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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 12-09-2019

Todava sangran por la herida

Rodolfo Bueno
Rebelin


Cualquiera se interroga: Qu pasa con ciertos polticos occidentales? Celebran como da del inicio de la Segunda Guerra Mundial el 1 de septiembre de 1939; acusan a la Unin Sovitica de traicin a Occidente por suscribir el Pacto Ribbentrop-Mlotov ; sostienen que Stalin y Hitler acordaron en ese tratado repartirse Polonia y Europa; por ltimo, afirman que si Stalin no hubiera cometido tan garrafal error, no se hubiera dado la Segunda Guerra Mundial, con todas sus fatales secuelas.

Estas barrabasadas, destinadas contra los dirigentes soviticos de esa poca, se escuchan luego de haber pasado ms de ochenta aos de dichos eventos y las hacen sectores polticos interesados en ocultar la culpabilidad en esos acontecimientos de sus correspondientes gobiernos de ese entonces; por eso hablan sin aportar prueba alguna que d sustento a sus acusaciones.

Las crticas al pacto Ribbentrop-Mlotov tienen la finalidad de absolver a los verdaderos culpables del estallido de la conflagracin mundial y son formuladas por los que intentan ocultar la dura derrota que este pacto infringi a los planes de las lites occidentales, en las que exista la oculta esperanza de que la agresin alemana, si se la poda encauzar hacia el Este, consumira sus fuerzas en las estepas rusas, en una lucha que agotara a ambas partes beligerantes, segn la explicacin que da el historiador ingls Sir Wheeler Bennet.

De acuerdo a este proyecto, Hitler deba conquistar el espacio vital en la Unin Sovitica. Las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial evitaran as que Alemania recuperara las colonias que le arrebataron al terminar dicha conflagracin; mientras tanto, ellos permaneceran al margen de un conflicto que desangrara a Alemania y Rusia. Al estimular las conquistas nazis en el Este, e ludan el pacto de Seguridad Colectiva, propugnado por Stalin y aceptado por polticos como Churchil y Eden, en Inglaterra, y Barthou, en Francia, que no estaban en el poder. Londres y Pars, ofuscados por el odio cervical al comunismo, no podan y no queran ver el peligro que el nazi-fascismo representaba, por lo que se negaban a formar una alianza con Mosc, para contener las fuerzas de Alemania nazi.

Realmente, la Segunda Guerra Mundial comenz antes que Alemania invadiera Polonia. La lucha por el nuevo reparto colonial del mundo, o sea, la guerra, estall antes del 1 de septiembre de 1939: Italia agredi a Etiopa en octubre de 1935; Japn atac a China en julio de 1937 y le caus ms de diez millones de muertos; Alemania se apoder de Austria en marzo de 1938 y de Checoslovaquia un ao despus; adems, hubo tambin la Guerra Civil Espaola, entre 1936 y 1939, que entreg la repblica de Espaa al nazi-fascismo mundial.

Tal como analiza Stalin, a la sazn, se poda dividir al mundo en potencias imperialistas agresoras y potencias imperialistas agredidas. Las primeras, que nada tenan y lo exigan todo, atacaban a las segundas, que posean todo; para ello, Alemania, Italia y Japn abandonaron la Liga de Naciones, conformaron el Eje agresor y firmaron el Pacto Anticomintern.

Las potencias agredidas, pese a que eran econmica y militarmente mucho ms fuertes que las agresoras, cedan y cedan posiciones. La razn de esta extraa conducta era estimular la agresin hasta que se transforme en un conflicto mundial. Incitaban a las naciones del Eje a atacar a la URSS con la esperanza de que la guerra agotase mutuamente a ambos contrincantes. Entonces, ofreceran sus soluciones y les dictaran sus condiciones a pases cuyas fortalezas se encontraran destruidas como consecuencia de un largo batallar entre ellos. Una forma fcil de conseguir sus fines.

Los polticos de las potencias agredidas esperaban que Hitler cumpliese su promesa de liquidar el comunismo, presionaban a los alemanes para que vayan cada vez ms lejos en direccin al Este, le abran a Hitler la posibilidad de atacar a la Unin Sovitica a travs de los pases del Bltico, al mismo tiempo que ellos quedaban al margen del conflicto germano-sovitico. Con este propsito le daban largas al asunto de emprender la creacin de un sistema de seguridad colectiva, opuesta a la agresin nazi-fascista, y comenzaron una campaa calumniosa de descrdito contra el Ejrcito Rojo, la Fuerza Area Sovitica y, en general, contra la URSS. Este anlisis de Stalin sera confirmado por la historia.

Inmediatamente despus de que en Mnich, Inglaterra y Francia entregaran Checoslovaquia a Alemania, Hitler le exigi a Polonia la devolucin del Corredor Polaco, la entrega del puerto de Dnzig y que le cedieran facultades extraterritoriales para construir autopistas y lneas frreas por su territorio. Despus anul el pacto de no agresin firmado con Polonia, renunci al convenio naval anglo-alemn y reclam las colonias que le fueron arrebatadas luego de la Gran Guerra.

El 23 de julio de 1939, Moltov, Ministro de Relaciones Exteriores de la Unin Sovitica, con el propsito de lograr un acuerdo que impidiera la agresin alemana a Polonia, propuso a Gran Bretaa y Francia el envo de una comisin militar a Mosc, la que arrib el 11 de agosto. Estaba encabezada por personajes que no tenan ni las atribuciones, ni los poderes para discutir nada o firmar ningn convenio militar concreto. La delegacin nunca contest a la inquietud fundamental de Mosc: Para poder enfrentarse con Alemania, las tropas soviticas tenan que pasar por el territorio polaco o rumano, condicin sine qua non para la participacin de la Unin Sovitica en una alianza militar con Inglaterra y Francia.

El 14 de agosto, el Almirante Drax, Jefe la Misin, reconoci: Creo que nuestra misin ha terminado; el 23 de agosto, Voroshilov, Ministro de Defensa de la URSS, advirti a la comisin: Nosotros no podemos esperar a que Alemania derrote a Polonia para que despus se lance contra nosotros Necesitamos un trampoln desde el cual atacar los alemanes, sin l no podemos ayudarlos a ustedes. Ante el silencio comprometedor de los delegados aadi: El ao pasado, al encontrase Checoslovaquia al borde del abismo, no obtuvimos una sola seal de Francia Nuestro gobierno y todo nuestro pueblo estuvieron ansiosos de ayudar a los checos y por cumplir con nuestras obligaciones dimanantes de los tratados Era necesario obtener una clara respuesta de Polonia y Rumania sobre el paso de nuestras tropas a travs de sus territorios. Si los polacos hubiesen querido responder positivamente a esta pregunta, es lgico pensar que hubiesen participado en estas negociaciones.

A partir del fracaso de las conversaciones con Inglaterra y Francia, el gobierno sovitico acept firmar el acuerdo de no agresin, que Alemania le haba propuesto en reiteradas ocasiones; as buscaba prevenir su participacin en uno de los conflictos militares ms sangrientos de la historia. El 23 de agosto de 1939, la URSS firm el Pacto de no Agresin con Alemania. Al firmarlo, el gobierno sovitico nunca se hizo ilusiones. El Mariscal Zhukov sostuvo: En ningn momento escuch a Stalin palabras tranquilizadoras en relacin al Pacto de no Agresin.

Con la firma de este Pacto de Paz, luego de que desapareciera el Estado polaco, la URSS recuper los territorios que el Imperio Ruso haba perdido como consecuencia de su desintegracin y que Polonia ocup ilegalmente; evit que en el caso de haber guerra, Mosc y Leningrado estuvieran cerca del frente de batalla; obtuvo tecnologas avanzadas de Alemania, que luego uso en su defensa; prepar tras los Urales los terrenos donde instalara su industria pesada, que sera trasladada desde las zonas que Alemania poda ocupar; desbarat los planes anglo-franceses, tendientes a que se d el enfrentamiento ruso-alemn, y alej por cerca de dos aos la guerra del frente ruso; impidi que se d la alianza militar de Alemania e Italia con Polonia que, segn el jefe del Estado Mayor del Ejrcito Rojo, Bors Shposhnikov, estaba en la rbita del bloque fascista. Estos fueron sus principales logros.

La coalicin antifascista se hizo factible luego de que Hitler derrotara y ocupara casi toda Europa. Por fin, ests derrotas hicieron ver a EEUU e Inglaterra la amenaza que el nazi-fascismo representaba para ellos y se sentaron las premisas que posibilitaron la formacin de una coalicin con la Unin Sovitica. Pero incluso a lo largo de toda la guerra, los gobiernos de los aliados occidentales, con ms virulencia a partir de la muerte del Presidente Franklin D. Roosevelt, siempre buscaron debilitar a la URSS. Por qu dilataron la apertura del Segundo Frente en Normanda? Por qu demoraron los suministros de materiales de guerra a la URSS? Por qu se negaron a mandar tropas al frente sovitico-alemn? Porque procuraban preservar y acumular fuerzas con el fin de imponer a Mosc, cuando terminara la guerra, las condiciones de paz y las reglas de comportamiento en la arena internacional. Dichos planes se vieron alentados por el desarrollo de los trabajos para la fabricacin de la bomba atmica, que los crculos gobernantes de Estados Unidos pensaban utilizar como instrumento de imposicin y hegemona en el resto del globo terrqueo.

A buena hora, estos planes tambin fracasaron.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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