Portada :: Cultura
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2019

Resea de Ideas o creencias. Conversaciones con un nacionalista, de Andoni Unzalu
Con excelentes argumentos y buen conocimiento de causa

Salvador Lpez Arnal
El Viejo Topo


Un breve apunte sobre el autor: Andoni Unzalu Garaigordobil [AUG], distanciado del PNV durante el Gobierno Ibarretxe, ha sido diputado en el Parlamento vasco y secretario general de la Lehendakaritza durante el Gobierno del PSOE -Patxi Lpez- entre 2009 y 2012.

Ideas o creencias (IoC) tiene la siguiente estructura: prlogo de Jos Mara Ruiz Soroa, un aviso al lector, ocho captulos y un eplogo. Los captulos: Un pas unidimensional, La financiacin, El euskara, La construccin nacional, La democracia, El derecho a decidir, El autogobierno, El terrorismo.

Mi impresin: independientemente de que ustedes (como es mi caso) estn algo alejados de la apologa acrtica de los sistemas de democracia representativa que realiza el autor, o de sus descalificaciones nada matizadas (y algo desinformadas en ocasiones) a la cosmovisin comunista, IoC es un libro muy recomendable.

Por varios razones, ms importante: AUG no construye un mueco de paja secesionista a su conveniencia (un mundo que conoce muy bien y por dentro) para golpearla luego a diestro y siniestro. Tarea simple. Pero no lo hace, en absoluto. Los argumentos y crticas por l apuntados resumen bien las tesis, posiciones y justificaciones del nacionalismo realmente existente. En el Pas Vasco y de paso tambin en Catalua. El autor, nos lo indica l mismo, lleva nada menos que cerca de treinta aos discutiendo con nacionalistas. Especialmente en los debates en euskara, tanto en la radio como en ETB, la mayora de las veces me he encontrado en minora absoluta frente a diferentes nacionalistas, que discutan conmigo por turnos (p. 15).

El trasfondo poltico-cultural est apuntado por Ruiz Soroa en el prlogo: la mayora de la sociedad vasca (tambin la catalana en estos momentos) ha asumido ya como verdades indiscutibles, dogmas en muchos casos, las tesis-pseudoverdades del nacionalismo vasco: la nacin propia, el euskara como lengua propia, el concierto y el cupo, la historia siempre heroica y ejemplar de un pueblo siempre derrotado pero nunca vencido, el conflicto como eje fundamental de ser y existencia. Etc. Con algunas variantes, lo mismo est ocurriendo en otras comunidades espaolas desde hace bastantes aos.

Las posiciones centrales del autor:

1. Solo con el debate sin descanso en la opinin pbica se puede ir reduciendo los elementos totalistas de la ideologa nacionalista que en su pas, Euskadi, lo envuelve absolutamente todo.

2. Lo polticamente correcto se llama en Euskadi decir e ideologa nacionalistas. La posicin habitual ha sido la de la condescendencia y, cuando el nacionalismo ha apretado algo ms (que es casi siempre), la del apaciguamiento por concesiones. Nunca plantando cara. Seguramente, aade AUG siendo parte, parte interesada, el gobierno de Euskadi de Patxi Lpez ha sido la nica excepcin institucional.

3. Sin duda, por supuesto, la izquierda tiene que asumir la existencia de los nacionalismos y la convivencia con ellos, pero esto solo es posible en la medida en que ellos asuman la pluralidad identitaria de las sociedades vasca y catalana (p. 17).

4. No se puede negociar, sostiene el autor, con el mundo nacionalista desde la cesin de los propios principios. En su opinin, la defensa pblica de los principios de izquierda es lo que puede abrir una va de convivencia con el nacionalismo dentro de los estndares democrticos.

Andoni Unzalu, tambin al firmante de esta resea, le preocupa que, frente a las posiciones desaforadas del nacionalismo cataln, solo encuentren la defensa de otro nacionalismo, el espaol, y no la defensa del pacto ciudadano de todos los espaoles. La creciente presencia poltica de VOX, que el autor desconoca en el momento en que escribi el libro, es una clara contrastacin de que su preocupacin estaba justificada.

Un asunto que no debe ser olvidado. Los nacionalismos, antes de tener poder y de controlar al sistema educativo o el acceso a la funcin pblica, comenta AUG. defendieron con ardor durante el tardofranquismo la teora de escolarizar los nios en su lengua materna. Pero desde que accedieron al poder en los territorios se han olvidado de la lengua materna de los nios vascos o catalanes: ahora la obligacin es escolarizar en nuestra lengua(p. 53). En muchos casos, esa escolarizacin obligatoria vale para los otros, para los hijos de clases trabajadoras, no para los propios ni para las elites del pas (En el caso de Catalua, son los casos de Mas y Piqu por ejemplo: sus hijos fueron y van, respectivamente, a escuelas privadas sin inmersin).

Exagera el autor cuando sostiene que las ideas nacionalistas son ms bien creencias (casi religiosas)? Lo expresa as: discutir de la nacin con un nacionalista es tan complicado como hablar de Dios con un creyente: ambos tienen interiorizado su existencia de forma natural e incontrovertible (p. 61). En mi opinin, y sin generalizar de manera absoluta, AUG no anda desencaminado.

Recomendaciones: atencin especial al captulo 2, el dedicado a la financiacin; tambin al sexto, el dedicado al derecho a decidir.

Sobre la financiacin, AUG no tiene pelos en al lengua y apunta verdades como las siguientes: Vamos a tirar por lo bajo y decir que el Gobierno de Espaa invierte en Euskadi 300 millones, lo que hace un total de 1.100 millones [sumados a los 800 millones que Espaa paga a la UE por los vascos], y con eso solo tenemos en cuenta los pagos a la UE y las inversiones; no hemos contado lo que gasta en presiones, accin exterior y otros servicios no transferidos. Sabes cunto pagamos por el cupo el ao 2017? 960 millones (p. 42).

La tesis de AUG sobre el procs cataln: Para lograr un poder poltico tan enorme y el control de la sociedad de Catalua han sido necesarios dos requisitos: la impunidad y la creacin de una comunidad importantes que ha adquirido privilegios (p. 116). Aade despus: Yo estoy por apostar que el verdadero objetivo del Procs no es la independencia, sino el control totalitario de la sociedad y de los recursos de Catalua en beneficio exclusivo de las lites soberanistas. Para entender el Procs es necesario saber que este se desarrolla en un plano no real, o en una realidad paralela, que intenta ocultar la realidad real (p. 119). Probablemente el procs y la ideologa procesista (y creencias afines) tengan muchos objetivos al mismo tiempo; la correlacin de fuerzas, como decamos hace aos, pone a uno o a otro en primer lugar.

 

Fuente: El Viejo Topo, junio de 2019



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter