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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-09-2019

Defender la democracia, construir poder popular

Guillermo Almeyra
Rebelin


Mxico oscila hoy entre el siglo XIX y el XXI, sin haber salido en su vida social del siglo XX. Por ejemplo, la lucha contra el racismo, la xenofobia, el regionalismo estrecho y ciego y contra una poderosa oligarqua que se cree aristocracia de origen divino es propia de hace dos siglos; el combate democrtico por la unificacin de los trabajadores y por su organizacin frente a sus explotadores y opresores comenzado durante la Revolucin de 1910 busca, en cambio, completar la tarea que sta dej inconclusa y la del cardenismo en los 30. Por ltimo, la defensa contra el capitalismo dirigido por el capital financiero internacional y la lucha por las reformas democrticas ms radicales es anticapitalista aunque no sea vista como tal por sus protagonistas.

En efecto, la inmensa mayora de los mexicanos trabajadores se autodefinen slo como pobres y no como explotados, temen una revolucin social o un cambio radical que podran ser costosos y por eso quieren slo reformar y humanizar el sistema. Pero eso es imposible y la violencia del capitalismo, con su represin masiva, la militarizacin del territorio, la reduccin constante del nivel de vida de los oprimidos y la oposicin frrea a toda reforma profunda termina por hacer evidente que, incluso para poder trabajar, tener una jubilacin digna o una educacin real, es necesario un cambio revolucionario que ser menos costoso en vidas que el capitalismo actual, con sus guerras y desastres.

La barbarie de los capitalistas - que persiguen la ganancia a costa de todo y de todos- hace que quienes no leen ni conocen a los socialistas y buscan slo reformas cambien sus ideas y se alcen contra la dominacin y la explotacin capitalistas.

Por eso, mientras luchamos por defender la democracia cada vez ms amenazada, hay que organizarse y unir las miles de protestas sociales para que todos los arroyos de las protestas confluyan y formen un ro caudaloso y, en esa lucha, es necesario sembrar ideas anticapitalistas para preparar as una maduracin consciente de las mayoras y reducir los costos de los estallidos locales incontrolados.

Es indispensable reforzar los combates por la autonoma, la solidaridad a nivel regional y la autodefensa frente al crimen mientras potenciamos la educacin poltica y social de los combatientes mediante bibliotecas populares que organicen charlas, discusiones, conferencias o centros de estudios sociales y de asistencia de todo tipo material, mdico, jurdico, tcnico- para las mujeres, los indgenas, los ms pobres y los trabajadores. En la lucha por la decisin popular y por las reformas ms urgentes y necesarias, como la obtencin de un salario digno, trabajo para todos, vivienda decente y slida, agua para la agricultura y la poblacin antes que para la minera, la eliminacin de la discriminacin por sexo, etnia u origen, la defensa de los recursos naturales, la independencia nacional, se va construyendo la independencia poltica de los oprimidos frente al Estado y a los partidos capitalistas.

La victoria de la alternativa anticapitalista es la culminacin de la victoria de la democracia radical. En un mundo donde an no hay libertad, ni igualdad, ni mucho menos fraternidad, y en el que el capitalismo est anulando las conquistas sociales histricas de un siglo y medio como las ocho horas o la libertad sindical, las reformas importantes se tornan anticapitalistas porque son incompatibles con la poltica del gran capital que concentra la riqueza y el poder en una nfima minora destructora de la civilizacin y del planeta (segn OXFAM, 42 personas abarcan la mitad de la riqueza mundial y el uno por ciento de la poblacin posee el 82 por ciento del total de esa riqueza).

El imperialismo es insaciable y no respeta la ley de gentes: Trump, que impuso que las fuerzas armadas mexicanas reprimiesen a los emigrantes centroamericanos, exige ahora ms y ms y el gobierno cede y cede.

El capitalismo no hay que olvidarlo-se gua por la obtencin de ganancias, no por la proteccin del ambiente ni de la sanidad, a los que considera costos y no inversiones; busca proyectos tursticos, nuevos Cancunes a costa de los recursos naturales y de las poblaciones y sus culturas.

Quienes, enceguecidos por la miseria cultural y el atraso, se alegran hoy porque podrn trabajar como meseros o en la construccin de esos proyectos o quienes trabajan para el narcotrfico o para los talamontes, as como los lumpens y delincuentes, son vctimas y sostenedores inconscientes del imperialismo agresor y del capitalismo ms feroz.

Sin eliminar el capitalismo es imposible eliminar la corrupcin, la violencia, las guerras y la ignorancia. La minora que lo comprende tiene la gran responsabilidad en la educacin y la organizacin de las mayoras. Por consiguiente, es necesario, urgente, indispensable, unir las fuerzas de los anticapitalistas y juntos, trabajar en la defensa y la extensin de la democracia y por su transformacin en la construccin de una alternativa anticapitalista.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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