Portada :: Otro mundo es posible
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2019

La escuela y la radicalizacin de la democracia

Marlon Javier Lpez
Rebelin


Uno de los retos que debe enfrentar una perspectiva crtica de la educacin es la construccin de un lenguaje visionario que tenga la igualdad, la libertad y la vida humana como aspectos bsicos de la ciudadana. Estos conceptos no deben abordarse de manera ahistrica, sino como formas concretas de lucha y prcticas sociales. De igual manera el concepto de ciudadana hace nfasis en el ciudadano como agente activo, redefinitorio del espacio pblico y la sociedad en general.

Bajo este enfoque Henry Giroux, uno de los representantes ms importantes de la pedagoga crtica se acerca a la educacin. Rechazando tanto la nocin institucionalista de democracia como el respeto a la legalidad institucional y las normas jurdicas como la nocin individualista de la democracia como asunto privado de respetos y deberes, Giroux plantea que la democracia supone asumir la importancia de los antagonismos ms fundamentales de parte de los diversos grupos subordinados, teniendo clara la importancia de las luchas sociales en la conformacin de nuevos espacios que trabajen en favor de la expansin de los derechos humanos y la radicalizacin de la democracia. Implica entender a la sociedad de manera abierta, plural y fragmentada, marcada por el disenso y el cuestionamiento. La democracia debe ser vista como un proceso social activo, establecido sobre la base de una poltica participativa y robusta. De lo que se trata es de instaurar una ciudadana activa, que no reduzca los derechos al mero ejercicio electoral, sino que los extienda a la economa, el Estado y las ms variadas esferas pblicas.

Un concepto de ciudadana de este tipo exige que sean reconocidas las diferencias propias de un pluralismo radical, no asentado en el individualismo posesivo sino en la existencia de diversos grupos sociales que asumen una conciencia pblica basada en la confianza y la solidaridad como sostn de la vida comn. Evidentemente para ello no basta con un lenguaje crtico, es necesario desarrollar, en la misma medida, un lenguaje de posibilidad, en el que se conjuguen la resistencia y la oposicin con la transformacin y la construccin de un orden social nuevo.

Las escuelas, las universidades y otras instituciones centradas en la educacin, deben ser redefinidas como esferas pblicas democrticas, cuyo papel principal descanse en la conformacin de ciudadanos activos y en la consolidacin de ciudadana crtica. Instancias que ms que servir a la reproduccin de las prcticas y lgicas sociales imperantes, nutran la alfabetizacin poltica y el compromiso moral. Esto implica asumir la labor de los profesores como intelectuales pblicos cuyas funciones rebasan los muros de los salones de clase. Giroux insistir en la importancia de que los maestros empleen sus habilidades y conocimientos en alianza con los movimientos sociales y otros trabajadores culturales, haciendo de ese modo lo poltico ms pedaggico y lo pedaggico ms poltico.

Hacer ms poltico lo pedaggico implica, por un lado, desvelar los diversos mecanismos por los cuales el poder y la ideologa intervienen en las diversas experiencias de la vida escolar, otorgando a los estudiantes la oportunidad de preguntarse cmo se constituyen los saberes, en tanto elaboraciones histrico-sociales, enfatizando en sus vinculaciones con el poder. Se puede comenzar analizando las distintas experiencias particulares, con el fin de evidenciar como tales experiencias se enmarcan dentro de relaciones de poder especficas, proporcionando adems una base terica para que los estudiantes comprendan y analicen sus propias voces y experiencias, como parte de una dinmica social ms amplia. En suma, se trata de abordar las escuelas como esferas pblicas de oposicin que permitan desarrollar en los estudiantes formas de ciudadana basadas en la solidaridad y los principios de igualdad y libertad como prembulos para desarrollar una nueva forma emancipatoria de vida comunitaria. El esfuerzo debe estar orientado a establecer las bases para conformar esferas opositoras, tanto dentro como fuera de las escuelas, formando a su vez ciudadanos con capacidad para ejercer liderazgo moral y poltico, al interior de la sociedad en su conjunto.

Hacer lo poltico ms pedaggico implica desarrollar alianzas con diversos grupos y movimientos sociales que luchan por expandir la democracia y los derechos humanos. Dichas alianzas dotan a la educacin de la oportunidad de abordar las preocupaciones generales de la sociedad, enriqueciendo y ampliando los conocimientos y las experiencias de los maestros, los estudiantes y en general del mundo acadmico.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter