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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 16-09-2019

Theranos, cmo una joven emprendedora enga a decenas de ricos con su "iPhone de la sangre"

Anala Plaza
El diario


- Elizabeth Holmes dej la Universidad para montar su propia empresa, que recaud 1.400 millones de euros de ricos inversores a los que tim

- Su idea iba a revolucionar la extraccin y anlisis de sangre, pero un periodista de The Wall Street Journal descubri el pufo

- La investigacin se transform en un libro que acaba de ser publicado en espaol: Mala sangre: secretos y mentiras de una startup en Silicon Valley (Capitn Swing)

 

Elizabeth Holmes, fundadora de Theranos, la empresa que prometa revolucionar los anlisis de sangre HBO

Elizabeth Holmes idolatra a Steve Jobs. Cuando su empresa an no llenaba portadas de prensa, en el armario de esta joven emprendedora ya haba 150 jersis negros de cuello vuelto que le permitan no pensar demasiado en qu ponerse cada da y centrar todos sus esfuerzos en trabajar. Para mantenerse despierta coma granos de caf recubiertos de chocolate; para parecer ms seria y adulta en un mundillo dominado por hombres, agravaba su voz.

Holmes tena solo 19 aos cuando fund Theranos y 20 cuando abandon la Universidad, porque empez ingeniera qumica en Standford pero nunca la termin. Con 34, tras catorce aos liderando una compaa que lleg a tener 800 empleados y a recaudar 1.400 millones de dlares de inversin, viaj hasta la madre de todas las fiestas : el festival Burning Man, en el desierto de Nevada. Era la ltima semana de agosto de 2018 y all estaba Holmes de juerga, mientras a 600 kilmetros, en California, Theranos terminaba de desmantelarse, despeda a los pocos trabajadores que quedaban y echaba el cierre.

Por aquel entonces, la joven ya haba sido acusada por el regulador estadounidense (la SEC) de fraude masivo, multada con medio milln de euros y excluida de dirigir cualquier empresa cotizada durante los siguientes diez aos. Su expareja y expresidente de la compaa, el pakistan Ramesh "Sunny" Balwani, tambin. Theranos se haba vendido durante aos como la revolucin de los anlisis de sangre: las agujas de extraccin, deca, eran una autntica "tortura medieval", as que propona una tecnologa basada en recoger unas gotas con un pequeo pinchazo en el dedo y analizarlo en el momento en una mquina ad-hoc.

La primera versin de esa mquina se llam Edison; la segunda, miniLab. Internamente, el miniLab tambin era conocido como el "4S" igual que uno de los iPhones de Jobs.

Theranos lleg a estar valorada en 9.000 millones de dlares, pero se vino abajo rpido cuando se descubri que todo era un engao. Una serie de acontecimientos llevaron al periodista de The Wall Street Journal John Carreyrou a indagar sobre la realidad de Theranos, que se resuma en tres actos ocurridos tras el teln: a) la mayora de muestras se analizaban en mquinas tradicionales, disponibles en el mercado, de empresas como Siemens; b) no era posible hacerlos con "unas gotas" de sangre y haba que diluirla, y c) los anlisis con sangre diluida tenan una alta probabilidad de error.

El Edison, la mquina con la que Theranos pretenda revolucionar la extraccin y anlisis de sangre THERANOS


Algunos doctores desconfiaban. Una antigua empleada escribi a las autoridades sanitarias estadounidenses para denunciarlo. El primer artculo de Carreyrou, una demoledora investigacin publicada bajo el discreto titular "Las dificultades de una empresa respetada" fue el comienzo de la bola de nieve que llev a las acusaciones de fraude, al fin de la fiesta, a la actual investigacin de un juzgado de California y a varios productos culturales sobre el caso llegados en los ltimos meses a Espaa.

Carreyrou publica ahora con Capitn Swing la versin en espaol de su libro, Mala sangre: secretos y mentiras de una startup en Silicon Valley, y HBO estren en marzo La inventora, un documental menos detallado y excesivamente centrado en la personalidad y figura de Holmes. Mientras tanto, Jennifer Lawrence prepara una pelcula ( Bad Blood ). Tambin hay un podcast: The Dropout , en ingls.

Los que picaron

Fue Theranos una anomala en Silicon Valley o solo un ejemplo extremo de su imperante cultura 'startup', basada en glorificar a jvenes que dejan sus estudios para montar empresas (Mark Zuckerberg de Facebook, Evan Spiegel de Snapchat o Jack Dorsey de Twitter) y practican el "finge hasta que lo consigas" hasta que o bien lo consiguen o bien se pegan un batacazo? Hay un poco de las dos.

Por un lado, escribe Carreyrou, "me resultaba difcil de creer que una persona que haba abandonado la universidad, con solo dos semestres de cursos de ingeniera qumica en su haber, pudiera ser una pionera en ciencia avanzada. Claro, Mark Zuckerberg haba aprendido a programar en el ordenador de su padre cuando tena diez aos, pero la medicina era diferente: no es algo que se pueda aprender por tu cuenta en el stano de tu casa. Se necesitan aos de instruccin formal y dcadas de investigacin para aadir valor. Por eso es por lo que muchos premios Nobel de Medicina tienen ms de sesenta aos cuando se reconocen sus logros".

Theranos entraba en un terreno ms delicado que el de una simple app aunque con el tiempo se haya demostrado que los efectos de Facebook o Twitter, que fomentan el discurso del odio y son un nido de informacin falsa, tambin pueden ser perversos ofreciendo diagnsticos de salud a pacientes. Pero por otro lado, el ascenso de su fundadora est plagado de los elementos clsicos que rodean al 90% de las startups.

Empecemos por los inversores, los primeros que arriesgaron su dinero y creyeron en Holmes. "Para recaudar el dinero que necesitaba", escribe el periodista en su libro, "Elizabeth aprovech sus conexiones familiares. Convenci a Tim Draper, padre de su amiga de la infancia y antigua vecina, Jese Draper, para que invirtiera un milln de dlares. El nombre de Draper tena mucho peso y ayud a darle cierta credibilidad a Elizabeth: el abuelo de Tim haba fundado la primera firma de capital riesgo a finales de los aos cincuenta y la propia empresa de Tim, DFJ, era conocida por sus lucrativas inversiones en compaas como Hotmail. Otra conexin de la familia que aprovech fue Victor Palmieri, viejo amigo de su padre. Los dos se conocieron a finales de los setenta cuando Chris Holmes trabajaba en el Departamento de Estado y Palmieri ejerca como embajador general para asuntos de los refugiados".

El nanotainer, el pequeo dispositivo en el que se tomaban las muestras de sangre de Theranos HBO

Punto uno: Holmes pudo poner en marcha su empresa porque amigos de su familia le dieron dinero. Porque vena bien conectada de casa, como tantos emprendedores. Aunque hubo fondos que ya entonces desconfiaron y no invirtieron la firma de tecnologa mdica MedVenture Associates la joven levant seis millones de dlares al ao de empezar. De algn modo, el respaldo de Tim Draper (hijo a su vez de inversores y altos cargos gubernamentales), un seor que no solo haba invertido en Hotmail, sino tambin en grandes xitos como Skype o Baidu, aumentaba su cach.

La ristra de ricos que metieron dinero es alargada: la secretaria de educacin Betsy DeVos puso cien millones, los fundadores de Walmart otros 150 millones, el magnate de los medios Rupert Murdoch 125 ms y el multimillonario mexicano Carlos Slim, 30. En sus quince aos de vida, Theranos recaud financiacin de 16 fondos diferentes.

No era la nica, claro: hacia 2010 las valoraciones de Twitter, Facebook y otras compaas del Valle estaban ya por las nubes y todos los inversores queran descubrir al "prximo Google". En el caso de Theranos, todos perdieron su dinero.

A estos inversores se unieron ms tarde grandes compaas "antiguas y establecidas, que buscaban sacar partido a la innovacin del Valle para rejuvenecer empresas golpeadas por la recesin". Entre estas, se encontraba un miembro del equipo de innovacin de Walgreens, la segunda cadena farmacutica ms grande de Estados Unidos, con tiendas por todo el pas. Walgreens lleg a un acuerdo con Theranos para instalar sus dispositivos en tiendas y sacar sangre a los clientes. Uno de los encargados de supervisar el acuerdo tena serias dudas sobre la fiabilidad de las mquinas de Theranos. Y lo hizo saber. Pero los responsables de Walgreens expresaron su miedo: un miedo que tiene nombre propio, se llama FOMO (fear of missing out = miedo a perderse algo) y es el que tiene la gente cuando ve en redes fotos de fiestas a las que no ha sido invitado o el que tienen los inversores cuando creen que si no firman con una startup se quedan atrs.

Como dijo uno de los jefes de Walgreens: "no podemos arriesgarnos a la posibilidad de que CVS [la competencia] firme un acuerdo con Theranos en seis meses y termine siendo real".

Punto dos: la compaa se aprovech del FOMO de los que manejaban la pasta, como hacen muchas startups.