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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2019

Si quieres la guerra, prepara la guerra

Pierre Rimbert y Serge Halimi
Le Monde Diplomatique


Entre Irn y Estados Unidos, los incidentes se multiplican. Desde que el presidente Donald Trump decidi condenar el acuerdo nuclear pactado con Tehern por las grandes potencias en 2015, durante el mandato de su predecesor Barack Obama, se suceden drones abatidos, declaraciones marciales y embargos. La prensa estadounidense no es ajena a esta escalada.

Imaginemos que un dron iran fuera abatido sobrevolando Florida o a algunos kilmetros de sus costas. En lugar de debatir sobre la localizacin exacta del artefacto, indudablemente ofendera su presencia a 12.000 kilmetros de Tehern. Pero cuando, el pasado 20 de junio, Irn destruy un dron estadounidense que haba pasado cerca de su territorio (versin del Pentgono) o que lo haba sobrevolado (segn Tehern), nadie o casi nadie reflexion sobre la legitimidad de la presencia militar estadounidense en el golfo Prsico. La asimetra del tratamiento meditico occidental, dependiendo de si el pas que contraviene el derecho internacional es una (gentil) democracia liberal o un (malvado) pas autoritario, ya no plantea ninguna objecin.

Sin embargo, en un clima de escalada entre Washington y Tehern, presentar sin cesar a Irn como una amenaza, nuclear o de otro tipo, induce al mensaje de que hay que atacarle, advierte Gregory Shupak, especialista en medios de comunicacin en la Universidad de Guelph-Humber (Canad). Con todo, aade, afirmar que es Estados Unidos el que amenaza a Irn respetara mucho ms la verdad que pretender lo contrario. Despus de todo, el Gobierno estadounidense es el que, en estos momentos, est destruyendo la economa iran a travs de sanciones que restringen el acceso de la poblacin a la comida y a los medicamentos, y tambin es el que rodea a Irn de bases militares y de fuerzas armadas a la vez terrestres, martimas y areas. Irn, por su parte, no est haciendo nada comparable con Estados Unidos (1).

Este giro que favorece espontneamente a la potencia estadounidense se basa, especialmente, en la memoria selectiva, una mezcla de confeccin poltica del olvido y de mentira meditica por omisin. As, quin recuerda en Occidente el vuelo 655 de la compaa Iran Air? El 3 de julio de 1988, el crucero estadounidense USS Vincennes, que patrullaba por las aguas territoriales iranes, destruy un avin comercial que transportaba a 290 pasajeros con destino a Dubi. Estados Unidos primero neg su responsabilidad y, ms tarde, aleg que el Vincennes navegaba en aguas internacionales y que el Airbus iran, que confundieron con un caza, descenda de manera amenazante hacia el crucero estadounidense: dos mentiras, como reconocieron ms tarde. Tanto es as que Estados Unidos expresar su profundo pesar y otorgar 61,8 millones de dlares a las familias de las vctimas.

Si este caso se olvid rpidamente salvo en Irn, otro, comparable y sin embargo ms antiguo, qued grabado durante mucho tiempo en las memorias occidentales. El 1 de septiembre de 1983, un caza Sukhoi sovitico pulveriz un Boeing 747 de Korean Air Lines (KAL) que cubra el trayecto de Sel a Nueva York con 269 pasajeros a bordo. En plena Guerra Fra, el avin se haba desviado accidentalmente de su ruta y haba entrado en plena noche en el espacio areo sovitico, sobrevolando instalaciones militares sensibles. El Kremlin explicar que confundi el avin civil con un artefacto de espionaje. Ampliamente documentados, estos dos dramas, el iran y el coreano, presentan los elementos de una situacin cuasiexperimental: la diferencia entre el tratamiento meditico del vuelo KAL 007 y el del vuelo Iran Air 655 proporciona la dimensin exacta del sesgo ideolgico de la prensa occidental y, en particular, de la prensa estadounidense, la cual, no obstante, se cita como ejemplo en todo el mundo.

Despus de que el caza sovitico destruyera el Boeing 747, el editorial de The New York Times (2 de septiembre de 1983), titulado Asesinato areo, afirmaba: No se puede concebir ninguna excusa cuando una nacin, sea cual sea, abate un inofensivo avin comercial. Cinco aos ms tarde, cuando se trataba de un disparo del Ejrcito estadounidense, las justificaciones dejaron de ser inconcebibles. Aunque el suceso sea horrible, fue un accidente subrayaba, en efecto, otro editorial del mismo diario. Es difcil ver qu podra haber hecho la Marina estadounidense para evitarlo (5 de julio de 1988). Adems, The New York Times invitaba a sus lectores a realizar un experimento intelectual inslito: Pnganse en el lugar del capitn [William C. Rogers, que orden el lanzamiento del misil]: es difcil reprocharle que disparara al avin. Tanto ms, aade el gran peridico liberal, cuanto que los errores son compartidos: Irn tambin es responsable porque no disuadi a los aviones civiles de acercarse a la zona de un combate que l mismo inici (2).

En un estudio comparado de las dos tragedias publicado en 1991, el profesor de Ciencias Polticas Robert Entman revel que, en el caso del ataque sovitico, el encuadre general elegido por los medios de comunicacin estadounidenses insista en el descrdito moral y la culpabilidad de la nacin en el origen del disparo, mientras que, en el segundo caso, reduca la culpabilidad y pona el acento en los complejos problemas relacionados con operaciones militares en las que la tecnologa desempea un papel clave (3).

Este tratamiento de geometra variable se encuentra en la importancia otorgada al tema, en el registro lxico y en la representacin de las vctimas. Durante las dos semanas posteriores a los accidentes, la destruccin del vuelo de KAL fue objeto de una cobertura entre dos y tres veces ms importante que la del vuelo de Iran Air: 51 pginas en Time y Newsweek en un caso, 20 en el otro; 286 artculos frente a 102 en The New York Times. Tras el ataque sovitico, las portadas de las revistas estadounidenses rivalizaban en indignacin: Asesinato areo. Una despiadada emboscada (Newsweek, 13 de septiembre de 1983); Disparar a matar. Atrocidad en el cielo. Los soviticos derriban un avin civil (Time, 13 de septiembre de 1983); Por qu lo ha hecho Mosc (Newsweek, 19 de septiembre de 1983). No obstante, en cuanto el misil fatal lleva la bandera con barras y estrellas, cambia el tono: ya no se trata de atrocidades y menos an de intencionalidad. El registro bascula de la voz activa a la pasiva, como si la masacre careciera de autor: Por qu ha sucedido, titula Newsweek (18 de julio de 1988). Time prefiere reservar su portada a los viajes espaciales a Marte y relega el drama areo a sus pginas interiores con el siguiente titular: Lo que ha fallado en el Golfo. Los calificativos ms corrientes en los artculos de The Washington Post y de The New York Times, son, en el primer caso, brutal, brbaro, deliberado, criminal y, en el segundo, por error, trgico, fatal, comprensible, justificado. Incluso se mira a las vctimas con los ojos empaados o con distancia en funcin de la identidad de su asesino. Llegados a este punto, cabe precisar a quin reservan los periodistas estadounidenses los trminos seres humanos inocentes, historias personales desgarradoras, personas queridas y aquellos, ms sobrios, de pasajeros, viajeros o personas fallecidas?

Estos automatismos en la escritura contribuyen a la desinformacin tanto como las mentiras evidentes, con la salvedad de que la descodificacin de los prejuicios atlantistas resulta estar menos de moda que la de las fake news. El odio hacia Irn y la difusin de los embustes del Pentgono no frena una carrera como analista. Los persas mienten como comerciantes de alfombras, escriba as Richard Cohen, reputado editorialista de The Washington Post (29 de septiembre de 2009). Bret Stephens, abogado de la derecha israel para quien el acuerdo de Ginebra alcanzado por Barack Obama con Irn era peor que Mnich (The Wall Street Journal, 25 de noviembre de 2013), se ha convertido en uno de los cronistas estrella de The New York Times. Ni siquiera el desmembramiento con sierra de un colaborador de The Washington Post el periodista Jamal Khashoggi, en octubre de 2018 ha frenado la gran complacencia mostrada hacia la monarqua saud, enemiga de Irn. A veces, incluso en una cadena pblica como PBS, en la que preferir al nuevo presidente de Estados Unidos en lugar de a su predecesor se considera una imperdonable falta de gusto, esta norma deja de aplicarse cuando se trata de Irn: El presidente Obama esperaba que Irn se moderara y se convirtiera en un miembro ms aceptable de la familia de las naciones. Se equivoc por completo considera el editorialista David Brooks (11 de mayo de 2018). [Irn] Es la nacin ms genocida de la Tierra, exporta violencia y terror por todo el mundo. Por lo tanto, est justificado que Trump le oponga resistencia. Puede que entienda mejor a la gente de esta calaa que a personas con una trayectoria acadmica brillante. Ya que, cuando se trata de preparar a la opinin pblica para la guerra, ms vale no saber nada sobre la historia del pas en el punto de mira ni sobre su civilizacin.

Notas

(1) Gregory Shupak, Creating a climate for war with Iran, Fairness & Accuracy in Reporting (FAIR), 2 de julio de 2019.

(2) KAL 007 and Iran Air 655. Comparing the coverage, Extra!, n. 4, Nueva York, julio-agosto de 1988.

(3) Robert Entman, Framing US coverage of international news: Contrasts in narratives of the KAL and Iran incidents, Journal of Communication, vol. 41, n. 4, Washington, DC, diciembre de 1991. Los siguientes datos y citas han sido extrados de este artculo. Agradecemos a Chlo Bonafoux sus investigaciones sobre esta cuestin.

Pierre Rimbert y Serge Halimi respectivamente: redactor jefe de Le Monde diplomatique y director de Le Monde diplomatique

Fuente: https://mondiplo.com/si-quieres-la-guerra-prepara-la-guerra?utm_campaign=julio-2018-lmd&utm_medium=email&utm_source=julio-2018-lmd



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