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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-09-2019

Nstor Majn, el hombre y el mito

Jess Aller
Rebelin


En los mbitos hispanos, no hace falta que nadie nos explique lo que es una guerra civil, pero hay que reconocer que la que se desarroll en Rusia entre 1917 y 1922 supuso un cataclismo de proporciones difciles de imaginar. Estamos hablando de un conflicto en el que la ejecucin de prisioneros era casi la norma, y en el que a los millones de muertos en las campaas militares hay que sumar muchos millones ms en una secuela apocalptica de represiones, hambrunas y epidemias. Bertrand Russell, que estuvo all unas semanas en la primavera de 1920 y trat de entender lo que ocurra, nos dej alguna de las reflexiones ms lcidas al respecto. Segn l, la dinmica de la lucha de clases permita vaticinar el desastre con toda claridad, y el gran error de los bolcheviques fue empecinarse, a pesar de ello, en su deriva autoritaria, prisioneros del convencimiento de que ms all de todas las calamidades que pudieran sobrevenir el problema se reduca a mantener en sus manos las riendas del poder.

As fue como los cuatro jinetes cabalgaron. Entre los seres atrapados en aquel tiempo de desdichas, pero tambin tal vez de oportunidades, Nstor Majn ocupa un papel muy especial, porque encarna mejor que nadie un intento desesperado de reconducir el proceso revolucionario de una forma tal que las masas no perdieran su protagonismo. La historia de la Revolucin majnovista de Ucrania demuestra que esta alternativa democrtica y autogestionada era posible, y abre sin duda un rayo de esperanza en los afanes por superar el capitalismo. Sealado esto, resulta inevitable que sobre alguien que asumi un papel histrico tan trascendente se acumulen todos los demonios de la propaganda para pervertir su imagen. Se trata entonces de preguntarnos cmo era realmente Nstor Ivnovich Majn ms all de las leyendas tejidas en torno a l.

Esbozando el retrato

En su libro sobre la revolucin majnovista, Alexander Skirda recopila cuidadosamente todos los testimonios acerca de nuestro protagonista. Fsicamente, estamos ante un hombre moreno de 1,65 m de estatura y ojos gris-azulados, que en los aos de lucha sola lucir una ondulada melena. Respecto a sus cualidades intelectuales, su decisin, coraje y talento militar son admitidos por todos los historiadores, pero a partir de ah es donde se construyen visiones enfrentadas. Algunos estudiosos soviticos imputan a los insurgentes antisemitismo y saqueos generalizados que les sirven para denunciar la depravacin de sus lderes. No obstante, hay que decir que los documentos disponibles sealan que stos mantuvieron siempre una poltica resuelta de evitar estos excesos. Por otra parte, existen numerosas evidencias de que su trato a los prisioneros, aun implicando ejecuciones sobre la marcha de los oficiales y los elementos ms comprometidos, era menos cruel que el de los otros bandos.

Volin en La revolucin desconocida se refiere a orgas de algunos dirigentes majnovistas en las que se obligaba a participar a mujeres. Sus argumentos sin embargo son pobres y chocan con otros testimonios. El alcoholismo de Nstor Majn puede considerarse un lugar comn, y es admitido incluso por Paul Avrich. En este sentido, se lee con un inters enorme la recopilacin de evidencias por parte de Skirda, que le permite concluir lo lejos que esta acusacin est de la realidad. La labor de los historiadores ms objetivos consiste as ms que nada en ir desmontando una a una las calumnias. El retrato que queda al final es el de un hombre sin estridencias, sobresaliente slo por su visin clara del proceso en curso y su voluntad frrea de caminar con las masas, y si era necesario al frente de ellas. Inteligencia y coraje resultaron ser los elementos imprescindibles para avanzar.

Las grandes decisiones fueron siempre discutidas por la plana mayor de los insurgentes y as la responsabilidad personal de Nstor Majn respecto a ellas se diluye. Sabemos por ejemplo que cuando la segunda alianza con los bolcheviques, en el otoo de 1920, l estaba entre los que tenan bastante claro que con ella se metan en la boca del lobo. Al final podemos especular con algunos historiadores recientes sobre si en aquellos momentos la bsqueda de un modus vivendi con los nacionalistas ucranianos o incluso con los autonomistas cosacos del Don y el Kubn no hubiera sido una poltica ms inteligente y prudente que el cortejo sin expectativas a los dictadores del Kremlin que propici el desastre.

Nstor Majn y su leyenda

Si los historiadores inventan, es fcil imaginar lo que pueden llegar a hacer los literatos. Las pginas al respecto de las plumas soviticas de ms relumbre (Mayakovski, Pilniak, Bedni, Aleksi Tolsti o Paustovski, por citar unos pocos) podran servir para un revelador estudio sobre cmo la literatura degenera en propaganda. Hay que decir sin embargo que la coleccin de despropsitos que encontramos paralelamente en Occidente no desmerece nada de la de Rusia. Afortunadamente, un enorme poeta estaba all tambin, y va a salvar la cara de un arte tan maltratado.

En 1924, un ao antes de su supuesto suicidio en el Hotel Angleter de Leningrado, Sergui Yesenin, de veintinueve aos de edad por entonces, publica una pequea pieza teatral titulada El pas de los canallas, con cuyo protagonista, el bandido Nomaj, nadie va a dudar de a quin se est refiriendo. ste es un hombre generoso que rechaza la violencia innecesaria y roba el oro de un tren con el fin de repartirlo, porque, segn dice, me resulta agradable bajo el cielo azul/ consolar a los pobres y miserables. Tiene adems planes de conseguir armas para usarlas contra los que engordan con Marx. Luego es perseguido por oficiales de seguridad y un detective chino, pero consigue despistarlos a todos. En un momento confiesa las esperanzas que deposit en la revolucin y su decepcin cuando despus de darlo todo por ella vio slo el regreso de los mismos delincuentes, los mismos ladrones. Resulta transparente la identificacin del que se defini como ltimo poeta del campo con los ideales del bandido, y bastante sorprendente la contundencia de unas crticas que saba que no podan dejar indiferentes a las autoridades.

Tras la implosin de la URSS, en Rusia y Ucrania, vidas de su propio pasado, la revolucin que lider Nstor Majn revivi como asunto protagonista de estudios historiogrficos, a la vez que era recordada en todas las expresiones del arte. Un siglo despus de aquello, estos materiales circulan a travs de una red que da acceso a pginas web, libros, documentales, largometrajes y teleseries. Queda para nosotros la dura tarea de separar el trigo de la paja y reconstruir a partir de una pltora de informacin, muchas veces falaz, un retrato lo ms ajustado posible de lo que ocurri en la orilla izquierda del Dniper entre 1917 y 1921.

La historia nos aturde con su movimiento y las perspectivas y distancias que crea, pero al final resulta ser slo una rueda que gira y gira rechinando. En el siglo XXI, las mismas luchas de hace cien aos siguen pendientes por todas partes, y mirando atrs nos sorprende ver los mismos cuidados que nos apremian hoy. Recordar lo que ocurri y tratar de comprenderlo es un deber gratificante y honroso, pero nos ha de proporcionar tambin las herramientas que tanto necesitamos.

Lecturas recomendadas:

Anarquismo y revolucin en Rusia (1917-1921) de Carlos Taibo (2017).

Nestor Makhno-Anarchys cossack. The struggle for free soviets in the Ukraine (1917-1921) de Alexander Skirda (2004).

Anarchist portraits de Paul Avrich (1988).

Souvenirs sur Nestor Makhno de Ida Mett (1984).

The theory and practice of Bolchevism de Bertrand Russell (2 edicin de 1949).

La revolucin desconocida de Volin (1947).

Historia del movimiento majnovista de Piotr A. Arshnov (1924).

Blog del autor: http://www.jesusaller.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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