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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-09-2019

Entrevista a Olivier Besancenot, candidato a las elecciones presidenciales francesas en 2002 y 2007 con la Liga Comunista Revolucionaria
"Juntmonos para golpear juntos"

Agathe Mercante
A lencontre


Candidato a las elecciones presidenciales en 2002 y 2007 bajo la bandera de la Liga Comunista Revolucionaria (que dio lugar al Nuevo Partido Anticapitalista en 2009), Olivier Besancenot trabaja ahora para la reconciliacin entre los partidos polticos y los movimientos de protesta social. El 3 de junio, incluso convoc a reagruparse a activistas polticos, sindicales y asociativos que buscan imaginar otra sociedad. A fines del verano, frente a la oficina de correos en la que trabaja, algunos grafitis recuerdan un momento en que la izquierda tena esperanzas: Jean-Luc Mlenchon 2017, se puede leer. Sentado en la terraza de la cafetera frente al cartel, nos relata los acontecimientos del ao pasado. Y dibuja las perspectivas (que espera explosivas) del que viene.

-Reforma de pensiones, ley de biotica, reforma del seguro de desempleo aprobada a hurtadillas este verano... Cmo se presenta la vuelta?

Olivier Besancenot: Debe ser social y poltica. Pero, ms que una vuelta, tambin ser una extensin de todo lo que sucedi el ao pasado. La secuencia de los chalecos amarillos permanece abierta. Solo el gobierno actual puede imaginar que este parntesis se ha cerrado definitivamente y que las cosas vuelven, por fin, al orden. Este verano emergi de nuevo la fragilidad del gobierno con el caso de Rugy [Ministro de Ecologa obligado a dimitir] y cuando se le silb a Emmanuel Macron en los Campos Elseos durante el desfile el 14 de julio. Todo ello nos habla de un poder que est en crisis permanente y que lo estaba incluso antes del comienzo del movimiento de los chalecos amarillos. Por eso la movilizacin fue particularmente explosiva.

Frente a esta secuencia inacabada, el gobierno tiene la voluntad, que es muy perentoria por otra parte, de jugar al doble o nada con las profundas reformas estructurales. Es lo que ha pasado este verano, con el decreto sobre el seguro de desempleo, que tendr graves consecuencias para al menos la mitad de los beneficiarios, tanto sobre la cantidad y duracin de las prestaciones como sobre el nmero de las personas beneficiarias. Los y las desempleadas no tienen muy buena prensa en este pas, debido al veneno ideolgico que se destilaba contra ellas, y no hemos respondido como hubiera sido necesario.

Con la otra reforma estructural que conlleva el dossier de las pensiones habr que esforzarse ms. Porque histricamente este ha sido un tema sensible. La combinacin de este dossier tradicionalmente explosivo y la larga secuencia de los chalecos amarillos sugieren que todo es posible. El desafo es asegurar que el inicio de curso se site pronto al mismo nivel que las semanas de las luchas ms intensas del ao pasado.

-Qu opinis del informe Delevoye 1/, publicado este verano?

El argumentario de los miembros del gobierno sobre las pensiones es un compendio de hipocresa. Pueden pensar que han encontrado la pequea pista semntica de que han cumplido sus promesas y que la edad legal de jubilacin se mantiene a los 62 aos, pero nadie se deja engaar. Con la edad pivote a los 64 aos y el sistema de bonus-malus [bonificaciones-penalizaciones, ndt] que impide una pensin a porcentaje completo, no hay duda que pocas personas podrn permitirse el lujo de jubilarse en base a sus cotizaciones, especialmente cuando se conoce el importe de las pensiones actuales.

Al pretender renunciar a esta edad pivote y aumentar la duracin de las cotizaciones, como parece considerar Emmanuel Macron, se alcanza exactamente el mismo resultado. Este es el rbol que esconde el bosque, porque el corazn de esta reforma tiene como objetivo cambiar de un sistema que ya era insuficiente y criticable, pero que todava se basaba en una lgica de reparto -es decir, de solidaridad- a un sistema de capitalizacin de puntos individualizado, en el que no hay duda que se ganar menos que con el sistema actual. El clculo de la pensin tendr en cuenta toda la carrera profesional, no solo los mejores aos, es decir, los mejores salarios. De forma automtica, ello reducir la cuanta de las pensiones.

La segunda certeza es que no podremos saber de antemano el importe exacto de nuestras pensiones, ya que el punto se contabilizar cada ao. Estos son proyectos que no podemos anticipar en un perodo de la vida que no es anecdtico, ya que es aquel en el que escapamos de la explotacin en el trabajo. De hecho, todos pueden jubilarse antes de los 64 aos, incluso antes de los 62 aos y, a veces, incluso sin tener otra opcin, debido a la reestructuracin de las empresas y los recortes de empleos, pero con una jubilacin miserable. Y simplemente para vivir, nos veremos obligados a completar nuestras pensiones con pensiones complementarias y desarrollar, a pesar nuestro, este mercado lucrativo que esperan los seguros privados.

-La mentalidad individualista que caracteriza a nuestras sociedades no permitir el paso de esta reforma sin enfrentamientos?

No una vez que todo el mundo hayan entendido que ganar menos. Porque hay otra tradicin muy profunda en este pas: cuando nos tocan la cartera, tendemos a molestarnos rpido. En general, no creo en esta historia que afirma que el proyecto de Emmanuel Macron cuenta con el apoyo popular. El desafo es saber si prevalecer el miedo y la resignacin, o ms bien resurgirn la revuelta y la ira.

El gobierno se equivoca al imaginar que puede atacarnos en todos los frentes al mismo tiempo sin que en un momento u otro haya una respuesta y sin prever que la protesta social pueda estallar nuevamente en el frente de la escena poltica. A principios de diciembre de 2018, sin embargo, se pudo ver qu rpido la protesta podra volverse subversiva.

-Esta reforma podra ser la chispa de una gran protesta social?

La cuestin de las pensiones es un cartucho de dinamita en este pas. No s si es la madre de todas las batallas, pero en cualquier caso evoca muchas cosas. Las pensiones son un derecho que se ha ganado mediante una lucha muy fuerte. Detrs de esta reforma, hay un cierto modo de vida social que se est o no a punto de abandonar. Incluso si ya ha sido severamente restringido en los ltimos treinta o cuarenta aos.

-Los cuerpos intermedios y los partidos polticos de la oposicin avanzan sin embargo en un orden disperso. Cmo lograr la unin y permitir que emerja el desafo?

Estamos experimentando el comienzo de un nuevo ciclo de lucha de clases. Esto es lo que vino a decirnos el movimiento de los chalecos amarillos. La lucha de clases nunca es como nos gustara que fuera, es como es. Segn la frmula de Rosa Luxemburgo, ella es "un fragmento de la vida real".

Tenemos la demostracin de que ahora hay decenas de miles -quiz ms- de explotados y explotadas, de oprimidos/as, que intentarn inventar nuevas formas de lucha sin pedir permiso a nadie, con el nico propsito de ganar donde las modalidades de accin anteriores han fallado en los ltimos treinta aos. Porque la realidad es que, excepto contra la reforma de la Seguridad Social en 1995 bajo Jupp y contra el CPE [contrato de primer empleo, ndt] en 2006 bajo Villepin, solo hemos acumulado derrota tras derrota. En este contexto qu es ms natural que tratar de desarrollar nuevas formas de resistir, de luchar y de ganar? Nuestro papel es tratar de establecer una sntesis entre las mejores tradiciones del movimiento obrero y este nuevo tipo de movilizaciones. Cundo? Cmo? Eso no se decreta. Nadie puede silbar el comienzo de la gran protesta social. No "se orquesta, por seguir recurriendo al lxico de Rosa Luxemburgo.

Desde el punto de vista de las fuerzas organizadas, nuestra parte de responsabilidad, por otro lado, consiste en hacer un receptculo unitario que conecte con esta combatividad, un lugar comn en el que se pueda discutir nuestras tcticas en las movilizaciones... pero tambin de poltica en el buen sentido de la palabra. De ah la propuesta de coordinacin permanente de la izquierda en lucha, u otro nombre que le demos, el ttulo es secundario, que hemos planteado. Se trata de inventar un nuevo lugar democrtico, tanto a nivel local como nacional, en el que poder reunirse regularmente para hacer un balance y discutir libremente de estrategias y de acciones. No se trata de crear una ensima coalicin que busque reemplazar a los partidos, sindicatos, movimientos o colectivos existentes.

-En qu consiste esta propuesta?

Depender de la voluntad unitaria de los unos y las otras. Ningn proyecto de este tipo puede tener xito sobre la base de la propuesta de una sola organizacin o de una sola corriente de pensamiento. Solo estamos presentando esta perspectiva a debate. Tenemos que dar tiempo a la discusin. En este momento, el choque de las elecciones europeas sigue produciendo efectos en una parte de nuestro entorno y de nuestro campo. Es necesario digerir, recuperarse, pero sobre todo comprender. As pues, no vayamos ms rpido que la msica.

Sin embargo, la pregunta sigue siendo la misma: tanto nos cuesta acordar reunirnos regularmente para discutir incluso sobre nuestra capacidad de actuar juntos? Estbamos hablando de pensiones: decidimos, s o no, superar el escenario juntos al inicio del curso, como lo hicimos en el pasado, para contrarrestar la batalla ideolgica del poder gobernante?

La privatizacin del ADP [Aeropuertos de Paris] tambin es un tema poltico importante. Si la mayonesa cuaja, existe la posibilidad, en un tema tan sensible como las privatizaciones, de infligir una derrota al gobierno y es posible imaginar el alcance que podra tomar. Siempre que la izquierda radical lidere una campaa grande para ello. Hay dos procesos en marcha: o respondemos, lo que nos parece la solucin correcta, al llamamiento de Attac y de la Fundacin Copernic para llevar a cabo una campaa del mismo tipo que la del Tratado de la Constitucin Europea en 2005, o se lleva a cabo, como algunos comienzan a hacer, una campaa contaminada por alianzas con la derecha en nombre de la defensa de las joyas de familia y el patrimonio nacional. La campaa unitaria que muchos esperan a nuestro alrededor se basa en nuestro rechazo comn a las privatizaciones en nombre de una cierta idea del servicio pblico. As es como podemos esperar enlazarla con todo lo que sucede en otros lugares: en las urgencias, en las escuelas, en correos, en EDF [Electricidad de Francia, ndt], en la SNCF [Sociedad Nacional de Ferrocarriles Franceses, ndt]... Hay temas sobre los que actuar.

-En 2018, fuiste el arquitecto de la alianza de los sindicatos y partidos de izquierda contra la reforma ferroviaria. La mayonesa realmente no cuaj...

Esto no es cierto: pasaron cosas y no pequeas. Manifestaciones, mtines, iniciativas, acciones comunes con los piquetes de huelga... No buscamos sustituir la movilizacin social, que no se decreta, sino apoyarla, darle fuerza y confianza. Para mostrar a todos que no estn solos. Estas iniciativas unitarias tuvieron su parte de utilidad, pero tuvieron lugar durante una secuencia en la que fuimos derrotados... Desde entonces, la situacin ha evolucionado mucho, pero volver a este ejemplo ensea una cosa: hace un ao nos preguntamos qu deberamos hacer para recuperarnos despus de las huelgas estudiantiles contra Parcoursup y las de los ferroviarios. Nunca olvidemos que solo cuatro meses despus, los chalecos amarillos hicieron temblar al poder durante algunas semanas. Los poseedores tuvieron realmente miedo de perder el control de la situacin, el tiempo de un momento de jbilo.

As pues, cul es el problema? Es que, desde un punto de vista general, para la izquierda social, sindical y poltica, esta movilizacin sin precedentes es una oportunidad perdida. An cuando muchas y muchos militantes de diferentes organizaciones, incluidos nosotros, han participado en las manifestaciones, en las concentraciones en las rotondas y en los intentos de coordinacin. No es necesario mirar por el espejo retrovisor. Simplemente significa que, a partir de ahora, uno debe decidir participar plenamente, con independencia de las dudas o las crticas legtimas.

-Ni durante las protestas climticas, ni durante el movimiento de los chalecos amarillos, los polticos lograron la unin de las luchas. Es este tu papel?

Cada persona tiene su propia experiencia. Al igual que nosotros, el movimiento de los chalecos amarillos lleg a conocer sus propios lmites. Conozco a muchos que se han dado cuenta de que hacer manifestaciones todos los sbados no era suficiente. Ha habido intentos de coordinacin en Commercy, Saint-Nazaire... Se han establecido relaciones con el Comit de Justicia de Adama. Cuando hablo de implicacin, de alianzas, hablo de eso. No hay necesidad de dirigirse al movimiento de los chalecos amarillos diciendo tenemos la respuesta; la ambicin es ms bien estar a la altura de una situacin que coge a todo el mundo desprevenido, haciendo la eleccin colectiva de un compromiso asumido. Pero en nuestro justo lugar, en relacin fraterna con los y las que llevan esta protesta social. Permanece el problema poltico mayor Es en esta ebullicin social y poltica cuando las fuerzas anticapitalistas han decidido ser ms inaudibles que nunca.

-Por qu?

Creo que no podemos esperar lograr polticamente algo cuando se pierde este tipo oportunidades. Por supuesto, se celebraron reuniones unitarias durante la movilizacin, pero desafortunadamente, al contrario de lo que pudimos lograr durante la huelga de las y los ferroviarios, no tuvieron mucho efecto. Como este tipo de conflicto social promete repetirse, es necesario verse, incluso dudar en voz alta y evocar nuestras reticencias comunes.

La izquierda radical se ha convertido en una gran prisionera de la agenda de la Quinta Repblica, es decir, del presidencialismo. Sin embargo, todos dicen que quieren quedar al margen del mismo. Pero si se suman todas las caballerizas presidenciales planteadas para 2022 en la izquierda de la izquierda, se saturarn todos los hipdromos de Francia! Ya es hora de hablar de poltica en el buen sentido de la palabra, de tcticas y estrategia sin preocupaciones electoralistas. Este es el nico mtodo que nunca se ha probado! Reunmonos para discutir de todo, de los temas que nos molestan, as como de aquellos que nos unen. Que no son pocos: reparto de la riqueza, ecologa, derechos sociales, migrantes, derechos de las mujeres, alternativa al curso autoritario que ha tomado el poder... Muchos temas que nos consolidan.

Por ahora, somos incapaces de golpear conjuntamente a los mismos clavos. Lo que ha pasado en las elecciones europeas debera alertar a todo el mundo. Todo el mundo entiende la apuesta poltica que est haciendo Macron. Busca firmar para un quinquenio suplementario utilizando el nico cartucho que le queda: presentarse como el ltimo baluarte contra la extrema derecha.

-Eso es lo que todos decs desde 2017, desde el PS hasta la izquierda radical...

Solo representamos humildemente lo que somos. No necesariamente acertamos, pero estamos ah, presentes, con nuestra sinceridad y nuestro entusiasmo militante. La situacin no es la misma que en 2017, se han redistribuido las cartas, incluso en la izquierda de la izquierda. Hoy, nadie puede imaginar por un segundo agregar l solo todas las fuerzas y encarnar todas las formas de radicalidad que se expresan en la izquierda de la izquierda. Creo, espero, que muchos se han dado cuenta. Qu espera La France Insoumise cuando invoca la idea de federacin popular? Este espacio comn? Un nuevo movimiento para 2022? A ellos les corresponde decirlo y debatir. He utilizado la imagen de una Bolsa del Trabajo remasterizada, en la que todo el mundo puede entrar y salir cuando quisiera, en la que cada cual tendra sus locales con o sin organizacin Pero si hay una idea mejor, la tomo sin dudar.

-Por qu su partido, el NPA, est trabajando en este acercamiento?

Siempre hemos tenido una tradicin unitaria. Lamentablemente, el resultado de las elecciones europeas fue previsible... Eso no significa que la historia haya terminado. Por el contrario, la parte buena de ello es que debe permitirnos recobrar un nuevo impulso y abordar la situacin de manera diferente, dejando de pensar en las elecciones treinta segundos y discutir de poltica a partir de la sociedad tal como es, tal como se rompe, tal como resiste, con sus fortalezas, sus debilidades, en toda su complejidad. Y aceptar el deber de actuar juntos, de golpear conjuntamente. En muchos movimientos polticos y organizaciones sociales, la idea est ganando terreno. Tenemos que darnos el tiempo para encontrar los marcos correctos para hacerlo, incluso si es un poco frustrante: a todos nos gustara que al inicio de curso, de forma inmediata, tuviera una respuesta firme contra el espritu de los tiempos. Se trata de no dejar a los mayores enemigos del mundo, Macron y Le Pen, que lideren la vida poltica con una varita.


 

Nota

1/ Por un sistema de pensiones universal, informe del Alto Comisionado para la reforma de las pensiones, Jean-Paul Delevoye, presentado al gobierno el 19 de julio de 2019. [Ver sobre la jubilacin por puntos el anlisis del ejemplo sueco realizado por Michel Husson, publicado en la web de Viento Sur].

Entrevista publicada en Politis, el 4 de septiembre de 2019.

https://alencontre.org/

Traduccin de Viento Sur

https://www.vientosur.info/




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