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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-09-2019

Entrevista a Ricardo Ragendorfer, autor de Patricia. De la lucha armada a la Seguridad, la biografa de la ministra ms temible del Gobierno de Cambiemos
El proyecto poltico de Patricia Bullrich no es otro que la acumulacin de poder

Leandro Albani
La tinta


Desde la fundacin de la Repblica Argentina, las familias Bullrich, Luro y Pueyrredn sostuvieron los cimientos liberales de un pas nacido al calor de disputas intestinas, genocidios, persecuciones e intrigas polticas. Esos tres apellidos son los que lleva en su documento de identidad la actual ministra de Seguridad. Aunque Patricia Bullrich Luro Pueyrredn comenz su militancia poltica al ritmo de la efervescencia de la dcada de 1970, enrolada en la Juventud Peronista (JP) y Montoneros, los aos transcurridos demuestran que La Piba uno de sus tantos apodos- siempre tuvo claro su horizonte: escalar peldaos, acaparar poder, figurar entre los vencederos y no dudar en dar saltos mortales que siempre la dejaron bien parada.

La historia y la trayectoria poltica de Bullrich fue investigada hasta el mnimo detalle por el periodista Ricardo Ragendorfer, autor de libros como La Bonaerense (junto a Carlos Dutil), La secta del gatillo, Crnicas de la vida turbia y Los doblados.

Patricia. De la lucha armada a la Seguridad, publicado hace apenas unas semanas por la editorial Planeta, es una radiografa de la ministra ms temible y polmica de la administracin de Mauricio Macri. Pero el libro tambin se convierte en un recorrido por las ltimas dcadas polticas del pas, en las cuales Bullrich fue una operadora que oscil entre las directivas de personajes como Rodolfo Galimberti, Antonio Cafiero, Carlos Menem, Fernando de la Rua, hasta llegar a convertirse en la principal impulsora de las polticas represivas del gobierno de Cambiemos. A su vez, muestra las funciones cumplidas por Bullrich para alcanzar la reconciliacin con los represores de la ltima dictadura militar, y sus vnculos con los bajos fondos de los servicios de inteligencia de Argentina.

Cmo surge la idea del libro?

Originalmente, fue un ofrecimiento editorial. Al principio, no me entusiasm del todo, porque no me agradaba la idea de tener que dedicarle algunos meses de mi vida a esta mujer. Pero a las pocas horas empec a sentir bajo mis talones el costillar de Rocinante. Y me empec a entusiasmar, porque comprend que, a travs de la vida y la trayectoria de Bullrich, poda relatar ms de cuarenta aos de historia argentina. Tambin comprend que era un libro urgente que desemboca en el macrismo. Si el macrismo de por s es un rgimen nefasto, el rol que le cupo a Bullrich es el ms espantoso de este rgimen nefasto. En ese sentido, era una historia que mereca ser escrita.

Cmo describs la relacin tan cercana que durante tantos aos tuvo con Rodolfo Galimberti?

Ella es una especie de animal poltico amaestrado por Galimberti. Sabemos que Bullrich accede a l por un lazo familiar: Galimberti era pareja de su hermana Julieta. Galimberti le abre las puertas a un mundo en el cual ella poda encontrar algo as como su identidad.

Bullrich es una especie de fiel escudera de esa personalidad sinuosa y ambigua que era Galimberti. Junto a l, vive determinadas situaciones que la van a marcar para siempre. Por ejemplo, uno de los grandes hallazgos del libro fue haber descubierto un detalle del secuestro de los hermanos Jorge y Juan Born, que durante 43 aos estuvo oculto: uno de los muertos durante el secuestro de los Born, en el cual Patricia tuvo un rol incidental porque le hicieron hacer un par de tareas de inteligencia precisas -como monitorear el trnsito de la zona del hecho-, aunque tal vez sin que ella supiera quines eran los blancos. En esa operacin, cuyo mando tctico estuvo a cargo de Galimberti, y el mando estratgico a cargo de Roberto El Negro Quieto, mueren dos personas: el chofer, que en el momento de la emboscada manotea la guantera para sacar un arma, y un seor que estaba sentado al lado, y que ese da no tena que estar en ese auto. Por esas cosas de la vida, s estaba y muere ametrallado. Esa misma noche se supo que ese hombre era un gerente de Molinos Ro de La Plata, que esa maana haba tenido la mala ocurrencia de ir a desayunar con Jorge Born. Ese hombre se llamaba Alberto Bosch. De casualidad, y 43 aos despus, pude determinar que Alberto Bosch era el to segundo de Patricia. Desde luego, ese tipo de situaciones repercuten en el espritu de una persona joven y hace que establezcan pactos duraderos con quienes motorizaron esa circunstancia.

Es muy interesante leer el captulo donde armas el rbol genealgico de Bullrich, que se remite a los padres fundadores liberales de Argentina.

Me impresion mucho que el primer Bullrich que llega a este pas es August Bullrich, un mercenario alemn que es capturado por las tropas de las Provincias Unidas del Ro de La Plata, en la batalla de Ituzaing, durante la guerra con Brasil. Este hombre se casa con una chica criolla, hija de un hidalgo espaol, que fue fusilado por Juan Martn de Pueyrredn luego de la famosa conspiracin de lzaga contra el Primer Triunvirato. Por otra parte, Juan Martn de Pueyrredn aos despus se casa con una jovencita de 13 aos, cuyo padre tambin haba sido fusilado por Pueyrredn en esas mismas circunstancias. Los lazos del azar hacen que esas dos familias, que desembocaran aos despus en Patricia Bullrich, estuvieran anudadas por cosas tan extremas como un paredn.

Tanto los Bullrich, a travs de Adolfo Bullrich, hijo de Augusto, el rematador que hizo su fortuna en base a las tierras ganadas a los indios durante la Campaa del Desierto, y los Luro, que es la otra rama materna de los Bullrich, se ven anudados por la seera figura de Julio Argentino Roca, tanto en la Campaa del Desierto como en la funcin pblica cuando era presidente. En ese sentido, hay una especie de simbolismo con lo que, casi un siglo y medio despus, hara Patricia Bullrich en el sur del pas con su ofensiva contra el pueblo mapuche.

En la dcada de 1980 se ve ms clara la sinuosidad poltica de Bullrich?

Es una caracterstica de ella, pero no es que cambia. Toda esa travesa y esa parbola de esa metamorfosis desembocan en una certeza: Patricia sigue siendo la misma. Eso significa que, de algn modo, su proyecto poltico no es otro que la acumulacin de poder, sea donde sea. La acumulacin de poder y de otras cosas, porque desde fines de la dcada de 1970 descubro que Galimberti tiene una obsesin en la cual, para saciarla, Patricia lo sigue a pie juntilla, que es la guita del rescate por el secuestro de los Born. Eso, ms all de las diferencias polticas con la conduccin de Montoneros, motoriza la animosidad que tena Galimberti hacia la conduccin. Galimberti, que haba participado en el secuestro de los Born, no mordi ni un solo billete de los 60 palos verdes que se cobr por el rescate. En consecuencia, la fractura galimbertista de 1979, con la cual se crea el efmero Peronismo Montonero Autntico (PMA), tiene por objetivo esa guita. Tambin tiene ese objetivo la posterior reinsercin y reconciliacin de Galiberti con la conduccin nacional en el Peronismo Revolucionario, que era el sello bajo el cual se cobija la estructura residual de Montoneros para seguir existiendo en 1980, y as volver a morder esa guita. Su idea era meterse, crear otra escisin y esta vez s quedarse con la guita, lo cual no lo logra. Finalmente, araa algunos manguitos de esa fortuna cuando es convocado por Born para ser testigo en la demanda a la familia Graiver por la recuperacin de los 17 millones de dlares que Montoneros les haba dado para reinsertarlos en el circuito legal.

Es para destacar la participacin de Patricia en el proyecto que encabeza Galimberti por establecer un pacto de reconciliacin con los represores de la dictadura. Alfonsn, al enjuiciar a las Juntas Militares firma un decreto para enjuiciar a las cpulas guerrilleras, y Galimberti queda en off side. Entonces toma una posicin muy crtica ante la teora de los dos demonios, pero no planteando que haba un solo demonio que declar una persecucin sangrienta y con fines de exterminio contra toda la sociedad argentino, sino que plantea lo que llamo la teora de los ngeles cados, que consisti en poner en un mismo plano de inocencia penal a los represores y a los guerrilleros. Y Patricia aboga por eso. Incluso, ellos se relacionan con Guardia de Hierro por dos razones. La primera, porque Alejandro El Gallego lvarez, que era el lder de Guardia de Hierro, a fines de 1982, despus de la guerra de las Malvinas, haba elaborado un documento que se llamaba Unidad de los combatientes, donde planteaba la teora de los ngeles cado para garantizar la gobernabilidad de un futuro gobierno peronista, sin saber que iban a ganar los radicales. Por otra parte, porque ellos tenan contactos con los represores y entonces Galimberti se relaciona con El Gallego lvarez, y Patricia con el ex diputado Mario Gurioli, otro Guardia de Hierro, entre cuyos asesores estaba Jorge Radice, el represor de la ESMA, que es el tipo con el cual Galimberti y Patricia toman contacto y se hacen grandes amigos. Ah se da una empata hacia la represin que a Bullrich le durara hasta el presente.

La gnesis de la actual Patricia Bullrich siempre estuvo presente en su historia poltica?

Totalmente. La poltica y la ideologa fue un medio, la cuestin era siempre estar donde caliente el sol. En un momento dado, en la dcada de 1970, no haba por qu no pensar que el socialismo nacional iba a ser el futuro del pas. Entonces ella estaba ah. El discurso, los argumentos polticos y los principios, eran simplemente medios para practicar una metodologa, que sera una constante en su vida poltica, que es el alpinismo poltico.

En la poca del Mundial de Ftbol hay toda una polmica en el exilio, en la cual se planteaba boicotear el mundial o utilizarlo para mostrarle al mundo lo que era el rgimen militar. En Espaa, donde Patricia estaba organizando por cuenta de Galimberti a la JP del Movimiento Peronista Montonero, ella aboga por el boicot. Pero Galimberti la llama desde Mxico y le dice: Pelotuda, no leste la postura de Montoneros sobre eso. Al da siguiente, empieza a abogar por lo contrario. Lo mismo pasa con la contraofensiva de Montoneros. Al principio, ella reclutaba gente para ir a la contraofensiva, hasta que se produce la ruptura (de Galimberti) y, de golpe y porrazo, a los tipos que haba reclutado les dice que no vayan.

Viene a mi memoria otro episodio que la describe por entero: cuando ya era diputada menemista, que haba ganado en la lista de Erman Gonzlez, en un momento dado renuncia, sobreactuando su indignacin ante un caso de corrupcin. Ella se estaba yendo con Domingo Cavallo, a quien vea con grandes oportunidades de ser la estrella del post menemismo. Su sobreactuacin era tan burda que Eduardo Varela Cid, que era su compaero de bancada, se la recrimina y ella le dice: Yo no estoy ac para hacer negocios. Y Varela Cid le responde: Mir, piba, tu nico negocio es la acumulacin de poder. Eso es Patricia.

Por otra parte, ella siempre ofreci ser el ariete operativo de todos los espacios polticos que ocup. En definitiva, en ese largo peregrinaje, Patricia logr ocupar nicamente dos puestos ejecutivos en los peores gobiernos que hubo en este pas: en el de la Alianza y en el de Macri. En esos gobiernos hizo las tareas ms horribles.

Cmo analizas la gestin de Bullrich como ministra de Seguridad?

Su tarea, y lo que la convierte dentro de los parmetros del macrismo en una ministra exitosa, es tener en sus manos lo ms fcil de esta gestin: cagar a palos a la gente. Algo mucho ms fcil que sanear la economa o saciar las necesidades de la poblacin desde el ministerio de Desarrollo Social. Para eso, ella hace un pacto con las fuerzas de seguridad que es muy simple: demagogia punitiva a cambio de la vista gorda con los negocios. Su gestin y su relacin con las fuerzas de seguridad se asientan en el autogobierno policial que, como todos sabemos, est cifrado en la autofinanciacin policial a travs de la caja delictiva. Es, en definitiva, un pacto mafioso.

Hay determinadas circunstancias, detalles y penumbras que le van a ir en contra cuando todo esto se termine. En el libro, pormenorizo y detallo su relacin con Marcelo D Alessio, los servicios que le prestaba en su calidad de agente inorgnico del ministerio de Seguridad, adems de prestar servicio para otros organismos no menos oscuros como la Agencia Federal de Inteligencia (AFI). Detrs de cada logro operativo de Patricia est DAlessio. Pero an hoy, ella dice por televisin que a DAlessio se lo haban presentado una vez y le pareci un luntico y no le dio ms bola.

La captura de Prez Corradi, que desemboca en un papeln porque tena que declarar contra Anbal Fernndez y termina ensuciando a Ernesto Sanz, que era el aliado radical de Cambiemos, por una coima, es otro caso. Todos los operativos anti drogas grandes, como el Bobinas de Acero, se los entreg DAlessio. O el caso Gmez Centurin, al que lo engarronan mal, tan mal que hasta es restituido en su puesto, convirtindose en una especia de capitn Dreyfus del macrismo. Cuando le allanan la casa a principio de este ao a DAlessio, encuentran todos los materiales del seguimiento de inteligencia que se hizo sobre Centurin. De por s, Patricia est engrampada en esa causa, y tarde o temprano tendr que dar explicaciones. En estas cosas se cifra la trastienda de su gestin. Adems, la reapertura del caso Maldonado va a ascender hacia sus tres funcionarios ms estrechos: Pablo Noceti, Gonzalo Can y Daniel Barberis.

Cmo ves el futuro de Patricia Bullrich?

No quisiera estar en sus zapatos. Por la edad que tiene y por cmo sale del gobierno, no creo que pueda encontrar nuevos horizontes o nuevos lugares donde el sol caliente. Desde el punto de vista penal, preferira ser el Gordo Valor.


Fuente original: https://latinta.com.ar/2019/09/el-proyecto-politico-de-patricia-bullrich-no-es-otro-que-la-acumulacion-de-poder/



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