobierno de coalicin. Al respecto, UP insiste en que tiene que entrar en el gobierno como garanta para que se cumple el programa social, mientras que por su parte el equipo de Snchez tiene claro que, si los nmeros no salen, no expondrn al Presidente a una segunda investidura fallida. Con todo, si el lder socialista quiere evitar los comicios tiene que volver a plantear la opcin de la coalicin. Una propuesta que, cada da que pasa parece ms claro que fue planteada en julio por el PSOE, al lmite de las negociaciones, para ser rehusada y as preparar el relato para convencer a la opinin pblica que los culpables de que no haya un gobierno progresista son UP. Mientras tanto, las derechas y la extrema derecha no se ponen de acuerdo para articular una gran coalicin en caso de que haya una repeticin electoral. Los de Ciudadanos son los ms reticentes y descartan esta opcin anhelando el sorpasso a un PP que vuelve a estar salpicado por casos de corrupcin.

En cuanto a Catalua, Snchez ofrece dilogo dentro de la Constitucin, excluyendo el referndum de autodeterminacin y creando tensin por el impago de la financiacin autonmica. ERC califica de nefasta la propuesta pero matiza que si UP vota a favor del Presidente en funciones los republicanos podran facilitar la investidura para intentar dar una nueva oportunidad al dilogo y cerrar el paso a la triple derecha. Por su parte, JxCAT titubea respecto a su posicin y ha ido dando mensajes contradictorios respecto a su No de julio y a su supuesta opcin por la confrontacin con el Estado. En este sentido, el sobiranismo afronta una nueva Diada sin una hoja de ruta compartida y con reproches constantes entre los socios del Gobierno. Ni reuniones al ms alto nivel, como la cumbre de Ginebra entre partidos y entidades, han servido para superar la carencia de unidad estratgica; no obstante, a pesar de no haber acuerdos explcitos s que hay avances y, parece, que a medida que se acerca la sentencia del 1-O van quedando atrs los reproches, descrditos y ataques. El 11-S volver a ser el termmetro para mesurar la fuerza del movimiento soberanista, un movimiento pacfico que quiere continuar mostrando al mundo que no renuncia a ejercer la autodeterminacin. Por su parte, el Movimiento 12-O y una menguada SCC se preparan para salir a la calle como respuesta del unionismo a la Diada y a un posible escenario de desborde.

Un escenario poltico donde la represin no cesa, donde el presidente Quim Torra est imputado por desobediencia, donde seis regidores de Badalona sern juzgados por ir a trabajar el 12-O y donde decenas de activistas son perseguidos e incluidos en listas negras policiales. En medio de todo ello, el inicio de las negociaciones de los presupuestos de 2020 donde el vicepresidente, Pere Aragons, ya ha avisado que la Generalitat no se puede permitir ir a una tercera prrroga presupuestaria.

Finalmente, la respuesta que se d a la sentencia del juicio del 1-O marcar un antes y un despus. No obstante, no hay todava acuerdo ms all de la retrica a una respuesta contundente y masiva, y a que no se aceptar la sentencia si no es absolutoria. Encima de la mesa diversas propuestas y ninguna concrecin: elecciones anticipadas, gobierno de concentracin, confrontacin con el Estado, desobediencia institucional, impulso del debate constituyente o nuevo referndum. Aun as, una nueva campaa denominada Tsunami Democrtico ha sido lanzada para impulsar una movilizacin permanente basada en la desobediencia civil y la lucha no violenta como respuesta a la sentencia. Una respuesta a las condenas del Tribunal Supremo que se utilice como palanca de transformacin y que tiene que apelar al 80% de la poblacin catalana que es favorable a ejercer el derecho a la autodeterminacin.

Los acontecimientos del prximo otoo pueden volver a desbordar las calles de Catalua, las instituciones y a un gobierno espaol en funciones y, tal vez, en plena campaa electoral.

Jess Gellida es politlogo e investigador social

@jesusgellida

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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