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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-09-2019

El canciller Teodoro Ribera, un Poncio Pilatos de pacotilla

Rafael Luis Gumucio R. (El Viejo)
Rebelin


Histricamente el lavado de manos es slo una metfora: Pilatos odiaba a los judos y gozaba con su crucifixin. Luego la iglesia, para postular a la herencia de Constantino, invent que Jess haba sido sentenciado a muerte de cruz por los mismos judos, cuando este pueblo subyugado a los romanos no tena ningn poder para hacerlo. El costo, a travs del tiempo, ha sido la persecucin de los judos como pueblo deicida.

En la Asamblea de la OEA, que tuvo lugar recientemente, Chile vot a favor de la aplicacin del TIAR, (Tratado Interamericano de Ayuda Recproca), contra Venezuela.

El TIAR es un viejo resabio de la guerra fra y de la doctrina Monroe, Tratado que fue firmado en Ro de Janeiro en 1948, con el fin de implementar el principio de Amrica para los Americanos, pero nunca se haba llevado a efecto. En el caso de las Islas Malvinas Estados Unidos se pronunci a favor de Inglaterra, imposibilitando la aplicacin del TIAR.

El Presidente Sebastin Piera, el hombre camalen, pretende quedar bien con todo el mundo y, para lograrlo, en primer lugar vot con los mozos de Estados Unidos, Ivn Duque y Jair Bolsonaro, a favor de la aplicacin del TIAR; por otro lado, con los pases democrticos Costa Rica y Per - propuso una clusula que impeda el uso de la fuerza militar.

En la sesin de la OEA para tratar sobre la aplicacin del TIAR slo votan los firmantes del Tratado, que suman 19 pases, (anteriormente se haban retirado los miembros del ALBA). Para aprobar su puesta en marcha es necesario el voto conforme de la mitad ms uno, es decir, 10 pases, y para llevarlo a cabo se requiere la aprobacin por dos tercios de los miembros.

El autoproclamado presidente de Venezuela, Juan Guaid, cada vez ms vendido a los Estados Unidos, logr que Venezuela fuera reincorporado al TIAR, (antes, durante el gobierno de Hugo Chvez, se haba aprobado su salida).

En este Continente de Presidentes vendidos al to Sam slo mantienen la dignidad los de Mxico, Uruguay, Cuba, Bolivia, Costa Rica, Nicaragua, Per y Cuba.

El voto de Chile, (ni chicha ni limonada), en favor del TIAR contra Venezuela obliga a Chile como pas a apoyar la invasin norteamericana, sin embargo, lo exime del envo de tropas.

El Art. 8 del TIAR plantea una serie de medidas que van desde la ruptura de relaciones hasta la invasin militar, y la OEA, ministerio de colonias norteamericano, siempre ha avalado las invasiones de Estados Unidos a los pases del Continente, (las ms recientes Granada y Panam).

El Art.6 de este Tratado exige la agresin de un pas a otro para la actuacin del conjunto de los pases firmantes. En el caso actual de Venezuela esta condicin no se da, por consiguiente, el Presidente de Colombia, Ivn Duque, un mulo del delincuente asesino narco paramilitar, lvaro Uribe Vlez, busca cualquier justificacin para agredir a Venezuela. Actualmente utiliza el viejo argumento de que Venezuela protege a descolgados de las FARC y a miembros activos del ELN, (baste recordar que el ex Presidente Uribe atropell el territorio ecuatoriano para masacrar a la direccin de las FARC).Este pretexto no tiene ninguna validez para dar curso a la aplicacin del Art.6.

Es tiempo de que la oposicin chilena despierte de su letargo e inicie un libelo de acusacin constitucional en contra del ministro de Relaciones Exteriores, Teodoro Ribera, con el cargo de poner en peligro la seguridad nacional. El Presidente Piera, en su afn de convertirse en el lder de la ultraderecha latinoamericana no slo hace el ridculo, sino que tambin destruye el supuesto acuerdo de que la poltica exterior forma parte de la unidad nacional de Chile, (a mi modo de ver, es una estulticia, pues los asuntos internacionales tambin forman parte del debate poltico a nivel nacional, por ejemplo, las polmicas en la Prensa durante la guerra del Pacfico fueron muy importantes).

Segn mi parecer, una guerra o bien, una invasin, traera consigo una catstrofe en Amrica Latina, y para superar sus secuelas se haran necesarios muchos aos en el cierre de las heridas.

Por tradicin, doctrina y convicciones personales siempre he sido, soy y ser antimilitarista y s muy partidario de la resistencia civil. En este plano, me repugnan por igual los militares de derecha como los de izquierda.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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