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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2019

Qu perspectivas para la Educacin Popular? El futuro de una utopa latinoamericana

Ivonaldo Leite
Rebelin


Qu se entiende por educacin popular? Parece ser razonablemente fiable afirmar que lo que se ha subrayado bajo esta denominacin es fundamentalmente un fenmeno surgido en Latinoamrica, aunque no se deba desconsiderar la influencia de factores del contexto europeo, como las acciones socioculturales, sociopolticas y la constitucin de las universidades populares.

La Educacin Popular tiene primordios fuertemente radicados en la segunda mitad del siglo XX en Brasil, pero tambin otros pases de Latinoamrica, como Argentina. En Brasil, su desarrollo est vinculado, entre otros, a los siguientes factores:

a) La constitucin del Movimiento de Cultura Popular (MCP) en la ciudad de Recife, en 1960, por estudiantes universitarios, artistas e intelectuales, en accin conjunta con la Intendencia local, siendo alcalde a la poca Miguel Arraes. El MCP fue organizado bajo la influencia de fuentes como el movimiento francs Peuple et Culture, y tena sus actividades orientadas fundamentalmente para el desarrollo de acciones socioculturales, la concientizacin de la poblacin y la alfabetizacin de adultos. Entre sus integrantes figuraban Ariano Suassuna y Francisco Brennand. Fue extinguido por el golpe cvico-militar de 1964.

b) El mtodo de alfabetizacin de adultos creado por Paulo Freire, relacionando educacin y poltica, marcado por una doble operacionalizacin. Es decir, inicialmente, un momento preliminar de estudio de la realidad - de manera histrico-sociolgica - donde se desarrollar la alfabetizacin, investigando, por ejemplo, los modos de vida de la localidad. A continuacin, los pasos de ejecucin del mtodo propiamente dicho, o sea: i) levantamiento del universo vocabulario de los grupos con los que se trabajar; ii) eleccin de las palabras seleccionadas del universo vocabulario investigado; iii) creacin de situaciones existenciales tpicas del grupo; iv) elaboracin de fichas guas para ayudar a los coordinadores de debate en el trabajo que desarrollarn; v) elaboracin de fichas con la descomposicin de las familias fonmicas correspondientes a los vocablos generadores.

c) La creacin del Movimiento de Educacin de Base (MEB), en 1961, vinculado a la Iglesia Catlica a travs de la Confederacin Nacional de los Obispos de Brasil (CNBB), que adopt la perspectiva sostenida por Paulo Freire.

d) La fundacin del Centro de Cultura Popular (CPC) de la Unin Nacional de los Estudiantes (UNE), en 1962, enfatizando la reflexin racional y el arte como dispositivos inductores de la transformacin social, teniendo entre sus integrantes, por ejemplo, el socilogo Carlos Estevam Martins, el cineasta Carlos Diegues y el poeta Ferreira Goulart.

As como ocurri con el Movimiento de Cultura Popular, tambin el CPC fue extinto despus del golpe cvico-militar de 1964 en Brasil. Por otro lado, de las referidas organizaciones, el MEB fue el nico a sobrevivir durante la dictadura, principalmente como consecuencia de su vinculacin con la Iglesia Catlica. De esa forma, continu sus actividades, conforme a la adecuacin y los condicionamientos del nuevo contexto. Probablemente se ha derivado de ah una visin de Educacin Popular con nfasis ms en las dimensiones relacionales de la accin educativa, y menos en los contenidos necesarios requeridos por la esfera cognitiva del proceso de enseanza-aprendizaje, lo que parece ser actualmente una orientacin con acentuado predominio en el mbito de determinadas perspectivas freireanas - sin evaluar, no obstante, los efectos indebidos que pueden resultar de ello. En realidad, hechos como ste posiblemente tienen conexin con las diferencias que estuvieron en el origen de la Educacin Popular en Brasil, como, por ejemplo, en lo que se refiere al tema del directivismo y no directivismo, como ha mostrado la investigacin de Jeferson Gonzalez.

De cualquier modo, en el marco original de la Educacin Popular, hay un ncleo programtico que la distingue de la educacin formal convencional, en la medida en que l est dotado, por ejemplo, de premisas metodolgicas (conocer la realidad), cognitivas (producir conocimientos), polticas (intervencin en la realidad, transformacin social) y de sociabilidad (bsqueda de nuevas formas de relaciones humanas). Aunque el predominio actual de las dimensiones relacionales en la Educacin Popular tenga propensin a ignorar estas premisas (o slo incida sobre la ltima, de forma caricaturada), ellas estn inscritas en su historicidad.

Teniendo en cuenta su base originaria, parece ser posible establecer una periodizacin de la Educacin Popular, conforme la estoy subrayando aqu, en tres fases: la primera que va de su ascensin hasta al golpe cvico-militar de 1964 en Brasil; la segunda que concierne al perodo de la elaboracin y divulgacin de sus perspectivas en otros pases de Latinoamrica, desde 1964 hasta al final del ciclo de las dictaduras que tuvieron lugar en la regin, es decir, en la dcada de 1980; y la actual fase, que se inicia sobre todo al final de la dcada de 1980, con nuevas pautas y desafos contemporneos. Frente a ello, es probablemente un inmenso equvoco asumir una postura meramente reproductivista de la Educcin Popular, limitndose a repetir sus formulaciones iniciales, como ha hecho el enfoque que incide meramente sobre las dimensiones relacionales de la accin educativa. Al fin y al cabo, se quedan rehenes de actos celebratorios y desconectados de la necesaria problematizacin analtica de la realidad. A este respecto, algunas manifestaciones alrededor de la perspectiva de Paulo Freire son sintomticas, y estn lejos de percibir los desafos metodolgico, cognitivo, tico y ontolgico que las demandas de la realidad educativa y social actual les ponen.

Es posible afirmar que los diferentes factores que estuvieron en el origen de la Educacin Popular, as como las implicaciones de sus distintas fases evolutivas, han generado una pluralidad de enfoques y comprensiones a su respecto que llegan incluso, podemos decir, muy probablemente a tener perspectivas antagnicas. De esta forma, el concepto de Educacin Popular se vuelve tan amplio que parece aproximarse a una panacea, o sea, en l cabe casi todo desde que, al final, se aada un calificativo: popular.

Fundamentalmente, sin embargo, la cuestin no puede ser de adjetivo, sino de argumentacin sustantiva donde el recurso a un adjetivo no constituye el ncleo del enunciado discursivo, pero, en cambio, un medio de traduccin cualitativa de la argumentacin, considerando, como dice Henri Lefebvre - recurriendo a Leibnez -, que las palabras sirven para traducir una realidad y tambin para explicar las ideas, teniendo presente que el lenguaje no debe ser enfocado desde su propio interior, ya que su inteligibilidad requiere que se tenga como referencia la relacin con la sociedad.

En lo que se refiere al lenguaje en el mbito de la investigacin, hay ms que observar, pues tiene una doble funcin: descriptiva y explicativa. Se da un paso decisivo adelante cuando el investigador pasa de un trmino expresivo de su investigacin y de su propio pensamiento a un trmino que significa un concepto, situado en un conjunto de otros conceptos.

Recordando al socilogo Carlos Estevam Martins, intelectual pblico durante toda su vida y protagonista en los primordios de la Educacin Popular, es imperativo decir, en sentido metodolgico, que lo que nos corresponde hacer, primero que todo, es reconocer la realidad que est delante de nuestros ojos. Desde postulados semejantes a estos, se puede tener presente la Educacin Popular como dispositivo de intervencin, considerando, adems de dicho indicativo metodolgico, a los que he referido anteriormente, donde est presente tambin la premisa de mtodo. Al tener en cuenta esta perspectiva, es posible vislumbrar algunos de los desafos de la Educacin Popular en el contexto del siglo XXI. En este sentido, a continuacin, presento de forma conclusiva ejemplos de tales desafos:

- Comprender el significado del Estado, para entonces definir la modalidad de relacin con l. Probablemente, una parte significativa de la crisis de los sectores progresistas hoy en Brasil es resultado de la incomprensin del significado del Estado.

- Tener presente la recuperacin de la memoria histrica de las relaciones humanas en los diferentes tiempos y espacios.

- Estimular en los diferentes protagonistas la permanente curiosidad epistemolgica.

- Con respecto a los actores que actan en los espacios de intervencin colectiva, desarrollar reflexiones en el sentido de favorecer la alternancia de funciones entre los protagonistas.

- Realzar la necesidad de coherencia entre discurso y prctica, destacando la conexin entre teora y prctica, siendo esta, como prxis, el criterio de verdad.

- En contraposicin a la tendencia burocrtica de los espacios institucionales, promover la idea de accin pedaggica como movimiento.

- Estimular a los segmentos sometidos y no hegemnicos de la sociedad en el sentido de ellos buscaren ser protagonistas de la accin social.

- Enfatizar dispositivos que propicien el ejercicio de la contemplacin, alimentado por el ininterrumpido recurso a las diferentes artes y a la milenaria sabidura acumulada por la Humanidad, lejos de restringirse a la Occidentalidad.

- Ir ms all de la mera repeticin de los enfoques clsicos de la Educacin Popular y desarrollar un esfuerzo analtico para comprender los nuevos fenmenos y problemas contemporneos.

- Apostar en la formacin integral del ser humano, sin hacer concesin a la tradicional fragmentacin disciplinaria. Es decir, comprender el conocimiento como un proceso de totalizacin.

El futuro de la Educacin Popular, esta utopa latinoamericana, depender, en parte, de cmo se abordarn estos desafos.

Ivonaldo Leite es socilogo.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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