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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2019

Adnde vamos?

Ricardo Torres
Progreso Semanal


La economa sigue marcando el ritmo de algunos de los debates ms intensos en la vida del pas. Desde 2016 el crecimiento econmico se ha moderado notablemente: La tasa de incremento del PIB pas de 2,7 por ciento anual en 2010-2015, a 1,5 por ciento entre 2016 y 2018. En 2019 no se espera sobrepase el 1 por ciento (la CEPAL estima un 0,5%).

Las causas inmediatas se reconocen en el colapso econmico de Venezuela, las nuevas sanciones de Estados Unidos, la ruptura econmica con Brasil, y bajas cotizaciones para algunos productos de exportacin, y por qu no, el escaso xito de la actualizacin para dinamizar la economa.

El primer semestre de 2019 comenz marcado por la peor escasez de bienes bsicos desde el fin de la etapa ms aguda de la crisis de principios de los noventa. Incluso, el propio gobierno advirti que la situacin podra empeorar en los meses siguientes. La baja disponibilidad de combustible ha afectado el transporte pblico en varias provincias.

El bajo crecimiento no es nuevo en el panorama cubano. Lo cierto es que Cuba no crece lo que debe en las vacas gordas, y no solo eso, sino que ahora lo hace con mayor desigualdad. Los escasos perodos de bonanza han estado, como norma, asociados a apoyos externos de dudosa sostenibilidad. Uno de los problemas latentes es la escasez crnica de divisas, que redunda en ciclos de impagos de los compromisos internacionales. Ello significa que la Isla transfiere sistemticamente a sus socios extranjeros las consecuencias de su escaso xito econmico.

Cuba no se financia en los mercados internacionales como otros pases similares, en parte por las sanciones de Estados Unidos, pero tambin por su peculiar sistema econmico. Si bien la Isla ha logrado recabar una atencin desproporcionada de pases como Venezuela, China, Rusia o la Unin Europea, esto tiene que ver ms con geopoltica o posicionamiento estratgico que con su dimensin econmica. El problema con esto es que casi siempre estos arreglos son vulnerables al ciclo poltico, o son insostenibles en el tiempo. Un muy buen ejemplo es el bajo perfil de la inversin china en la Isla, en medio de excelentes vnculos comerciales y polticos.

Lo cierto es que la respuesta de Cuba siempre ha quedado por debajo de las expectativas. A pesar de que la deuda exterior fue reconocida como una prioridad a partir de 2010 como parte de una estrategia ms amplia para regresar a los mercados externos, menos de siete aos despus se ha repetido un episodio similar. Pocos cuestionan el inters de las autoridades cubanas en cumplir sus obligaciones, las dudas recaen en su estrategia para alcanzar un proyecto viable.

Segn las propias autoridades desde 2010 solo se concretaron los cambios ms sencillos contenidos en los Lineamientos. La restructuracin del empleo es quiz la transformacin ms importante. El Estado aliger sus plantillas desde 2010. En este lapso, 1 milln 200 mil trabajadores dejaron de ser empleados pblicos. Al mismo tiempo, la poblacin en edad laboral aument en cerca de 300 mil personas. Ese milln y medio (cifra gruesa) encontr empleo en el sector no estatal, la informalidad o la emigracin. No resulta raro que se haya instalado una narrativa acerca de la creciente desigualdad, el delito econmico o los nuevos empleos como el contrabando de productos o las importaciones.

A pesar de que se insiste en la crisis demogrfica, lo cierto es que la Isla tiene ms poblacin en edad laboral en este momento que nunca antes en su historia. El problema radica en el aprovechamiento de esa fuerza de trabajo. La proporcin de personas en edad laboral con un empleo formal se ha reducido sistemticamente desde 2011, pasando de un 76 a un 64 por ciento. Hay mltiples factores explicativos, pero uno muy importante es la inversin. Aunque los volmenes de inversin han crecido, se mantienen muy deprimidos.

Al mismo tiempo, poco se ha hecho para mejorar la asignacin de los escasos recursos existentes, desde la planificacin central rgida hasta la distorsin de precios y tipos de cambio. El auge inmobiliario muestra que una vez que se ponen en orden las reglas y los incentivos, se movilizan importantes cantidades de recursos. El sistema bancario marcha rezagado en su funcin de canalizar los recursos temporalmente libres hacia los sectores en expansin. Habra que buscar las causas por las que los individuos mantienen ingentes cantidades de dinero fuera de los bancos domsticos, y la escasa propensin de estos a apoyar el surgimiento y expansin de pequeos negocios, por citar un ejemplo. Se apuesta por la inversin extranjera, dejando en un segundo plano el uso de los recursos internos. El capital forneo, sin un planteamiento estratgico dentro del modelo de desarrollo, solo producir un descalce en divisas an mayor en el futuro. Los cambios en las empresas estatales han sido mnimos, y no han redundado en un marco que permita administrarlas comercialmente, o trado recursos frescos.

Una restructuracin a medias, como la que viene teniendo lugar, ya se ha ensayado en otros pases con modelos similares (de planificacin central, como la URSS de la perestroika). Las perspectivas no son halageas, y Cuba lo confirma. No se logra aumentar la productividad y se acumulan peligrosos desequilibrios macroeconmicos. La deuda pblica ha crecido a la sombra de prstamos baratos de los bancos estatales al Estado, en parte para cubrir la enorme ineficiencia del aparato empresarial estatal. A la escasez crnica de productos se suma el deterioro visible de la cotizacin del peso convertible en el mercado informal.

Frente a este escenario, las ltimas decisiones en poltica econmica son, como mnimo, tardas y de escaso impacto. La transferencia exitosa de factores hacia sectores viables requiere por lo menos de tres condiciones. En primer lugar, el sistema requiere dotarse de informacin para detectar las actividades y unidades moribundas. En ese sentido, una reforma monetario-cambiaria profunda es imprescindible. En segundo lugar, tienen que crearse los mecanismos para hacer posibles que los factores mviles (trabajo y una parte del capital) se desplacen hacia los nuevos sectores. Este proceso no est exento de fricciones, dado que se requiere tiempo y recursos para liquidar las empresas inviables y crear los nuevos puestos de trabajo. En esa lnea, los lmites a la expansin del sector no estatal actan como retardatarios. Ya el cuentapropismo cumpli esa funcin para el sector pblico, aunque lamentablemente solo en sectores con escasas perspectivas de mejora. Por ltimo, la reestructuracin necesita de recursos de inversin para hacer posible la emergencia de nuevos sectores. Esos recursos hay que procurarlos no solo en la inversin extranjera o el crdito externo, sino en el ahorro domstico. Una parte vendra de un sector pblico ms liviano, y de las ganancias de productividad de empresas dirigidas por juntas de gobierno independientes. En todo caso, un sector financiero moderno es parte de la solucin.

Ese es un camino posible para Cuba, que permitira utilizar ms plenamente las capacidades endgenas del pas, hacindolo menos dependiente de la tormentosa geopoltica mundial. Pero solo sera una opcin real a travs de un cambio de paradigma. Las medidas recientes no apuntan a esa direccin.

A dnde vamos? Pues no muy lejos.

Fuente: http://progresosemanal.us/20190912/adonde-vamos-2/



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